La niña de 13 años que falleció por un aborto clandestino no habría dicho a su entorno más cercano que estaba embarazada. Su novio, la hermana y varios vecinos y amigos de la joven negaron ante el juez de la causa que la chica hubiera revelado el estado en el que se encontraba. En tanto, la madre no se presentó a declarar ayer.
El caso que conmovió a Salta cobró en la víspera un nuevo giro. La autopsia confirmó que la niña murió por un aborto séptico provocado por fármacos.
El juez de Instrucción Formal 8, Federico Diez, a cargo la causa, dijo que trata de investigar si fue inducida a tomar las drogas o lo hizo por voluntad propia.
“Aparentemente el aborto habría sido producido de manera farmacológica, y ahora lo que tratamos de determinar es si se trató de una acción solo provocada por ella o inducida por una persona”, explicó el magistrado.
La Policía rastreó el caso por un llamado anónimo que recibió el Servicio de Emergencias 9-1-1. Todavía se investiga quién realizó el llamado.

