Miles de turistas sufrieron esperas de hasta cinco horas sobre la ruta nacional N° 9 en su intersección con la ruta nacional N° 52 que conduce a Purmamarca y el Paso internacional Jama. El corte tuvo su origen en una dura protesta de las Comunidades del Pueblo Kolla de Jujuy que exigen al gobierno provincial la entrega inmediata de títulos comunitarios de tierras.
El tránsito sobre la ruta, que forma parte del corredor bioceánico, quedó interrumpido a las 15 y recién a las 20 horas fue levantado para permitir el paso de los vehículos, que a esa hora formaban una fila de casi ocho kilómetros de largo sobre la ruta nacional N° 9 y unos cinco kilómetros sobre la ruta 52 que une Purmamarca con el Paso de Jama.
El corte se restableció a las 22 y permaneció hasta las cero de hoy, martes, hora en la que se volvió a permitir la circulación de los vehículos que llevaban dos horas de espera. Una vez levantado el corte, la marcha hasta la capital provincial fue lenta y tediosa, debido a la gran cantidad de automóviles que se encolumnaron rumbo al sur.
La indignación de turistas y locales, que gozaban del último día del fin de semana largo, se hizo sentir en cada uno de los vehículos varados. Algunas personas caminaron desde el lugar donde debieron detenerse hasta la encrucijada de las rutas, punto del corte, para pedir que los dejaran continuar el viaje, debido a que debían abordar sus vuelos de regreso desde la provincia de Salta. Pese a mostrar los ticket aéreos, debieron aguardar hasta las 20 horas. La falta de señal de telefonía celular en la zona, aportó una dosis más de angustia a los furiosos viajeros.
El tránsito sobre la ruta, que forma parte del corredor bioceánico, quedó interrumpido a las 15 y recién a las 20 horas fue levantado para permitir el paso de los vehículos, que a esa hora formaban una fila de casi ocho kilómetros de largo sobre la ruta nacional N° 9 y unos cinco kilómetros sobre la ruta 52 que une Purmamarca con el Paso de Jama.
El corte se restableció a las 22 y permaneció hasta las cero de hoy, martes, hora en la que se volvió a permitir la circulación de los vehículos que llevaban dos horas de espera. Una vez levantado el corte, la marcha hasta la capital provincial fue lenta y tediosa, debido a la gran cantidad de automóviles que se encolumnaron rumbo al sur.
La indignación de turistas y locales, que gozaban del último día del fin de semana largo, se hizo sentir en cada uno de los vehículos varados. Algunas personas caminaron desde el lugar donde debieron detenerse hasta la encrucijada de las rutas, punto del corte, para pedir que los dejaran continuar el viaje, debido a que debían abordar sus vuelos de regreso desde la provincia de Salta. Pese a mostrar los ticket aéreos, debieron aguardar hasta las 20 horas. La falta de señal de telefonía celular en la zona, aportó una dosis más de angustia a los furiosos viajeros.
