El concejal de Memoria y Movilización Social, Martín Ávila, presentó un proyecto por el cual solicita la remoción del monumento al Combate de Manchalá, ubicado en los cuarteles sobre Av. Arenales. Aduce que el mismo revaloriza al terrorismo de Estado, pero se deja de lado el hecho de que se trató de una acción defensiva por parte de un grupo de soldados, que en desventaja numérica, fue atacado por guerrilleros que querían tomar la ciudad tucumana de Famaillá. Además, ocurrió durante el gobierno democrático.
El 29 de mayo de 1975 un grupo de guerrilleros planeó un ataque al Puesto de Comando Táctico de Famaillá, provincia de Tucumán. Contaban con 117 hombres uniformados y 50 hombres de civil para las operaciones de apoyo. Esperaban encontrarse con unos 30 o 35 hombres para la defensa del Comando, puesto que las 2 secciones de comunicaciones estaban a lo largo de la ruta 301 y la Sección de Ingenieros 5 en tareas de acción cívica.
Se había fijado el ataque para el 28 de mayo casi al oscurecer, de manera tal que coincidiese con la fecha en que se celebra el día del Ejército. Pero, ese día, dos grupos de la Sección Ingenieros 5 había llevado material a la Escuela de Manchalá para completar el plan de acción cívica que consistía en la reparación del establecimiento.
Los combatientes se habían atrincherado en Finca Sorteix, a 18 km de Famaillá, apresando a los dueños y a los peones. Comieron, descansaron y hasta filmaron una película que luego de su triunfo distribuirían.
En la toma de Famaillá, los guerrilleros pretendía fusilar a los oficiales, tomar al comandante de la brigada para canjearlo por otros detenidos, licenciar a los soldados previa toma del armamento, liberar a los detenidos y anunciar la victoria.
Sin embrago, el combate tuvo lugar en una escuela rural en la que la avanzada de la fuerza guerrillera se topó con una docena de soldados y dos suboficiales del Ejército que pintaban la Escuela de Manchalá. Dada la resistencia encontrada en Manchalá, los guerrilleros se desbandaron dejando en el terreno 17 bajas, abandonando sus vehículos y armamento, para refugiarse en el monte, aunque fueron perseguidos.
Por esta acción, el 28 de mayo de 1975, el Batallón de Ingenieros 5 se hace acreedor a la medalla de Campaña de la Nación Argentina en virtud a su destacada actuación en el Combate de Manchalá en Tucumán. El 15 de diciembre de 1993 se le impone nombre histórico pasando a denominarse Compañía de Ingenieros 5 "Combate de Manchalá".
Así se desarrollaron los acontecimientos, en un momento complicado para el país y el continente en lo político, social y económico.
Y debe reconocerse que instituciones como el Ejército Argentino preserva en sus monumentos y otros símbolos parte de su historia y cimienta allí sus convicciones y valores. Y para los hombres de la fuerza, el monumento al "Combate de Manchalá" es un símbolo de orgullo, y rememora ese acto heroico de un puñado de hombres que cumplió con su deber y peleó para defender su vida.
El vicepresidente segundo del Concejo Deliberante capitalino, Martín Ávila, expuso en que su proyecto que el Monumento denominado ‘Combate de Manchalá’ es aquel que se encuentra sobre la avenida Arenales dentro de los campos del Ejército y cuya referencia a dicho ´Combate de Manchalá' se enmarca en el 'Operativo Independencia' momento en el que una gran parte del Estado, apartándose del bien común -objetivo indelegable e irrenunciable de toda organización estadual- inicia actos de terrorismo concibiéndoselo a dicho operativo como un 'Laboratorio de Experimentación' de lo que luego ocurriría el 24 de Marzo de 1976 en nuestro país cuando todo el estado se convirtió definitivamente en terrorista. En consecuencia, dicho monumento re significa al terrorismo de Estado y los crímenes perpetrados sistemáticamente a la sociedad civil.
