La Linajeña - Bandera Auténtica de Tucumán

miércoles, 23 de enero de 2013

Desbaratan una granja de marihuana en Alto Verde

Una plantación de marihuana fue descubierta en la localidad de Alto Verde, al Sur de la provincia de Tucumán, por efectivos de la Dirección General de Drogas Peligrosas (DIGEDROP); quienes, además, detuvieron a un sujeto que cuenta con antecedentes por tenencia de estupefacientes, informaron fuentes policiales.

Más de 80 plantas de marihuana de entre unos tres metros de altura, casi 300 semillas de la misma sustancia vegetal y dinero en efectivo fueron incautados por los uniformados durante el procedimiento antinarcóticos.

"Un grupo de vecinos alertó a la Policía sobre la existencia de una boca de expendio de drogas en ese lugar, ya que en varias oportunidades habían sorprendido a sus hijos salir de allí con picadura de marihuana en su poder", explicó una fuente policial.

Luego de varias semanas de averiguaciones, los pesquisas antinarcóticos establecieron que en ese domicilio residía un sujeto apodado "El Gordo Exequiel", quien alquila la casa desde hacía varios meses y utilizaba el fondo de la propiedad para cultivar plantas de marihuana. Durante la investigación, establecieron la modalidad utilizada por este individuo consistía en cosechar y luego vender su propia producción en la zona.

El detenido, de 29 años, fue detenido el año pasado en la plaza principal de Concepción. En ese lugar fue sorprendido con marihuana en su poder mientras se encontraba con un grupo de personas. En esa oportunidad, les dijo a los efectivos que lo detuvieron que "les había convidado un poco para que probaran".

La Municipalidad de Metán toma una buena iniciativa en contra de los mercaderes de la muerte

La Municipalidad de San José de Metán colocará buzones en todas sus dependencias y también cuando se realicen eventos públicos para que los vecinos de los diferentes barrios denuncien en forma anónima a los dealers y los lugares de venta de estupefacientes. La iniciativa había sido presentada el año pasado por el concejal justicialista Federico Delgado, quien destacó su preocupación por el crecimiento en el consumo de drogas, principalmente de marihuana.

“El problema es conocido por los vecinos de los barrios, quienes pueden colaborar con la Policía para combatir y erradicar esta flagelo de los jóvenes de nuestra comunidad”, remarcó Delgado. Durante 2012 autoridades, vecinos y distintos sectores de la comunidad de San José de Metán se mostraron preocupados por el aumento en el consumo de estupefacientes, que afecta a jóvenes y adolescentes. Desde diferentes barrios comentaron la problemática a El Tribuno y solicitaron a las autoridades acciones concretas para tratar de erradicar este profundo problema social. Prueba de ello es que efectivos de la división Drogas Peligrosas de Metán realizaron gran cantidad de operativos en distintos sectores de la ciudad.

“Estamos poniendo nuestro esfuerzo para combatir las bocas de expendio y terminar con el consumo en el sur provincial, pero este flagelo sigue avanzado lentamente y necesitamos la colaboración de la comunidad”, dijo el subcomisario Claudio Salas, de Drogas Peligrosas de Metán. 

San José de Metán se sigue caracterizando por ser una comunidad tradicional y conservadora, por lo que los vecinos están sorprendidos por el crecimiento de la venta y consumo de estupefacientes. La localidad ubicada en el sur provincial tiene 58 barrios y alrededor de 40.000 habitantes.

Con las elecciones cerca, Susana Trimarco arma una campaña para favorecer la imagen de los suyos

"Decile a Susana Trimarco que se deje de joder, que no se meta con Racedo; si no la vamos a matar", dijo un hombre por teléfono a una persona que se encontraba en la casa de la madre de Marita Verón. Ese fue el primero de los tres llamados amenazantes que el sábado al mediodía recibió la presidenta de la fundación "María de los Ángeles". 

Las amenazas, según especulan en el ministerio de Seguridad y en la propia Policía, estarían relacionadas con la interna policial y los continuos rumores de desplazamientos. Jorge Racedo, el jefe de la fuerza y mencionado en las amenazas, fue inmediatamente a la casa de Trimarco y se desvinculó de los llamados. 

La mujer llamó al ministro de Seguridad, Jorge Gassenbauer, y a los pocos minutos se comunicó con ella el gobernador José Alperovich. 

El lunes a la mañana, Trimarco estuvo durante dos horas declarando ante el fiscal Federal General, Antonio Gómez, ratificando lo denunciado. Los especialistas realizarán un rastreo para tratar de precisar de dónde procedieron los llamados amenazantes. 

"Esto forma parte de una pelea entre sectores corruptos de la fuerza, que no quieren que se profundice el trabajo que está realizando Racedo contra la trata de personas", afirmó Garmendia.

Los turistas en Jujuy son las víctimas predilectas de los ladrones

Cuatro familias que llegaron de Tucumán sufrieron el robo de sus pertenencias, de un vehículo estacionado en la puerta del hotel. Les habían asegurado que existía vigilancia.

Una de las damnificadas dijo que dejaron el vehículo en la puerta de un hotel de calle Lamadrid, porque les aseguraron que había sereno y guardia policial. “La garantía nos las dio la secretaria que se enreda con lo que dice; no sabe lo que habla”, afirmó.

Del auto les sustrajeron ropa, carpas, herramientas y casi todas las pertenencias que tenían, salvando sólo lo que llevaban puesto.

La turista dijo que en el hotel nadie les dio respuesta alguna y que el propietario no se hizo presente en el lugar ni les quiso dar más alojamiento.

