La Linajeña - Bandera Auténtica de Tucumán

miércoles, 7 de marzo de 2012

Fanáticos del laicismo aseguran que sus acciones antirreligiosas no son antieclesiásticas

Alvaro Herrero es director ejecutivo de la Asociación por los Derechos Civiles, entidad que presentó un amparo en contra de la educación religiosa en la escuela pública junto con nueve padres.

En diálogo con El Tribuno, informó el lunes que se apeló la resolución del juez Marcelo Domínguez sobre el caso porque no declaró la inconstitucionalidad de la educación confesional.

Sin embargo, destacó que la sentencia implicó un avance importante porque prohibió las prácticas religiosas obligatorias para los alumnos. Consideró que el Gobierno de la Provincia debería suspender los rezos y otras actividades similares en los horarios de clase en instituciones estatales en respuesta a la resolución de la Justicia.

La resolución de Domínguez fue la respuesta al amparo que denuncia que la enseñanza religiosa en las aulas públicas es discriminatoria y que se utiliza para impartir solo la fe católica.

- Tras el fallo del juez Marcelo Domínguez, los obispos de Salta emitieron un comunicado defendiendo la educación religiosa y asegurando que “es un derecho de los chicos” ¿Qué opina?

- Aquí no hay encono en contra de la Iglesia Católica. Los obispos tienen razón en que los padres tienen derecho a que los chicos tengan educación religiosa, pero en una escuela privada. En una escuela pública, eso es incorrecto. Se debe leer la Constitución Nacional.

- Después de la resolución de la Justicia, el Gobierno difundió que las prácticas católicas en la escuela pública no son obligatorias y que son “costumbres con arraigo”.

- No se pueden incluir ritos de la religión católica ni de ninguna otra en la escuela pública. Eso está en abierta contradicción con la Constitución Nacional. Esto no debería pasar, no sólo no ser obligatorio. El Ministerio de Educación de la Provincia, haciendo caso a la resolución del juez Marcelo Domínguez, debería ordenar que cesen estas prácticas. Y si son costumbres, deberían desarrollarse fuera del horario escolar.

FUENTE

Escuela de asesinos: un hombre y sus hijos mataron a un hombre al que le robaban

Era el último fin de semana de carnaval y Damián Díaz no quiso perdérselo. Buscó a su cuñado, a dos amigos más y se fueron a ver el desfile de comparsas en San Andrés, el domingo a la noche. Regresaron temprano al barrio Ampliación Los Vallistos. No eran más de las 2.30 cuando emprendieron la vuelta a bordo de dos motocicletas; Damián conducía una de ellas. Faltaba una cuadra para llegar a su casa cuando, de repente, aparecieron los cuatro hermanos Cabrera, encabezados por su padre. "¡Dame la moto!", les gritó uno de ellos. Damián quiso entregarles el vehículo pero no le dieron tiempo. Según relató su amigo que viajaba como acompañante, los bajaron a patadas. A este joven lo golpearon, le quitaron las zapatillas y la billetera, pero consiguió escapar. Sin embargo, a Damián le tocó la peor parte.

Mientras su amigo corría en medio de la oscuridad y en busca de ayuda, a Damián lo molieron a golpes. "Le sacaron las zapatillas, y le pegaron con palos y piedras, una le destrozó la cabeza", contó su hermana Marcela Díaz.

Los agresores intentaron llevarse la moto CG negra de Damián, pero no arrancó y la abandonaron 100 metros más adelante. "Yo estaba durmiendo cuando me vinieron a avisar que a mi hermano le estaban pegando a la vuelta", recordó Marcela. La mujer se levantó de un salto y salió a buscarlo. Pero lo encontró inconsciente. "Estaba tirado en medio de la oscuridad, porque ni luz tenemos en el barrio, todo ensangrentado", describió.

El lado izquierdo de la cara de Damián parecía un volcán. La sangre le brotaba sin parar. Intentaron detener la hemorragia cubriéndole la herida con una remera, pero todo era en vano.

Lo levantaron y caminaron unos 300 metros hasta la ruta. "Estuvimos 40 minutos con mi hermano sangrando; pasaron un patrullero y una ambulancia y no lo quisieron levantar", se quejó Marcela. Finalmente, llegó una ambulancia del Hospital Padilla que lo asistió, pero ni bien lo subieron al vehículo la médica les advirtió: "ya está agonizando".

Llegaron a la guardia del Padilla a las 3.30. Una hora después, Damián murió como consecuencia de un derrame cerebral.

El joven, de 24 años, era el mayor de los varones: tenía nueve hermanos. Vivía en concubinato con su novia, y tenía tres hijos de 2, 5 y 7 años. Marcela, la hermana, contó que Damián estaba limitado para trabajar porque había sufrido un accidente de tránsito hace dos años. "Perdió un ojo y tenía placas de platino en la cabeza y en la mandíbula", dijo. Por eso, el joven ayudaba a su papá en un aserradero.


En el lugar donde mataron a Damián Díaz, los policías creen que hallaron el arma homicida. Allí quedó una piedra con restos de sangre y piel. También encontraron prendas de vestir desperdigadas por los alrededores, que serían de algunos vecinos a los que les robaron durante la noche. José "El Pelao" Cabrera y sus hijos Jorge Adrián, de 23 años, José Humberto (21), Brahian Emanuel (19) y Jonathan Leonardo, (18), fueron aprehendidos por personal de la Brigada de Investigaciones Este, a cargo del comisario Víctor Zamorano.

"El Pelao" cuenta con un pasado difícil de olvidar. El 18 de abril de 1993, hinchas del club de fútbol Talleres de Córdoba llegaron a la provincia para jugar un partido con San Martín. Estaban en avenida Roca al 1.800 cuando fueron atacados por un grupo de 20 personas. "El Pelao" Cabrera, que integraba ese grupo, disparó a quemarropa y mató a Roque Hernán Villarroel.

