Homenaje a delincuentes subversivos
Las comisiones de Tránsito, Transporte y Seguridad Vial y de Derechos Humanos y Garantías Constitucionales del Concejo Deliberante de la ciudad de Salta, a instancias de la edil Lucrecia Lambrisca, propusieron que las calles, pasajes y plazas del barrio El Huayco lleven los siguientes nombres: avenida Memoria, Verdad y Justicia, calle Democracia, pasaje Georgina Droz, Celia Leonard, Evangelina Botta, pasaje María del Carmen Alonso, María Amaru Luque de Usinger, Roberto Oglietti, Pablo Outes Saravia, José Póvolo, Alberto Savransky, Rodolfo Usinger, Pasaje Jorge Turk, Benjamín Avila, todos víctimas de la Masacre de Palomitas; Miguel Angel Arra, Victor Mario Brizzi, Luis Alberto Calau, Ana María Caballero, Alfredo Colqui, Pasaje Carlos Humberto García Valenzuela, Pasaje Nils Alfredo Cazón Coria, Pasaje Gregorio Tufiño, Francisco Esteban Corvalán, Pasaje Gabriela Muscariello, Pasaje Carlos Estanislao Figueroa, Pasaje Pedro José Tufiño, Pasaje Néstor Alberto Oliva, Pasaje Raúl Humberto Machaca, Carlos Guillermo Urrutia, espacio verde municipal Gema Fernández Arcieri de Gamboa, espacio verde municipal Plaza Nora Saravia de García, Plaza Hilda Yolanda Cardozo, Plaza Silvia Benjamina Aramayo y Plaza Silvia Ruth Sáez de Vuiztas, todos desaparecidos en diversas circunstancias durante la década de 1970.
Ulloa contribuye con la Verdad, la Justicia y la Memoria
A pesar que durante su gobernación de facto hubo cinco desapariciones en la provincia, el capitán de navío Roberto Augusto Ulloa insistió ayer en su versión de que en Salta no hubo represión a la "subversión".
"Afortunadamente en Salta no hubo episodios de lucha contra la subversión, tal es así que yo nunca tuve custodia", se jactó ante el Tribunal Oral en lo Federal Criminal que lo convocó para que declarara en relación al secuestro y desaparición del arquitecto Ramón Gerardo "Chicho" Gallardo, cometido el 5 de agosto de 1976.
"El problema de los desaparecidos apareció públicamente después de terminado el gobierno militar", se despachó Ulloa, quien también le concedió la calidad de "presidente" al dictador Jorge Rafael Videla.
Ulloa añadió que en Salta el Gobierno y el Ejército tenían actividades "totalmente diferentes". Y la Policía "era absolutamente independiente (del Ejército), con una salvedad: que el jefe de Policía era un oficial del Ejército en actividad". Reconoció que "operativamente la Policía podía ser puesta a las órdenes del Ejército", pero insistió en que eso "no ocurrió" durante su gestión porque "no hubo ningún episodio en que la Policía tuviera que intervenir en la lucha contra la subversión".
Luego, ante preguntas del querellante Matías Duarte, precisó: "en los años que yo estuve, de abril del 77 hasta 1982 (en realidad estuvo hasta el 22 de febrero de 1983) creo que no hubo problemas de lucha contra la subversión en Salta donde hubiera tenido que intervenir la Policía".
La
abogada Kiriaco le preguntó cómo explicaba entonces que durante su gestión hayan desaparecido Aldo Melitón Bustos (el 2 de febrero de 1978, en Tartagal), Pedro Bonifacio Vélez (27/05/1977, en Salta Capital), Juan José Elías Figueroa (21/10/1977, en Capital), Orlando Ronald Molina (10/021978, en Rosario de la Frontera) y Juan Carlos Parada (17/03/1978, en Salta Capital), pero el Tribunal le permitió no responder.
Por la desaparición de Gallardo están imputados Carlos Alberto Mulhall, Miguel Gentil y Joaquín Guil. Gallardo fue funcionario del Gobierno de Miguel Ragone, y militaba en el Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT), en el que era compañero de María del Carmen "Chicha" Alonso, sobrina de Ragone, asesinada en la Masacre de Palomitas.