Las cuatro familias se encontraron con el robo a las siete de la mañana cuando se levantaron y se disponían para salir.

domingo, 20 de enero de 2013

Acción Poética Tucumán: kitsch, Facebook y demagogia

Muros que hablan

En octubre de 2009, unos días antes de que comenzase el polémico XXIV Encuentro Nacional de Mujeres, la ciudad de San Miguel de Tucumán amaneció con muchas de sus paredes sorpresivamente pintadas. Se leían frases como “¡Fuera Feminazis!”, “¡Tucumán es católico!” y “¡Viva Cristo Rey!”. Unos días después, tras la demostración de fuerza de las ménades, la ciudad encontró otras pintadas: “¡Mi cuerpo me pertenece!” o “¡Aborto legal para no morir!”. Al cabo de unos días, ambos grupos de frases pintadas con aerosol sobre los muros de la capital tucumana desaparecieron.

Lo que aquella vez experimentó Tucumán fue una guerra de graffitis. El graffiti es un objeto que tiene una fuerza disruptiva: aparece súbitamente y transmite un mensaje muy específico. Se lo hace en la vía pública, pues su objetivo es llegar al mayor número de personas posibles.

Recientemente San Miguel de Tucumán discutió acerca de los graffitis. Es que al conmemorarse un nuevo aniversario del asesinato de un tal Mariano Ferreyra los militontos de una secta trotskista pintarrajearon la fachada del edificio de la Facultad de Derecho de la UNT, ubicado en la calle 25 de Mayo de 1810. Este ataque vandálico a un sitio que acababa de ser reabierto a la mirada pública tras mucho tiempo de restauración causó indignación. Juan Rovere –un pelele que se responsabilizó por las pintadas– ensayó la defensa de sus acciones sosteniendo que el graffiti es un recurso válido para los movimientos políticos minoritarios que quieren transmitir un mensaje pero que no gozan del acceso a los medios masivos de comunicación. Quizás con esas palabras Rovere tuvo un punto a su favor, sin embargo después terminó agregando una estupidez digna de un trosko que vive en la mentira permanente: aseveró que quienes lo criticaban preferían “el silencio de las paredes” a sus proclamas.

Y es estúpido lo que Rovere dijo pues las paredes no son silenciosas, sino que, por el contrario, hablan siempre. Una pared es un objeto cargado de sentido. Cualquiera que camine por la calle y vea una pared, comprenderá de inmediato su significado: es un objeto que divide al espacio, creando un ámbito privado el cual, a diferencia del ámbito público, es restrictivo. Es decir, cada pared nos habla de un alguien. Por ello, por más noble y justa que sea la causa que se quiere promover, no se puede pintar una pared sin la autorización del propietario, pues al hacerlo se está procediendo con una agresión sobre otra persona. Si se viviese según la imbécil lógica de Rovere entonces cualquiera estaría autorizado a utilizar el frente de la casa de este dirigente de ultraizquierda para expresar lo que desee expresar, y él no podría oponer resistencia, incluso ni siquiera cuando alguien se acercase a pintar algo que confronte con sus propias opiniones.   

El regalo que nadie quiere

La mayoría de las paredes difieren entre si, pues no siempre coinciden en relación a sus tamaños, a sus contexturas, etc. El color es otro rasgo que suele diferenciar a una pared de la otra. Normalmente, los propietarios de las paredes las pintan con colores agradables a la vista, excepto aquellos que por alguna extravagancia eligen un color muy particular para singularizar el lugar.

Debido a que una pared es ya un objeto que contiene un sentido muy claro y preciso, no se le suelen agregar otros objetos encima (palabras o dibujos) que multipliquen el sentido, a menos que haya una necesidad de ello, como por ejemplo cuando alguien pinta sobre la pared “maxikiosco”, “zapatería” o algo por el estilo para indicarle a un transeúnte que en aquel lugar señalado por la palabra se comercializa un bien determinado o se ofrece un servicio específico.

El graffiti, como ya lo señalé, no es igual a esas pintadas hechas por los dueños de las propiedades: su misión es perturbar la monotonía, causando el impacto más fuerte que se pueda. De allí es que al graffiti no sólo se lo use para impulsar algo sino también para denigrar a otro.

El tema aquí es que aquello que se impulsa o se denigra no siempre es una cuestión que involucra a un conjunto de personas, sino tan sólo a dos. Me refiero ya no a las pintadas realizadas por nacionalistas, comunistas, hembristas u otros grupos minoritarios, sino a las hechas por un joven enamorado que expresa sus sentimientos de modo público, vandalizando una pared al escribir “Sabrina te amo” y luego, despechado, agarrando el aerosol para poner “Sabrina sos una ramera”.    

Y hay veces en que la pintada sólo concierne a uno sólo, a algún o a alguna idiota que escribe su nombre sólo para dejar constancia de que estuvo allí, de que ese lugar es parte de su territorio. Hay ocasiones en que estos estultos no se conforman con escribir su nombre, sino que ponen frases armadas o hacen dibujos. En este caso, el graffiti pasa de ser un intento por agitar las mentes a ser una muestra del mucho o poco talento de alguien. Muestra que tiene el defecto de no ser requerida ni esperada.

Kitsch

Muchos de los graffiteros que “regalan” su talento al público se esfuerzan por realizar dibujos. Estos dibujos no son murales. Un mural es una pintura realizada sobre una pared. Los murales no “adornan” la superficie sobre la que están, sino que la absorben como parte de su identidad. El graffiti no llega a eso, pues dada su imposición violenta sobre la pared y la falta de consenso para su existencia, termina siendo una obra efímera que suele ser quitada o por el propietario de la pared o por alguien más que quiere usar la pared en la que está el graffiti para transmitir un mensaje diferente.

