La versión del INADI
La Delegación en Jujuy del Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo (INADI) recordó que el lunes se cumplen 17 años del brutal atentado contra la sede de la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA), ocurrido en el año de 1994 en la ciudad de Buenos Aires y que provocó la muerte de 85 personas.
Aseguró que el Gobierno Nacional “decretó oportunamente, que tan reprochable acto constituye una verdadera causa de Estado, toda vez que dicho suceso significa un directo ataque a la soberanía de la Nación. En ese mismo sentido, desde esta delegación provincial del INADI, queremos evocar aquellos trágicos momentos para ejercitar la memoria de nuestro más reciente pasado, y honrar con ello a las víctimas de tan nefando hecho. A la vez que acompañar el reclamo de justicia, verdad y memoria; que permitan juzgar a los verdaderos culpables de este atentado perpetrado contra el pueblo y la democracia argentina”, concluyó.
Lo que realmente sucedió
Los Atentados de Buenos Aires están claramente anclados en la estrategia mesiánica del fundamentalismo judío (Tierra de Israel versus "Estado" de Israel) y en el juego dual del contraespionaje del Shin Beth. Pero la diplomacia de Israel, el Mossad y el lobby judío en la Argentina tuvieron reflejos rápidos, en especial después de la implosión en la AMIA: desviaron el proceso hacia el "terrorismo árabe" y hacia una supuesta "conexión interna" estrictamente argentina y continuadora del "Holocauto sudamericano". Con ello ganaron la primera batalla de una guerra psicológica y física con la Argentina, que será muy larga, hasta que se pueda acceder a los archivos del Shin Beth o al fragmento secreto del Informe Shamgar. Esa batalla perdida por la Argentina tuvo dos frentes:
* Desviar la atención de la opinión pública internacional de las fracturas internas que azotan a los aparatos del Estado y a la sociedad israelí hacia el "nazismo criollo" argentino, el peronismo (para lo cual hubo que fabricar la imagen del "Holocauto sudamericano") en un momento en que comenzaba una campaña internacional judía contra varios países al mismo tiempo ("oro suizo").
* Evitar que las investigaciones policiales y judiciales dentro de la Argentina derivara hacia los grupos judíos fundamentalistas radicados en este país, y encontrara en ellos la verdadera "conexión local".
* Desviar la atención de la opinión pública internacional de las fracturas internas que azotan a los aparatos del Estado y a la sociedad israelí hacia el "nazismo criollo" argentino, el peronismo (para lo cual hubo que fabricar la imagen del "Holocauto sudamericano") en un momento en que comenzaba una campaña internacional judía contra varios países al mismo tiempo ("oro suizo").
* Evitar que las investigaciones policiales y judiciales dentro de la Argentina derivara hacia los grupos judíos fundamentalistas radicados en este país, y encontrara en ellos la verdadera "conexión local".

