Un grupo de indígenas de la etnia wichí que reclama la propiedad de tierras que son explotadas por el empresario Franco Brunetti, propietario del frigorífico capitalino que lleva su nombre, hizo estallar ayer en la madrugada, una cisterna que contenía 6.000 litros de gasoil, aunque tiene capacidad para 10.000.
El hecho se produjo en los galpones de la finca Sopota de Coronel Cornejo, a unos 500 kilómetros al nordeste de la capital provincial. Los aborígenes reclaman la propiedad del territorio, situado a unos 80 kilómetros de Coronel Cornejo, sobre el denominado “camino a Balbuena”. Efectivos de la Unidad Regional 4, Criminalística y Brigada de Inves tigaciones se hallan en la zona, evaluando la situación.