Por el hecho de que muchos grafittis son vistosos y parecen estar muy elaborados, muchos suponen que se tratan de obras artísticas, y que, por ese motivo, gozan de la misma dignidad de la que goza un cuadro que está en el Louvre. Sucede que, gracias a la industrialización capitalista que masificó la producción de objetos, el límite entre arte y artesanía se ha vuelto difuso para el común de la gente. Es por ello que hay quienes no se consideran capaces de repudiar a los graffitis y terminan creyendo que éstos tienen tanto valor como “La Gioconda”.   

De ese público se nutre casi en su totalidad el movimiento Acción Poética Tucumán (APT). Sus miles de simpatizantes son esas pobres gentes que confunden al arte con las artesanías, vale decir son los perfectos consumidores del kitsch.

Lo kitsch, básicamente, es aquello de mal gusto, que apela a la emotividad y al sentimentalismo, y que busca ser comercializado masivamente. El programa de Tinelli, por ejemplo, cuando lleva a cantar a una niña ciega o cuando hace bailar a una joven trisómica explota lo kitsch, pues no le importa la realidad de esa gente sino el efecto conmovedor que producen en las audiencias.

La calidad del canon

APT es un colectivo de artesanos que emergió a principios de septiembre de 2012 en San Miguel de Tucumán, y que en poco tiempo se expandió por un gran número de ciudades de todo el país (principalmente de la región NOA). Sus intervenciones consisten en pintar paredes con frases que hablen acerca del amor y todas sus variantes. Dichas frases no suelen ser ideaciones de propia Minerva, sino versos inventados por algún autor reconocido y reproducidos sin su autorización.

El cerebro detrás de APT es el gestor cultural Fernando Ríos Kissner, quien en más de una ocasión ha reconocido que lo suyo es sólo una versión local de algo que se gestó hace más de una década en el norte de México. Ríos Kissner se muestra como un fundamentalista de su proyecto, pues rechaza furiosamente todo intento de innovación del mismo. Él sostiene que la “acción poética” consiste en pintar de blanco una pared para que “se asemeje a un hoja” [sic] y luego, con pintura negra, escribir una frase que no exceda las ocho palabras, respetando siempre cierta tipografía que, se supone, personaliza el trabajo. El que altera alguna de estas reglas sufre la ira de APT, quienes se atribuyeron ser los “representantes oficiales” en la Argentina de la idea inventada por algún mexicano mersa. Es evidente que lo que buscan promoviendo algo barato y sencillamente reproducible a gran escala es su estandarización, o sea la muerte de la libertad creativa para dar paso a un producto fácilmente reconocible que aumente su popularidad. De allí que, como ya dije, a los de APT les importe un bledo la poesía: lo único que quieren es aprovechar el trabajo de otro para sobresalir (ya han armado un programa de radio en torno a esto, y es probable que sigan por esa senda produciendo libros, películas, indumentaria, adornos y otros productos).  

A Ríos Kissner no lo conozco personalmente, pero es fácil deducir quien es a partir de la observación de quienes son sus referentes. Si se leen los “murales” pintados por la APT se constatará que no abundan frases de Ricardo Arjona –uno de los máximos fabricantes contemporáneos del kitsch–, sino de Julio Cortázar, Alejandra Pizarnik, Mario Benedetti, Eduardo Galeano, Pablo Neruda, Jaime Sabines, etc. Este canon nos habla de un progresista que se pone la remera con la cara del Che Guevara y que lee (o leía) Página/12. De todos modos lo curioso es que son las expresiones más sentimentaloides de esos autores las que tienen prioridad a la hora de ser pintadas sobre las paredes tucumanas. Galeano, por ejemplo, es ante todo un autor politizado (en el sentido más miserable del término), sin embargo las frases que de él seleccionan los de APT lo hacen quedar a ese señor como si lo único que le hubiese importado en la vida hubiese sido el coitus interrumptus.

En este sentido lo de APT es deliberadamente kitsch. No son los pocos versos ingeniosos que tienen por tema algo diferente al amor que han pintado los que le han generado el éxito masivo, sino que ello lo han logrado gracias a ese catálogo de expresiones de deseo escritas sobre una pared y debidamente fotografiadas para que la gente las utilice como portadas en su Facebooks con el fin de manifestar sus estados de ánimo. La estrategia consiste en ubicar algo que exalte el amor o el desamor, y aspirar a la masificación. Por ello en su propio Facebook se regodean de que algo que no tenía por destinatario a las masas finalmente las haya alcanzado (en algunos casos se ve, por ejemplo, epígrafes de sus pintadas que dicen cosas como “Octavio Paz en Villa Alem” o “Jorge Luís Borges en Barrio Independencia”, intentando subrayar el contraste de que Paz o Borges saltaron de las bibliotecas de la Facultad de Filosofía y Letras a las calles plagadas de gente tan bruta que por vivir en Villa Alem o Barrio Independencia nunca se molestaron en leer a los grandes autores hispanoamericanos).

Sin temor a equivocarse puede uno afirmar que cualquier poeta desea ser leído, pero imagino que deben ser pocos los que quieran convertirse en una frasecita pintada sobre una pared. Porque APT no se trata de llevar el arte literario a las calles, se trata de conseguir reconocimiento a expensas de otros. Dicho de otro modo, APT no cumple el rol del autor de una obra de arte, sino el del intermediario entre el arte y el público, es decir el de aquel que saca rédito con el trabajo ajeno.  