En octubre de 1995, "El Pelao" fue condenado a 15 años de prisión por el delito de homicidio agravado.

Uno de los hijos del hombre también tiene un homicidio en su haber. Fue el responsable de matar a Emanuel Alvarez en 2006 para robarle. Como tenía 15 años, fue declarado inimputable. Después del hecho, la familia se mudó de "El Triángulo" a Los Vallistos. Ayer, al enterarse del nuevo crimen, los padres de Emanuel no podían contener la bronca. "No son delincuentes, son asesinos. Si ellos siguen en la calle seguirá habiendo muerte", dijo Rodolfo Alvarez, padre de Emanuel.

Un sacerdote de Orán frenó a un delincuente

El cura de la parroquia San José, de Orán, Carmelo Illesca, un hombre del chaco salteño conocido por sus dotes de cantor y recitador y muy respetado por la profundidad de sus sermones, redujo a “piña limpia “ a un ladrón, quien, todo magullado, arrojó su botín al suelo y huyó despavorido.

“La verdad -dijo el sacerdote- es que este muchacho estaba cebado. Hace unos días había robado la cartera a una señora que ayuda en la parroquia, donde ella tenía una copia de nuestro manojo de llaves. De esa manera, en diferentes "golpes' se llevó dos ventiladores de pared, 2 de techo, 10 sillas plásticas, 17 de madera y hasta la silla del altar labrada y preparada para dignidad del Señor”.

“El día domingo -continuó entre mate y mate-, a las 14.30, cuando volvía a la casa parroquial lo pillé saliendo con más cosas. Es un joven morrudo, quien al verme se me fue encima y no tuve otra que repeler su ataque, hasta que huyó por el monte, algo magulladito. Está identificado, tiene 17 años y su padre me confesó que no sabe qué hacer con él ni qué hizo con las cosas”, contó.

martes, 6 de marzo de 2012

Salta vive acosada por el ruido

Atrás quedaron los viejos paradigmas de la salud que cuadraban solamente en concebir como "paciente enfermo" a una persona sólo cuando un virus interrumpía en el organismo: desde la Organización Mundial de la Salud (OMS) se estableció que una persona puede llegar a soportar un nivel máximo de ruidos fuertes estimado en 50 decibelios (dB). Y la exposición de más de 70 dB durante 24 horas seguidas causaría algunos daños al oído.

Hoy en día, caminando en el centro, esta cifra llega a duplicarse y ahí llega el inconveniente que nos concierte: sobrepasando este umbral establecido como máximo se empiezan a hacer visible manifestaciones en el cuerpo que pueden llegar a alcanzar importantes grados de trastornos tanto físicos como psicológicos.

"En el marco de numerosos problemas ambientales que despiertan el interés social y económico, el ruido constituye un factor de importancia creciente en las áreas urbanas de todo el mundo, siendo el ruido del tráfico vehicular la principal fuente de contaminación acústica en las urbes." se plantean Mónica Molina y Juan José Sauad del Instituto de Recursos Naturales y Ecodesarrollo de la Universidad Nacional de Salta (UNSa) en una ponencia titulada "Análisis socio-económico del ruido en el microcentro de la ciudad de Salta Capital. Propuestas de Valoración".  

La "locura del centro" a la que muchas veces se hace referencia en los ámbitos cotidianos está ligada al constante crecimiento del número de vehículos en circulación que atraviesan una y otra vez las ya angostas calles céntricas. Para Molina y Sauad este fenómeno es observado debida a una "actividad administrativa y comercial que se concentra en el microcentro de la ciudad, acentuando lo efectos que sobre el ambiente producen las distintas actividades económicas tanto de producción como de consumo". Estos datos indican que una de las fuentes de contaminación acústica más importantes está arraigada en el tránsito vehicular y su día a día en las calles del centro salteño: los colectivos interurbanos se llevan el premio. Y quizás estemos hablando de un considerable aumento de la cantidad de unidades de transporte público de pasajeros que Saeta introdujo en el circuito céntrico (no olvidemos las históricas divisiones de carriles que se adueñaron de las avenidas San Martín y Belgrano, con sus correspondientes debates entre conductores de autos particulares y remises y taxis contra choferes de líneas interurbanas.) Sólo hagan los cálculos y acudamos a la reflexión básica por lógica común: los sectores que presentan un elevado grado de contaminación sonora (o también lugares conocidos como zonas de densidad alta) están sobre las calles 25 de Mayo, Pellegrini, Alvarado y Córdoba.

Federico Coronado y José Aramayo son ingenieros en recursos naturales y medio ambiente de la UNSa y salieron a hacer un trabajo de campo que consistió en un análisis persistente y detallado del ritmo de contaminación sonora en las calles céntricas más congestionadas en horarios pico, calculados al mediodía y a la media tarde. Y resulta interesante ver parte de las conclusiones que vienen a dar cuenta del creciente grado de contaminación que se instala cada vez con más comodidades en la ciudad: "El punto más crítico está en las calles Pellegrini y 25 de Mayo, entre San Martín y España. En ese sector se registraron valores de niveles sonmoros promedios de 76 dB, en horas de la mañana, con niveles máximos de 98 a 100 dB". Con estas cifras entre las manos, Coronado y Aramayo reafirman y asientan que el 80% del ruido ambiental es causa del tránsito vehicular en las zonas céntricas y en horarios centrales.

Aramayo insiste desde el informe en "profundizar estudios con mediciones acústicas sistemáticas" que muy bien pueden ser considerados como una herramienta básica para el ordenamiento territorial y la regulación de normas que necesitan urgente de una revisión no superficial. Esperemos que nos escuchen desde el ruido.

Un colombiano degenerado recibió una paliza en Salta

Un hombre terminó en el hospital tras ser agredido por vecinos de la zona oeste al ser sorprendido realizando exhibiciones obscenas.

