La delincuencia juvenil se ha convertido en un problema para los
habitantes de La Quiaca. Sobre todo cuando quienes cometen estos hechos
son jóvenes o adolescentes que cruzan la frontera desde Villazón y luego
de concretar su raid delictivo vuelven a su patria.
Esta vez la “pandilla” de delincuentes transnacionales, acusada de cometer una serie de arrebatos de teléfonos celulares, dinero y otros objetos de valor, generalmente al voleo, no tuvo una “fructífera” noche.
La policía quiaqueña los sorprendió en la madrugada y los persiguió. Y logró atrapar a cinco de los ladrones de un grupo de quince integrantes que pretendían darse a la fuga una vez más luego de permanecer unas horas en suelo argentino, pasada la medianoche.
Cruzar la frontera para delinquir (este grupo lo hacía en horas de la madrugada, y se amparaba en la oscuridad) es una modalidad de robo que viene observando desde hace bastante tiempo la Policía del lugar (alertado por las denuncias de los damnificados), y cuando las patrullas iban tras sus pasos hasta el mismo limite fronterizo, los sujetos se escabullían.
Ahora la suerte no les acompañó porque el grupo fue sorprendido en la
madrugada luego protagonizar varios delitos y se encontró en su poder
objetos robados.
Se les secuestraron dos teléfonos celulares y unos mil pesos, en billetes de distinto valor, repartidos entre algunos de los miembros de la banda delictiva que pretendía retornar por un paso no habilitado.
El hecho ocurrió el sábado cuando fueron sorprendidos en inmediaciones del barrio Perpetuo Socorro y fueron detenidos cinco jóvenes que tienen entre 16 y 17 años, todos fueron trasladados a la sede de la Seccional 17.
En esa comisaría quedaron a disposición del juzgado de Menores, a cargo
de Delia Ortiz, en calidad de arrestados, de acuerdo a la información
suministrada.
Muchos imigrantes vienen a trabajar, a empezar una nueva vida. Eso se lo respeto, asi como hicieron muchos de nuestros antepasados.
ResponderEliminarLamentablemente muchos otros son "vivos" que aprovechando las flaquesas y el permisismo de la justicia y el orden publico, encuentran la oportunidad de hacer mas redituables sus delitos.
Nadie está en contra de que vengan a trabajar (aunque no estaría mal que la propia Bolivia se ocupase de darles trabajos dignos a sus ciudadanos), el problema con Bolivia no es ese.
ResponderEliminarAquí, en el norte argentino, hay una situación espeluznante en el área de frontera, con bandas transnacionales que roban, asesinan, trafican drogas, órganos o directamente personas. Y es también de terror ver que elección a elección se mueven miles de personas desde Bolivia sólo para votar, para que el oficialismo gane en los pueblos de frontera y la situación siga estando como está.
Por eso ver que estas bandas entran, roban y se vuelven a su país sin castigo es indignante. Deberían alambrar o amurallar la frontera, no por desprecio al boliviano, sino por desprecio a los delincuentes.