La Linajeña - Bandera Auténtica de Tucumán

martes, 22 de noviembre de 2011

Detienen a dos malvivientes que robaban en el cementerio de Aguilares


"El Monito", de 19 años, era el líder del dúo que formó con su amigo y socio Erick, de 20 años. Ambos desafiaron incluso las viejas leyendas del pueblo. Los vecinos de Aguilares cuentan relatos del único cementerio del pueblo. Se dice que en el predio, ubicado sobre la ruta 38, frente a una estación de servicio, se entretejen historias de espantos y de milagros.

Una de esas historias más famosas gira en torno a la tumba de "Marianito". Los pobladores del sur (no sólo de Aguilares, sino también de otras localidades vecinas) suelen dejar obsequios como chupetes, zapatillas, mamaderas, y carpetas escolares, entre otros objetos para agradecer a "Marianito" a quien consideran milagroso.

También hay otros relatos más tétricos como las historias de "El Viborón" que se tejieron alrededor de uno de los tantos monumentos o las leyendas sobre los espíritus en la tumba de Jorge Day, conocido como el médico del cólera, que luchó solo contra esa epidemia hace más de un siglo y que fuera asesinado a los 37 años.

A nada de eso le temieron "El Monito" y su compinche Erick, cuando planearon el robo, en horas de la madrugada. El dúo entró dispuesto a abrir los mausoleos para adueñarse de cualquier objeto metálico, especialmente de bronce.

Los intrusos fueron detenidos antes del amanecer, alrededor de las 5.30. Tras una rápida requisa en el lugar, los policías descubrieron que se estaban llevando crucifijos, candelabros, portavelas, cruces y placas recordatorias de bronce que habían desprendido de las paredes. Desde la madrugada del viernes, "El Monito" y Erick están alojados en la comisaría de Aguilares, mientras la causa se tramita en la fiscalía IV del Centro Judicial de Concepción. Como Erick no tiene apodo, algunos compañeros del calabozo, ahora, empezaron a llamarle "El Vampiro".

Hay fuertes sospechas de que una sicaria estaría operando impunemente en Tartagal

Desde hace más de 10 días hay acusaciones y denuncias entre profesionales del hospital Juan Domingo Perón de Tartagal que llegaron hasta las amenazas de muerte. Así lo denunció en la Comisaría Nº 42 la gerente del hospital, Viviana Brahim, quien la noche del jueves formalizó una denuncia policial contra la médica Noemí Aparicio, a quien acusó de haberla amenazado de muerte. “Con un revólver y un tiro en la cabeza la va a pagar; ahí van a terminar todas sus denuncias”, manifestó Brahim, quien dijo que eso le manifestó otra médica de apellido Paredes.

Dos semanas atrás la gerente del hospital de Tartagal se había presentado en la misma Comisaría Nº 42 para denunciar que una paciente del servicio de ginecología, identificada como Norma Subelza, domiciliada en General Mosconi, le había manifestado que la doctora Aparicio le había cobrado la suma de $600 para hacerle un aborto terapéutico. 

Aparicio, al ser consultada por la denuncia realizada por la paciente, habría manifestado a viva voz que ese tipo de prácticas (cobrarles a los pacientes) en el hospital Perón “es algo habitual, común y corriente”. En el hospital los profesionales consultados por la situación prefirieron no hablar pero, off de récord, todos tienen opinión formada. 

¿Cuánto falta para que los reciban con balas?: dealers tucumanos frenan un allanamiento con palos y piedras

A los segundos que vieron a los policías ingresar por el pasillo de la casa ubicada en Mendoza al 2.800, tomaron palos, látigos y machetes. Poco a poco los vecinos fueron sumándose, y en un momento llegaron a ser casi 40.

Cuando las piedras comenzaron a caer sobre los uniformados, el juez Federal Mario Racedo decidió suspender la medida en ese domicilio. Así, esa especie de ejército impidió que el sábado a la noche se allanara la casa desde donde, según presume la Justicia, distribuían droga en Villa Luján.

La investigación había comenzado en mayo. Los vecinos de la zona habían denunciado a un grupo de personas que vendían droga en el barrio. De esa manera, los investigadores lograron testimonios de vecinos y otras personas, que afirmaban que era incesante el movimiento de compradores en tres domicilios, ubicados en Mendoza al 2.800, Necochea al 800 y Azcuénaga al 100. Además, registraron a través de filmaciones a los clientes, provenientes de barrio El Bosque, y de las zonas conocidas como Villa Piolín, Villa 90 y Villa El Corpiño, cercanas a esos domicilios. Pero la sorpresa de los investigadores creció, cuando vieron que muchos de los compradores vivían en el microcentro.

