La Linajeña - Bandera Auténtica de Tucumán

jueves, 25 de julio de 2013

¿Qué hace la Tupac Amaru en Salta?

La irrupción violenta de la Tupac Amaru en Salta genera desconcierto. Antes de explicarla es necesario analizar el origen del problema.

El legado de los Schoklender

En enero del año pasado, Raúl Castells apareció en Salta anunciando que se instalaría en General Mosconi para desarrollar su carrera como dirigente social y político. Sin embargo hoy en día el nombre “Raúl Castells” figura en una lista de candidatos a Diputados por Compromiso Federal, un frente que se presenta en la provincia de Buenos Aires. Poco duró la salteñización del caudillo piquetero. Incluso, una semana antes de retornar al Sur, Castells aseguró que Juan Carlos Romero era el mejor candidato para ocupar una banca de Senador Nacional por Salta en 2013.  

El fallido desembarco de Castells en la Tierra de Güemes estaba relacionado a la caída de los corruptos Schoklender, quienes con su constructora estaban ejecutando un ambicioso plan urbanización y construcción de viviendas en las zonas de la provincia que más lo requieren. Es decir Castells apareció con la intención de apropiarse de aquella obra pública que quedó suspendida tras el desenmascaramiento de los parricidas, pero al final no pudo materializar su deseo. Es que Urtubey prefirió beneficiar a sus amigos de la Cámara de la Construcción de Salta.

Cálculos fallidos

En Jujuy la lideresa piquetera Milagro Sala gozó de mejor suerte que Castells en este último año y medio. En 2011 logró apretar lo suficiente al gobierno local para que “La 27”, una patota escindida de sus propias entrañas y apadrinada por Emilio Pérsico que amenazaba con disputarle su hegemonía, finalmente no pudiera cobrar vuelo. Sin embargo la Ñusta Ilegítima y su séquito comprendieron que debían saltar a la arena política para no perder de un día para el otro lo que les costó varios años conseguir, pues si el barbudo Pérsico se les infiltró en su territorio y consiguió el apoyo de un grupo de pejotistas ya hartos de ceder ante las demandas de Sala, entonces no había muchas garantías de que ello no se repitiese. Así se creó el Partido de la Soberanía Popular (PSP), una comparsa trasnochada que reunió en su seno a siloístas, senderistas, evomoralistas y otros impresentables de esa índole. En su momento, intentaron incorporar a referentes del pejotismo jujeño a sus filas (apuntaban a sumar, entre otros, a Liliana Fellner, cabeza visible de Kolina, el partido del Ministerio de Desarrollo Social), pero sólo consiguieron que el Diputado Provincial Miguel Morales se apoyase durante un tiempo en ellos cuando se enfrentó al Vicegobernador Jenefes.   

Pues bien, lo que sucedió con el PSP es que fracasó en su intento por formar alianzas para estas elecciones. La estrategia que ellos habían planteado consistía en organizar el partido para demarcar a su clientela y obligar al PJ de Jujuy a que los busque para armar las listas con el fin de no perder un puñado de miles de votos. Empero ello no sucedió. El PJ, encolumnado detrás del Gobernador Fellner, propuso “dedocráticamente” como candidatos a Diputados Nacionales a Olindo Tentor y a Silvina Sadir –dos dirigentes que supieron miliar en Franja Morada–, y cocinó otra lista de Diputados Provinciales y varias de Concejales en las que la gente de Sala no figura ni por error.

La jugada de Fellner enfureció a Sala. Sala viajó a Buenos Aires a buscar el apoyo y la mediación de Cristina Kirchner, pero allá ni la Presidente ni nadie la recibió. El PSP ambicionaba con comandar la coalición Unidos y Organizados (todavía está viva la imagen del aquelarre multitudinario que hicieron el año pasado en el 23 de Agosto), pero dicha unión de voluntades progrecínicas murió mucho antes de nacer. El kirchnerismo, en estos días, sobrevive gracias a los pejotistas. Ello, por supuesto, entorpece todos los planes que Sala tenía de cara a 2015. Por tanto ahora sólo atina a aferrarse a sus votos que le darán una banca de Diputada Provincial en octubre y le permitirán conseguirse unos fueros con los cuales protegerse de los cambios de viento.

