La Linajeña - Bandera Auténtica de Tucumán

jueves, 22 de diciembre de 2011

Alfredo Olmedo propone frenar los discursos decadentistas y tergiversadores que defienden la drogadicción

El Diputado Nacional Alfredo Olmedo aseguró que hoy en día los jóvenes no ven socialmente como un flagelo los temas relacionados a la droga, "si hasta se habla con total liviandad de su despenalización", lamentó.

"El pueblo me dio el voto por mis valores y convicciones y es con estos que seguiré legislando y defendiendo mis ideas", aseguró.

"Llegó el momento de enfrentar esto seriamente, y la mejor forma de combatir este avance de la droga sobre la sociedad es informando, es ante todo, educando a los más chicos sobre los problemas que traen estas adicciones", analizó.

"Se por estudios realizados por mi equipo que somos más aquellos que pensamos esto, por eso es que insistiré en el Congreso para lograr el tratamiento de un proyecto de ley de mi autoría donde pido que se incorpore a la currícula de las escuelas una materia especifica sobre información y prevención de adicciones, haciendo hincapié en el tema drogas".

"No podemos permitir que se sigan llevando a nuestros hijos, y para esto habrá que brindarles en el futuro las herramientas para contener este grave avance sobre nuestra familia y a mi humilde entender, las mejores armas para combatirla son la educción y el deporte”, concluyó.

miércoles, 21 de diciembre de 2011

Otro criminal colombiano es detenido en Jujuy

Propietarios de un lubricentro ubicado en el paraje El Milagro, atraparon y entregaron a la policía, en la madrugada de ayer, a un sujeto de nacionalidad colombiana en momentos en que intentaba robar en el interior del establecimiento.

En este negocio, en el mes de febrero de este año habían asaltado y maniatado a dos parejas, robando dinero y otros elementos. En el mes de julio, los mismos habían atrapado a otro ladrón en el interior de lubricentro, ya a bordo de una motocicleta.

Y hace al menos tres días atraparon a otro sujeto que merodeaba en la zona, quien habría tenido orden de detención por otros hechos delictivos.

Ayer, cerca de la hora 3.3, una familia se encontraban descansando en una propiedad en donde se encuentra la vivienda y el negocio del rubro lubricentro, en el paraje El Milagro al costado de la ruta nacional 66, a pocos metros del empalme con la nacional 34.

En ese momento el propietario del lubricentro, habría notado ruidos extraños y su perra rottwailer estaba nerviosa, por lo que decidió salir a inspeccionar el lugar.

Fue cuando sorprendió a una persona desconocida en el interior, que estaba intentando robar algunos elementos del negocio. El sujeto sorprendido intentó huir, pero el joven dueño se abalanzó con la intención de reducirlo, lográndolo, tras una dura pelea con la ayuda de su padre.

El malhechor, fue atado a uno de las columnas de la casa, en tanto que los propietarios revisaban en los alrededores, para estar seguros de que no hayan más personas que podrían acompañar al reducido.

Tras recibir el alerta, llegó al lugar una comisión de la seccional 58 del barrio San Roque de Perico, cuyos uniformados se hicieron cargo del delincuente sorprendido, determinándose que se trataba de una persona mayor de edad de nacionalidad colombiana, quien fue alojado en dependencias de la mencionada seccional.

Los policías tratan de averiguar el estado en que se encontraba el frustrado ladrón y si contaría con algún tipo de antecedentes.

Indignación vecinal frente a la basura en Banda del Río Salí

Semanas atrás concluyó la zafra azucarera provincial, por lo que dejaron de moler los ingenios Concepción y San Juan, y con ello el centenario canal que les provee el agua durante el período de zafra, deja de ser tal, para convertirse en un kilométrico basural que atraviesa de norte a sur el corazón de la Banda del Río Salí. 

A propósito, la Municipalidad local instaló en lugares visibles y estratégicos gigantescos letreros, aconsejando a la población que no arroje basura en los espacios públicos, pedido que es desobedecido por los vecinos. Hacen todo lo contrario, sin importarles las consecuencias que esto acarrea. 

Por ello, y como una manera de colaborar con esta campaña, se me ocurre lanzar una iniciativa inversa, en una de esas se consigue concientizar a la gente que atenta contra la salud pública. 

1) Declarar mediante ordenanza a la Banda del Río Salí, "Capital Nacional de la Basura", por méritos propios (en márgenes del río Salí se propagó la epidemia del cólera en 1876, por lo que tuvimos un cementerio colérico propio). 
2) Impulsar anualmente una celebración acorde con tamaña distinción (por ejemplo, un festival). 
3) Otorgar periódicamente pergaminos laudatorios a quienes arrojan basura al citado canal. 
4) Llevar a cabo concursos de libre participación a quienes arrojen basura en forma permanente en la vía pública, sin aguardar el servicio diario de recolección domiciliaria. 
5) Invitar a los centros de investigación bacteriológicos y afines para investigar, analizar y estudiar la variedad, la calidad, la cantidad y el tamaño de cucarachas, alacranes, moscas, lombrices, uncacas y demás alimañas que se desarrollan en este canal a cielo abierto, convertido en un natural y próspero invernadero.

El obsceno nepotismo de Alperovich

Desde que asumió en 2003, y de cara al comienzo de su tercer mandato consecutivo, el entorno de amigos y familiares del Gobernador José Alperovich se ha visto más que favorecido. La designación de parientes en cargos clave en la conducción del gobierno es una realidad que ni se oculta ni se pretende justificar.

Para un cargo clave como la conducción del Partido Justicialista se impuso su esposa, la Senadora Beatriz Rojkes quien, a pesar de no haber militado jamás en política, abrazó la causa peronista al tiempo que su marido lo hacía, dejando atrás su pasado radical y su coqueteo con el bussismo. Fue electa superando a dirigentes históricos del partido, accediendo así al centro del poder que maneja con mano firme tanto a intendentes como dirigentes sindicales. Hoy, Beatriz Rojkés, que siempre afirmó no tener ambiciones políticas sino ser una buena "número dos" de su marido, es la Vicepresidenta del Senado de la Nación, y tercera en la línea de sucesión presidencial.

Su hermana y cuñada del gobernador, Silvia Rojkes de Temkin, luego de ocupar la titularidad del  Instituto Provincial de Acción Cooperativa y Mutual (IPACYM) en el primer período del gobierno de Alperovich, se desempeña hoy como Ministra de Educación.

El otro cuñado de Alperovich es el hermano de la primera dama, Carlos Rojkes. Fue representante de la Provincia en el Banco del Tucumán, y actualmente es el director de la radio más influyente de la provincia: LV12, propiedad de Camilo Lopez, operador de Alperovich en radiofonía y negocios de call center. Además Rojkes es el conductor del programa de propaganda política más servil al gobierno: A las 7, por canal 8. La publicidad oficial y los aportes privados de las empresas del gobernador ofician como sus auspiciantes. En su calidad de cuñado del Gobernador, se lo vio paseando en Londres hace dos semanas, junto a la comitiva oficial del Gobernador a pesar de tratarse de una misión oficial.

Benjamín Bromberg ostenta en su curriculum el honor de ser primo del Gobernador. Esta condición le permitió acceder al cargo de representante de Tucumán en Buenos Aires, un puesto similar al de un Secretario de Estado. Bromberg lo ocupó hasta el 5 de diciembre de 2011: al día siguiente, juró como Diputado Nacional en cuarto término. De los otros tres flamantes diputados, dos poseen escasa trayectoria dentro del partido que los consagró. Alfredo Dato recién se incorporó hace 4 años, luego de haber sido presidente de la Corte Suprema de Justicia y haber pactado con el gobierno la jubilación del 82% para los jueces locales, que originó el retiro de 50 miembros del Poder Judicial. Estos 50 cargos fueron  ocupados por personas designadas directamente por Alperovich.