Los investigadores se mostraban exultantes por haber podido llegar hasta una zona no considerada roja dentro del mapa de la droga. "Esta vez no fue La Costanera o algún otro barrio humilde, sino en una zona considerada de clase media", afirmó una fuente. Durante la pesquisa comprobaron que buena parte de los compradores que llegaban hasta las tres viviendas provenían de barrios cercanos, e incluso del microcentro de la ciudad.

El sábado a la noche los policías llegaron a la casa ubicada en Azcuénaga al 100. Allí vivían "La Vieja Josefa" y su hijo de 21 años, que eran los que vendían droga, según el relato oficial. En el lugar se secuestraron 36 "bagullos" de marihuana y elementos utilizados para fraccionar la droga. Todo estaba escondido en una caja de cartón, detrás de un ropero.

En Necochea al 800, los policías detuvieron a "Zancudo". Ese sería el lugar desde el cual se proveía de droga a los otros quioscos. En el lugar había 86 "bagullos" de marihuana, 84 semillas de cannabis sativa. Debajo de la mesa de la cocina había dos macetas con plantas de marihuana. También fue detenida la esposa de "Zancudo", "Tati".

En Mendoza al 2.800 hay un pasillo de unos 40 metros, en los que hay unas 10 casas. Cuando los policías intentaron llegar a la vivienda ubicada al final del mismo, fueron rodeados por los vecinos. Empezaron a gritarles que se retiren. Luego llovieron las piedras. Según explicó una fuente, el efecto sorpresa ya había sido superado, y seguramente se habrían deshecho de la droga. Por eso, Racedo prefirió que no haya disturbios, y citaría a los dueños de la propiedad al Juzgado en los próximos días.

lunes, 21 de noviembre de 2011

Rebelión municipal en la Salta de Urtubey: al gobierno de la provincia no le interesa perseguir a los corruptos

Según el gobierno los intendentes no se manchan

Nerviosismo y un clima extraño se vive antes de las asunciones de los intendentes electos. Llama la atención la cadena de pedidos de destitución y escándalos que se generaron en el seno de muchos concejos deliberantes. Los ediles quieren dejar las “cuentas cerradas” antes de que los jefes comunales salientes dejen sus cargos.

Este panorama presenta una clara contradicción entre el resultado de las auditorías en los municipios que, según el presidente de la Auditoría de la Provincia, Oscar Salvatierra, “no arrojó improlijidades”, y lo que realmente está pasando en las municipalidades que pronto cambiarán de conducción.

A todo esto se suman las palabras del titular de la cartera de Finanzas y Obras Públicas, Carlos Parodi, quien pidió a los jefes comunales electos “no mirar el pasado”.

Los casos más resonantes se produjeron en la zona norte, aunque en las últimas horas se trasladaron al Valle de Lerma y al de Siancas.

Dardo "Botellita" Quiroga

En la “volteada” cayó Dardo Quiroga, intendente de Colonia Santa Rosa, quien fue destituido en la noche del jueves por “inhabilidad física y moral, lo que implica un mal desempeño de la función pública”, argumentaron los ediles.

Nicanor "Manos Largas" Sosa

También Hipólito Yrigoyen fue epicentro de otro escándalo, con la decisión del Concejo Deliberante de apartar del cargo al intendente Nicanor Sosa, tras las pruebas presentadas por la comisión investigadora local y tras varios pedidos de informe que nunca llegaron a manos de los ediles, que lo acusaron por “mal desempeño en el cargo”.

Raúl "El Desprotegido" Romano

A la saga se sumó ahora el intendente de Chicoana, Raúl Romano, a quien su sucesor Esteban Ivetich le advirtió que “no va a tapar a nadie”, haciendo referencia a las supuestas irregularidades financieras, y que si es necesario lo llevará ante la Justicia.

"Alcalde" Carlos Villalba

Otro de los municipios que parece no encontrar paz es Salvador Mazza, conducido por el polémico renovador Carlos Villalba, quien fue reelecto. En la localidad norteña el órgano de control provincial observó 106 irregularidades de tipo financiero. Si bien no hay precisiones acerca del faltante de dinero, el sector opositor calcula que al menos se trataría de unos $ 5 millones.