La demagogia como escudo

Lo que caracteriza a APT es su “corrección política”. Deliberadamente evitan ser polémicos. Se jactan de no tener ideología o religión más que el amor universal. Y cada vez que pueden apoyan alguna causa que cuenta con la simpatía popular (generalmente se inclinan por involucrarse con ONGs que trabajan en la concientización de enfermedades o que actúan brindando contención terapéutica, pues, astutamente, han evitado secundar abiertamente a los defensores del aberrosexualismo, del hembrismo y de la legalización de los estupefacientes, aunque, juzgando por sus gustos literarios, se podría decir que se mueren de ganas por hacerlo).

Para fortalecer su posición “neutralista” en materia política, APT se vale de los niños. Han penetrado en varias escuelas con la intención de “educar” a los jóvenes, haciéndolos participar de una actividad que ellos juzgan como transgresora pero, a su vez, altamente constructiva.

Esa opción por los enfermos y los niños, esa apelación por lo sentimental y lo emotivo, hacen de APT unos campeones del kitsch. Y, como son una moda, muchos vecinos les regalan uno de los muros de sus residencias para que escriban lo que más les guste.

Sin embargo, a veces sucede que algunos de los versos escogidos están totalmente desubicados. Frente al Colegio Santa Catalina, sobre la calle Rivadavia de San Miguel de Tucumán, se lee la frase firmada por APT: “Arránqueme las ropas y las dudas. Desnúdeme, desdúdeme”. Estas palabras de Galeano son totalmente inapropiadas: imagínese a una niña de tercer año de la escuela básica leyendo esa incitación al sexo. ¿Hace falta algo así?

Pasando por encima de los demás

El gran problema de los miembros de APT es que no piensan en los demás. Aquellos que acceden a que les dibujen las paredes no toman en cuenta a todos los que van a leer los versos. En este sentido se asemejan mucho a lo que sucede cuando, en un viaje en colectivo, un adolescente prende los altavoces de su celular y hace sonar una canción en donde se oye a un gritón hacer sonidos simiescos: técnicamente es “arte”, pero usualmente nadie está de acuerdo con la idea de tener que escucharla.

Afortunadamente las ordenanzas municipales en contra de esa práctica molesta de hacer sonar música con el celular a bordo de los colectivos se multiplican, ¿APT recibirá el mismo trato?

Es difícil contestar con certeza esa pregunta, pero todo indica que los políticos no están dispuestos a actuar en contra de APT. Un caso lo ilustra: una mañana de fines de diciembre pasado, en el Facebook de APT se anunció que empleados del candidato a diputado nacional Juan Casañas de la UCR habían repintado algunas paredes ocupadas por frases puestas por la APT para colocar allí su propaganda política. En pocos minutos una chusma histérica comenzó a lanzar improperios en contra del parlamentario, jurando que de ninguna manera iban a votarlo. Al final Casañas, anoticiado del asunto, tuvo que hacerse cargo de la situación y regalar pintura para que las frases fuesen recuperadas. El hecho es que así como la gente enviada por Casañas pudo haber desalojado a APT de una pared, también pudo haberlo hecho la gente de cualquier otro candidato usando el nombre del político radical, para montar una campaña de propaganda negra que atente en contra de la imagen del dirigente. La furibunda reacción de la turba bien lo justifica.    

El “incidente Casañas” dejó en evidencia que los simpatizantes de APT se creen dueños absolutos del espacio público. Esto es grave en cuanto un grupo de personas ha impuesto algo que responde sólo a sus intereses y que está creciendo en dirección a la institucionalización. Aquí habría que recordar un caso: en la intersección de la avenida Julio Argentino Roca y de la calle 9 de Julio de 1816 de la capital tucumana, hay un pequeño parque llamado popularmente “El Provincial”; sin embargo, el nombre oficial de dicho parque es “Parque de la Memoria”, pues en 2004 hubo un cabildeo por parte de algunas sinarquías progresistas para que se rebautice el lugar, abandonando el nombre de “Parque Operativo Independencia” que le había dado el General Bussi durante su gobernación democrática del segundo lustro de la década de 1990. Pocos tucumanos estuvieron de acuerdo con el cambio de nombre propuesto por Bussi, y fue aún menor el número de ciudadanos que aprobó la transformación de 2004, pero aún así aconteció. Desde entonces la Municipalidad de San Miguel de Tucumán tiene que hacerse cargo del mantenimiento de un lugar que honra a 30.000 infames terroristas, porque esa historieta quedó tristemente institucionalizada.

APT va camino a lo mismo. Esa celebración del kitsch bien podría presionar para institucionalizarse, lo que significaría que el Estado municipal, es decir todos los ciudadanos tucumanos, deberían contribuir a mantener vivas esas pintadas. Una ciudad que no cuida a los árboles que se desploman peligrosamente en la vía pública podría verse obligada a defender el ego de un puñado de ladinos.  



Zaín el-Din Caballero

sábado, 19 de enero de 2013

Emotivo homenaje a Juan Carlos Dávalos en San Lorenzo

En un clima de alegría y camaradería en el que se respiraba cultura, los descendientes de Juan Carlos Dávalos festejaron ayer el 126° aniversario del nacimiento del poeta sanlorenceño.

