“No te pueden inhibir a donar sangre por tu orientación o actividad sexual, es estigmatizante y discriminatorio”, así lo manifestó la delegada en Jujuy de la Asociación de Travestís, Transexuales y Transgeneros de la Argentina, Aylen Chambi en referencia al caso que trascendió días pasados en medios nacionales sobre un joven que tuvo que mentir sobre su condición sexual para poder donar sangre.
La delegada de ATTTA Jujuy comentó que “primero: el ser humano le tiene tabú al sexo; segundo: porque le tiene tabú al propio cuerpo por esa construcción de género tan marcada que tenemos en la Argentina, la construcción hegemónica machista de que los conductos se han hecho para entrar o para salir nada más, por donde sale nada puede entrar. Freud dice que somos cuerpos sexuados, dar la mano, abrazar, todo es parte de un intercambio sexual y que todo nuestro cuerpo es erógeno, pero las personas le tienen miedo a disfrutar, le tiene miedo al hecho que también pueden disfrutar al tener una relación con una persona del mismo sexo o utilizar al cuerpo para mantener una práctica sexual; le tienen miedo, le tienen vergüenza y es por la carga que se le da”.
Añadió al respecto que “está marcado el machismo, cuando el niño llora cuando esta por ingresar al jardín le dicen ‘deja de llorar no seas maricón’, y nadie se acuerda que todos lloramos cuando íbamos al jardín porque teníamos miedo al abandono, porque era el desarraigo. La iglesia marca esto como desviaciones, como conductas pecaminosas que si haces esto te vas a ir al infierno, no sos digno de ser hijo de Dios. Las leyes contribuyen a eso, en la Argentina todavía tenes 2 provincias en las que el código contravencional todavía está condenando el travestismo, entonces todas estas cosas hacen que se vea como malo, como fuera de lo que es normal. Siempre hay que pensar lo que cada persona considera normal, hay personas que creen que la homosexualidad es contra natural y hay más de 500 especies de animales que practican la homosexualidad como parte de su vida”.
Aylen Chambi sostuvo finalmente que “con el devenir del tiempo todo esto se ha ido desvirtuando, se ha considerado que estas personas son enfermas, que son personas que no están dentro de un estatus igualitario al del resto de la comunidad y estas son las normas que hacen que no se vean a las personas de la diversidad sexual como personas comunes, sino que se las vea como un grupo a parte y totalmente peligroso”.