"In"Fausto Valdivieso

Clima tenso se vive en el municipio de El Bordo. Mediante la convocatoria a una pueblada, los municipales pidieron la destitución del saliente intendente Fausto Valdivieso por la falta de pago de sueldos, mal manejo de fondos y mala gestión.

FUENTE y FUENTE 

La solución tucumana para la rebelión salteña

En 10 de los 19 concejos deliberantes de la provincia familiares cercanos de los intendentes se desempeñarán como concejales en la gestión que se inicia. Basta repasar los listados para encontrar varios apellidos repetidos.

El capítulo más paradigmático de las novelas familiares tiene como escenario el municipio de Banda del Río Salí. El reelecto intendente Zacarías Khoder contará con el apoyo de dos hermanos en el cuerpo deliberativo: Zulema (vicepresidenta primera) y Fidel. Su hermano mayor ocupaba el cuarto término de la lista del Frente para la Victoria (FpV), pero no logró una banca. Sin embargo, Salvador Chávez, tercero en la nómina, pidió licencia para asumir como secretario de Gobierno y permitió el ingreso del segundo Khoder.

En el caso de tres ciudades, las esposas de los intendentes integran los cuerpos deliberativos municipales. Se trata de los casos de las concejalas Sandra Beatriz Figueroa (mujer de Luis Campos, de Alberdi), Ángela Jiménez (esposa de Jorge Leal, de Burruyacu) y de Cristina Romano (casada con Luis Espeche, de Bella Vista). Además, Figueroa y Romano presiden los Concejos.
 
Por otro lado, hermanos y cuñados también son de la partida. 
 
En Las Talitas, por ejemplo, la presidencia quedó en manos de Carlos Najar,  hermano de la legisladora Adriana Najar y cuñado del jefe municipal, Luis Morghenstein.
 
La tendencia tampoco es sólo patrimonio del peronismo, dado que en Simoca, un hermano del intendente radical Luis González, Hugo, preside el nuevo Concejo Deliberante local.
 
En Graneros, el intendente Roque Graneros tiene en una de las bancas a su cuñada Fabiana Cejas, hermana de su esposa, la legisladora Alejandra Cejas. En La Cocha se da una situación muy similar. El edil Brígido Humberto Díaz es hermano de la legisladora Susana Díaz y cuñado del jefe municipal Leopoldo "El Puma" Rodríguez.
 
Julio Silman, de Alderetes, tendrá dos familiares en el cuerpo deliberativo: Camilo Salomón (sobrino segundo) responde al intendente; Fanny Salomón (tía) pertenece a las filas de su hermano Aldo, el ex intendente, quien lidera la oposición en el municipio. Por último, en Monteros, el hermano de Alberto Olea, Fernando Víctor, también se desempeña como edil. 

FUENTE

Perros hoy, niños mañana: denuncian a internos del Ragone y a indigentes del Parque San Martín por violencia contra los animales

Una terrible denuncia se dio a conocer por parte de la Asociación de Lucha a Favor de los Animales (ALFA), y que involucra a perros que son maltratados en el Parque San Martín, pero peor aún, que son quemados y hasta violados.

Cuando en realidad deberían ser cuidados y deberían recibir un trato amistoso, varios animalitos callejeros que viven en el parque son sometidos, hasta sexualmente, por los indigentes de la zona. Así lo expresan algunos proteccionistas de perros, que descubren esta situación cuando se acercan a darles de comer. 

Pero, lo que más preocupa es la falta de interés para tratar de combatir estos hechos de violencias. “No se hizo absolutamente nada con respecto a las violaciones, porque las persona que cometen estos actos son alcohólicos, drogadictos o enfermos mentales. La mayoría de ellos tienen residencia en hospital Ragone,” explicó Rita Acosta, integrante de ALFA. 


Los vecinos denuncian que pacientes del Hospital Ragone tienen comportamientos molestos en veredas y semáforos de Av. Hipólito Irigoyen. Creen que el nosocomio debería mejorar sus políticas se seguridad y contención. La zona es insegura por los pacientes mentales y los jóvenes que asisten a boliches.

Secuestran cerca de 70 kilos de cocaína en Jujuy


Personal del Escuadrón 53 “Jujuy” de Gendarmería Nacional, con la colaboración de efectivos de inteligencia y otras subunidades dependientes, logró detectar e incautar alrededor de 70 kilogramos de cocaína, la que estaba siendo transportada en un vehículo por la ruta nacional N° 34, a la altura de la ciudad de San Pedro de Jujuy.

