Jorge Wierna, presidente de la Red de Voluntarios JEVIHS y de la Asociación Civil “NOA DIVERSA” (Diversidad Sexual del Noroeste Argentino) denunció que fue interceptado por un individuo cuando salía de un boliche en el barrio Mariano Moreno. Mientras le profería insultos homofóbicos, el agresor intentó ahorcarlo y lo pateó en el piso. Wierna sufrió politraumatismos de cabeza, columna y tórax. Para la víctima, el hecho tiene relación con denuncias formuladas desde el Foro de la Diversidad Sexual del INADI, que nunca tuvieron resolución judicial.
“Fui atacado por un ‘hombre’, quien me tomó del cuello e intentando ahorcarme me arrastró hasta una calle oscura lindante al Club Lavalle, repitiéndome en tono sarcástico ‘quédate piola maricon, te voy a matar por puto y por hacerte el defensor de los trolos’; luego de pegar a ciegas hacia atrás desesperadamente con mis llaves, logre que me soltara y fue allí donde pude ver que el agresor era el individuo que había visto durante el transcurso de mi permanencia en el boliche, molestando de rato en rato a las travestis que se acercaban a la barra y en la pista de baile, al que nadie parecía conocer ni darle confianza por la apariencia militar que tenía”, explicó Wierna en su denuncia pública.
“Pedí auxilio, sin respuesta, me dispuse a tratar de defenderme y protegerme la cara y la cabeza, él, logro tirarme al piso y no hacia más que patearme con más fuerza y odio, repitiendo ‘te voy a matar putito, haber (sic) quien te defiende a vos…, son todos unos maricones de mierda’, siempre con la misma homofobia típica del machista”, agregó.
“Sospecho por las amenazas del agresor –dijo Wierna- que no hacía más que cumplir con las ordenes de alguien que evidentemente no quiere que este tipo de denuncias se hagan públicas. Creyeron que al atentar contra mi vida o asustarme cesaríamos de continuar con las mismas, desintegrar nuestra organización y dividirnos, sometiéndonos como hasta ahora al silencio, el miedo y la invisibilización de una gran parte de la sociedad considerada inferior, enferma, anormal y todas esas barbaries que suelen decir de quienes no sólo somos personas con derechos, sino que consecuentemente lucharemos con mayor fuerza hasta darle punto final a tanto odio y fobia institucionalizada en todos los sectores conservadores, religiosos y lamentablemente políticos de nuestra provincia y del Noroeste Argentino, que fomentan y promueven las desigualdades, la exclusión, las confrontaciones sociales, los prejuicios, el estigma, y la discriminación en todas sus formas”.
“Pedí auxilio, sin respuesta, me dispuse a tratar de defenderme y protegerme la cara y la cabeza, él, logro tirarme al piso y no hacia más que patearme con más fuerza y odio, repitiendo ‘te voy a matar putito, haber (sic) quien te defiende a vos…, son todos unos maricones de mierda’, siempre con la misma homofobia típica del machista”, agregó.
“Sospecho por las amenazas del agresor –dijo Wierna- que no hacía más que cumplir con las ordenes de alguien que evidentemente no quiere que este tipo de denuncias se hagan públicas. Creyeron que al atentar contra mi vida o asustarme cesaríamos de continuar con las mismas, desintegrar nuestra organización y dividirnos, sometiéndonos como hasta ahora al silencio, el miedo y la invisibilización de una gran parte de la sociedad considerada inferior, enferma, anormal y todas esas barbaries que suelen decir de quienes no sólo somos personas con derechos, sino que consecuentemente lucharemos con mayor fuerza hasta darle punto final a tanto odio y fobia institucionalizada en todos los sectores conservadores, religiosos y lamentablemente políticos de nuestra provincia y del Noroeste Argentino, que fomentan y promueven las desigualdades, la exclusión, las confrontaciones sociales, los prejuicios, el estigma, y la discriminación en todas sus formas”.