Por último, el concejal hizo referencia a que el “Monumento al Combate de Manchalá” es un espacio de trasmisión de la memoria hegemónica. Que paralelamente representa la sistematización de la represión que fuera generalizada y dirigida a una población civil con el fin de aniquilarla por fuera de la Constitución Nacional, el abuso de poder, la ilegalidad de los métodos de tortura, todos delitos de lesa humanidad que el mundo, y a partir del 2003 el Estado Argentino, condena”, afirmó Ávila.
Seguir atacando y pisoteando al Ejército Argentino, tan vapuleado y desprestigiado en los últimos años, no contribuye en nada y delata las intenciones de algunos que sólo miran el pasado y poco aportan para el presente y futuro del país.
El 29 de mayo de 1975 un grupo de guerrilleros planeó un ataque al Puesto de Comando Táctico de Famaillá, provincia de Tucumán. Contaban con 117 hombres uniformados y 50 hombres de civil para las operaciones de apoyo. Esperaban encontrarse con unos 30 o 35 hombres para la defensa del Comando, puesto que las 2 secciones de comunicaciones estaban a lo largo de la ruta 301 y la Sección de Ingenieros 5 en tareas de acción cívica.
Se había fijado el ataque para el 28 de mayo casi al oscurecer, de manera tal que coincidiese con la fecha en que se celebra el día del Ejército. Pero, ese día, dos grupos de la Sección Ingenieros 5 había llevado material a la Escuela de Manchalá para completar el plan de acción cívica que consistía en la reparación del establecimiento.
Los combatientes se habían atrincherado en Finca Sorteix, a 18 km de Famaillá, apresando a los dueños y a los peones. Comieron, descansaron y hasta filmaron una película que luego de su triunfo distribuirían.
En la toma de Famaillá, los guerrilleros pretendía fusilar a los oficiales, tomar al comandante de la brigada para canjearlo por otros detenidos, licenciar a los soldados previa toma del armamento, liberar a los detenidos y anunciar la victoria.
Sin embrago, el combate tuvo lugar en una escuela rural en la que la avanzada de la fuerza guerrillera se topó con una docena de soldados y dos suboficiales del Ejército que pintaban la Escuela de Manchalá. Dada la resistencia encontrada en Manchalá, los guerrilleros se desbandaron dejando en el terreno 17 bajas, abandonando sus vehículos y armamento, para refugiarse en el monte, aunque fueron perseguidos.
Por esta acción, el 28 de mayo de 1975, el Batallón de Ingenieros 5 se hace acreedor a la medalla de Campaña de la Nación Argentina en virtud a su destacada actuación en el Combate de Manchalá en Tucumán. El 15 de diciembre de 1993 se le impone nombre histórico pasando a denominarse Compañía de Ingenieros 5 "Combate de Manchalá".
Así se desarrollaron los acontecimientos, en un momento complicado para el país y el continente en lo político, social y económico.
Y debe reconocerse que instituciones como el Ejército Argentino preserva en sus monumentos y otros símbolos parte de su historia y cimienta allí sus convicciones y valores. Y para los hombres de la fuerza, el monumento al "Combate de Manchalá" es un símbolo de orgullo, y rememora ese acto heroico de un puñado de hombres que cumplió con su deber y peleó para defender su vida.
El vicepresidente segundo del Concejo Deliberante capitalino, Martín Ávila, expuso en que su proyecto que el Monumento denominado ‘Combate de Manchalá’ es aquel que se encuentra sobre la avenida Arenales dentro de los campos del Ejército y cuya referencia a dicho ´Combate de Manchalá' se enmarca en el 'Operativo Independencia' momento en el que una gran parte del Estado, apartándose del bien común -objetivo indelegable e irrenunciable de toda organización estadual- inicia actos de terrorismo concibiéndoselo a dicho operativo como un 'Laboratorio de Experimentación' de lo que luego ocurriría el 24 de Marzo de 1976 en nuestro país cuando todo el estado se convirtió definitivamente en terrorista. En consecuencia, dicho monumento re significa al terrorismo de Estado y los crímenes perpetrados sistemáticamente a la sociedad civil.