La droga, que estaba oculta en el chasis del vehículo utilizado para el contrabando, fue detectada por los gendarmes gracias a varios días de trabajo de inteligencia, lo que derivó en el decomiso del cargamento de estupefacientes.

Detienen a vendedores de drogas que merodeaban alrededor de escuelas de Alto Comedero

En las inmediaciones de tres establecimientos educativos ubicados en la zona de Alto Comedero se logró detener a personas que intentaban vender estupefacientes. En dos de los casos se secuestró marihuana, mientras que en el caso restante se detuvo a una pareja en una moto que vendía “paco” y además tenían en su poder una importante suma de dinero y dos armas de fuego.

domingo, 20 de noviembre de 2011

Las puertas (demasiado) abiertas de Latinoamérica

Aclaración terminológica 

Antes de comenzar cabe una aclaración: “trata de personas” y “tráfico de personas” son conceptos parecidos pero no exactamente iguales. El que se dedica a la trata de personas es aquel que utiliza a las personas en provecho propio y de modo abusivo, es decir un tratador de personas es quien se caracteriza por captar (mediante amenazas, raptos, fraudes, etc.), trasladar y/o acoger a otra persona con el fin de someterla a una humillante explotación. Ahora bien, el que se dedica al tráfico de personas, en cambio, es aquel que se ocupa de facilitarle la entrada de manera clandestina y/o ilegal a una persona en un Estado del cual dicha persona no es oriunda ni residente.

Vía Bolivia

La trata de personas en la Argentina es una realidad tristísima. La prensa suele darla a conocer muy a menudo. Cuando se intentó desacreditar al diputado salteño Alfredo Olmedo, se lo denunció por explotar a los peones en sus campos; del mismo modo, cada vez que un gobierno provincial necesita de un golpe efectista para demostrar que está luchando contra la inseguridad o cada vez que es preciso agitar a la opinión pública para publicitar la agenda feminista, entonces cae la policía sobre un prostíbulo (lo que antes eran las “redadas a los burdeles”, hoy en día en los diarios se las llama “desbaratamiento de redes de tratas”, y lo que antes eran las “detenciones por el ejercicio de la prostitución”, en la actualidad, hipócritamente, reciben el nombre de “rescate de mujeres vulnerables de las garras de la explotación sexual”). También la trata de personas está presente en talleres textiles clandestinos, en campamentos gitanos, y, a través del servicio doméstico, en casas de familia. En la mayoría de los casos la explotación tiene bastante de consentimiento: una persona, sabiendo cuáles y cómo serán las condiciones de trabajo, opta por la explotación. Quien se la ofrece suele ser, la mayor parte de las veces, algún vecino, algún amigo y hasta algún familiar. Así mujeres de Palpalá terminan como mucamas cama adentro en Neuquén, jóvenes de Orán se movilizan hasta Santa Cruz para trabajar en los cabarets, y chicas de Taco Ralo se afincan en el Conurbano bonaerense para dedicarse a la confección de ropa.

La trata de personas, entonces, es un delito que debe ser combatido desde, al menos, dos flancos: persiguiendo a los empleadores que ejecutan la explotación, y creando empleo digno para que personas de escasos recursos no vean salidas laborales en donde sólo hay oficios con condiciones esclavistas.

Junto a la trata de personas –y muchas veces superpuesta a ella– está la otra actividad delictiva que nos interesa aquí: el tráfico de personas. Argentina es un país que la sufre en los dos sentidos posibles, pues así como existen numerosos extranjeros que son traficados a nuestro país, así también hay muchos compatriotas que son llevados clandestinamente más allá de los límites nacionales.

La frontera Norte –es decir Paraguay y, especialmente, Bolivia– es la principal vía de tráfico humano del país. El movimiento de personas en las fronteras es todos los días enorme. Hay muchos que, legalmente, llegan a la Argentina desde Bolivia (y desde otras partes del continente) con la intención de buscar trabajo en áreas rurales o urbanas, recibir atención médica gratuita en nuestros hospitales públicos, o visitar a sus familiares arraigados en territorio nacional. Muchos de ellos, junto a su equipaje, cargan paquetes que contienen sustancias ilegales. Argentina a muy pocos les objeta su visita.