Llegados desde distintos puntos del país, los Dávalos asistieron a la celebración que organizó la Municipalidad de San Lorenzo para homenajear a uno de los poetas más grandes de Salta. Antes de comenzar los festejos, Federico Parra, jefe comunal de San Lorenzo, agradeció a todos los familiares por asistir y destacó de la importancia de recordar nuestras raíces.

“Somos cuna de buenos poetas, pintores y músicos y en esta nueva etapa de queremos darle un lugar especial a la cultura, invitando a todos a participar de todas las actividades que estamos llevando a cabo para que el mundo conozca que San Lorenzo es un ícono cultural de Salta”. 

Aníbal Alfaro fue el encargado de abrir la noche con temas de Jaime, Juan Carlos y Arturo Dávalos ante la atenta mirada de los descendientes de “Don Sancas”. Luego, Jimena y Lucas López Dávalos, recién llegados de Bariloche, cantaron a dúo “Tonada del Viejo amor” y otros temas, para luego interpretar un carnavalito “Quiero vivir en Cafayate” y la zamba “Hoy hay luna llena” con letra y música de Lucas.

A lo largo de la velada, Miguel Ángel Pérez homenajeó a Juan Carlos con semblanzas, poemas y canciones, Sabrina Ríos Dávalos -una de las bisnietas del escritor- entonó distintas canciones y Jaime Arturo Dávalos también fue de la partida. 

“Esto es el inicio del nuevo rumbo cultural que ha tomado San Lorenzo”, respondió Alfredo Alonso –coordinador cultural de la comuna- a cada uno de los presentes que manifestaba su sorpresa por la celebración. 

Juan Carlos Dávalos nació el 11 de enero de 1887, en San Lorenzo, Salta. A los 16 años, junto a David Michel Torino, fundó el periódico Sancho Panza, que no funcionó. Años más tarde fue nombrado profesor del Colegio Nacional, en Salta. En 1914 publicó su primer libro, De mi vida y de mi tierra. 

Luego llegaron los Cantos agrestes, su principal poemario, Los valles de Cachi y Molinos, El viento blanco, Salta, su alma y sus paisajes y Los Gauchos. Fue él quien llevó en una oportunidad a Atahualpa Yupanqui a recorrer los puestos de los cerros, haciéndole conocer el alma de los Valles Calchaquíes. En 1921 también lo visitó Ricardo Güiraldes. 

En 1937, en una de sus peregrinaciones, se largó a recorrer ochenta leguas de valle durante varios días. Aquella vez anduvo por El Churcal, Banda Grande, Molinos, Seclantás, Laguna Brealito, San José, Cachi y Payogasta. Apodado Don Sancas por sus piernas largas, murió el 6 de noviembre de 1959 en Salta. Su amigo, el poeta Manuel J. Castilla, le dedicó entonces unos versos: "porque la tierra viva se quedó en las manos/ como una húmeda sombra enamorada/ Yo digo que la tierra lo nombra en la semilla".

Preocupante cristofobia: estultos decapitan una imagen de la Virgen María en General Güemes

El domingo, un grupo de jóvenes que salía de un boliche en General Güemes, no tuvo mejor idea que entrar a una capilla y cortarle la cabeza a la imagen de una virgen. El párroco del lugar, León José Aufrede, manifestó que apelará a la justicia para que se haga cargo del hecho. Hay tres detenidos.

“Duele mucho todo esto y no se puede creer que el trabajo de toda la comunidad haya sido destrozado en dos minutos”, lamentó el párroco León José Aufrede, en FM Capital. Además manifestó que apelará a la justicia para que se haga cargo de esto. “Mientras tanto la gente va a asistir a una misa y si tenemos que salir a repudiar lo vamos a hacer”.

Por último añadió que no es la primera vez que ocurre un episodio de estas características en la capilla que tiene a su cargo. “Ya nos robaron plata, herramientas y atentaron contra nosotros cinco veces y nunca se hizo nada. Los vecinos tienen miedo de denunciar pero alguien tiene que contar toda la verdad”.

miércoles, 16 de enero de 2013

Denuncian que en un área de San Miguel de Tucumán la policía sólo aparece para custodiar a judíos y luego brilla por su ausencia

Soy sereno en una guardería de automóviles y fui visitado tres veces en una noche con fines de robo. Intenté telefónicamente llamar a la Policía para solicitar ayuda, pero fue casi imposible. Cuando se dio, la llegada de los efectivos demoró horas. 

La zona en la que trabajo (Las Piedras al 1.000) está expuesta a robos. Son frecuentes los arrebatos, robos de celulares y la presencia policial no existe, salvo cuando hay algún acontecimiento en la Kehilá. 

El 30/12/12, desde el bar de Las Piedras y La Rioja, observé a dos sospechosos en una moto azul y blanca, sin patente, que intentaron ingresar a robar a la guardería. Solicito una efectiva vigilancia en la zona para evitar daños materiales y quizá la pérdida de vidas por estos robos.

Tucumán: a los delincuentes habría que tratarlos como terroristas

Aguilares: jubilados en la mira

Quiso defender su casa de los ladrones, pero en cuanto puso un pie en la puerta lo golpearon tan fuerte que lo mataron. Damián Ricardo Roldán, que tenía 78 años, quedó duro en el piso mientras cuatro hombres encapuchados apuntaban con un arma a su esposa y revolvían todo. Al final, la vida del jubilado costó $ 600.

Llovía torrencialmente el martes a la noche en el sur de la provincia. El anciano dormía junto a su esposa, María Elsa Muro (74), cuando escucharon que alguien intentaba abrir la puerta de la casa, en una zona humilde conocida como Los Ríos, a dos kilómetros del centro de Aguilares.