La otra diputada electa es Beatriz Mirkin: curiosamente, también es prima del gobernador. Beatriz Mirkin tuvo mucho de qué ocuparse hasta el momento de asumir su banca en Diputados en diciembre. Es que ocupaba el cargo de Ministra de Desarrollo Social: por sus manos pasanron todas las decisiones referidas al descomunal sistema de planes sociales y asistencialismo de la provincia.

Si bien los planes sociales son uno de los pilares de la gestión Alperovich, la otra pata fuerte, la obra pública,  no está librada al azar. El secretario de Obras Publicas de la Provincia es Oscar Mirkin, primo también del Gobernador.

La lista de familiares ocupando cargos claves en el Gobierno se completa con el nombramiento de Pablo Zeitune, su yerno, como Director de Comercio.

Finalmente, amigos de la familia gobernante ocupan puestos clave en el gobierno:  Pablo Yedlin el Ministerio de Salud; Marcelo Ditinis la Secretaría Privada de la Gobernación, e Ignacio Golobisky a la secretaría de Prensa y Difusión.

En Tucumán para el nombramiento de cargos, el favoritismo familiar parece ser la regla, y la idoneidad la excepción. Dentro de la discrecionalidad en la elección de los puestos de poder, la guiada por los lazos de familia es quizás la más peligrosa, porque además de valorar la lealtad sobre la capacidad de gestión, la prerrogativa de sangre se convierte en un factor vital a la hora de acceder a un puesto de responsabilidad.

¿Son los familiares de Alperovich los más aptos para cumplir los cargos para los cuales fueron designados? ¿Superan en idoneidad a miles de profesionales que esta provincia forma todos los años? Si así es, deberemos reconocer que no estamos ante un caso de nepotismo, sino a un verdadero fenómeno de la genética: la aglutinación de los mejores en un solo grupo familiar.

Quizás los próximos cuatro años de este tercer mandato que se inicia nos despejen las dudas. O quizás no, Alperovich considere que los tucumanos necesitamos otros cuatro años más para terminar de comprobar que, como en la realeza y en la mafia, la familia es lo primero.

martes, 20 de diciembre de 2011

La Pradón salteña: Sebastián Madrazo, cantante de Los Teuco, desestima la acusación de intento de homicidio

Una mujer de 27 años, identificada como Giselle Tarifa, fue internada con politraumatismos en la madrugada de ayer, luego de caer, en extrañas circunstancias, desde el primer piso de un departamento, ubicado en Vicente López al 600, donde se hallaba en compañía del cantante folclórico Sebastián Alberto Madrazo (27).

Según un informe elaborado por el agente Raúl Gonzalo Garnica, de la comisaría 1, la joven herida se hallaba, a las 2.55, sentada en la vereda y “presentaba en partes de su cuerpo y prendas de vestir manchas sanguinolentas, por lo que el personal policial, al entrevistarse con esta persona, tomó conocimiento de que, supuestamente, habría sido arrojada por el acusado (Madrazo) desde el balcón de un departamento sito en el primer piso del edificio, por lo que solicitaba la detención del causante y agregó que radicaría una denuncia por lo sucedido”, indica el informe. Luego añade: “A posteriori, arribó personal del Samec y la damnificada fue asistida por el médico Gustavo Centeno”, quien la derivó al hospital San Bernardo. El mismo parte policial añade que un sumariante de la comisaría 1 se constituyó más tarde en el nosocomio “donde se estableció que la damnificada había conocido al acusado en un viaje desde Buenos Aires a esta ciudad, por lo que en la víspera (se refiere al domingo pasado) acordaron encontrarse en la vivienda de Madrazo, en una forma ocasional. Al promediar las 3, ambos sintieron que alguien llamaba a la puerta. Esto alteró al acusado y a la mujer, quien tomó conocimiento de que se trataba de la novia del hombre y, ante el cariz de la situación, juntos optaron por que Tarifa saltara por el balcón. Ella accedió a sacar sus piernas con el fin de saltar, siendo sostenida en el momento por el acusado. Pero este, sin aviso alguno, la soltó, por lo que ella cayó pesadamente sobre su pierna derecha y quedó tendida en el piso. Se deja constancia de que lo narrado fue expuesto en declaración testimonial”, concluye el informe elevado a la superioridad por el agente Garnica.

Por su parte, Sebastián Alberto Madrazo, al ser consultado por El Tribuno, dijo: “Nada hubiera sucedido ni pasado a mayores si no hubiera intervenido la Policía, porque ellos fueron los que armaron este lío en el que me encuentro metido ahora. Las cosas no pasaron como se ha dicho. Yo no soy amante de Giselle Tarifa, quien es una amiga y con quien nos encontrábamos, junto a mi novia y un amigo en una reunión privada. Estábamos tomando unos tragos y, en un momento, Giselle se tropezó en la baranda del balcón. Yo traté de agarrarla, pero cayó”, contó.

Por su parte, la novia de Madrazo, Vanesa Paz, avaló la versión de su pareja. “Alguien ha mentido en esto y han hecho quedar a Giselle como si fuera una cualquiera y a mí como cornuda. Lo que pasó es tal como lo contó mi novio, de quien estoy embarazada. Ella se cayó porque estábamos tonteando, se dio con la baranda de 60 centímetros del balcón y se precipitó al suelo. Fue nada más que un accidente”, dijo la joven, quien es hija del intendente de El Tala y enfatizó: “El departamento es de mi propiedad”.

Ricardo Bussi denuncia el circo político kirchnerista en torno al Pozo de Vargas

El legislador Ricardo Bussi (FR) volvió a poner en tela de juicio la seriedad de las pericias que, tras el hallazgo en Pozo de Vargas, permitieron identificar los restos del ex senador Guillermo Vargas Aignasse, y por cuya muerte fue condenado a perpetua su padre, el represor Antonio Domingo Bussi.

"La sorpresa inicial se convirtió en estupor, dado que la Justicia y los políticos kirchneristas siguen sin explicar cómo es posible que sólo hayan encontrado restos óseos del ex senador Vargas Aignasse, cuando, según sus propias especulaciones, en Pozo de Vargas se encontrarían miles de desaparecidos. Creer en las casualidades, a esta altura, resulta una ingenuidad impresentable (...). Es evidente que lo que se pretende es hacer uso político de los muertos de la guerra de los 70", señaló.

Ricardo Bussi es hijo del ex militar que se hizo cargo de la intervención de la Provincia tras el golpe del 24 de marzo de 1976. El represor fue condenado a perpetua en 2008 por el secuestro y la desaparición de Vargas Aignasse, y falleció el 24 de noviembre a los 85 años.

Tucumán reporta orgullosa su servilismo para con los perversos planes mundiales de control demográfico

86% de las niñas tucumanas de 11 años están en grave peligro

Tucumán alcanzó un 86% de cobertura con las vacunas contra el virus del papiloma humano (VPH) en niñas de 11 años, según dinfundió hoy el Ministerio de Salud. El responsable de la cartera sanitaria nacional, Juan Manzur indicó, además, que los niveles de cobertura en todo el país llegan al 53%, con 183.648 dosis aplicadas.

"A los tucumanos les digo que ahora tenemos que ir por la aplicación de la segunda dosis y a los seis meses por la tercera. Por eso les pedimos a los papás y a las mamás que lleven a las chicas a vacunar porque es muy importante para el futuro", remarcó, y agregó: "la vacuna se inserta en una estrategia integral que también se preocupa por el presente de las mujeres".

Manzur instó a las provincias a replicar el ejemplo de Tucumán respecto del porcentaje de vacunación y recordó, además, que el estudio de Papanicolau (PAP) constituye "la mejor herramienta para prevenir el cáncer de cuello de útero que tantas vidas de mujeres se lleva por año en el país".