Un mundo de muchos colores

La gente que ingresa a la Argentina desde Bolivia no son necesariamente siempre bolivianos. Los hay de todas las nacionalidades del continente americano, desde canadienses y estadounidenses hasta chilenos y uruguayos, pasando por brasileños, venezolanos y cubanos. También, a través de Bolivia, ingresan al país personas nacidas en Europa, África o Asia. Muchas de ellas son meros turistas, pero hay un gran número que no cae dentro de esa categoría. ¿Cómo es posible que un chino, un senegalés o un rumano con documentos poco convincentes pise Jujuy o Salta y luego se pierda en la inmensidad de la nación del Plata? ¿De dónde provienen?

Ecuador nos puede dar una clave. En efecto, desde que Rafael Correa se sentó en el sillón presidencial de Quito, Ecuador ha experimentado un importante flujo de inmigrantes provenientes desde todas las latitudes del mundo, que llegan sólo con la intención de hacer pie en el nuevo continente y desparramarse luego hacia el Cono Sur, Brasil, México y, por supuesto, EEUU. La Bolivia de Evo Morales, “plurinacional” y “multicultural”, también ha alentado fuertemente al ingreso (aunque no a la permanencia) de extranjeros.   

Infancias vendidas

Algo muy preocupante en la frontera Norte es el alto número de niños y niñas que entran y salen del país. En muchos casos son los padres de los menores quienes, de alguna forma, arreglan con los “pasadores” para que sus hijos ingresen a la Argentina con algún propósito particular (recibir atención médica, visitar familiares, etc). Suele pasar que un gran número de esos niños nunca regresan a su hogar en Bolivia.

Frente a esos padres que, engañados, entregan a sus hijos a traficantes con el objetivo de proporcionales una mejor calidad de vida, también están los que, simplemente, venden a su prole por dinero. Comprar un niño en Bolivia, aunque suene aberrante, es bastante sencillo: el precio oscila entre los 3 y los 10 dólares. El mes pasado se detuvo a una pareja jujeña que se dedicaba al negocio de compra y venta de menores de edad, adquiriéndolos cuando atravesaban la frontera boliviana para luego ubicarlos en diversas partes del país (o, en algunas ocasiones, también en el extranjero).

Pero hay que tener en cuenta que el movimiento contrario también acontece, es decir, aunque sea un hecho poco aceptado, también sucede que muchos niños argentinos –con pocos o ningún vínculo familiar con gente residente en el resto del continente– atraviesan ilegalmente los límites de nuestra república y desaparecen. Puesto que Argentina es un país económicamente más estable que Bolivia o que otros de sus pares continentales, y dado que las políticas sociales implementadas aquí son más abarcativas y profundas que en otros países, es más normal que los menores argentinos traficados sean adquiridos no a través de negociaciones con sus progenitores sino más bien con el empleo de la violencia.   

A los menores de edad traficados se los usa –como si fueran cosas y no personas– para toda clase de actividades ilícitas: se los explota laboralmente, se los explota sexualmente, se los utiliza para introducir drogas, se los incorpora a la “industria” del mendigaje o del delito y se los somete a extracciones de órganos.

Llegando las maras

Al lado de la problemática de la entrada y salida de personas vulnerables, se encuentra otra problemática igual de preocupante: la entrada y salida de personas peligrosas.  Desde hace por lo menos 5 años que la prensa argentina instaló el tema de la penetración de las maras en nuestro país. Tal apreciación es correcta pero no del todo exacta, puesto que pone bajo la etiqueta de “mara” a todo lo criminal que provenga desde más allá del límite norte del país.

Las maras, puntualmente, son organizaciones delictivas de origen norteamericano, que desde hace 30 años vienen expandiéndose por fuera de aquel país. Se trata de individuos nucleados en pandillas que se dedican al asalto, a la extorsión, al sicariato, al secuestro extorsivo, al proxenetismo, al robo de automóviles e inmuebles, al tráfico y a la trata de personas, y, en menor medida, a la venta ilegal de armas. No son como las clásicas pandillas o patotas de barrio, porque, si bien comparten con ellas ciertas características estructurales y ciertos rasgos estéticos, su nivel de organización y expansión es mucho más amplio. A diferencia de las pandillas, las maras tienden a tejer lazos de complicidad muy profundos con los poderes públicos.