"Había cuatro tipos encapuchados; él (Roldán) salió de la pieza con un machete, pero los tipos son más pícaros", dijo la viuda. Y contó que un golpe seco en la frente de su marido lo dejó inconsciente en el piso. "No sé si le dieron con un arma o con un fierro, no pude ver porque yo estaba adentro", aclaró.

"¿Están los dos solos?", fue lo primero que le preguntaron a María. Acto seguido, ataron al anciano con una soga y lo arrastraron hasta una habitación. "¿Cuánto cobrás?", fue la siguiente pregunta. La mujer relató que respondió: "yo no cobro nada y andá a trabajar si querés plata. Yo soy pobre, vieja y mi marido anda enfermo de los huesos". Pero de nada sirvieron sus palabras.

Los delincuentes comenzaron a revolver roperos y armarios; dieron vuelta la humilde casa. Como no encontraban dinero, tomaron un juego de sábanas que la mujer guardaba en el placard, una escopeta que pertenecía a su marido y hasta la mercadería que habían comprado para el mes. María les imploraba que, al menos, le dejaran la comida. "Dejenme un poquito para comer", repetía sin que la escucharan.

A las 4, cuando llevaban una hora dentro de la casa, al fin hallaron un par de billetes y se fueron. "Me han sacado $ 200 que yo tenía y $ 400 que había guardado él", contó la mujer. Conformes con el botín, huyeron hacia el monte por la parte trasera de la vivienda. "Yo estaba con la cabeza revuelta, tenía miedo y no quería salir afuera. Me decían que no grite porque me iban a matar", explicó.

Lo primero que hizo María cuando los intrusos salieron fue ir a ver a su marido. "Estaba tirado como un perro, yo lo tocaba y lo hablaba pero ya estaba helado", recordó. Quiso llamar a la Policía pero no pudo, pues también le habían robado el teléfono. Entonces caminó entre la lluvia y el barro hasta la casa de una vecina, que -según dijo- pudo comunicarse con la Policía después de una hora de intentos.


Una hora antes del homicidio de Damián Ricardo Roldán (78), otro ciudadano de Aguilares sufrió el ataque de un grupo de delincuentes que, como no pudieron entrar, le prendieron fuego a su casa. 

Ocurrió en la localidad de El Rodeito, donde vive el agricultor Felipe Díaz (65) junto a su esposa. En la madrugada, el matrimonio se despertó con una seguidilla de disparos en la puerta de entrada. "Hicieron varios tiros y después me rompieron dos ventanas con palos", contó el hombre. 

Todos sus vecinos ya habían sido asaltados en alguna oportunidad -según dijo- por eso decidió hacerles frente. "A esta me la veía venir y yo no los iba a dejar entrar", afirmó. 

Dispuesto a defender su casa, Díaz tomó un arma y respondió el ataque desde adentro. De esa manera impidió que los ladrones ingresaran a la vivienda. Sin embargo, no pudo evitar que los individuos hicieran de las suyas. 

"Antes de irse, le prendieron fuego a mi casa. La pérdida fue total", aseguró el hombre. Y relató que él y su esposa consiguieron salir a tiempo, antes de que los alcanzaran las llamas. 


Cerro San Javier: ¿contacto con la naturaleza o con los salvajes?

A las 2 del jueves, una pareja que viajaba en motocicleta fue atacada por dos delincuentes en la ruta 338, que conduce al cerro San Javier.

Según le dijeron a la Policía, dos individuos que se movilizaban en una Honda Wave roja los interceptaron 20 metros más adelante del primer mirador y le dispararon al conductor para quitarle la moto y el celular.

Cristian Jesús Mario Rodriguez, de 21 años, fue trasladado en ambulancia al hospital Padilla con una herida a la altura de la ingle y todavía permanece internado. Su compañera, de 36 años, sufrió una crisis nerviosa y también fue asistida.


Un dedehachehachista baleado y un trabajador herido


El periodista y militante de la agrupación de derechos humanos H.I.J.O.S, Iván Alexis Jeger, prácticamente volvió a nacer el jueves. Fue luego de que dos delincuentes le hicieran tres disparos, uno de los cuales alcanzó a herirlo en una pierna, durante un violento asalto al drugstore perteneciente a una estación de servicios de calle Chacabuco y Alsina, en Villa Alem, zona Sur de la Capital tucumana.

Durante el hecho, que tuvo lugar pasadas las 22.00, también resultó lesionado el encargado del local, Miguel Pastorini, quien recibió un culatazo en la cabeza.

Según informó la Policía, los asaltantes llegaron en una moto y, a cara descubierta, ingresaron al local donde redujeron al encargado y robaron el dinero que había en la caja registradora (la suma no superaría los 300 pesos).

Uno de los delincuentes, desarmado, se acercó a la mesa en la que se encontraba Jeger y le arrebató el celular y su notebook. La víctima, que primero pensó que se trataba de una broma, reaccionó instintivamente y atacó al asaltante pegándole un botellazo, arrojándolo al suelo, donde ambos empezaron a forcejear. 

Fue en ese instante cuando el otro asaltante, quien portaba un arma de fuego, realizó tres disparos, uno de los cuales impactó en la pierna de Jeger. 

Según la Policía, los delincuentes tomaron los elementos robados, subieron a la moto en la que se trasladaba y huyeron rápidamente del lugar. 

Acusan a los regentes de la Virgen del Cerro por discriminadores

“Me sentí violentada porque Keegan es mi guía, no mi mascota. Y hay leyes que nos protegen”, reclamó María del Carmen Gómez (54), ciega, técnica en narrativa oral del partido 3 de Febrero, Buenos Aires.

