El narcotráfico salpicó ayer a otra institución pública, al ser detenido
a escasos dos kilómetros de la ciudad de Tartagal un vehículo oficial
del Ministerio de Salud Pública de la Provincia. Según trascendidos, la
unidad detenida sería una ambulancia F-100 donada hace algunos años al
hospital de Salvador Mazza por el Ministerio de Salud de la Nación.
La ambulancia transportaba en su interior casi 25 kilogramos de cocaína de máxima pureza.
Por el escandaloso hallazgo la Justicia Federal ordenó tres detenciones,
entre ellas la del supuesto herido grave que motivó el desplazamiento
de la unidad hacia Tartagal, cuya filiación no trascendió. En tanto
fuentes hospitalarias deslizaron anoche a nuestro corresponsal que el
vehículo oficial era conducido por el chofer Bruno Chávez y la enfermera
Berta Ibáñez, los otros dos detenidos.
La ambulancia, que pasó el puesto de Gendarmería de Aguaray con las
balizas encendidas y el ulular de sus sirenas en máximo, fue detenida en
el paraje Cuña Muerta, a 2 kilómetros de la ciudad de Tartagal.
A pesar del hermetismo oficial con el que se quiso silenciar el
hallazgo, fuentes oficiales aseguraron a El Tribuno que la noticia se
desparramó de inmediato, causando revuelo en las poblaciones del norte.
Anoche, la guardia del hospital de Salvador Mazza se hallaba en vigilia
ante el inminente allanamiento de hospital.