Un médico tucumano opina sobre la catástrofe que se avecina

El doctor Federico Vázquez, médico oncólogo, docente de la cátedra de Ginecología y presidente de la Sociedad de Patología de Tucumán, brindó algunos detalles sobre el tema.

En una carta enviada al decano de la Facultad de Medicina de la UNT, Mateo Martínez, Vázquez apuntó que la industria farmacéutica mundial en muchas oportunidades ofreció nuevos medicamentos como panaceas y logró ventas masivas con publicidad engañosa. "Tal es el caso de la talidomida, que causó verdaderas epidemias de alteraciones en huesos largos, llegándose incluso a la focomelia (ausencia total de brazos y piernas). Lo mismo sucedió con la sibutramina, recomendada para dietas reductoras y que tuvo consecuencias cardiológicas que podían llevar a la muerte", señaló.

Según el especialista, ese podría ser el caso de la vacuna para el HPV, promocionada para la prevención del cáncer de cuello uterino. "La única verdad es que el mundo científico aún no ha podido encontrar las causas que pueden generar los más de 100 tipos de cánceres que afectan a la humanidad, por lo que suponer que esta vacuna previene el cáncer de cuello uterino es una utopía", agregó.

En este sentido, Vázquez comentó que todavía no se ha podido demostrar la efectividad de la vacuna. "Los anticuerpos que se generan sólo duran en el organismo de cinco a ocho años, de manera que habría que vacunar entonces cada cinco u ocho años. Lo grave es que esto daría una sensación de seguridad a las mujeres, quienes entonces dejarían de realizarse los estudios de Papanicolau y colposcopía cada uno o dos años. Y lo cierto es que estos métodos de estudio son los únicos que permiten un diagnóstico oportuno del cáncer", dijo.

Tampoco -según Vázquez- se indican los efectos colaterales que en algunos casos han llevado a la muerte a mujeres jóvenes. "Según los laboratorios que producen las vacunas, habrá que esperar unos 10 años para evaluar si efectivamente previene el cáncer; pero es posible que las conclusiones sean negativas y falsas. Por ejemplo: hoy se vacunarían niñas de 10 y 11 años y se las controlaría a los 20 años. Pero a esa edad el cáncer de cuello uterino es una rareza extrema, ya que el promedio de edad del cáncer es de 45 años", señaló.


La siniestra complicidad entre la presidente y los laboratorios

Cristina Kirchner fue traicionada por su consciencia en pleno discurso, en una conferencia brindada el 9 de febrero durante la puesta en marcha Instituto Nacional de Medicina Tropical. "...ahora va a formar parte del Programa de Vacunación Oficial del Estado y por lo tanto va a ser gratuito (el medicamento vacuna contra el VPH), y por lo tanto, vamos con el tiempo a lograr que miles de mujeres pierdan la vida por esto...".

Fueron exactamente las palabras de Cristina Fernandez de kirchner, Presidente de la Nación Argentina. Incluso se diría que está absolutamente informada sobre los terribles efectos secundarios de la vacuna que llevan a la muerte, cuando señala "...con el tiempo...".

Los negocios de Cristina Fernandez con el gigante de las vacunas Merck (Gardasil) o la billonaria corporación GlaxoSmithKline (Cervarix), ambos laboratorios con oficinas en Argentina, quedaron al descubierto cuando la mandataria "se pisó", o fue traicionada por su consciencia.


Impunidad: sepultan la investigación sobre el móvil del suicidio de Néstor Piccolo

El subjefe de la Policía de la Provincia, Simón Pistán, señaló que todas las hipótesis sobre supuesta presión sobre el comisario Néstor Píccolo fueron derivadas a la Fiscalía interviniente en la investigación.

“Píccolo se suicidó y no hay otras líneas de investigación”, sostuvo Pistán y recordó que hubo varias versiones sobre las investigaciones en las que estaba involucrado, tales como el crimen de las francesas.

El ex jefe de la Brigada de Investigaciones se mató el 23 de noviembre pasado cuando se dirigió hacia un predio ubicado detrás de la Iglesia Nuestra Señora de la Consolación y se disparó con su arma reglamentaria. Fue trasladado en grave estado y murió en el hospital. 

Tragedia pasional en Salta

Un hombre de 45 años que había disparado contra su ex mujer y su actual pareja, se quitó la vida al efectuarse un disparo en la cabeza.

El trágico hecho sucedió en barrio 17 de octubre cuando al retornar al domicilio, Renato Martín, de 45 años de edad observó a su ex mujer junto a un hombre de 54 años, situación que desencadenó en que Martín extrajera un arma de fuego y efectué los disparos en contra de las dos personas.

Inmediatamente se hizo presente la ambulancia del SAMEC, trasladando a los damnificados al Policlínico San Bernardo donde ingresaron la mujer de 45 años con el diagnostico de “Herida de arma de fuego facio - craneal, con dos proyectiles alojados en la cabeza, estado complicado", mientras que el hombre de 54 años “Herida de arma de fuego en abdomen y roce de proyectil en cráneo"

En el hecho tomo intervención el Juzgado de Instrucción Formal 3ra. Nominacion quien dispuso el levantamiento del cadáver y la realización de la autopsia correspondiente, así como la prueba de parafina, por lo que una vez extraídos los proyectiles deberán cotejarse con el revolver calibre 22 que se secuestró desde el lugar de los hechos y con el cual el extinto habría realizado los disparos.

Asimismo personal del Departamento Criminalística y de la Brigada de Investigaciones Nº 1 continúan con las tareas investigativas a efectos de determinar las causas que provocaron el fatal desenlace caratulado como “Doble intento de homicidio seguido de suicidio”.

lunes, 19 de diciembre de 2011

Ciudadanía jujeña inocente paga por una lucha de poder entre bandas piqueteras

Demostraciones de fuerza piqueteras sitian Jujuy

“La 27”, organización social liderada por Alejandro “Pilo” Mansilla, corta rutas de Jujuy en reclamo del pago de un “aguinaldo social” de 120 pesos por fin de año.

Permanece cortada la Ruta Provincial Nº66 camino a Palpalá, Perico y San Pedro. La Ruta Nacional Nº34 está cortada por el Movimiento de Liberación Territorial, donde además del aguinaldo exigen respuestas del Gobierno Provincial respecto al reclamo de viviendas y la implementación del plan de lotes. 

En tanto, otro corte se produce en Ruta Provincial Nº1, a la altura del acceso Sur. Personal de Gendarmería Nacional trabaja en el lugar desviando  el tránsito. Se habilitará el paso cada media hora. Policía de la Provincia confirmó además cortes en San Pedro, Libertador San Martín , Humahuca y  Tilcara.

Desde las organizaciones se dijo que los cortes serán por tiempo indeterminado, y que sólo se permitirá el paso de ambulancias y autos con pasajeros en situación de emergencia.


Una lucha interna que terminan sufriendo quienes no están involucrados

La ceremonia de reasunción de Cristina Kirchner acababa de terminar cuando los palcos del Congreso que ocupaban los funcionarios se alteraron con unos gritos de furia. La líder del movimiento social Tupac Amaru, Milagro Sala, se había parado en una silla e insultaba en la cara al jefe del Movimiento Evita, Emilio Pérsico: “¡Hijo de puta! ¡Hijo de puta! ¡Traidor! ¡Sos un traidor hijo de puta!”. Pérsico se sobresaltó pero contestó tranquilo: “Milagro, no tengo nada que ver, en serio”. Ella siguió.

Una nota firmada por el periodista Nicolás Wiñazki señala que Clarín fue testigo de esa escena, resultado de un largo proceso anterior: el Movimiento Evita sumó a sus filas a quien hasta ahora había sido uno de los principales líderes de la Tupac Amaru de Sala, el dirigente Alejandro “Pilo” Mansilla, confirmaron fuentes de ambos sectores.