Una mujer despechada

Sala cargó particularmente contra Sadir, una joven mujer que trabaja como funcionaria fellnerista. Básicamente la acusa de dos cosas: de ser demasiado inexperta como para aspirar por un cargo tan importante (cargo que el PSP ambicionaba para si) y de estar haciendo campaña con los recursos del Estado (acusación que resulta hipócrita considerando de quien viene). Además consultó el kirchnerómetro y aseveró que el extinguido dirigente santacruceño, de estar vivo, ya hubiera expulsado de su cargo al Gobernador Fellner por no respetar los principios K –los cuales, supongo, consisten en promover la demagogia, el oportunismo y el pragmatismo. 

Y mientras Sala despotrica contra el PJ de Jujuy, tras 12 años de ausencia Carlos “El Perro” Santillán reaparece en escena recuperando la conducción del Sindicato de Empleados y Obreros Municipales (SEOM), poderosa fuerza gremial de la provincia. A Santillán lo alientan desde Buenos Aires los de la Corriente Nacional por la Unidad Popular, el movimiento político de Claudio Lozano y Víctor De Gennaro. Ni Sala ni Fellner quieren a Santillán piquetereando en tierras jujeñas, pero no están dispuestos a unirse para combatir a su enemigo común.

O vinieron solos o los trajeron

La explosión violenta de la Organización Barrial Tupac Amaru en Salta se explica a partir de todos estos antecedentes que mencioné más arriba. En los dominios del Gobernador Urtubey todavía están asombrados de la furia desatada por los tupaqueros tan súbitamente sobre el Instituto Provincial de Vivienda: con la excusa de que quieren financiamiento para llevar a cabo un plan de construcción de módulos habitacionales, la delegación salteña de la banda de Milagro Sala golpeó en el corazón del PJ de Salta.

La pregunta que se hacen todos es: “¿alguien los trajo?” Lo que no hay que perder de vista es que el poder de Sala se construye externamente. Dicho de otro modo, el ejército proletario de la Comandante Milagro no es leal a ella sino a su dinero, por tanto si Sala pierde los recursos millonarios que maneja (no hay cifras oficiales, pero se rumorea que, hasta hace unos meses, Sala manejaba un presupuesto de entre ocho y quince millones de pesos) entonces los incondicionales que ejercen la férrea disciplina perderán control sobre la gente humilde que manipulan, quienes ya no querrán quedarse bajo el yugo de alguien que no puede ofrecerle nada. Por ende se sigue que la lucha de Sala no es contra Fellner, Santillán o cualquier otro comprovinciano, sino contra el poder que anida en Capital Federal tras las fraudulentas elecciones del 2011. Vale decir, un corte en el puente Lavalle de San Salvador de Jujuy no le sirve a Sala si éste no incomoda a la Casa Rosada, de allí que urgentemente necesite promover acciones en otras partes del país que inquieten al oficialismo.  

De todos modos en estos días de campaña proselitista en Salta hay mucha especulación sobre los acontecimientos imprevistos. La ruptura de Andrés Zottos y de un sector del Partido Renovador Salteño con el oficialismo o la violenta misiva del ucerista José María Farizano a favor de la pureza radical y en contra de sus aliados llaman poderosamente la atención, pues dichos eventos alteran la intención de voto. Sin embargo muchos saben que todos los caminos conducen a Romero. El actual Senador Nacional, al borde del pánico por perder sus fueros, está jugando todas las cartas a su alcance para aferrarse a su escaño. De allí que más de uno está especulando sobre la existencia de un arreglo del antiguo Gobernador con Milagro Sala para aunar esfuerzos en pos de conseguir sus respectivos objetivos.

Es decir, la Tupac Amaru golpea en Salta con el fin de recibir palazos y generar rechazo (o, al menos, confusión) en el electorado progresista de Urtubey, al mismo tiempo que le manda el mensaje a la Casa Rosada de que pondrán palos en las ruedas no sólo en Jujuy sino en todos los lugares en los que haga falta si no les restituyen el flujo de efectivo que tenían hasta principios de 2013. De esa maniobra se aprovechan los opositores, quienes estiman que algunos votos habrán de desviarse a candidatos no oficialistas de izquierda o centroizquierda que miden poco y no amenazan, y consiguientemente la candidatura de Rodolfo Urtubey al Senado nacional perderá cierto peso.      

¿Cuánto durará el cáncer tupaquero en Salta? ¿Se expandirá como ocurrió en Jujuy? ¿Milagro Sala y su tropa cambiarán de domicilio? Son preguntas que sólo los resultados de las elecciones podrán responder.


Francisco Vergalito