En un procedimiento realizado el jueves por efectivos de Gendarmería
Nacional, fue aprehendida en plena vía pública, a eso de las 17, frente a
la plaza principal de la localidad anteña de Joaquín V. González,
Natalia Cifre (30),
sobrina de expresidente del Concejo Deliberante de
la ciudad, Arturo Cifre, y esposa del portugués Joao Paulo Ferreira
Marques, ambos acusados de narcotráfico e involucrados en un megacontrabando de cocaína a Europa.
Arturo Cifre y Ferreira Marques fueron detenidos el 20 de octubre de
2011 junto a dos colombianos que oficiaban de químicos, en un galpón de
propiedad del exedil donde habían acopiado 350 kilogramos de clorhidrato
de cocaína de máxima pureza, que luego serían enviados a Europa en un
embarque que debía salir desde el puerto bonaerense de Campana, previo
paso por la Aduana Nacional de Tucumán.
Lo novedoso del caso es que la cocaína había logrado ser teñida de
negro y se le había dado la forma y la textura del carbón vegetal
mediante un proceso que realizaban los dos expertos caribeños, que en un
primer momento lograron huir pero luego fueron capturados.
En el desarrollo de la investigación hubo cosas curiosas: meses antes
de producirse las primeras detenciones un grupo de hippies llegaron a
la localidad y realizaban malabares en uno de los semáforos,
caracterizándose por la impericia de sus evoluciones. Se les caían los
bastos, los juegos con pelotitas eran terriblemente improlijos, pero los
melenudos eran tan simpáticos que al poco tiempo se hicieron populares y
queridos por la gente del lugar, que los ayudaba continuamente, ya que
dormían donde los encontrara la noche y comían lo que podían.
Grande fue la sorpresa de los habitantes gonzaleños cuando en las
primeras horas del 20 de octubre del año pasado la ciudad fue
virtualmente sitiada por efectivos de Gendarmería uniformados y de
civil, fuertemente armados y movilizados en numerosos vehículos.
Sin embargo, lo que más les llamó la atención fue ver a los fallidos
malabaristas, con sus largas melenas, pero ahora luciendo chalecos
antibalas con la leyenda GNA (Gendarmería Nacional Argentina) y portando
metralletas, pero esta vez sin las sonrisas que los habían hecho pasar
como simpáticos mochileros errantes.
La carpeta de la causa está caratulada como “Operativo carbón narco” y
es considerado uno de los más grandes golpes al narcotráfico. Se cree
que el cártel de Cifre-Ferreira había despachado al puerto lusitano de
Lisboa no menos de nueve embarques de cocaína camuflada.
De la misma manera, los gendarmes apuntan a la detención de más
personas involucradas en este grupo, especialmente en San Salvador de
Jujuy, Tucumán y Buenos Aires.