La Tupac Amaru es el movimiento social más grande de Jujuy. Construyó cinco mil casas, escuelas, hospitales y controla el reparto de asistencia alimentaria en barrios pobres. Recibe multimillonarios fondos tanto del Gobierno Nacional como del provincial. Según la propia Sala, la Casa Rosada le giró 326, 6 millones de pesos en los últimos nueve años. La Auditoria General de la Nación intenta investigar cómo y en qué se gastaron.

“Pilo” Mansilla fue hasta hace muy poco tiempo uno de los líderes de la Tupac Amaru, la mano derecha de Sala. A fines de septiembre se peleó con ella y armó una agrupación propia, llamada “La 27”. Se llevó con él a alrededor de tres mil quinientos militantes. Hace pocas semanas terminó de irritar a su ex jefa política. Fue cuando viajó a Santiago del Estero para participar del Congreso Nacional del Movimiento Evita, un foro integrado por ochocientos militantes de todas partes del país.

Pérsico asegura que él no trabajó de antemano para que Mansilla fracture a la Tupac Amaru y se pase al bando del Evita: “Él quiso venir a nuestro Congreso por su propia cuenta”. Lo mismo dice “Pilo”.

El dirigente de “La 27” explicó a Clarín por qué rompió con la Tupac Amaru: “Cada vez éramos más los compañeros que estábamos cansados de ser maltratados. A muchos no les llegaban los beneficios prometidos. Nadie controla los recursos que el Gobierno le baja a Sala”, dijo, y agregó: “En la Tupac Amaru te cuestionan si pensás distinto. Te echan, te usurpan las viviendas”.

Clarín llamó ayer a Sala para tener su versión de los hechos pero sus voceros dijeron que no iba a hablar. La división de la Tupac Amaru complejiza todavía más el entramado de la sociedad de Jujuy, una de las provincias donde abundan las carencias económicas y sociales.

Detienen a dos imbéciles que vandalizaron edificios policiales

Se trata de dos “muchachos” grandecitos ya, quienes no tuvieron mejor idea que “divertirse” tirando pirotecnia contra 2 edificios policiales. Después de declarar, casi con seguridad quedarán libres, mientras tanto, sirve preguntarse quién pagará los gastos que ocasionó la búsqueda de estos dos sujetos, que son de buena posición económica. ¿Y si la Justicia hace que este dúo de “vivos” corra con todos los gastos?

Los hechos se originaron anoche, cerca de las 20, cuando dos “pícaros de aquellos” circulaban en un auto de color negro por la calle Güemes, y uno de ellos arrojó una bomba de estruendo y petardos en el frente de la Central de Policía. Una agente que justo en ese momento estaba dejando papeles en la oficina del Sub jefe sufrió las consecuencias del estruendo y tuvo que ser trasladada hasta un sanatorio privado para su atención.

Rápidamente la policía montó un operativo importante, que incluyó decenas de agentes y varios móviles para dar con el paradero de estos dos "bobinas". El auto fue localizado esta mañana en la playa de un edificio de calle Güemes al 1.700, por lo que su propietario no tardó en caer. La policía lo identificó como Marcelo Saravia, quien acusó al toque a su compañero de “andanzas” como Martín Colombo, ambos mayores, gente grande ya, quienes fueron detenidos, y quedaron a disposición del juez.

Seguramente este dúo dinámico quedará libre en las próximas horas, mientras tanto, la sociedad salteña deberá correr con los gastos que demandó este operativo. Che, ¿no podremos hacer que este dúo de bobinas pague por lo que hizo”.

Malvivientes del Barrio Unión le declararon la guerra a la policía de Salta

En Barrio Unión, ubicado en la zona norte de la ciudad, un grupo de jóvenes agredió a una patrulla del 911, tirándole piedras y otros elementos contundentes a efectivos que se encontraban en el móvil realizando un recorrido preventivo por el lugar. Un hecho que se repite cotidianamente.

Desde la fuerza policial denunciaron que las agresiones son constantes por parte de los vecinos y que muchas veces recibieron llamadas engañosas pidiendo ayuda para luego ser atacados en el barrio.

La comisario Principal Stella Maris de Mendoza, perteneciente a la Comisaría Sexta, explicó que a raíz de las agresiones sufridas el jueves, varios efectivos resultaron heridos. “Los agresores eran tanto menores como mayores y para poder contener la situación tuvimos que hacer algunos disparos preventivos”, relató.

Dijo además que las agresiones de parte de los vecinos son constantes, “cuando los jóvenes son demorados por algún delito cometido los mismos padres nos agreden para que no lo hagamos, por supuesto ellos no los van a reconocer”.

La gendarmería de Chaco reforzará el patrullaje en la frontera con Salta y Santiago del Estero

El director de Bosques de Chaco, Miguel Ángel López, confirmó que efectivos de Gendarmería Nacional acompañarán las inspecciones para frenar el tráfico ilegal de maderas en la provincia.

Según informó Norte, luego de mantener contacto con el comandante Fabián Franco, a cargo del Escuadrón Sáenz Peña de Gendarmería, López dijo que “hemos establecido que es posible trabajar en forma conjunta con las fuerzas para frenar el delito, como es el caso del tráfico ilegal de madera y donde hay serias denuncias de presencia de narcotraficantes también”.

La decisión fue tomada por el alto grado de vulnerabilidad existente en el oeste chaqueño, más precisamente en la zona de Las Pirámides, Picada Olmos y Línea Barilari, que sirven de límite entre Chaco y las provincias de Santiago del Estero y Salta.

Mediante el acuerdo alcanzado entre Bosques y Gendarmería, en los próximos días comenzarán las recorridas por determinados caminos y picadas, que tienen por finalidad intentar frenar el alto grado de tráfico de madera y de animales, operativos que contarán también con el apoyo de la Policía Ecológica, Dirección de Fauna, Bosques y Policía Rural.

Hacen cumplir una polémica ordenanza

Polémica acción estatal

La Municipalidad está controlando jugueterías, para que no vendan ni exhiban juguetes bélicos. Las tareas buscan contribuir a la formación de una niñez sana, sin estímulos que promuevan violencia.

Las inspecciones realizadas por la Dirección de Producción y Saneamiento Ambiental Municipal (DIPSA) abarcarán 60 negocios de venta de juguetes.

La ordenanza Nº 3492 prohíbe la venta o exposición de juguetes que constituyan réplicas o imitaciones de armas de fuego y punzantes como pistolas y cuchillos. También prohíbe la comercialización de “ballestas con empuñadura tipo pistola, con arco de metal y mira que arrojen dardos de suficiente peso como para causar daño”. En caso de encontrar locales que infrinjan la norma, se les retirará la mercadería y se aplicarán multas.


Los juguetes bélicos no son juguetes rabiosos

Se ha convertido en dogma democrático señalar a los juguetes bélicos como algo nocivo para la educación de los jóvenes y culparlos de las actitudes violentas cada vez más frecuentes en nuestra sociedad.

