Por unanimidad, el tribunal aplicó la pena máxima a Arnaldo Germán Castro por el delito de homicidio agravado por el vínculo. Fueron 27 los testigos que declararon durante los tres días que duró el juicio. Las explicaciones que dieron los médicos demostraron que el bebé fue golpeado con fuerza y violencia.
En todo momento sostuvo su inocencia, y dijo que amaba a su hijo. Su mujer y su familia lo apoyaban. Arnaldo Germán Castro tenía 20 años cuando lo llevaron a Villa Urquiza en 2010. Ayer, hasta el último segundo conservaba las esperanzas de salir en libertad. Pero recibió la pena máxima y deberá cumplir prisión perpetua por el homicidio del bebé, que tenía tres meses al morir.
Castro tuvo su última oportunidad de dirigirse al juez. "Niego el hecho que se me imputa. Yo trabajaba y vivía para mi hijo; lo amaba y lo sigo amando", expresó el joven. Su discurso fue breve y concluyó diciendo: "me están culpando de algo que no hice, no creo que ningún padre sea capaz de hacer algo así".
En todo momento sostuvo su inocencia, y dijo que amaba a su hijo. Su mujer y su familia lo apoyaban. Arnaldo Germán Castro tenía 20 años cuando lo llevaron a Villa Urquiza en 2010. Ayer, hasta el último segundo conservaba las esperanzas de salir en libertad. Pero recibió la pena máxima y deberá cumplir prisión perpetua por el homicidio del bebé, que tenía tres meses al morir.
Castro tuvo su última oportunidad de dirigirse al juez. "Niego el hecho que se me imputa. Yo trabajaba y vivía para mi hijo; lo amaba y lo sigo amando", expresó el joven. Su discurso fue breve y concluyó diciendo: "me están culpando de algo que no hice, no creo que ningún padre sea capaz de hacer algo así".