Ante un documento de la Multisectorial de las Mujeres de Jujuy, mediante el cual se reclaman avances en la lucha contra la violencia hacia las mujeres, la Senadora Fellner brindó detalles de su iniciativa que propone modificaciones en el artículo 80 del Código Penal con el objetivo de tipificar la figura del femicidio. El proyecto fue presentado en marzo de este año y tuvo su tratamiento en la Comisión de Justicia y Asuntos Penales.
“Es un aporte que hacemos desde el Congreso para acompañar la lucha diaria en busca de prevenir y erradicar la violencia contra las mujeres”, expresó la Senadora. “Sin dudas, será una de las prioridades para el próximo año legislativo”, aseguró.
“La violencia contra las mujeres es la mayor atrocidad cometida contra los derechos humanos en nuestro tiempo”, manifestó. “En los últimos años, en el Congreso hemos tenido grandes avances en temas relacionados a este problema, pero el crecimiento constante de los homicidios cometidos contra las mujeres exige incorporar la figura del femicidio al Código Penal cuanto antes”, sostuvo.
El proyecto modifica el inciso 1 del artículo 80 del Código Penal e incorpora como un agravante del homicidio cuando el crimen se comete contra la pareja, conviviente o una persona con quien tenía o tuvo una relación intima o afectiva. El texto actual hace referencia solamente a homicidios contra su ascendiente, descendiente o cónyuge.
“Asimismo, en el inciso 4 del artículo se incorpora como un agravante cuando el homicidio se comete por odio de género”, explicó Liliana Fellner. “Hasta el momento, los supuestos considerados son: por placer, codicia, odio racial o religioso”, agregó.
“El femicidio es una situación extrema, pero hay otras actitudes previas que también deben ser combatidas, como amenazas, insultos, golpes y violaciones”, manifestó. “Por ello, es fundamental buscar ayuda ante la mínima agresión y que la Justicia actúe de inmediato”, subrayó.
“Un ejemplo es el caso de la joven de La Pampa que dio marcha atrás con una denuncia de violación y cuando el agresor recuperó la libertad, la mató.“, comentó. “Como parte de la lucha contra la violencia de género, a lo largo del año hemos realizado varias acciones y jornadas de concientización, que continuaremos el año próximo”, finalizó.
Crear una figura para calificar el asesinato de mujeres,sería el equivalente a crear el "ricocidio", donde un rico atropella a un pobre con una 4 x4. Creo que la ley tiene que ser justa para todos y progresiva; pero en el caso de hacer una distinción por género, no creo que sea un tema clave para nuestra sociedad. Creo que la principal cuestión es la división de clase que sufre nuestra sociedad donde cada día hay mas ricos que se creen impunes por manejar dinero y jueces, frente a los más pobres.
ResponderEliminarSon famosos los casos de los "nenes bien" que atropellan a un pobre peatón con tremendo dolo eventual , y al cabo de días salen de prisión porque el padre era "amigo de".
Si vas a una prisión argentina veras de lo que hablo: 99% de la población son POBRES. Claramente el derecho está fallando. El problema no está para el derecho ,en general hablando, de dividir por género la progresividad de las leyes, sino, desde mi punto de vista, en ver las diferencias sociales de clase.
El femicidio es la puerta que le abren nuestros politiqueros al hembrismo. Es exactamente lo mismo que pasó con el maricanomio: aprueban algo que no sólo no afecta al resto de la sociedad, sino que hasta parece que beneficia a un grupo postergado de la misma, y de inmediato, tras ese triunfo simbólico, los de ese grupúsculo empujan para abarcar otras áreas (como la educación por ejemplo).
ResponderEliminarEl femicidio es absurdo como concepto: castigan a un hombre por lo que ES y no por lo que HIZO. El femicidio barre no sólo con los "crímenes pasionales" (sucesos que ocurren todo el tiempo) sino que también le dan a las mujeres una oportunidad para destruir familias, ya que se enfatiza el castigo a todo lo que vendría a ser violencia doméstica.
Es claro que yo no apoyo a un hombre que agrede a una mujer, pero no me gusta nada la idea de que la legislación que está pensada para promover a las familias ahora pase a disuadirlas. Es la atomización contra la que siempre hemos combatido.