Pocos juguetes son tan instructivos y recomendables, digan lo que digan todos los presuntos expertos paniaguados del sistema, como los juguetes bélicos. Una insufrible caterva de psicólogos y pedagogos modernos y “progres”, con la inestimable colaboración de los periodistas y los políticos, (las cuatro “Pes” malditas, los cuatro nuevos jinetes del Apocalipsis, Políticos, Periodistas, Psicólogos y Pedagogos) arremetió con fiereza contra el juguete bélico. Muchos incautos padres, la mayoría, han caído en esa trampa y hoy, los niños argentinos ya no juegan a ser soldados. ¡Magnífico! dirán los demócratas babosos de turno. Hemos desterrado los hábitos violentos de la educación de nuestros hijos. Sin embargo, es un hecho, que la sociedad argentina es hoy más violenta que hace treinta años. El maltrato es moneda habitual en nuestros hogares. Se maltrata a las mujeres más que nunca (digan lo que digan), se maltrata a los ancianos y se maltrata a los niños. La violencia doméstica, un fenómeno casi desconocido ha entrado de golpe en nuestra sociedad. La violencia juvenil también está alcanzando cotas desconocidas y alarmantes. Niños que maltratan cruelmente a otros sólo para divertirse, alumnos armados con navajas en los colegios, se amenaza y agrede a los profesores en los institutos, proliferan las bandas juveniles, se expande el consumo de drogas y alcohol que degenera en el gamberrismo generalizado como diversión de fin de semana... Pero eso sí, pacifismo y antimilitarismo a ultranza. Nunca se han denostado más los valores castrenses que ahora, nunca se han ensalzado y divulgado más los principios antimilitaristas y pacifistas que ahora y nunca la violencia gratuita había estado más generalizada en nuestra sociedad. 

Cuando los niños jugaban a ser soldados en una batalla, cuando veían películas bélicas aptas para menores - de las que ya no se hacen, porque ahora hay que mostrar vísceras por los aires y miembros amputados sí o sí - cuando jugaban con sus ejércitos de soldaditos de plástico, los niños entendían la violencia como un fenómeno ajeno a su mundo. Se trataba de una violencia excepcional fruto de una situación – la guerra – también excepcional. Casi sin darse cuenta aprendían que la violencia ejercida a título individual y caprichoso, fuera de un marco concreto, el marco colectivo de un ejército y el de la excepcionalidad de la guerra, era algo malo. Pero además, los juegos bélicos, la historieta bélica, el cine bélico, enseñaban a los niños que incluso esa violencia de la guerra debe tener alguna justificación superior, se debe ejercer colectivamente por una causa en la que se cree y no se debe ejercer para obtener beneficios personales ni por placer o capricho. Los juegos bélicos tradicionales de los niños no reproducían nunca los excesos perversos de la guerra, los niños siempre se situaban en el lado virtuoso del héroe que juega limpio y vence a los malvados. Estos juegos llevaban además implícitos unos valores que, aunque hoy no suelen ser demasiado considerados por la intelectualidad “progre” del sistema, resultan muy útiles para socializar a los jóvenes: disciplina, sacrificio, valor, honor, compromiso, compañerismo... La pérdida y el desprestigio de principios y valores como los mencionados llevan casi de rebote a los contrarios: rebeldía frente a toda forma de autoridad, egoísmo, hedonismo, individualismo... Desgraciadamente, la juventud actual se mueve más en torno a estos antivalores que sin ninguna duda provocan las actitudes violentas que hoy están enquistadas en nuestra sociedad. Y los auténticos valores son, tenidos, no sólo por nocivos, sino por retrógrados. 

Sin embargo, hoy, los niños y adolescentes actuales ven en la televisión un montón de violencia gratuita, no bélica ni militar, que transcurre en épocas actuales, en ciudades como las nuestras, en barrios y viviendas como las del joven espectador y en las que aparecen asesinos sádicos de violencia indescriptible y héroes solitarios e incomprendidos que se enfrentan a ellos por las calles utilizando métodos tan abominables como los de los villanos. Esta violencia se digiere infinitamente peor que la violencia bélica, pues resulta más próxima y real, más “familiar” y cotidiana. Si a ello sumamos las horas que pasan jugando con un ordenador o una consola de vídeo a juegos en los que hay que dar palizas sin mayor justificación a quien se ponga delante del protagonista, entenderemos que el niño empiece a no distinguir lo que está bien de lo que está mal, e inconscientemente llegue a reproducir en su círculo de relaciones las actitudes chulescas que suele ver en la pequeña pantalla y que pueden desembocar en abierta violencia.

La sociedad democrática sigue transitando por el camino de proscribir todos los valores tradicionales y sustituirlos por un peligroso vacío lleno de tópicos intrascendentes y de consignas publicitarias que sólo pretenden convertir a los jóvenes en adultos individualistas y en consumidores compulsivos.


"El juguete por sí mismo no genera violencia en el niño. Todo depende del contexto en el que vive. Si un niño está sometido a un ambiente familiar y escolar tenso, agresivo, represivo y violento, un simple tenedor será para él un arma mortal. El pequeño que está sometido a un maltrato físico y emocional siempre responderá con agresividad. Por eso, no es de extrañar que un pequeño en el momento de ser agredido levante su mano, represente con ella una pistola y diga te mato", dice Alberto Pardo, investigador de la Universidad Pedagógica de Colombia.

"Cuando un niño juega con armas de mentiras éstas no tienen la misma significación que para los adultos. Lo que hacen los niños es introducir a sus fantasías la realidad que a diario ven: la superioridad, el riesgo y el choque de fuerzas. No por eso van a asumir un rol de violencia para toda su vida", concluye este experto.

FUENTE

domingo, 18 de diciembre de 2011

El Pozo de Vargas Aignasse

Lustraré tu negro cuerpo con tesón cada mañana.
Ambos nos compensaremos, yo evitaré que envejezcas.
Tú atesorarás recuerdos, para que nunca perezcan.
Noemí Aignasse de Vargas
 
El pozo durante el pozo

Corría el año 2002. El país sufría los efectos de la crisis que había estallado en diciembre del año anterior. El clima social en la Argentina era muy extraño: los clubes de trueque proliferaban, las calles se llenaban de cartoneros y los televisores informaban permanentemente sobre una ola de secuestros extorsivos que azotaba a Buenos Aires. Todas señales de malos tiempos. En esa época Tucumán era gobernada por una gavilla de pejotistas, encabezada por el gobernador Julio Miranda y organizada por el ex-ministro de economía José Alperovich. La gente de la provincia había participado del grito nacional “que se vayan todos”, y a esa altura estaba ya bastante fastidiada con sus dirigentes.

En ese escenario, la familia Bussi emergía como el liderazgo que el pueblo reclamaba. Cuentan que, cuando Ricardo Bussi perdió la elección en 1999 y denunció el fraude que había sufrido, un alto dirigente pejotista dijo “tenemos que aprovechar los próximos cuatro años, para la próxima no vamos a poder dibujarla así, porque Tucumán ya es de los Bussi y se nos vienen décadas de mirarla desde afuera… nos vamos a transformar en una Neuquén”. El vaticinio, para suerte de estos rufianes, no se cumplió, porque en 2003 la oposición promovió dos candidatos para hacerle frente a José Alperovich (el ex-fiscal anticorrupción Esteban Jerez –que representó a una coalición que reunía a radicales y a otras fuerzas menores– y Ricardo Bussi), lo que dividió el voto castigo de la gente entre una cara nueva que prometía transparencia y voluntad y una cara vieja que vendía orden y experiencia. Finalmente una cuarta parte del electorado tucumano se volcó del lado de la imaginada renovación, lo que facilitó que el oficialismo, a través de un aparato clientelar muy eficiente y con unas cuantas fotos de Alperovich junto al presidente Duhalde, dejara tercero al bussismo y retuviera la gobernación. Bussi salió derrotado una vez más. Era un momento un tanto alucinado, en donde el hartazgo y la indignación que sentía la mayor parte de la ciudadanía del país hacia la corporación política había llegado a su techo, generándose gracias a ello una movida solidaria con los excluidos de los relatos políticos oficiales, la cual, por ejemplo, hizo que los planteos de las Madres de Plaza de Mayo comenzasen a dejar de ser ignorados u omitidos por los dueños del poder (sólo en los años posteriores nos enteraríamos que esa ONG era un pestilente nido de delincuentes y psicópatas y una escuela de miserables).

