Los casos de sustracción de celulares más comunes son de niños que vuelven del centro o de los boliches y que son interceptados por bandas que se movilizan en motocicletas y les exigen la entrega de celulares y, en algunos casos, zapatillas y ropas.
Varios casos se registraron el pasado fin se semana y en la mayoría de las veces las víctimas son interceptadas por desconocidos que se desplazaban en motocicletas y que luego escapan con rumbo desconocido.
La facilidad para reciclar estos aparatos permite ponerlos en circulación en el mercado rápidamente, motivo por el cual se recomienda efectuar la denuncia tanto a la compañía como a la policía.
Con respecto al motivo que impulsa a un ladrón a robar un teléfono móvil, fuentes policiales explicaron que el celular constituye un artículo fácil de reducir o de cambiar por dinero.
En las denominadas “cuevas de celulares” los aparatos se venden por 30 o 40 pesos sin importar si están o no manchados con la sangre de la víctima de un homicidio. Después de cambiar el "chip" los inescrupulosos comerciantes venden ese aparato a $ 200 o $ 500.
La facilidad para reciclar estos aparatos permite ponerlos en circulación en el mercado rápidamente, motivo por el cual se recomienda efectuar la denuncia tanto a la compañía como a la policía.
Con respecto al motivo que impulsa a un ladrón a robar un teléfono móvil, fuentes policiales explicaron que el celular constituye un artículo fácil de reducir o de cambiar por dinero.
En las denominadas “cuevas de celulares” los aparatos se venden por 30 o 40 pesos sin importar si están o no manchados con la sangre de la víctima de un homicidio. Después de cambiar el "chip" los inescrupulosos comerciantes venden ese aparato a $ 200 o $ 500.