Aunque en menor cantidad que en años anteriores, miles de salteños siguen cruzando diariamente el puente internacional Salvador Mazza-San José de Pocitos, con destino a Yacuiba. Allí se harán de ropa, calzado o comestibles. Este comercio les da ímpetu a las economías de ambos países y las grandes ciudades de la región no son desconocidas entre sí, sino que se encuentran unidas por lazos familiares, históricos y tradicionales.
Sin embargo, los índices de violencia han crecido al otro lado de la frontera, impulsados por el aumento del narcotráfico, el desempleo y la normalización de automóviles adquiridos irregularmente.
Las cifras de las acciones violentas registradas a lo largo de este primer semestre del año han caracterizado a Yacuiba como la ciudad más peligrosa de Bolivia.
Uno de los tres fiscales de Yacuiba, Diego Choque, informó al diario El Deber que “los yacuibeños ostentan el nada grato lugar de la ciudad más insegura de Bolivia. Antes estábamos por debajo de los parámetros que se registraban en El Alto, en La Paz, pero ahora estamos primeros”, aseguró el funcionario.
Según cifras que Choque hizo públicas, aparte de los 20 asesinatos violentos, desde principios de año se han registrado más de 50 violaciones y un promedio de cuatro atracos a mano armada por día. A esta realidad se suma el robo diario de un auto.
Por su parte, el comandante policial fronterizo de Yacuiba, Félix Segales, culpó al alto consumo de alcohol entre los jóvenes y al movimiento económico de las entidades financieras como fenómenos que aumentan el clima que se vive en la ciudad.
Las entidades financieras a las que se refiere Segales aparecen y desaparecen a veces en locales que se arman en garajes de casas comunes, ofreciendo cambios de divisas o gestionando préstamos. Según los investigadores bolivianos, esta fachada sirve a algunos narcos para lavar el efectivo. “Otro aspecto que incrementa los riesgos y la inseguridad es el ingreso, con la sola presentación del documento de identidad, de personas y motorizados desde Argentina”, explicó Segales.
El comisionado señala que “por el único paso fronterizo legal que existe hay al menos 39 cruces ilegales por donde los contrabandistas, "auteros' y traficantes en general, pasan los productos de sus negocios ilícitos de un lado al otro del límite”.
Actualmente, para sus más de 140.000 habitantes, Yacuiba cuenta con sólo 240 policías. De ellos, la mitad se ocupa de un turno diario. Por día, entonces, Yacuiba tiene un policía para más de 1.100 personas. Y muchos de esos efectivos no cuentan con armas ni municiones, ni rodados para patrullar la ciudad.