La mujer se encuentra en Salta de vacaciones y el domingo pasado sufrió lo que ella calificó como “una grave ofensa” en su visita a la Virgen del Cerro. Precisamente ese fue el motivo de su viaje a esta provincia. Y lo hizo, como en todos los viajes que realiza, junto a su perra Keegan, una labradora que en su arnés porta un letrero que advierte: “No me toque. Estoy trabajando”.

Contó que el domingo, alrededor de las 10.30, una amiga la llevó al citado punto de turismo religioso. “Estacionamos en el segundo nivel y subimos a pie el resto. Al momento del ingreso al predio, un vigilante bajó la barrera diciéndome que allí no se admiten perros. Le expliqué que soy ciega, que no es una mascota común sino mi guía. No quiso mirar documentación, ni que le explique nuestros derechos ni nada. Como no aflojé, vino otra chica que fundamentó que nunca nadie antes entró con un animalito”.

En tanto que el vigilante insistía que necesitaba una autorización “como todos los discapacitados, porque allí hasta la gente en silla de ruedas debe estar autorizada y todo dependerá si hay lugar. Respondí que cualquiera sea la condición de la persona, no se necesita permiso para rezarle a la Virgen”.

Ante su férrea posición y sólidos argumentos, “finalmente pude ingresar con mi perra, no sin antes dejar por escrito mi opinión”.

Dejó constancia que a Salta llegó en un vuelo de Andes, “donde Keegan viajó a mis pies, en la cabina. No tuve ningún problema porque allí conocen la Convención Internacional de los Derechos de las Personas Ciegas, además que en Argentina la Ley de Transportes garantiza la accesibilidad del perro guía”.

Narcos colombianos en Salta: ahora ejercen la usura

Un joven de 25 años de nacionalidad colombiana fue detenido el viernes por personal perteneciente a la comisaría 4, que lo encontró cuando realizaba cobranzas para un banco ilegal, que presta dinero a familias y pequeños comerciantes y cobra a través de sicarios colombianos, a punta de pistola. El colombiano detenido está acusado de robo con arma de fuego y extorsión, por ahora, hasta tanto se dilucide para quién trabaja como cobrador de deudas de préstamos de dineros ilegales.

Las investigaciones que recién comienzan, según un investigador, se iniciaron por denuncia de una persona mayor de edad, quien expresó que minutos antes del último día del 2012 y debido a que tenía un préstamo de capitales colombianos un sujeto de esa nacionalidad se presentó en su vivienda ubicada en el barrio Manjón y bajo amenazas de arma de fuego, en compañía de otras personas, le arrebataron una heladera Patrick, un horno pizzero y una garrafa de 10 kg. Los elementos fueron subidos a una camioneta Peugeot de color blanco previa amenaza de muerte si no cumplía con el pago estipulado en el contrato con el banco ilegal.

Personal de la comisaria 4 constató la veracidad de los hechos y realizó el identikit del sospechoso, a quien describieron como una persona de 1,70 m de altura, robusto, de cutis blanco y de ojos claros.

Se realizaron tareas de inteligencia y se estableció la ruta y el horario en que se movería el cobrador, estableciéndose que el mismo tendría que constituirse a un domicilio de villa Mitre. Una vigilancia discreta hizo caer al cobrador, quien se hizo presente en una motocicleta marca Yamaha 110 cc, vestido de remera blanca y pantalón vaquero. Al ciudadano de nacionalidad colombiana se le realizó requisa y se encontró en uno de sus bolsillos más de 5.000 pesos, cinco cartones de cobro, un llavero y un celular, en el rodado bajo el asiento otros 1.402,25, además del pasaporte colombiano, tarjetas de 5x3, de color verde y amarillos a nombre de diferentes personas y horarios de cobro, cédula colombiana, licencia de conducir y tarjetas de presentación sobre préstamos con membrete de una entidad inexistente. En el domicilio particular del colombiano se procedió al secuestro de 15.810 pesos, productos de la maniobras fraudulentas y usureras, una heladera marca Patrick de color blanco, un horno pizzero con plancha de acero y una garrafa de 10 kg. Se procedió al secuestro de sustancia vegetal disecada y semillas (marihuana), dando intervención al personal de la Dirección de Drogas Peligrosas, siendo trasladado el sujeto al médico legal y a la base de la citada dirección para realizar las pruebas, referentes a estupefacientes. Luego el colombiano fue a dar en la Alcaldía Judicial a la espera de resolución judicial. 

Roban en una capilla católica y evangelistas afirman lo mismo

Delincuentes aún no identificados por la policía, irrumpieron en la jornada del miércoles en el interior del templo “Nuestro Señor de la Buena Esperanza”, desde donde se llevaron los instrumentos del ministerio de música.

El repudio de la comunidad fue generalizado porque los malvivientes intentaron robarse el sagrario del templo. El padre Marcelo Valdivia, pidió mayor seguridad y presencia policial en el predio, ya que se trata del tercer robo que en la semana, sufre la parroquia.

Fuentes oficiosas indicaron que el hecho se registró a plena luz del día de esa jornada en el templo católico, ubicado detrás del hospital de la zona azucarera de La Esperanza.


Malvivientes, irrumpieron en el interior de un templo evangélico ubicado en lote Parapetí en La Esperanza. Los malvivientes arrancaron el candado de la puerta principal, se robaron todas las sillas.

