Alentados por personas que viven al margen de la
ley, siete menores atacaron anoche otra vez el puesto policial de Barrio
Unión, al norte de la ciudad. El episodio arrancó pasada las 23 horas y
se extendió por unos 20 minutos aproximadamente. Los policías, tres
efectivos que se encontraban en el lugar en ese momento, atinaron a
resguardarse de las piedras que impactaban en el frente del edificio, el
que otra vez resultó con daños en sus ventanas y mampostería. Un
oficial resultó herido, y un menor de 14 años, demorado.
Los malvivientes que propician estos ataques quizás intenten provocar un
desgaste psicológico en los uniformados. Ante esta situación, el jefe
de policía, Marcelo Lami, manifestó que “pese a los constantes ataques
que sufre este puesto, vamos a sostenerlo allí”, en mensaje directo para
los delincuentes que accionan en contra de la fuerza.