Hay que comprender cual era la situación. En ese entonces se miraba al pasado desgraciado para explicar el caótico presente. El máximo criticado era Menem, pero el repudio a la clase política se deslizaba mucho más atrás en el tiempo (fueron unos años en los que la UCR se había encogido hasta invisibilizarse en varias provincias y los jóvenes Kirchner hablaban de “transversalidad” como la solución para superar al bipartidismo en el país). De Bussi se sabía que sus cuentas bancarias en Suiza lo incomodaban, pero no se podía decir lo mismo acerca de su participación en la aniquilación a la subversión durante la década de 1970. En efecto, cuando la gente votó en 1995 al General para que asumiese como gobernador de la provincia, nadie desconocía de qué lo imputaban las organizaciones que vindicaban a los muertos y desaparecidos de la dictadura del Proceso de Reorganización Nacional. Y aún así había triunfado. Pero 2002 no era 1995, ya que, como señalé antes, un gran número de la gente estaba tan encabronada con la corporación política que hasta estaba dispuesta a prestarle el oído a lo que hasta ese momento se había pasado por alto.

Aquí es donde entra el Pozo de Vargas. Enrique Romero, un funcionario menor del gobierno de Miranda, tenía un gran interés por conseguir la nominación como candidato a gobernador por el PJ para 2003. Fue por ello, entonces, que Romero decidió armar su estrategia un año antes: si el candidato a vencer era Bussi, y la gente comenzaba a sensibilizarse cada día más con los derrotados de la historia reciente, no resultaba una mala idea ensuciar al viejo caudillo. El Pozo de Vargas era perfecto para tal fin.

Identificado en 2001 por unos ex-guerrilleros que habían investigado por sus propios medios, el sitio se presentaba como la oportunidad perfecta para demostrar que votar a Bussi era votar a un violento (o, más bien, a uno de los demonios que había contribuido a crear la situación que atravesaba el país). Así fue que Romero hizo la denuncia, salió a hablar ante la prensa, y apoyó a los que querían ponerse a cavar. Empero, tras las primeras paladas no se encontró nada de lo que se esperaba, pues el éxito de la empresa requería de un tiempo mayor para poder concretarse. La jugada política no le sirvió para nada a Romero, y con los meses fueron los dedehachehachistas los que terminaron por controlar al pozo.     

La ceguera de los pozos

El Pozo de Vargas es un pozo de agua tapado con escombros, ubicado en una finca de limones (antigua tierra de caña de azúcar) a la altura del 4500 de la avenida Francisco de Aguirre, en el oeste de San Miguel de Tucumán, no muy lejos de la localidad de Tafí Viejo. A unos 50 metros de aquel pozo está la vía de lo que sería el Ferrocarril General Belgrano. Recibe el nombre “Pozo de Vargas” (como aquel sitio en donde se desarrolló una famosa batalla entre federales y unitarios en La Rioja y que inspiró a la primera zamba nacional) pues el dueño de la finca era un español apellidado Vargas.   

Las excavaciones en el Pozo de Vargas comenzaron, como ya apunté, en 2002. En todo este tiempo siempre sobrevolaron dos cuestiones curiosas con respecto al tema: el deseo manifiesto de los escarbadores de que ningún miembro de las fuerzas de seguridad se acercase al lugar en donde ellos trabajaban y la hambrienta búsqueda de financiamiento para realizar las obras que pretendían realizar. En torno a lo primero hubo una larga lista de denuncias de Laura Figueroa –una abogada que representa a los familiares de los desaparecidos– en las que dio a conocer una serie de robos que sufrió, lo que la llevó a sostener que miembros de “bandas mafiosas fascistas” que operaban en el interior de la policía y de la gendarmería le estaban haciendo una “guerra psicológica” para obligarla a desistir; sus extravíos de objetos personales de poco valor y sus airadas acusaciones a las fuerzas de seguridad le generaron pocas pérdidas materiales pero una gran publicidad para su causa en compensación. Figueroa se declaró acosada y no cambió de argumentos ni aún cuando se atrapó a un delincuente (un asaltante bien prontuariado) que tenía sus pertenencias en su poder.

Ahora bien, la cuestión de los fondos es un asunto aparte. Si bien es cierto que cavar un pozo de entre 20 y 100 metros de profundidad enfrentando a una napa freática no es una tarea para nada sencilla ni barata, el apetito insaciable de dinero de los escarbadores llamó siempre la atención. Mucho dinero –dinero público– se invirtió en mover tierra y escombros, realizar obras hídricas para drenar la zona y vigilar el lugar durante todo el año. En su momento hasta hubo disputas muy álgidas entre el Grupo Interdisciplinario de Arqueología y Antropología de Tucumán (GIAAT) –que realizaba los trabajos de investigación– y el juez Felipe Terán –responsable de la causa– acusándose de mejicaneo.  

En 2004 el calmoso trabajo por fin dio sus frutos: un conjunto de huesos, presuntamente humanos, fueron hallados. A partir de allí comenzaron a realizarse estudios (que resultaron poco concluyentes) para determinar si esos restos óseos llegaron al pozo durante la década de 1970 o antes. Al pozo, originalmente, se lo usaba para abastecer de agua a las locomotoras que pasaban llevando caña de azúcar. La gran profundidad del mismo, obra de un ingeniero inglés durante el siglo XIX, asombraba a la paisanada, que mucho antes del ERP, de los Montoneros y demás calaña subversiva solían decir que El Familiar perseguía a los revoltosos por los cañaverales para hacerlos caer ahí y devorarlos luego antes de regresar al inframundo. Eso fue lo que el dirigente bussista Pablo Calvetti sostuvo en aquel momento, y agregó que había que comprobar si esos huesos estuvieron siempre allí o si, por el contrario, habían llegado sigilosamente (por esas fechas también se llevó a cabo un operativo para escarbar una fosa común en cementerio Norte, fosa que, dicho sea de paso, contenía restos de muchos NN tucumanos, es decir linyeras y demás lúmpenes).

La confirmación de que los huesos eran humanos vino en 2005 (se llegó a decir que hasta algunos de los restos pertenecían a niños). Conocido eso, el fiscal federal Emilio Ferrer comenzó una campaña personal para promover el juicio a Bussi, Albornoz, el finquero Vargas y otras personas vinculadas al tema por los dedehachehachistas. Este funcionario de la justicia manifestó repetidamente su deseo de que la verdad saliese a la luz. No obstante ni a Terán ni al GIAAT, por algún motivo, les cayeron simpáticas las acciones de Ferrer. 

Los trabajos en el Pozo de Vargas siguieron desarrollándose a paso de tortuga mientras que los boletines oficiales anunciaban cada tanto que una nueva inyección de dinero iba a parar al proyecto, y los dedehachehachistas salían a pelearse con los jueces por problemas de efectivo. En 2008, para variar, ocurrió algo interesante: Antonio Domingo Bussi, junto al General Luciano Benjamín Menéndez, fue a juicio, acusado de ser el responsable de la desaparición de Guillermo Vargas Aignasse. A los imputados se los condenó por homicidio, violando el sentido común que exige ver el cuerpo de un muerto para confirmar que ha habido un homicidio (se sabe que para que haya justicia la evidencia es ineludible, pero para que la venganza sea posible sólo hace falta el deseo de vengar). En aquella ocasión, un hermano de Vargas Aignasse dijo que, de buena fuente, él sabía que a su hermano lo habían asesinado estando encarcelado y que habían arrojado su cuerpo en el interior del dique El Cadillal. Bussi, replicándole al hermano del desaparecido, aseguró que el Ejército Argentino no era responsable de la muerte de Vargas Aignasse, ya que éste había sido liberado y, posteriormente, ejecutado y desaparecido por sus propios camaradas montoneros, tras haberlo acusado de traidor.   