El hecho fue alertado el domingo a horas 15.30 aproximadamente al Sistema de Emergencias 911.

En el lugar los efectivos constataron la presencia de un sujeto de 35 años, de nacionalidad colombiana que presentaba lesiones a simple vista, razón por la que fue asistido por personal del SAMEC y luego trasladado al Hospital San Bernardo donde quedó internado en estado de observación, con diagnóstico de “Politraumatismo y Traumatismo encéfalo craneano”.

De acuerdo a lo vertido por vecinos de la zona, el individuo fue sorprendido exhibiendo sus partes íntimas a ocasionales transeúntes, por lo que le habrían propinado una golpiza. 

lunes, 5 de marzo de 2012

Sionistas y masones celebran el intento de expulsión del catolicismo de las escuelas salteñas

En una nota que lleva la firma de la filial Salta de DAIA, Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas, la Asociación Alianza Israelita de SSMM y la Sociedad Israelita Salteña La Union de SSMM, se señaló que el fallo del juez Marcelo Domínguez “protege la libertad de conciencia”.

“Con este fallo se protege la libertad de conciencia, se reafirma la autoridad de la ley y de los valores sobre los que ella reposa. Se recupera el sentido y la vigencia de la idea y las prácticas de nuestra educación moderna, republicana y progresista en la que se formaron los hijos del país y millones de inmigrantes que, gracias a esa educación, se integraron al país como argentinos plenos”, señalaron las entidades en el comunicado.

La nota también hace hincapié en que ahora el gobierno provincial deberá “adoptar las medidas necesarias para que cesen” las prácticas religiosas, respetar la Constitución, los tratados internacionales y los principios que incorporó la ley 1420 de enseñanza obligatoria y laica y la tolerancia religiosa con la que, desde hace más de un siglo, se formaron cinco generaciones de argentinos”.


En noviembre de 2011, la Masonería Argentina dio a conocer su “Carta de Salta” al término de las deliberaciones de su Congreso Nacional del Simbolismo. Expresó, entre otros conceptos, que el laicismo es la “doctrina que defiende la independencia del hombre o de la sociedad, y más particularmente del Estado, respecto de cualquier organización o confesión religiosa”. También dijo en ese documento que la masonería “no constituye una religión, respeta a todos los credos por igual bajo el amparo de la ley y reserva las creencias y sus prácticas al fuero íntimo de cada persona”.

Esos conceptos retoman vigencia al conocerse la sentencia de la justicia salteña en una acción de amparo promovida en 2010 por un grupo de madres contra la ley que dispuso la enseñanza religiosa en los establecimientos de educación pública de la provincia.

Según se ha sabido, el fallo dispone que el gobierno salteño modifique el contenido de la referida asignatura dotándola de un contenido “imparcial, objetivo y respetuoso de la libertad de conciencia y de expresión”.

La Gran Logia de la Argentina de Libres y Aceptados Masones expresa su satisfacción por el avance que supone esta palabra judicial, pero lamenta que no haya alcanzado para evitar el propio dictado de la materia ni haya declarado la inconstitucionalidad de la norma que la contiene. También señala su apoyo a la precaución que se deberá adoptar para que se enseñe religión como un hecho cultural y axiológico y no en beneficio de un credo específico, porque el Estado no debe valerse de la educación pública para beneficio de una religión en particular.

En su Congreso Nacional del Simbolismo de 2011, la Masonería Argentina puntualizó con preocupación que en Salta “se olvida que el Estado es de todos, que además los creyentes, los agnósticos y los no creyentes lo sostienen con sus impuestos y contribuciones y que esos dineros públicos no pueden ser destinados a fines arbitrariamente decididos por el administrador y ajenos al conjunto de la sociedad. Admitimos que existen credos que son practicados por una mayoría del pueblo, pero es de buen ejercicio de la democracia que no se tome a la parte por el todo y se decidan medidas que no respetan ni atienden a la dignidad de los ciudadanos que integran las minorías. La sentencia judicial ha coincidido parcialmente con esos conceptos. Es necesario ahora que las instancias superiores de la Justicia se hagan cargo del trecho que resta por recorrer y dicten un fallo que asegure la neutralidad religiosa en la enseñanza pública como forma de asegurar la igualdad de oportunidades.”

Una policía casi fue asesinado al enfrentarse a un malón de villeros que defendían a dos delincuentes

Esteban Rodríguez, oficial agredido

El oficial está en terapia intensiva. El menor, junto a un cómplice de 18, atacó al uniformado cuando éste acudió con un compañero al llamado de una mujer que había sido atacada por los sujetos, que intentaron robarles. Vecinos del lugar atacaron con piedras a los uniformados, cayendo uno de ellos al suelo, y allí el atacante le partió el pesado elemento en su cabeza.

El lamentable episodio se registró el jueves, en el barrio Alta Tensión. Desde el sector una mujer fue atacada por los dos jóvenes delincuentes que le robaron la cartera. La víctima del robo alertó al 911 y con los datos proporcionados dos motoristas del sistema lograron ubicar a los motochorros en el citado barrio.

Cuando los oficiales redujeron a los ladrones, salieron vecinos del lugar y comenzaron a apedrear a los policías. Esto permitió que ambos zafaran de ser esposados, para trabarse en lucha con los agentes. Uno de los policías cayó al suelo, oportunidad que aprovechó el menor de 17 años para partirle un pesado bloque de cemento el cabeza. El agresor y su cómplice fueron finalmente detenidos por los refuerzos que arribaron al lugar, mientras que el oficial herido, Guillermo Rodríguez, de 34 años, fue llevado de inmediato a al clínica Senesa, donde permanece internado en grave estado, lamentablemente. “Estuve con él, ya lo operaron en horas de la mañana y por la tarde tienen que volver a intervenirlo quirúrgicamente”, según le manifestó el sub jefe de policía, Marcelo Lami, a la FM 89,9.