La relación entre maras y narcotraficantes es compleja. Para que la droga que alguien produce llegue hasta el consumidor, ésta debe ser primero cultivada, luego procesada, después distribuida, y finalmente vendida. Los miembros de las maras –gente que ejerce el dominio territorial de un área urbana en algún punto del continente americano– suelen participar en las últimas dos etapas de ese proceso, pero no es tan común que lo hagan en las primeras. De esa manera una alianza entre narcotraficantes y maras pareciera ser el movimiento natural en el mundo del crimen, de no ser porque a los narcotraficantes no les agrada recurrir a las maras y compartir el poder que poseen (y las ganancias que consiguen). Así que es por ello que, en muchas ocasiones, se producen enfrentamientos entre los miembros de las diversas facciones criminales. De hecho, se sabe que, por ejemplo, algunos narcotraficantes mexicanos que poseen ejércitos clandestinos propios (liderados por antiguos oficiales desertores de ejércitos legítimos que fuesen entrenados por la CIA o la DEA para combatir los peligros regionales) se encuentran en medio de un abierto y salvaje enfrentamiento contra maras y otras organizaciones pandilleras contratadas por narcotraficantes rivales.

En la Argentina las maras se plantearon el objetivo de instalarse localmente, pero al hacerlo encontraron competencia. Actualmente existen en el territorio nacional varias bandas vernáculas que se dedican a la actividad delictiva, pero que no cuentan ni con tanta ni tan laboriosa organización, ni tampoco reciben tanta publicidad por parte de la prensa ya que no han desarrollado una imagen demasiado elaborada como la de las maras. Su número y su capacidad de coordinación, además, no es tan alarmante como el de sus pares de otras áreas continentales.

Pero lo que la presencia de las maras en la Argentina indica es una paulatina naturalización de mayores niveles de violencia criminal. En Colombia las zonas rurales son terreno de disputa entre los narcotraficantes (organizados como guerrillas de izquierda o como grupos paramilitares), mientras que las urbanas son campo de acción para las pandillas, de las cuales sólo una pequeña fracción se inscribe dentro del movimiento mara. La cultura violenta de Colombia hace que la contratación de contrafuego privado por parte de los vecinos para liquidar a los pandilleros o expulsarlos fuera de las ciudades sea una práctica habitual. Algo similar sucede en Brasil, donde gente de barrios lujosos sustenta económicamente a fuerzas privadas de seguridad que garantizan que la criminalidad de las favelas no piense en acercarse a donde será duramente reprimida. En la Argentina todo esto que acontece en otras partes resulta extraño, puesto que el poder de fuego de las bandas delictivas, por ahora, no es muy grande.

¿Cuán porosa es la frontera Norte?
 
La proliferación de las maras no es estrictamente un problema de control fronterizo, sino que está relacionado más bien a asuntos de política inmigratoria. La primera década del siglo XXI se ha caracterizado por ser una década de grandes movimientos migratorios en todo el mundo. Probablemente las próximas también lo sean. En ese contexto, muchos Estados optaron, sabiamente, por actualizar sus normas migratorias. Sin embargo Argentina no está entre ellos, pues, aparentemente, aquí no hay voluntad política para modificar la situación (y hasta se especula que, debido al grado de beneficio obtenido por el poco control inmigratorio, habría una voluntad política dispuesta a impugnar todo intento de transformación de las normas vigentes). Ello permite que los extranjeros ingresen y se arraiguen en el país sin demasiadas restricciones.

En Europa los problemas de inseguridad están vinculados a la presencia de inmigrantes que, atascados en la pobreza, optan por la vida delictiva. No todos los extranjeros allá son delincuentes, y no todos los delincuentes son extranjeros, pero si uno recorre una cárcel de Francia, Italia o Suiza encontrará un número demasiado alto de no europeos o de sus descendientes detrás de los barrotes.

Aquí en la Argentina los artífices de la inseguridad son mayormente argentinos, por lo que resulta incómodo que además haya una creciente oleada de extranjeros que vienen a delinquir. Analicemos un caso en este sentido: los crímenes cometidos por ciudadanos colombianos en el último año.

Recientemente se difundió una estadística policial que indica que, en lo que va del año, 130 colombianos fueron detenidos en Buenos Aires acusados de cometer robos contra casas, apropiamiento ilegal de autos, salideras bancarias y/o secuestros expresos (que son aquellos en donde una persona es interceptada y luego es obligada a ir a cajeros automáticos o lugares en donde tenga bienes y dinero para entregárselos a sus secuestradores y recuperar así su libertad). También hace poco se supo que un colombiano fue detenido en Perico, provincia de Jujuy, por asaltar a una mujer, y otros dos colombianos cayeron en Salta por realizar estafas. Los tres detenidos en el NOA eran hombres jóvenes y con historial de vida delictiva adolescente.

