Un macabro hallazgo fue denunciado el lunes cerca de las 17, al 911, por
una mujer que fue a visitar a un familiar fallecido en el cementerio
San Antonio de Padua y encontró en medio de las tumbas una caja de
gran tamaño conteniendo los restos de un bebé, de gran desarrollo,
aparentemente no nacido, producto de una intervención abortiva ilegal.
En minutos, personal de las comisarías 9 y 4 se hicieron presentes,
aunque no abrieron la caja para corroborar su contenido, a la espera del
médico legal de Policía.
Acordonado el lugar, cerca de las 19, se hizo presente el médico legal y en minutos se verificó la veracidad de la denuncia telefónica que había realizado una mujer. En el
interior de la caja se halló una manta con motivos infantiles, teñida
de sangre y otras prendas menores, además de los restos de un bebé
cuyo tiempo de gestación aún no se determinó, aunque trascendió que se
trataría de un feto casi completamente desarrollado, cuyo origen se
investiga.
Una mujer y su esposo, vecinos del cementerio San Antonio de Padua aseguraron que cerca de las 16, una pareja joven, junto a una mujer mayor
merodearon las tumbas en cercanías de una fosa común y no se detuvieron
a rezar en ninguna parte: “Era como si buscaran algo; me llamó la
atención el aspecto de la persona más grande ya que no se veía humilde y
en ese sector del cementerio donde andaban, se albergan personas que
en vida fueron de muy escasos recursos”, dijo la testigo. “Cuando llegó
la policía ya no quise mirar más, me imaginé que algo grave estaba
pasando en la fosa común, no sé si será así, pero es lo que imaginé de
inmediato”, cerró.
Su esposo, agregó que “quizá sintieron remordimiento de arrojar la
caja al foso y por eso la abandonaron entre las cruces del campo
santo”, graficó.
En tanto, poco después de la revisión médica de los restos, los policías y una funcionaria del Cuerpo de Investigadores Fiscales (CIF), que llegó mucho después, comenzaron a dialogar telefónicamente y por separado, aparentemente con el juez en turno. Minutos después, la Policía Científica fue apartada del caso y se retiró de inmediato, cuando la oscuridad reinaba, a pesar que sus efectivos se hicieron presentes a los pocos minutos de descubierto el hecho.
En tanto, poco después de la revisión médica de los restos, los policías y una funcionaria del Cuerpo de Investigadores Fiscales (CIF), que llegó mucho después, comenzaron a dialogar telefónicamente y por separado, aparentemente con el juez en turno. Minutos después, la Policía Científica fue apartada del caso y se retiró de inmediato, cuando la oscuridad reinaba, a pesar que sus efectivos se hicieron presentes a los pocos minutos de descubierto el hecho.
FUENTE
FUENTE
Fuente policiales aseguraron que los restos de un bebé nonato
abandonados cerca de una fosa común del cementerio municipal San Antonio
de Padua, presentaban una serie de deformaciones genéticas, motivo por
el cual los restos quedaron conservados en frío para ulteriores estudios
y no se le practicó autopsia.
La misma fuente deslizó que las anormalidades podrían haber
sido la causa del supuesto aborto practicado al parecer por un
profesional, ya que el cuerpo se hallaba completo, sin presentar signos
de violencia “como si hubiera sido extraído prolijamente”, dijo.
El portavoz deslizó que al parecer no se hallaron otros restos propios
de un trabajo de parto, salvo una manta manchada con sangre.