Es preocupante y alarmante los sucesivos ataques que reciben los policías cuando concurren a ciertos barrios periféricos, donde la delincuencia y los ataques van en aumento.

Una familia salteña teme que una mujer haya sido una víctima fatal de un ritual macabro dedicado al demoníaco San La Muerte

Una familia busca desesperadamente a Marcela Mamaní (25), quien desapareció hace 13 días sin dejar rastro alguno. Todas las sospechas apuntan a su pareja, Javier Aramayo, quien la golpeaba constantemente, la controlaba todo el tiempo y posee una enfermiza adoración por el culto pagano San la Muerte. En su domicilio hallaron prendas de vestir de la chica, una trenza realizada supuestamente con sus cabellos, ropa interior de ella y prendas de él manchadas con sangre. Aramayo fue detenido.
 
Los hermanos de Marcela, Luis y Daniela, hablaron con El Tribuno en su domicilio de villa Asunción. “Mi hermana vino a la casa el 16 de febrero a traer unas cosas para su hijo, quien vive permanentemente con nosotros y se fue. No nos dijo hacia dónde iba, pero no se llevó nada. No la volvimos a ver. Ella tiene una relación enfermiza con Javier desde hace varios años. El vive en el barrio Pablo Saravia y tiene antecedentes por violencia. Mi hermana le hizo reiteradas denuncias porque siempre la golpeaba y vivía con moretones. Pero aún así, no lo podía dejar. Nadie en la familia lo quiere,” dijo Daniela.
 
“Yo le aconsejé muchas veces que se alejara de él, pero no me hizo caso. Ella me contó que él es fanático de San la Muerte y que la había obligado a hacer un ritual raro para que siempre estuvieran unidos. Dijo que hizo oraciones extrañas, le arrancó un mechón de pelo y lo puso al lado de la imagen. Todo en él es tenebroso”, apuntó la joven.
 
Por otro lado, la mamá de Marcela, Carmen Fernández, comentó: “Los vecinos de Javier contaron que el 16 vieron a mi hija entrar en su casa. El miércoles pasado, el fiscal Eduardo Barrionuevo ordenó que allanaran la casa de Javier Aramayo y encontraron un remera ensangrentada, una imagen de San la Muerte con una trenza del pelo de Marcela y su ropa interior”.
 
“Ella no se comunicó con nadie, su celular y documento quedaron en mi casa, no se llevó ropa ni nada de eso. No tenía motivos para irse, la relación con la familia es muy buena, tiene un hijo que la necesita y pregunta por ella todos lo días; algo le debe haber pasado, a estas alturas tememos lo peor”, expresaron.
 
“La pareja de mi hija me llamaba todo el tiempo para insultarme, es una persona muy violenta, inclusive hacía que ella le comprara ropa. Sé que tiene muchos antecedentes, estoy segura de que él sabe dónde está. Quiero que hable y nos diga la verdad”, expresó Carmen.

domingo, 4 de marzo de 2012

Salta se prepara para afrontar su propia Cristiada

Un fallo insólito: ¿un juez masón?

En junio de 2010 una ONG llamada “Asociación por los Derechos Civiles” patrocinó a un grupúsculo de salteños en la presentación ante la justicia provincial de un amparo que cuestionaba el hecho de que en las escuelas de educación primaria de gestión pública se obligase a los niños a rezar y asistir a clases de religión. A fines de febrero de este año, el juez Marcelo Domínguez emitió un fallo referido a este asunto. En el mismo, básicamente, se establece que el Estado salteño a partir de ahora deberá adoptar las medidas necesarias para que las escuelas públicas de la provincia suspendan la imposición de prácticas católicas a sus alumnos, y también dispone que la enseñanza religiosa que se imparta a futuro deberá realizarse de manera neutral, imparcial y objetiva, respetando la libertad de conciencia de los estudiantes sin que necesariamente éstos se vean obligados a revelar sus creencias religiosas. 

La medida causó revuelo. Una coalición de descarriados y cristofóbicos salió a festejarla como un paso más para la implementación de su particular agenda sociocultural. Al mismo tiempo, representantes de la Iglesia Católica y Apostólica de Roma emitieron un documento en donde manifestaron su desagrado ante las acciones impulsadas por Domínguez. Ramiro Simón Padrós, el Fiscal de Estado, intervino en nombre del gobierno provincial promoviendo un pedido de aclaratoria, con el propósito de que el juez Domínguez especifique según su interpretación qué es exactamente aquello católico que debe ser erradicado de los centros educativos que dependen directamente del Estado salteño. 

Algunas aclaraciones

Muchos católicos aprovecharon la oportunidad para opinar públicamente acerca de este asunto. El Padre Jimeno, sabiamente, dijo que si el estado de catolicidad del pueblo salteño está actualmente en un periodo crítico, una medida como la sugerida por el juez Domínguez sólo serviría para agudizar la decadencia en la que vive toda una sociedad que, influenciada por poderes siniestros, le da la espalda a Dios y cierra sus corazones ante Cristo.

Por su parte el Padre Méndez advirtió que Domínguez –un profesor de la carrera de Derecho en la Universidad Católica de Salta– estaría incurriendo en una suerte de curioso vedetismo al generarles prensa a los provocadores que trabajan por la abolición de la búsqueda de la virtud individual y de la justicia social. Concretamente este sacerdote católico diferenció entre “prácticas religiosas” y “prácticas de culto”, señalando que si bien no hay obligación de que las últimas tengan espacio en las escuelas, es algo que está tolerado en la costumbre y en la tradición, y no afectan a los terceros ya que éstos están habilitados para omitirlas sin correr el riesgo de recibir algún tipo sanción. Textualmente el Padre Méndez dijo: “el fallo del juez no modifica nada, solamente genera una confusión entre las prácticas religiosas y las de culto y no queda claro a qué tipos de prácticas se refiere, pero la legislación sigue siendo muy clara y es la que estaba”. Con ello dio a entender que, desde su posición de juez, Domínguez está tomando decisiones equivocadas e incitando el conflicto entre católicos y cristofóbicos.