El show del horror

Esta semana, unos días después de que Cristina Fernádez de Kirchner asumiese la presidencia de la nación por segunda vez y sus partidarios copasen las dos cámaras del Congreso de la Nación, unas fotos de unos cadáveres irrumpieron en la prensa argentina. Como si alguien se hubiese empeñado en rememorar a esos viejos frescos que en la Edad Media los llamaban “Danza de la Muerte”, las imágenes muestran a una serie de esqueletos colocados cercanamente entre si. El impacto de lo abyecto.  

Este hecho, como era de esperarse, tuvo gran repercusión. Unos meses antes, poco después que el Equipo Argentino de Antropología Forense (una ONG que opera internacionalmente y que recibe financiación de organizaciones como la Fundación Ford y similares) se sumase a las tareas de investigación, se había anunciado el hallazgo de los restos óseos, pero la confirmación de las identidades era algo que, según dijeron, iba a tomar su tiempo. Este año se efectuaron varios juicios a veteranos de la guerra contra el terrorismo en Tucumán, pero, pese a toda la campaña de promoción realizada, ninguno consiguió asemejarse ni un poco en materia de eco social a aquel juicio ya citado de 2008 (quizás ello se deba a que se sabe de antemano cuál es el fin de la película). Las fotos de los esqueletos, muertos –según confirmaron los estudios técnicos no auditados– hacia fines de la década de 1970, no pasaron en cambio desapercibidas: llegaron justo en tiempo de anuncios de maniobras políticas incómodas para afrontar el 2012.

El asombro por lo viejo o las aguas estancadas del pasado

Al legislador provincial Ricardo Bussi le llamó poderosamente la atención que a unas pocas semanas de la muerte de su padre se reconociese justamente a Vargas Aignasse entre los esqueletos del Pozo de Vargas. A la viuda del senador provincial pejotista, la señora Marta Cárdenas, también le asombró que el cuerpo de su marido apareciera justamente allí, ya que toda la información que su familia manejaba apuntaba en otra dirección.
  
El gobernador José Alperovich fue enfático al señalar que con la identificación del cuerpo de Vargas Aignasse “se está comprobando el genocidio que se hizo en Tucumán”. Y sus acólitos salieron a despacharse con expresiones similares. Aquí cabe la pregunta: ¿alguien en la Argentina de hoy duda de los desaparecidos? Que las FFAA investigaron, capturaron, interrogaron, castigaron y ejecutaron a mucha gente durante los años en que el país fue gobernado por Isabel Perón primero y por un equipo de militares después  es algo que nadie puede (ni debe) negar.

Ahora bien lo que si se puede poner en duda es que todos esos ajusticiamientos merezcan recibir el pomposo nombre de “genocidio”. En 2009 Graciela Fernández Meijide, madre de una erpiano imberbe aniquilado gracias a la lucha patriótica, publicó un libro conmovedor en el que hablaba sobre su experiencia como familiar de desaparecido. La obra levantó polémica pues desmitificaba la cifra embelesada de los treinta mil desaparecidos, apuntando que sólo había hasta ese momento unos 7.954 casos de desaparición forzada de personas formalmente registrados. Ese número, un número oficial que maneja el Ministerio de Justicia de la Nación, incluso corrige el guarismo presentado por el viejo y, en muchos pasajes, fraudulento informe de la CONADEP. A Fernández Meijide sólo le faltó decir que los terroristas subversivos asesinaron a unas 1000 personas (incluyendo 6 niños), pero tampoco se puede esperar más de lo que esta señora puede hacer.   

La discusión en esta instancia puede extenderse en muchas direcciones (determinar cuánta culpabilidad o inocencia hay realmente en las fosas comunes, analizar el uso y abuso de la “memoria” como instrumento político, debatir acerca del grado de admisibilidad de la Guerra de guerrillas de Ernesto Guevara y de La Guerre moderne de Roger Trinquier en el mundo contemporáneo, etc), pero aquí sólo me interesa detenerme en una: la supuesta voluntad destructiva de las fuerzas del orden.

Según el relato revanchista, el objetivo de la dictadura de 1976 fue imponer un modelo económico, político y cultural que convirtiese al pueblo argentino en una masa homogénea (algo similar a lo que hacen hoy en día los kirchneristas al intentar manipular los bolsillos, las comunicaciones y las mentes de los argentinos). Esto, hay que reconocerlo, es algo cierto, puesto que todos los gobiernos, sean quienes sean, plantean lo mismo. Sin embargo lo reprochable aquí sería que, para lograrlo, el Proceso de Reorganización Nacional habría recurrido al exterminio físico de sus opositores. Sería negligente no admitir que muchos de esos ocho mil caídos en el marco de la guerra contra la subversión –aún dentro del escenario internacional de Guerra Fría– no representaban un auténtico peligro para la vida republicana ni para la vigencia de la Constitución Nacional. Pero tampoco conviene olvidar que la mayoría de ellos si lo eran, no hay que omitir que casi todos los caídos podían ser cualquier cosa excepto víctimas sin culpabilidad alguna que fueron eliminadas azarosamente, ni eran tampoco inocentes de querer tomar el poder por las armas y establecer una dictadura que organizase al país según sus puntos de vista.  

Por eso llama la atención la actitud de, por ejemplo, Luz García Hamilton, una popular periodista partidaria de Bussi. Cuando se conocieron las fotos, esta señora escribió un insólito artículo en el que hacía una especie de mea culpa, dando a entender que durante tantos años ella se habría negado a aceptar que, efectivamente, se aplicaron violentos métodos contrainsurgentes para ganarle a los guerrilleros la guerra civil que ellos empezaron. Al perecer García Hamilton, al ver la foto, retornó mentalmente a 1983 y habló con la misma sorpresa y arrepentimiento que Ernesto Sábato expresó cuando aceptó las pruebas que mostraban que el régimen que había restaurado la seguridad ciudadana en el territorio nacional -y al cual había apoyado- lo había logrado sobre la base de la inmisericordia contra el enemigo.  

Memoria, Historia, Tergiversación

Ese es el gran problema de haber permitido que la memoria selectiva ocupe todo el espacio que le corresponde a la historia: se pierde la perspectiva de los hechos, y se mide con una vara acorde a las vicisitudes políticas actuales lo que requiere de otra vara.

El revanchismo opera, burdamente a estas alturas, para promover la victimización de quienes ejecutaron el terrorismo homicida. Ellos niegan que haya habido una “guerra”, pero basta leer la bibliografía producida por aquellos años por los propios terroristas (disponible gratuitamente en Internet) para constatar que todo el tiempo usan el término “guerra”, junto a adjetivos como el de “revolucionaria” o “popular”. Si la lucha contra la subversión no fue una guerra, ¿por qué las “víctimas” opinaban distinto? Las palabras de Fidel Castro en la clausura de la Conferencia de la Organización Latinoamericana de Solidaridad (OLAS) en 1967 son la prueba irrefutable de la existencia de un llamado a la guerra coordinado desde Cuba. Y la guerra que promovían estos nefastos personajes no era un combate abierto en donde la fuerza y el coraje de los combatientes fuesen medidos, sino que, por el contrario, habían planificado una guerra “sucia”, sin cuarteles, con soldados clandestinos, ataques sorpresivos y anónimos, operaciones de bandera falsa y todas las estrategias más innobles y  desleales que se les pudieran ocurrir.

A ese terrorismo (Che Guevara), el Estado nacional tuvo que oponer un plan contra-terrorista (Roger Trinquier). En 1975 fue un decreto del Poder Ejecutivo el que puso en marcha las acciones de exterminio de la subversión. Isabel Perón hizo una declaración de guerra totalmente legal. En parte tenía que subsanar el errado indulto que un pusilánime presidente llamado Héctor Cámpora había concedido en 1973, el cual significaba la liberación de numerosos terroristas que, durante los años anteriores, habían sido apresados, juzgados y encarcelados por sus crímenes. Al año siguiente de la puesta en marcha de la guerra, los militares procesistas llegaron al poder mediante un golpe de Estado auspiciado por Washington, un equipo de tecnócratas desplegó una política económica genocida, y muchos patriotas que habían combatido a la subversión civilmente (los miembros de la CNU o del grupo Reconquista por ejemplo) fueron perseguidos, encarcelados, obligados a huir al exilio y hasta eliminados porque sus ideas soberanistas atentaban contra la neocolonización financiera que la banca internacional impulsaba.