Por último, el concejal hizo referencia a que el “Monumento al Combate de Manchalá” es un espacio de trasmisión de la memoria hegemónica. Que paralelamente representa la sistematización de la represión que fuera generalizada y dirigida a una población civil con el fin de aniquilarla por fuera de la Constitución Nacional, el abuso de poder, la ilegalidad de los métodos de tortura, todos delitos de lesa humanidad que el mundo, y a partir del 2003 el Estado Argentino, condena”, afirmó Ávila.
Seguir atacando y pisoteando al Ejército Argentino, tan vapuleado y desprestigiado en los últimos años, no contribuye en nada y delata las intenciones de algunos que sólo miran el pasado y poco aportan para el presente y futuro del país.

Bravo Ávila! Seguramente este cretino no se va a contentar con hacer sacar el monumento a los "villanos" de Manchalá sino que va a pedir que en su lugar se ponga un monumento a los "heroes" que asesinaron al Capitan Viola y a su hija de tres años.
ResponderEliminarEL PELMAZO DE MARTIN AVILA NO VIO QUE EN EL MONUMENTO DICE 1975? ES CONCEJAL POR """"MEMORIA"""" Y MOVILIZACION PERO SE VE QUE LE FALLA LA MEMORIA PARA ACORDARSE QUE EN 1975 HABIA UN GOBIERNO CONSTITUCIONAL Y DEMOCRATICO QUE ESTABA SIENDO ATACADO POR GUERRILLEROS QUE QUERIAN CONTROLAR EL NORTE ARGENTINO Y ARMAR UNA REPUBLIQUETA COMUNISTA. ESTE AVILA ES MAS IDIOTA QUE ESOS CONCEJALES TUCUMANOS QUE QUIEREN ELIMINAR LAS ESTATUAS DEL GENERAL ROCA.
ResponderEliminar“Para que Ávila se ocupe de este tema y no se ocupe de otra cosa debe ser porque no hay otros problemas en Salta. Pero a mi me parece que a este concejal lo votaron para que se ocupe de los problemas reales de la gente y no para venir a reivindicar este falso progresismo kirchnerista. ¿Porqué Ávila no va a la terminal a ver las condiciones en que trabaja la gente, porque no va al parque San Martín y ve el desastre que hay, o el caos que hoy existe en el tránsito de la ciudad?”, cuestionó indignado Salmoral, periodista de reconocida trayectoria y defensa de los Derechos Humanos.
ResponderEliminar“El combate de Manchalá fue un combate que se realizó en 1975 en la provincia de Tucumán y tuvo como protagonistas a 8 colimbas que se enfrentaron con militantes del ERP. Los colimbas, que eran soldados no pagos, estaban arreglando una escuela cuando fueron atacados por los guerrilleros, con quienes se enfrentaron resultando muchos de ellos heridos” explicó el periodista.
“Como consecuencia se levantó este monumento, para recordar la actuación de los colimbas, no de los generales genocidas, sino de los colimbas que eran jóvenes soldados que combatían porque habían sido afectados por el servicio militar, y hablo con conocimiento de esto porque a mi también me tocó hacer el servicio militar en esa época y si no lo hacía era acusado de traición a la patria”, continuó.
En su programa 7 PM, Salmoral agregó que “quiero expresar mi total desacuerdo con este proyecto de Ávila y nadie puede venir a decirme que por eso estoy a favor del Golpe de Estado. Simplemente digo que ese monumento está recordando a los colimbas que tuvieron la mala de suerte de ser afectados por el servicio militar y que en esa ocasión actuaron valerosamente y no para reivindicar el accionar de los genocidas del proceso”.