La propia ONG Asociación por los Derechos Civiles avaló parcialmente al Padre Méndez tras manifestar que el pedido realizado por ellos (que consistía en el requerimiento de cese inmediato de las clases de religión y la eliminación definitiva de la materia de los currículos educativos) no fue considerado por Domínguez tal y como ellos lo habían planteado.

Entonces es obvio que nos encontramos aquí ante el caso de un juez que quiere quedar bien con Dios y con el Diablo, y termina fallándole a ambos por optar permanecer gravitando sobre la zona gris de la indecisión disfrazada de neutralidad. Tomando en cuenta esto, se podría afirmar que para Domínguez la justicia no se trata de que cada uno reciba lo que merece, sino más bien de que nadie reciba nada.

Laicidad o Muerte

Quienes festejaron con bombos y platillos el polémico fallo fueron los representantes de la colectividad judía sionista de la provincia de Salta. Al igual que los judíos sionistas de Tucumán que presionaron incansablemente para que la imagen de la Cruz y la imagen de la Virgen María fuesen suprimidas del pabellón provincial, los judíos sionistas de Salta –junto a la masonería local y a sinarquías semejantes– habían convertido a la eliminación del catolicismo de las escuelas públicas en una causa inclaudicable.

Todos estos sectores se encolumnan detrás del estandarte del laicismo. El laicismo es un concepto inventado por la masonería con el fin de atacar a la Iglesia Católica, restarle influencia y allanarse así el camino al poder aniquilando a sus objetores. En efecto, históricamente liberales y socialdemócratas han apelado a esta idea para producir lo que se conoce como “separación de la Iglesia y el Estado”, especialmente en aquellos países en donde la mayor parte de la población es católica. Así sucedió en Francia en 1905 y luego en España durante 1931. Ambos eventos, ambas “revoluciones laicas”, no escatimaron en cristofobia, pues los promotores de la acción se apoyaron en un violento sentimiento anticlerical que se tradujo en auténticas persecuciones a cristianos por el solo hecho de profesar su fe. En México incluso se llegaron a desarrollar las guerras cristeras entre 1926 y 1929, que no fueron otra cosa más que combates fraticidas motorizados por el odio anticristiano de la élite que en aquel momento gobernaba al país centroamericano.

En la Argentina la mentada “separación de la Iglesia y el Estado” fue un proceso que tuvo lugar a partir de 1880, durante la presidencia del tucumano Julio Argentino Roca. Aquí la masonería no obró de un modo tan hostil a como lo había hecho en otras partes del mundo, pero ello no implicó automáticamente colaboración entre las partes.

En los países de mayoría protestante la historia fue diferente. La Iglesia de Suecia permaneció adherida al Estado hasta el año 2000, la Iglesia de Inglaterra, en cambio, jamás se ha separado. Cabe la pregunta entonces: ¿por qué sucede esto? Y la respuesta está vinculada al desarrollo del capitalismo. En la Ética protestante y el espíritu del capitalismo, el pensador alemán Max Weber demuestra que algo como el capitalismo sólo podría haber emergido exitosamente en países que defendiesen los valores protestantes, puesto que los valores inculcados a la gente en los países católicos difícilmente podrían degenerarse en algo tan perverso como el sistema capitalista.

El autor francés Alexis de Tocqueville se hizo célebre luego de haber redactado un informe sociológico acerca de la sociedad estadounidense de la primera mitad del siglo XIX. Lo que maravillaba a este hombre era el hecho de que en ese país (de tradiciones protestantes) la política y la religión tendían siempre a cooperar la una con la otra, en lugar de oponerse. La fundación de la República en Norteamérica no incluyó enfrentamientos significativos contra las autoridades religiosas, como si había sucedido con la fundación de la República en Francia por culpa de los nefastos eventos de 1789.

De ello se deduce que el motivo por el que el catolicismo y el capitalismo han chocado está en que el uno no tolera al otro, puesto que cada uno se construye sobre un conjunto de valores que, en muchos casos, son antitéticos: mientras el catolicismo quiere la salvación del hombre, el capitalismo pretende lo contrario. Los fundamentalistas de la laicidad son los que adoran el carnero de oro más cercano; ellos sólo constituyen una gran masa de lacayos del Maligno que hacen voluntariamente el trabajo sucio por él.

El peso de la identidad

El periodista Luis Caro Figueroa es uno de los tantos saduceos que han felicitado a Domínguez por su decisión de emitir un fallo confuso que aparenta jaquear al catolicismo en Salta. Sus argumentos repiten todos los clichés de los desviados que se hacen llamar “progresistas”. Por ejemplo Caro Figueroa dice:

“De esa sociedad uniforme, casi monolítica, de la que antaño formamos parte, apenas si quedan rastros. El pluralismo, la diversidad y la fragmentación son los signos de los tiempos, y por ello ya no es legítimo pensar que el peso de las minorías en el conjunto -aun el de las más minúsculas- es tan insignificante como pretenden las mentalidades uniformadoras, por no llamarlas totalitarias.”

Según esta lectura, el pasado habría sido una época de homogeneidad y el futuro, en cambio, será una época de heterogeneidad. El problema de esta postura (que es el caballito de batalla de los progresistas contemporáneos) es que resulta absurdamente simplista. En primer lugar porque interpreta al pluralismo y a la fragmentación como algo en esencia positivo, ocultando que aquí funcionan como sinónimos de algo infausto como lo es la “atomización”; y, en segundo lugar, porque una mirada como esa legitima al relativismo, que no es más que un vicio teorético al cual las mentes más luminosas de la cultura occidental vienen intentando eliminar con el desarrollo de algo llamado “ciencia”.

