Se instalaron formalmente en Tucumán a mediados de 1880 y desde entonces su presencia en la historia de la provincia es una realidad que muy pocos conocen. La masonería, la sociedad secreta más antigua y misteriosa del mundo, también escribió algunas de las páginas más señeras de la historia provincial. Y todo se hizo desde el templo que la logia Estrella de Tucumán posee en la calle 9 de Julio al 300. Allí se reúnen regularmente (casi siempre dos veces al mes) unos 60 masones cuyos nombres se mantienen en secreto.
Un integrante de alto rango de la logia tucumana, que prefirió no revelar su identidad, aseguró que la fraternidad ha iniciado una suerte de aggiornamiento con la finalidad de atraer a las nuevas generaciones. "No somos una secta secreta, sino más bien discreta", dijo.
En este sentido, comentó que en Tucumán hay una buena cantidad de jóvenes que están interesados en la masonería. A tal punto que se han recibido más de 10 solicitudes de ingreso en los últimos meses.
La logia Estrella de Tucumán Nº 71 se fundó en 1880. Se dice que, mucho antes, los ingleses que llegaron a Tucumán ya habían fundado logias en Monteros, Concepción, el ingenio La Corona y Tafí Viejo.
Aunque a nivel nacional la masonería acompañó la génesis de la Argentina como país libre (la mayoría de los próceres que participaron en la declaración de la Independencia eran masones), es en el siglo XX cuando esta sociedad milenaria comenzó a provocar profundos cambios sociales y políticos en nuestra provincia. La creación de los Talleres Ferroviarios de Tafí Viejo, de la Universidad Nacional de Tucumán y de varios colegios profesionales, por ejemplo, fueron impulsados por la masonería local. Muchos clubes y asociaciones también se iniciaron por impulso de la logia.
La logia Estrella de Tucumán Nº 71 se fundó en 1880. Se dice que, mucho antes, los ingleses que llegaron a Tucumán ya habían fundado logias en Monteros, Concepción, el ingenio La Corona y Tafí Viejo.
Aunque a nivel nacional la masonería acompañó la génesis de la Argentina como país libre (la mayoría de los próceres que participaron en la declaración de la Independencia eran masones), es en el siglo XX cuando esta sociedad milenaria comenzó a provocar profundos cambios sociales y políticos en nuestra provincia. La creación de los Talleres Ferroviarios de Tafí Viejo, de la Universidad Nacional de Tucumán y de varios colegios profesionales, por ejemplo, fueron impulsados por la masonería local. Muchos clubes y asociaciones también se iniciaron por impulso de la logia.