Nada de esto suele enseñar la memoriología tergiversadora de los que quieren ocultar la verdad histórica. Para ellos las capturas de terroristas reciben el disfemismo de “secuestros de ciudadanos”, los combates en donde se ponía en vilo la vida de todos los partícipes son llamados “escaramuzas” o “tiroteos”, la guarida en donde los terroristas eran física, psíquica y tácticamente preparados para la toma inconstitucional del poder se la nombra como “Cuba”, y a las fuerzas insurgentes y mercenarias se las denomina “civiles inermes”, “militantes populares” o, peor aún, “víctimas”.

Salvo unas cuantas excepciones provocadas por el abuso de poder de algunos corruptos, los que murieron en la década de 1970 a manos de las fuerzas del orden en el marco de la guerra contraterrorista contra la subversión fueron culpables de incitar el combate. El revanchismo quiere hacerles creer a los más jóvenes y a las generaciones futuras que los militares que participaron de esa guerra eran unos sádicos, unos perversos, unos criminales, que disfrutaban asesinando gente a diestra y siniestra porque se creían impunes, porque se jactaban de ubicarse por encima de la sociedad civil y sus leyes y de la moral cristiana y sus normas. Pero no fue así. La dictadura de 1976 tuvo más muertos que las anteriores, pero en esencia no fue muy diferente de aquellas. En 1930, en 1955, en 1963 y en 1966 se propuso la organización del Estado desde códigos corporativistas y nacionalsindicalistas, pero esos proyectos nacionales y populares siempre terminaron por ser truncados por algunos militares gobernantes corrompidos y sus aliados civiles liberales y ultraliberales. Sólo en 1943 se creó algo parecido que terminó después fructiferando en el peronismo, y perdiendo su fuerza orientadora al poco tiempo. El Proceso de Reorganización Nacional representa el vergonzoso último sabotaje al nacionalpopulismo mediante las armas (después de eso, ese sabotaje se ha llevado a cabo a través de las urnas, una y otra vez, desde 1983 hasta la fecha). 

Hace no mucho en el diario La Gaceta de Tucumán salió publicada una noticia en la que un concejal oficialista de Yerba Buena dijo que “la política al estilo de Elisa Carrió y Gumersindo Parajón ya no va más en nuestra provincia” para ningunear a un par suyo que denunciaba manejos turbios en el Concejo Deliberante de su ciudad. Parajón, un personaje pintoresco de la política tucumana al que se lo podía calificar como un “populista de izquierda”, le contestó a ese profesional de la función pública que era una falta de respeto tratar así a alguien que lleva más de 50 años luchando por la democracia y contra los autoritarismos. Entre los comentarios, un imberbe, evidente producto de la tergiversación histórica contemporánea, aficionado a Paka Paka (o al paco paco), dijo: “si Parajón hubiera sido un caudillo, no estaría vivo, ¿no creen? O por lo menos hubiese sufrido la prisión y la tortura como si les pasó a los compañeros desaparecidos. ¡Por favor basta de falsos caudillos! ¡¿Ahora todos lucharon por la democracia?!” Lo que preocupa de este mentecato es el hecho de que haga tan arrogantemente una ecuación en la que iguala a los “desaparecidos” con quienes “lucharon por la democracia”. Los caídos del bando derrotado en la guerra contra la subversión no fueron mártires de la democracia (no podían serlo ya que operaron en contra de un gobierno democrático y constitucional), sino que eran socialistas totalitarios. Es preocupante que un joven menor de 30 años no pueda ver eso tan obvio.

La salvación por los mendigos

Una anécdota que involucra a Bussi en la época de su gobierno de facto ilustra cuál fue el poder real de la dictadura setentista. El 9 de julio de 1977 se acercaba, y el General Jorge Rafael Videla, a la sazón presidente de la Argentina, iba a visitar San Miguel de Tucumán para participar de las fiestas cívicas en conmemoración a la Independencia de la Nación. Antes de que el presidente llegase, el General Bussi ordenó que la ciudad fuese hermoseada. A raíz de ello se confeccionó en la municipalidad capitalina una lista de tareas para cumplir. Una de las mismas consistía en recoger a 25 mendigos que deambulaban sin rumbo por la ciudad, y enviarlos a algún lugar en donde su presencia no molestase visualmente. Así fue que estos personajes fueron subidos a un camión que luego, por insubordinación de quienes conducían, se detuvo en un descampado en territorio catamarqueño sin llegarse a cumplir la orden de enviarlos a otra ciudad argentina para que pudiesen deambular allí. Los mendigos fueron abandonados, y el camión regresó a donde había partido.   

El hecho se conoció en Catamarca, y un diario local –La Unión– lo denunció. Bussi, enterado de lo que sus subordinados habían realizado, mandó un avión para repatriar a los mendigos, los reubicó en hospicios y asilos, y castigó a los responsables. Sin embargo ello no evitó que recibiese numerosas críticas. Todos sus actos de gobierno en la provincia (un ambicioso plan de obras públicas, una ofensiva cultural destinada a honrar a héroes militares –imitando, en este sentido, al General Juan Perón, quien fuese el que inauguró el monumento a Julio A. Roca ubicado en la rotonda del Parque 9 de Julio–, los planes de promoción industrial que llevaron al territorio que gobernaba a la fábrica de Scania, etc) quedaron tinturados de infamia por el maltrato que se le había propinado a unos cuantos mendigos desafortunados. Ello fue lo que aceleró su salida de la gobernación de Tucumán y su nombramiento como autoridad de Gendarmería Nacional (lugar desde donde puso en marcha a la famosa gendarmería infantil,  institución que contribuyó a la formación humana de miles de argentinos en muchos rincones del país).

En tiempos recientes, el periodista Tomás Eloy Martínez (hombre de obra de calidad desigual, muy propenso al cagatintismo crónico) reflotó la historia pero cargadas de detalles inexactos e injurias. Eso le costó una retractación.

Por su parte Pablo Calvo, otro cagatintista crónico del inmundo diario Clarín, publicó este año una novela –El tirano y los mendigos– en la que inventa unos personajes cuasi-arltianos y los convierte en protagonistas de la anécdota de 1977. Más allá del desperdicio narrativo que el libro encarna (con esa historia de una nave de los locos moderna se podrían haber hecho cosas muy entretenidas), este rejunte de párrafos de intención descalificadora confirma aquello que yo decía más arriba: la dictadura setentista, hoy calificada de “genocida” –pero no por los actos de sus economistas sino por los de sus guerreros–, no estaba por encima de todo, reconocía límites. Pues, si eran tan sádicos, malignos, tiranos, violentos, crueles y cretinos, ¿por qué simplemente no ejecutaron a esos 25 sin techo y los arrojaron a una fosa común? ¿por qué se privaron de asesinar si, según el relato revanchista, ese era su deporte favorito? ¿para qué se arriesgaron a ser denunciados si podían resolver un problema con sólo recurrir a unas cuantas balas? La respuesta es evidente: porque el inocente muerto por las fuerzas de seguridad era una rara avis y todos los discursos que victimizan a los caídos en el ámbito de las guerras civiles de aquella época se abstienen de decir la verdad.

Mientras los negros cadáveres sigan siendo lustrados a diario para que sus recuerdos marchitos no terminen de perecer, entonces la justicia no llegará nunca a este país. Los cuerpos que no pueden salir del pozo seguirán multiplicándose tristemente. 


Franco Zain el-Din Caballero