Ciudadanos tucumanos: en las antípodas de la oligarquía sionista que gobierna la provincia
A la saga de comentarios desafortunados a los que nos tiene
acostumbrados la primera dama provincial, se suma un ataque directo a
la Iglesia, a la que responsabiliza en forma general y basada en no sé
qué argumentos, de los males de Latinoamérica.
Analizo sus dichos y no
encuentro motivos para importar un conflicto foráneo, de un país
soberano dotado de sus propias instituciones, a nuestra bendita
Argentina. ¿Por qué lo hace? ¿Quizás temor de un "contagio" que los
prive del "todo" que van consiguiendo? ¿Quizás por necesidad de agradar a
los que nos mandan dineros que son nuestros, a cambio de obscenas
manifestaciones de adhesión casi servil?
Debería analizar un dato
valioso: la mayoría argentina profesa la fe que injustamente ataca y
vota. Luego aconseja: "ser todo lo duro que se
merece esta situación". Tremenda exhortación, emanada de la tercera
autoridad en línea sucesoria presidencial, que merece ser explicitada
por la gravedad intrínseca que enuncia.
Hace pocos días, conmemoramos a
San Juan Bautista, decapitado sólo por marcar al mandatario de turno sus
excesos. La Iglesia ha sobrevivido a ataques constantes a través de sus
milenios de existencia y va a seguir viva cuando hombres y políticas
pequeñas hayan caído en el olvido. Una sabia máxima aconseja hablar
"sólo cuando la palabra sea mejor que el silencio", más todavía cuando
se ocupa un puesto público.
Los obsecuentes y la complicidad
Como suele ocurrir luego de cada declaración polémica de la senadora
Betty Rojkés, su amigo legislador Gerónimo Vargas Aignasse salió a
respaldarla, y a intentar "traducir" sus declaraciones.
"La presidenta provisional del Senado hizo una crítica sobre lo que escucho", puntualizó Gerónimo en el recinto legislativo al referirse a los dichos de Betty acusando a "la Iglesia y los medios monopólicos" de atacar a las democracias, y de constituir un mal para el que "no hay vacuna".
Vargas Aignasse respaldó esas afirmaciones, sosteniendo que "hubo sectores de la Iglesia paraguaya que apoyaron el derrocamiento de (el ex presidente Fernando) Lugo".
"La presidenta provisional del Senado hizo una crítica sobre lo que escucho", puntualizó Gerónimo en el recinto legislativo al referirse a los dichos de Betty acusando a "la Iglesia y los medios monopólicos" de atacar a las democracias, y de constituir un mal para el que "no hay vacuna".
Vargas Aignasse respaldó esas afirmaciones, sosteniendo que "hubo sectores de la Iglesia paraguaya que apoyaron el derrocamiento de (el ex presidente Fernando) Lugo".