Pero lo peor del discurso de Caro Figueroa (y de aquellos muchos que piensan como él) es este tipo de expresiones:

“El juez ha honrado su profesión al enseñarnos que las leyes existen precisamente para gobernar a las costumbres y evitar que éstas, por muy extendidas y antiguas que sean, se coloquen por encima de los valores de la racionalidad legal sancionada por la soberanía popular.”

Las leyes no existen para gobernar las costumbres. Las leyes existen para que comportamientos indeseables no se conviertan en costumbres. Cuando una ley apunta a prohibir algo que es una costumbre ampliamente aceptada entonces se está en presencia de un totalitarismo (del mismo modo que las leyes que están pensadas no para prohibir sino para obligar a hacer algo también manifiestan una vocación totalitaria en quien las emite).

Lo más preocupante de este tipo de enfoques es que atentan abiertamente en contra de las identidades vigentes, con el único objetivo de abrir grietas a través de las cuales puedan florecer nuevas identidades, identidades diseñadas en los últimos cincuenta años para que los mercados puedan diversificarse y tener mayor alcance. La identidad es, recordémoslo, la suma de las costumbres más aceptadas y de las tradiciones más sólidas. Costumbres y tradiciones tienen un fundamento histórico, es decir son fenómenos que llevan años, décadas o hasta siglos de existencia, por lo que una simple ley nunca es razón suficiente para que una multitud deje de hacer que determinados rituales, determinados símbolos y/o determinados conceptos formen parte de sus rutinas.

La ilusión de la igualdad

Uno de los báculos sobre los que se sustenta el discurso de los fundamentalistas del laicismo es la engañosa idea de igualdad. Desde su perspectiva, que el catolicismo sea la religión mayoritaria en la Argentina es sólo un detalle sin importancia; ellos presionan por un Estado sin religión, o, en su defecto, un Estado en donde todas las religiones tengan más o menos la misma dimensión y, por supuesto, un rol secundario e insignificante en la vida diaria.

El fundamento sobre el que basan sus ideas es, como ya se ha apuntado, la igualdad. Para los progresistas todas las religiones son o serían iguales. No importa la incompatibilidad de las doctrinas, en el fondo todas hablarían de algo así como lo “espiritual” y por ende todas transmitirían el mismo mensaje. A raíz de ello cada religión (así sea el catolicismo o el umbandismo, el islamismo o la cienciología) sólo tiene derecho a ocupar un determinado espacio dentro de la vida pública. El resto está reservado a la “neutralidad”. El problema más evidente es que esa neutralidad que postulan los progresistas rompe con la igualdad religiosa, pues mientras todas las religiones están –según esta manera de pensar– a la misma altura, la neutralidad es superior a todas ellas. En efecto, en la concepción progresista del mundo, el laicismo vendría a ser la versión predeterminada de la religión en toda la población mundial, siendo cada religión particular una desviación que cada ciudadano del mundo hace a título personal y bajo su propia responsabilidad.

La igualdad construida desde la visión de una minoría (la de la minoría laica y progresista) no es más que la impostura de la ideología de esa minoría sobre el resto de la sociedad. Desde el punto de vista de estos cuestionables personajes es perfectamente normal sostener que aquellos padres que quieren una educación con contenidos y valores religiosos para sus hijos deberían enviar a esos jóvenes a una escuela privada religiosa, pero es, por el contrario, algo descabellado el sugerirle a aquellos padres que quieren una educación propiamente laica para sus hijos que envíen a éstos a una escuela privada laica.     

Ellos pregonan la “libertad de religión” pero en realidad apuestan por una sociedad “libre de religión”. A los progresistas no sólo les repugna que se hable de lo religioso, sea en los términos que sea, sino que suponen que impulsando el silencio sobre el tema, entonces la religión habrá de desaparecer. De allí sus esfuerzos por aniquilar todo lo que sepa a religión.

El Ministro de Educación de Salta Roberto Dib Ashur llamó la atención sobre el hecho de que en la provincia hay al menos 162 escuelas públicas de educación primaria que han sido bautizadas con nombres estrechamente relacionados a la religión católica. Si la oración católica habrá de ser eliminada primero, si la materia religión habrá de ser depurada para eliminar todo contenido estrictamente católico después, ¿acaso no se proseguirá eliminando crucifijos y renombrando a las escuelas? Todo ello es una ofensiva totalmente caprichosa, en donde un grupo de inadaptados sociales utiliza como arma de ataque aquellos artilugios que la mayoría bondadosa le confirió para que se defiendan ante un posible atropello.

Las paredes en blanco, el vaciamiento de símbolos, es una declaración ideológica completamente violenta. En un país con amplia mayoría cristiana, quitar crucifijos de edificios públicos equivale a obligar a los ateos a llevar cruces alrededor del cuello. La consulta popular daría el triunfo a la tradición, pero una decisión democrática en este ámbito aterra a los profetas del laicismo.  


Antonella Díaz

sábado, 3 de marzo de 2012

Ante el abandono, docentes y padres mantienen a flote la escuela de Urundel

En Urundel hay una sola escuela. La número 4453 Virgen de la Merced tiene una matrícula de unos 700 chicos y trabajan 26 docentes. Desde la Dirección afirmaron que la cantidad de niños está disminuyendo debido a la falta de trabajo en la zona por los cultivos de soja. La migración a la Patagonia hace estragos.

Desde hace 15 años que no reciben mobiliario alguno, pero las condiciones de las aulas son aceptables. El gran problema pasa porque tienen pozos ciegos y ya están saturados. Otro flagelo lo constituyen las termitas que se comen todo el techo de madera que tienen.

