“Pensé que me mataban, tengo mucho temor”. Así comenzó su triste
relato la agente de policía Daniela Casco Aleman (24), con lágrimas en
sus ojos, mientras recordaba lo ocurrido el pasado miércoles en una
calle oscura del barrio Limache, ubicado en la zona sur de la ciudad de Salta.
Ese día, como casi siempre, caminaba a las 6 rumbo a la parada de ómnibus que la deja a pocas cuadras de la Jefatura de Policía, donde se desempeña. Pero en esta oportunidad, cuando transitaba por la etapa cinco, fue interceptada y atacada por dos maleantes.
“Recuerdo que los vi cuando ya estaban detrás de mí y, en ese instante, uno me dio una trompada en la cara que me hizo caer al suelo. Cuando ya estaba en el piso, uno de ellos dijo: ‘Sacale el fierro, la hagamos boleta’, mientras que el otro intentaba bajarme los pantalones para violarme”, describió a El Tribuno la mujer, quien vivió minutos de pesadilla que parecieron una eternidad.
“Afortunadamente había un hombre parado en una esquina que observó todo y cuando le grité para pedir auxilio, los delincuentes se asustaron y salieron corriendo”, dijo Aleman.
Al ser consultada sobre la fisonomía de los atacantes, la agente dijo: “Lo único que me acuerdo es que estaban vestidos con prendas oscuras y tenían cuellos polares que cubrían partes de sus rostros”.
Más allá del relato de la uniformada y del testimonio del testigo ocasional que presenció el indignante hecho, aún no se registraron detenidos ni demorados, aunque según informaron fuentes policiales, un grupo de jóvenes patoteros y adictos a la pasta base de cocaína son los señalados como posibles autores del suceso y serán apresados en las próximas horas.
“Desde enero, mi marido, que también es policía, y yo vivimos en el
barrio Limache. Durante todo este tiempo recibimos diferentes amenazas
de parte de los jóvenes de la zona, quienes tienen un rechazo muy grande
hacía las fuerzas de seguridad”, comentó la damnificada.