Fuentes oficiosas, indicaron que el hecho se registró días pasados y que recién el miércoles fue radicada la denuncia por el pastor evangélico, identificado como Roberto C. (39), domiciliado en barrio San Cayetano, quien no supo precisar el día en que se sucedió el ilícito.

Detienen a un travestido y a un drogadicto que asaltaban en Salta

Un hombre de 30 años, Sebastián A., denunció haber sido víctima de un violento asalto a manos de una travesti y un agresivo sujeto. El hecho ocurrió el 30 de diciembre alrededor de la 0.40.

El hombre circulaba a bordo de su automóvil Ford Fiesta por la calle Cornejo al 100, detrás del Hogar Escuela, y estacionó a un costado para fumar un cigarrillo. En ese instante - aseguró la víctima-, repentinamente, le abrieron la puerta del lado del acompañante.

Se trataba de una travesti de tez blanca, ojos grandes, cabello negro largo y ondulado, de contextura delgada y 1,80 m de altura, aproximadamente. Vestía una musculosa brillosa y un pantalón negro. Le colocó un revólver plateado a la altura de las costillas y lo amenazó diciéndole: “¿Cómo querés que sea?, ¿por las buenas o por las malas? ­Dale, arrancá!”.

El damnificado, atemorizado, puso en marcha el vehículo. El travesti lo guiaba. Transitaron por la calle Córdoba hasta la avenida Independencia y 16 de Septiembre, donde existe un puente y un árbol con cajas de vino colgando. Allí, le hizo detener la marcha del automóvil. En ese momento apareció en escena un sujeto de tez trigueña, alto, con un corte de cabello al estilo Wachiturro y ojos saltones. Vestía una camiseta blanca, un pantalón tres cuartos deportivo y zapatillas blancas.

El individuo se acercó a la víctima y le sustrajo un celular Samsung Galaxy. El travesti continuaba amenazándolo con el revólver y tras revisarlo le sacó 180 pesos.

Otro travesti se hizo presente en el lugar portando una botella de vidrio en mano, con claras intenciones de arrojarla hacia el parabrisas del automóvil. El damnificado pudo escapar y salió rápidamente del lugar.

A la una radicó una denuncia en la comisaría 2 por el hecho. Ante la gravedad de lo denunciado, efectivos del área de investigaciones de la comisaría 2, conformada por los sargentos Omar Barrionuevo, Jorge Flores y el cabo Matías Nieva, tras distintas averiguaciones, establecieron que un sujeto apodado como “Caco” e identificado como Franco Ezequiel Asch (20), sin domicilio fijo, fue el autor del violento asalto.

El acusado, quien posee un tatuaje en una de sus piernas con su apodo, solía operar cometiendo ilícitos junto con el travesti de identidad desconocida, en la zona del parque San Martín, el Bajo Chico y la zona roja, bajo la misma modalidad, a fin de obtener dinero para la compra de estupefacientes puesto que sufren problemas de adicción a las drogas. Posteriormente, permanecían en aguantaderos hasta saber que ya no eran buscados por la Policía.

Violentísimo robo de un grupo de encapuchados en Jujuy

Un grupo de sujetos encapuchados perpetró un robo a mano armada en un sector del barrio Chijra, donde atacaron a un hombre cuando ascendía a su camioneta y bajo amenazas lo obligaron a ingresar a su casa lo despojaron de la suma de 80000 pesos, joyas y se llevaron la camioneta, una Mitsubishi L200, la cual dejaron abandonada en la zona de Forestal en Palpalá.

El hecho se produjo el viernes, entre la hora 8:00 y 8:30, en una vivienda ubicada en el barrio Chijra de San Salvador de Jujuy, en momentos que el damnificado se encontraba solo, saliendo de su domicilio y fue sorprendido por tres a cuatro sujetos encapuchados, los cuales a punta de pistola lo redujeron; se dice también que lo habrían amordazado y golpeado, tras lo cual lo obligaron a ingresar nuevamente a la casa y lo condujeron hasta una de las habitaciones donde aparentemente la víctima tenía guardada una suma de dinero que posiblemente oscilaría entre los 80.000 a 85.000 pesos.

Luego de tomar el dinero se habrían apoderado también de joyas, exigieron la entrega de las llaves de la camioneta -valuada en 200.000 pesos- y en ésta se escaparon, con rumbo desconocido.

El hombre habría sido dejado maniatado, y al poder desatarse comunicó lo ocurrido al numero de emergencias de la Policía (101), tras lo cual se organizó el despliegue de efectivos de distintas unidades policiales.

El operativo posibilitó ubicar en la ruta provincial 56 (zona de Forestal), a la altura del triángulo que conduce al puente sobre el río Zapla, la camioneta que había sido dejada abandonada.

La banda de los "Reyes Narcos": incautan juguetes que transportaban cocaína

El operativo fue realizado durante un control vehicular a la altura del kilómetro 1873 de la ruta nacional 9, por efectivos Grupo "Tres Cruces", dependientes del Escuadrón 21 "La Quiaca", en el marco del Operativo "Vigía", dispuesto por el ministerio de Seguridad de la Nación.

A través de un comunicado voceros de la fuerza informaron que los gendarmes detuvieron la marcha de un micro y, al inspeccionar el sector de la bodega, observaron la presencia de una bicicleta infantil que tenía un peso mayor que el habitual.

El perro detector de narcóticos, llamado Gigí, reaccionó inmediatamente, por lo que el personal detectó 5,540 kilos de cocaína ocultos en los caños del rodado.

La droga fue decomisada por orden del Juzgado Federal de Jujuy que interviene en la causa.