Lo demás lo soluciona la mano de obra de los docentes, quienes en el último año pintaron el edificio con la ayuda de algunos padres. También hacen trabajos de albañilería, carpintería y demás tareas que hagan falta, porque si bien llegaron los 5.566 pesos que mandó el Ministerio de Educación a través del municipio, este dinero no alcanzó para pagar la mano de obra de algunos arreglos.

También destacaron la ayuda del municipio que se comprometió a desmalezar el predio escolar, una tarea que se debe realizar tres veces al mes en temporada de lluvia.

Una pena: dan marcha atrás con la reedición de un libro sobre el Coronel Arias

El gran jujeño guerrero de la Independencia, Manuel Eduardo Arias, tendrá que seguir esperando presupuesto para que se redite el libro que sobre su vida escribió en la década del 50 el historiador Félix Infante. La obra está agotada desde hace muchos años y es la única sobre el héroe de Humahuaca.

El Instituto Guemesiano de Salta, que tenía previsto reditar el libro “Manuel Eduardo Arias, su vida, su drama” de Félix Infante, desistió de realizar esa publicación en el transcurso de este año. La institución salteña hizo saber que por tener otras acciones prioritarias, la publicación quedará para más adelante.

La obra de Infante tiene un valor significativo para el conocimiento de la historia jujeña en general y de la Guerra de la Independencia en particular, pues es una de las pocas que se ocupa de la personalidad del Coronel Arias, figura extraordinaria pero poco conocida de las luchas emancipadoras.

El instituto salteño, por iniciativa de historiadores jujeños, había expresado el interés de reimprimir el texto de Infante, pero luego desistió.

“Manuel Eduardo Arias, su vida, su drama” fue publicado en el año 1966 por el Gobierno de la Provincia de Jujuy y según dice el autor, “se ha logrado por pedido especial del Ateneo Juvenil Humahuaqueño” con motivo de celebrarse el sesquicentenario de la Batalla de Humahuaca.

En el prólogo de la segunda edición, se destacaba que Félix Infante “salva con creces una omisión u olvido, como queramos llamarlo, pero al mismo tiempo exalta la figura de un hombre que los jujeños debemos conocer y respetar, porque viene a ser algo así como el arquetipo de los que lucharon en la defensa del suelo patrio”.

Lamentable: las estatuas del Parque 9 de Julio sufren del vandalismo de los inadaptados de Tucumán

En un galpón ubicado en el centro del parque 9 de Julio se amontonan decenas de figuras de mármol y de hierro que fueron puestas a resguardo después de que intentaron llevárselas o las quebraron. En el caso de la figuras de hierro fundido, algunas han sido reemplazadas por copias de hormigón. "Se hace lo mismo que en Europa; se ponen las réplicas en las plazas y paseos para que las destruyan y a las originales se las protege en museos", explica el esculto Ángel Díaz Cabrera.

Otra suerte corren las de mármol, ya que resulta imposible arreglarlas usando el mismo material, por lo tanto se deben conformar con quedar así, algunas sin caderas, sin brazos ni cabezas o con alguna amputación de sus extremidades. "De la Venus Capitolina tenemos el torso y las piernas, pero falta la parte de las caderas. No podemos armarla", agrega. Si se trata de algo que puede solucionarse, se usa otro material, pero nunca el mármol. Por supuesto, el vandalismo es más rápido que la restauración, que puede durar un año entero por pieza.

"Si Carlos Thays viviera...", se anima a decir Ángel, revoleando los ojos. Lo primero que preguntaría -si vale fantasear- es quién ordenó borrar los entornos de jardinería que tenía cada escultura para reemplazarlos por caminerías de adoquines ("de muy mal gusto", agrega el escultor).

Esto le dio acceso al visitante para que las toquen, las admire, pero también a los dañinos que les raspan los pies, las dibujan con aerosol o les roban algunas de sus partes. "Hoy, pasa a ser más un baño público, que un entorno compositivo", enfatiza. Pobre suerte la de las estatuas.

Lo que para unos es un montón de piernas, torsos y figuras desfiguradas, para quienes conocen y valoran el arte se trata del testimonio de un época, de una visión que se tenía sobre la sociedad, en definitiva, son el patrimonio de un pueblo. Devoverlos a su antiguo emplazamiento puede que no tenga sentido, pero sí resguardarlos en un museo. De esta manera, el tucumano y el turista podrían conocer lo que alguna vez también habitó el Parque, saber de qué copias se trata, el material del que están hechas y el origen. Ya hay algunas propuestas de este tipo, pero aún no han sido tenidas en cuenta.

¿Qué es lo que se puede encontrar allí? En principio, decenas de bustos de prohombres como Benjamín Matienzo, Padre Monti, José Ponssa (médico que luchó contra el cólera), Pedro Riera, el artista Juan Carlos Briones, entre otros. Algunos ocuparán un lugar en una plaza, otros en una peatonal o también en un centro cultural. También están las clásicas figuras de hierro de fundición y de mármol, alegorías de historias mitológicas. Además, hay macetones que se los fabrica allí para aprovechar los pedestales que van quedando vacíos y también para ornamentar espacios públicos.

La ONU quiere prohibir el coqueo


Coquear, acullicar o pischar fue rechazdo nuevamente por la Organización de las Naciones Unidas (ONU), porque detrás del comercio de la hoja subyace el mercado de cocaína. Sin tardanza, el Gobierno boliviano salió a fustigar la postura del organismo internacional. El cruce de misivas entre ambas partes reavivió la polémica sobre una ancestral costumbre en los países andinos y en el norte argentino.
 
Hace doce días la Junta de Fiscalización de Estupefacientes de la ONU (JIFE) criticó la postura de Bolivia de “denunciar la Convención de 1961” que prohibe precisamente el coqueo, y a la vez pedir su reincorporación a esa Convención pero con la salvedad de que se legalice el coqueo.
 
Lo cierto es que el pronunciamiento de la JIFE vuelve a cuestionar un hábito muy difundido entre los pobladores de los países con tradición andina. Provincias como Salta y Jujuy mantienen el coqueo como algo natural de la vida cotidiana.
 