¿Por qué la lacra social de Colombia está instalada en nuestro país? Dos causas: primero porque es demasiado fácil entrar (legal o ilegalmente) y arraigarse en la Argentina, y segundo porque la “mano blanda legal”, es decir el garantismo, hace de nuestro país un paraíso para el delincuente comparado con otros países de la región en donde las penas por los actos delictivos y la vida carcelaria son muchísimo más densas.

Es tan tentadora la Argentina para los delincuentes hechos y derechos que eso atrajo hasta a miembros de las FARC, quienes el año pasado fueron atrapados efectuando sus clásicas fechorías.

Gente de diversas edades y nacionalidades que entra y sale del país para ser explotada de todas las maneras posibles, y pandilleros, narcotraficantes y terroristas a los que no sólo no se los rechaza sino que se los premia con condenas blandas y con la posibilidad de llevar sus escuelas de crimen a las cárceles argentinas, disparan un interrogante: ¿cuán porosa es realmente la frontera Norte? Y la respuesta no se hace esperar: demasiado.  


 Ángela Micaela Palomo

sábado, 19 de noviembre de 2011

Acusan al gobierno de Jujuy de no cumplir con sus deberes para contribuir al desarollo de la explotación industrial de vicuñas

Desde el radicalismo señalaron la laxitud con que obra el Gobierno para atender a las comunidades y productores que proyectaron hacer de la vicuña y una relación sana con el entorno una fuente de desarrollo que aporte a superar la pobreza en esos territorios. 

Jorge Rizzotti, diputado del bloque de la UCR y autor de la iniciativa que derivó en la Ley de manejo sustentable de la vicuña en estado silvestre y con la modalidad de esquila comunitaria, expresó en este sentido que “recibimos constantes expresiones de habitantes de la Puna que incluso han presentado proyectos y han previsto la organización de toda la comunidad para esquilar, comunidades que presentaron planes de manejo, se los observaron, los volvieron a presentar y de palabra en la Dirección Provincial de Recursos Naturales les dijeron que están bien pero no se le da curso a nada, y las comunidades y productores ya empiezan a sentirse maltratados por esta situación”. “Ni siquiera el Ejecutivo provincial se ha respondido a un deber que tiene pendiente hace casi dos años, que es la reglamentación de la Ley; deber por cuyo incumplimiento deberá responder a la Justicia”, anticipó Rizzotti.

“La gente de la zona viene advirtiendo que en las condiciones actuales la vicuña les es perjudicial, ya que compite por las pasturas con otro tipo de ganado, además de contagiar a las llamas de enfermedades al usar sus revolcaderos, etc.; incluso nos han contado que las ahuyentan con perros, lo que logrará que los animales se vayan a otros territorios”, amplió el diputado.

Recibieron en Salta un ícono donado por el Monasterio de Simonpetra

La parroquia San Jorge, ubicada en calle Pellegrini 250 de la ciudad de Salta, recibió el domingo pasado un ícono de Santa María Magdalena.

El ícono de la Virgen llegó a Salta a través de una donación que le realizó el Monasterio de Símonos Petras (del Monte Atho), en Grecia. En dicho monasterio se encuentra la mano izquierda de la Santa, incorruptible, conservando siempre la temperatura de 37§ C.

En la ocasión además se recibieron reliquias de San Siluán, de Monte Athos, para la veneración de la comunidad.

Proponen elegir a las "siete maravillas" de Salta

La Diputada Provincial Virginia Cornejo (PPS) presentó un proyecto de Declaración en el cual propone que, a través del Ministerio de Turismo y Cultura de la Provincia, se implemente un concurso público tendiente a determinar las Siete Maravillas Naturales de la Provincia de Salta.

La iniciativa surge a raíz de la reciente elección de las Cataratas del Iguazú como una de las siete maravillas naturales del mundo.


viernes, 18 de noviembre de 2011

Joven demente ataca a una mujer en la Escuela de Bellas Artes "Tomás Cabrera"

“Todo fue sorpresivo, me tomó por la espalda, me dijo que había jugado con él y me puso el cuchillo en el cuello. Me tiró al piso pero logré levantarme y forcejeamos; entonces me tiró varias puñaladas al cuerpo y pude cubrirme con mis manos. Fue directo a matarme”, contó ayer Jésica Toconás (21), la estudiante de la Escuela de Bellas Artes Tomás Cabrera, quien fue agredida por Darío Maizares (27), un compañero, en el interior del establecimiento, el miércoles pasado.

