La Linajeña - Bandera Auténtica de Tucumán

viernes, 25 de noviembre de 2011

La difamación contra Mario Casalla no se detiene

Hato de izquierdistas consigue que la UBA sancione a un intelectual

Tras la gravísima denuncia que pesa sobre Mario Casalla, quien tiene a su cargo la Materia Problemas Filosóficos en Psicología, siendo profesor adjunto regular de Historia de la Psicología, enmarcada en delitos de Lesa Humanidad cometidos en la provincia de Salta, donde el denunciado se desempeñó como Secretario Académico de la UNSa, desde 1975; el Consejo Directivo de nuestra Facultad en su última sesión aprobó el Proyecto presentado por Psicólogos En Frente elaborado conjuntamente con AGD Psicología y por el que se resolvió la suspensión preventiva en todas sus funciones.

La denuncia que pesa sobre Mario Casalla fue efectuada por el Dr. Martín Ávila, delegado en Salta de la Secretaría Nacional de Derechos Humanos, y está radicada ante el Juzgado Federal Nº 1 de la Ciudad de Salta a cargo del juez Julio Leonardo Bavio; en ella se solicita que Mario Casalla sea investigado como presunto autor mediato de la privación ilegal de la libertad del profesor Miguel Ángel Arra, secuestrado el 24 de junio de 1975, fecha desde la cual permanece desaparecido.


El testimonio de Casalla 

Ante difamaciones sobre mi persona insistentemente difundidas con el ánimo evidente de agraviarme y desprestigiarme, basadas en supuestos “documentos de época” y abundantes comillas que ponen en mi boca palabras que nunca dije, en una nota que jamás presenté, digo:

1. Que fui cesanteado por la dictadura militar como docente de la Universidad Nacional de Salta al producirse en golpe de estado de 1976, aplicándoseme la denominada “ley antisubversiva” y que por más de una década perdí el ejercicio de la profesión docente. Compartí así el destino de cientos de trabajadores y estudiantes salteños y del resto del país. Por tanto -si se me quiere ubicar- búsqueseme en la lista de las víctimas y no en la de enfrente, como intencionalmente algunos pretenden hacer.

2. Que sólo al retorno de la democracia en el año 1983 –como cientos de docentes universitarios- solicité mi reincorporación administrativa ante las autoridades de la UNSA y simultáneamente inicié la demanda judicial contra aquélla resolución militar, la cual gané. La UNSA aceptó mi reincorporación como docente en 1987, que yo no hice efectiva por estar ya radicado en Buenos Aires. Que tengo una vasta obra escrita que va desde mi primer libro en 1973, “Razón y Liberación. Notas para una filosofía latinoamericana”, hasta el reciente “América Latina en perspectiva. Dramas del pasado, huellas del presente” (2011). Allí está lo que yo creo, pienso, estudio y enseño como intelectual comprometido con la realidad argentina y latinoamericana de los últimos 45 años, y no en supuestos “informes secretos” de los represores y genocidas del proceso militar.
 
3. Que siempre he sido un intelectual comprometido con las luchas y debates políticos en los lugares que he vivido, pero mis compromisos, mis rechazos o mis adhesiones (en Salta o en Buenos Aires) han sido, son y serán siempre políticas: es decir con las reglas de disputa propias de una democracia viva y participativa, con la pluma y la palabra, con el ejercicio de los debates y las críticas que se hacen y reciben de frente y en buena ley, no por otros medios.
 
4. Que he iniciado en Salta las acciones legales del caso, así como las que corresponden por difamaciones y agravios públicos. Pero, dado que el tiempo de la Justicia es siempre menos veloz que el de los Heraldos Negros, mientras tanto deberemos seguramente soportar nuevas diatribas y difamaciones. Pero, a la larga, la verdad siempre aparece.

3 comentarios:

  1. Yo a la obra de Casalla me acerqué a través de Dussel. Leyendo una autobiografía del personaje ese, encontré una nota al pie de página que decía que habían autores que hablaban de la Filosofía de la Liberación como opuesta y enemiga del marxismo, y uno de ellos era Casalla. Eso me sirvió para descubrir a un profundo pensador nacional y popular, víctima de la infame dictadura cívica-militar de 1976 y digno combatiente (siempre con la pluma) del campo cultural.
    Casalla es víctima no victimario. Lo acusan de la desaparición de Arra, pero Arra ni siquiera era docente de Humanidades sino que trabajaba en Ciencias Naturales.
    Todo esto es una movida política revanchista, los entristas que tomaron las riendas del peronismo quieren erradicar a la historia del peronismo para suplantarla por vaya uno a saber que cúmulo de mentiras.

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  2. En realidad Casalla era parte del grupo Reconquista, que estaba alineado a lo que fue la Guardia de Hierro. Guardia de Hierro apoyaba a Isabel Perón y por tanto estaba a lo que se diría la derecha del peronismo. Sin embargo hoy en día hay toda una voluntad tergiversadora para hacer quedar a Guardia de Hierro como opuestos a Montoneros y los troskos infiltrados, y como opuestos también a la CNU y a López Rega, es decir como una especie de movimiento centrista, nacionalista y tertioposicionario, similar a lo que el kirchnerismo pretende para si. Pero es una falacia porque Guardia de Hierro eran derecha.

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    1. En realidad Guardia de Hierro fue una banda de oportunistas. Esa gente no estaba con López Rega por convicción, estaban con él por conveniencia.
      El propio Casalla al que defienden en este blog es claro ejemplo de ese veletismo, pues ahora es un acérrimo defensor del kirchnerismo.
      ¿No me creen? Lean lo escrito por él:

      http://mariocasalla.blogspot.com.ar/2011/12/nestor-kirchner-un-paso-despues-del.html

      Un pobre tipo. Un miserable. Nada más qeu eso.

      Gabriel

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