El Tribuno dialogó con un juez, una legisladora nacional y el representante de una organización que promueve la cultura inca, quienes coincidieron en que en la Argentina no está prohibido el coqueo y destacaron el desconocimiento que hay sobre lo que es la hoja de coca, su valor cultural y lo que es una droga como la cocaína.
 
La ley nacional 23.737 sancionada en 1989 establece que la hoja destinada para el coqueo, masticación o su empleo como infusión no debe ser considerada como “tenencia o consumo de estupefacientes”. Así, la legislación argentina reconoce una costumbre milenaria del norte.
 
Se estima que en Salta, el 80 por ciento de la población usa la hoja de coca para coquear o en té.
 
Por ello, el vicepresidente de la Fundación Ecos de la Patria Grande, Rubén Gallegos, descreyó que el ingreso de hojas en la Argentina esté relacionado con el narcotráfico. Recordó que la coca fue considerada por los ancestros incas como una planta sagrada y consideró que la ONU no tiene autoridad para establecer una prohibición sobre el uso de la hoja en esta zona del planeta.
 
“La coca tiene excelentes propiedades genéticas y biológicas. La ONU no tiene en cuenta que es una práctica anterior a la colonización”, explicó Gallegos.
 
La senadora nacional por Salta, Sonia Escudero, rechazó también el pronunciamiento de la Junta de Estupefacientes y mencionó que una prohibición al coqueo sería “una negación ancestral”.
 
El juez federal Miguel Medina, puntualizó que la norma actual no prohibe el consumo de hoja de coca para masticación ni su tenencia y aclaró que para que haya una nueva ley, el Congreso debería aprobarla.

Tucumán para los tucumanos

A fines de diciembre de 2011 apareció la noticia de que se cambió, mediante ley, el nombre de la Escuela Nº 374 Teniente General Pedro Eugenio Aramburu por el de General Juan José Valle, hecho que se materializará en estos días. Si uno analiza minuciosamente esta determinación de las autoridades nos damos cuenta que los nombres asignados a esta escuela responden a intereses políticos ajenos a la vida sociocultural de la historia de la población. Es sólo la ostentación del poder político de los gobiernos de turno que se identifican con estos dos generales que representan posiciones antagónicas en la Revolución de 1955, ahondando la división de la sociedad mediante la lucha armada. 

Creo que hubiese sido más razonable buscar el nombre de un personaje que tenga que ver con la historia de la población de El Potrerillo, en el Valle de Tafí, y que haya contribuido al crecimiento de la institución educativa, lo que hubiera ido acorde con el sentimiento generalizado de nuestro pueblo de deponer odios y antagonismos estériles en pos de una convivencia pacífica duradera que contribuya al crecimiento social. 

viernes, 2 de marzo de 2012

Obispos del NOA rechazan la megaminería

Obispos del NOA se pronunciaron sobre la minería y los conflictos generados en algunas provincias por estas explotaciones, frente a lo cual sostuvieron que el “compromiso con la ecología ambiental y humana constituye una responsabilidad para todo cristiano”. Advirtieron que como sociedad se debe buscar “la verdad objetiva”, la que debe ser esclarecida por quienes tienen el conocimiento técnico y científico, no involucrados con los sectores interesados.

“Tratándose de una realidad que afecta gravemente a la persona humana, a su salud, a su futuro y a la sociedad, las instituciones políticas y sociales han de llevar a cabo el debate que ello supone, a partir de un diálogo veraz y sincero”, expresaron los prelados tras su reunión anual realizada en Santa María, Prelatura de Cafayate, desde el 27 de febrero hasta el primero de marzo.

Analizando los “recientes acontecimientos de tensión social y violencia vividos en distintos lugares de nuestra Región y conocidos por todos”, los obispos enunciaron que el “compromiso con la ecología ambiental y humana constituye una responsabilidad para todo cristiano”.

“La dignidad de la persona humana, la necesidad de preservar la Creación, nuestra casa común, y sus recursos (tierras, agua, bosques, minerales) así como la vida de los pueblos, nos motivan a dar nuestro parecer sobre la problemática relativa a las inversiones mineras, petroleras y agroindustriales”, añadieron.

En estos temas, el documento de los obispos pidió al Estado que asegure desde el principio la información completa, la consulta  y la participación de  las comunidades afectadas por dichas inversiones; supervise las investigaciones preliminares, las exploraciones, la equidad en los acuerdos económicos y la salubridad de los procesos de extracción, y que garantice “una provechosa participación” de los pueblos en la distribución de los beneficios y la transparencia económica de estos emprendimientos.

Los prelados del NOA también solicitaron velar por los legítimos intereses del Estado nacional y de las provincias, así como revisar la legislación, actualizar sus contenidos en función de los cambios que se han operado en la realidad, e informar convenientemente a la población para que conozca el desarrollo de esta temática que debe constituir política de Estado.

“El daño ambiental, cultural y social que se hubiera causado, a partir de estos emprendimientos y sus consiguientes actividades, exige en términos de justicia, la reparación proporcionada a los efectos padecidos por nuestro pueblo, lo cual tendrá que ser determinado por las leyes que oportunamente deberán dictarse en esta materia”, añadieron.

Al concluir el mensaje, expresaron “nuestra cercanía con todos nuestros hermanos, especialmente los más indefensos y aquellos que trabajan por la justicia y la paz con rectitud de corazón”.

“Invocamos la bendición de Dios y la protección maternal de nuestra Madre, la Virgen, sobre nuestras comunidades, sus familias y ciudadanos, para que el Señor nos conceda aquella inteligencia creativa puesta al servicio del bien común, la solidaridad que nos hermana en las necesidades y la audacia para superar los intereses personales y de sector, para procurar el pleno bienestar de todos”, finalizaron.