La joven contó su experiencia a El Tribuno en su lecho de reposo.

Sufrió heridas en sus dos manos, por las que fue operada de urgencia en el hospital San Bernardo. Si bien sus lesiones son severas, su suerte pudo haber sido aún mucho peor, ya que Maizares contaba con otros elementos de ataque en su mochila: un martillo, dos botellas con ácido, un punzón y una daga.

Maizares fue detenido por personal del 911 en la misma escuela, ya que no intentó escapar tras perpetrar el ataque. Quedó a disposición del juez de Instrucción Formal 1, Martín Pérez.

La joven relató que “todo comenzó en abril, cuando consiguió mi correo que yo había dejado de referencia en la escuela y me envió un mail. Desde entonces comenzó a mandarme cientos de mensajes. Y a otras compañeras también. Decía cosas raras, como “soy Darío Maizares, el que espera en los maizales”, pero después nos mentía en la cara y decía que no era él, aunque figuraba su número de celular en los SMS”.

“Se tiraba el lance con todas y nos invitaba a tener sexo con él. Otras veces, llamaba y cuando atendíamos, cortaba”.

Abejas peligrosas en Tafí del Valle: ninguna solución a la vista

Las autoridades han manifestado en varias oportunidades su intención de convertir a Tafí del Valle en un centro turístico nacional e internacional. Por supuesto que esta loable intención cuenta con la aceptación de todos los tucumanos. Claro que para ello es necesario crear las condiciones adecuadas, lo que implica muchas inversiones y una concientización de la ciudadanía. 

Estas aspiraciones deben convertirse en realidades y no quedar sólo como aspiraciones. ¿Qué busca un turista que decide viajar a Tafí del Valle? Excelentes condiciones paisajísticas, atención esmerada y sobre todo, tranquilidad para descargar las tensiones acumuladas en su lugar de origen. 

Sin embargo, actualmente se presenta una situación que data desde años y que actúa negativamente para lograr estas condiciones. El valle ha sido invadido por enjambres cada vez más numerosos de abejas que llegan a adueñarse de viviendas atacando a sus moradores -que, en algunos casos, decidieron cerrar su vivienda emprendiendo la retirada- o molestando a los hoteles radicados en la zona. Ya se sabe que en algunas circunstancias las picaduras de estos insectos pueden provocar hasta la muerte de una persona o de animales. Actualmente, esta situación se ha tornado alarmante. 

Según un Mapa de Medios confeccionado por el gobierno, en el NOA no hay medios opositores



El área de Comunicación del Ministerio de Desarrollo Social armó un polémico “Mapa de Medios” -al que se puede acceder en Internet con una clave especial-, donde relevó 449 medios gráficos, radios, canales de televisión y sitios Web que trabajan con esa dependencia, clasificándolos en “kirchneristas”, “coincidentes en líneas generales” con el Gobierno, “neutros” y “opositores”.

El 96% de ese listado simpatiza con el Gobierno. También relevó si reciben publicidad oficial -la mitad lo hace- y si tienen apoyo del Estado, entre 13 variables.

El 84% de los medios auditados son radios.

Denuncian a la gendarmería de La Quiaca por abuso de poder

Maribel Soledad V. (23) oriunda de la ciudad de Ledesma, denunció que al realizar un viaje a la ciudad de la Quiaca con fines comerciales, tres efectivos de Gendarmería la golpearon y la retiraron por la fuerza del puesto de control.

Según la víctima cuando se disponía a regresar a su domicilio a través de un colectivo de la empresa Panamericano, el micro se detuvo en un control rutinario de Gendarmeria Nacional de control de equipajes. En esas circunstancias al llegar el turno de la mujer, un gendarme tomó uno de sus bolsos y lo introdujo dentro de una de las habitaciones del puesto. 

La mujer siguió al gendarme hasta la habitación pero fue detenida bruscamente por el uniformado, quien le ordenó que se retire del lugar porque el transporte se estaba yendo. Ante la negativa de la mujer, el efectivo la tomó de los brazos e intentó sacarla del puesto, por lo que forcejaron. 

El gendarme entonces la golpeó en el rostro mientras otros dos efectivos la tomaban de los brazos retirandola del puesto, aseguró la mujer. Además agregó que el efectivo se quedó con sus pertenencias y no labró ningun acta de informe por secuestro de bienes. Posteriormente la víctima fue examinada por un galeno, quien diagnosticó que la mujer presentaba excoriaciones y rasguños en ambos brazos.