La Linajeña - Bandera Auténtica de Tucumán

miércoles, 16 de enero de 2013

Denuncian que en un área de San Miguel de Tucumán la policía sólo aparece para custodiar a judíos y luego brilla por su ausencia

Soy sereno en una guardería de automóviles y fui visitado tres veces en una noche con fines de robo. Intenté telefónicamente llamar a la Policía para solicitar ayuda, pero fue casi imposible. Cuando se dio, la llegada de los efectivos demoró horas. 

La zona en la que trabajo (Las Piedras al 1.000) está expuesta a robos. Son frecuentes los arrebatos, robos de celulares y la presencia policial no existe, salvo cuando hay algún acontecimiento en la Kehilá. 

El 30/12/12, desde el bar de Las Piedras y La Rioja, observé a dos sospechosos en una moto azul y blanca, sin patente, que intentaron ingresar a robar a la guardería. Solicito una efectiva vigilancia en la zona para evitar daños materiales y quizá la pérdida de vidas por estos robos.

Tucumán: a los delincuentes habría que tratarlos como terroristas

Aguilares: jubilados en la mira

Quiso defender su casa de los ladrones, pero en cuanto puso un pie en la puerta lo golpearon tan fuerte que lo mataron. Damián Ricardo Roldán, que tenía 78 años, quedó duro en el piso mientras cuatro hombres encapuchados apuntaban con un arma a su esposa y revolvían todo. Al final, la vida del jubilado costó $ 600.

Llovía torrencialmente el martes a la noche en el sur de la provincia. El anciano dormía junto a su esposa, María Elsa Muro (74), cuando escucharon que alguien intentaba abrir la puerta de la casa, en una zona humilde conocida como Los Ríos, a dos kilómetros del centro de Aguilares.

"Había cuatro tipos encapuchados; él (Roldán) salió de la pieza con un machete, pero los tipos son más pícaros", dijo la viuda. Y contó que un golpe seco en la frente de su marido lo dejó inconsciente en el piso. "No sé si le dieron con un arma o con un fierro, no pude ver porque yo estaba adentro", aclaró.

"¿Están los dos solos?", fue lo primero que le preguntaron a María. Acto seguido, ataron al anciano con una soga y lo arrastraron hasta una habitación. "¿Cuánto cobrás?", fue la siguiente pregunta. La mujer relató que respondió: "yo no cobro nada y andá a trabajar si querés plata. Yo soy pobre, vieja y mi marido anda enfermo de los huesos". Pero de nada sirvieron sus palabras.

Los delincuentes comenzaron a revolver roperos y armarios; dieron vuelta la humilde casa. Como no encontraban dinero, tomaron un juego de sábanas que la mujer guardaba en el placard, una escopeta que pertenecía a su marido y hasta la mercadería que habían comprado para el mes. María les imploraba que, al menos, le dejaran la comida. "Dejenme un poquito para comer", repetía sin que la escucharan.

A las 4, cuando llevaban una hora dentro de la casa, al fin hallaron un par de billetes y se fueron. "Me han sacado $ 200 que yo tenía y $ 400 que había guardado él", contó la mujer. Conformes con el botín, huyeron hacia el monte por la parte trasera de la vivienda. "Yo estaba con la cabeza revuelta, tenía miedo y no quería salir afuera. Me decían que no grite porque me iban a matar", explicó.

Lo primero que hizo María cuando los intrusos salieron fue ir a ver a su marido. "Estaba tirado como un perro, yo lo tocaba y lo hablaba pero ya estaba helado", recordó. Quiso llamar a la Policía pero no pudo, pues también le habían robado el teléfono. Entonces caminó entre la lluvia y el barro hasta la casa de una vecina, que -según dijo- pudo comunicarse con la Policía después de una hora de intentos.


Una hora antes del homicidio de Damián Ricardo Roldán (78), otro ciudadano de Aguilares sufrió el ataque de un grupo de delincuentes que, como no pudieron entrar, le prendieron fuego a su casa. 

Ocurrió en la localidad de El Rodeito, donde vive el agricultor Felipe Díaz (65) junto a su esposa. En la madrugada, el matrimonio se despertó con una seguidilla de disparos en la puerta de entrada. "Hicieron varios tiros y después me rompieron dos ventanas con palos", contó el hombre. 

Todos sus vecinos ya habían sido asaltados en alguna oportunidad -según dijo- por eso decidió hacerles frente. "A esta me la veía venir y yo no los iba a dejar entrar", afirmó. 

Dispuesto a defender su casa, Díaz tomó un arma y respondió el ataque desde adentro. De esa manera impidió que los ladrones ingresaran a la vivienda. Sin embargo, no pudo evitar que los individuos hicieran de las suyas. 

"Antes de irse, le prendieron fuego a mi casa. La pérdida fue total", aseguró el hombre. Y relató que él y su esposa consiguieron salir a tiempo, antes de que los alcanzaran las llamas. 


Cerro San Javier: ¿contacto con la naturaleza o con los salvajes?

A las 2 del jueves, una pareja que viajaba en motocicleta fue atacada por dos delincuentes en la ruta 338, que conduce al cerro San Javier.

Según le dijeron a la Policía, dos individuos que se movilizaban en una Honda Wave roja los interceptaron 20 metros más adelante del primer mirador y le dispararon al conductor para quitarle la moto y el celular.

Cristian Jesús Mario Rodriguez, de 21 años, fue trasladado en ambulancia al hospital Padilla con una herida a la altura de la ingle y todavía permanece internado. Su compañera, de 36 años, sufrió una crisis nerviosa y también fue asistida.


Un dedehachehachista baleado y un trabajador herido


El periodista y militante de la agrupación de derechos humanos H.I.J.O.S, Iván Alexis Jeger, prácticamente volvió a nacer el jueves. Fue luego de que dos delincuentes le hicieran tres disparos, uno de los cuales alcanzó a herirlo en una pierna, durante un violento asalto al drugstore perteneciente a una estación de servicios de calle Chacabuco y Alsina, en Villa Alem, zona Sur de la Capital tucumana.

Durante el hecho, que tuvo lugar pasadas las 22.00, también resultó lesionado el encargado del local, Miguel Pastorini, quien recibió un culatazo en la cabeza.

Según informó la Policía, los asaltantes llegaron en una moto y, a cara descubierta, ingresaron al local donde redujeron al encargado y robaron el dinero que había en la caja registradora (la suma no superaría los 300 pesos).

Uno de los delincuentes, desarmado, se acercó a la mesa en la que se encontraba Jeger y le arrebató el celular y su notebook. La víctima, que primero pensó que se trataba de una broma, reaccionó instintivamente y atacó al asaltante pegándole un botellazo, arrojándolo al suelo, donde ambos empezaron a forcejear. 

Fue en ese instante cuando el otro asaltante, quien portaba un arma de fuego, realizó tres disparos, uno de los cuales impactó en la pierna de Jeger. 

Según la Policía, los delincuentes tomaron los elementos robados, subieron a la moto en la que se trasladaba y huyeron rápidamente del lugar. 

Acusan a los regentes de la Virgen del Cerro por discriminadores

“Me sentí violentada porque Keegan es mi guía, no mi mascota. Y hay leyes que nos protegen”, reclamó María del Carmen Gómez (54), ciega, técnica en narrativa oral del partido 3 de Febrero, Buenos Aires.

La mujer se encuentra en Salta de vacaciones y el domingo pasado sufrió lo que ella calificó como “una grave ofensa” en su visita a la Virgen del Cerro. Precisamente ese fue el motivo de su viaje a esta provincia. Y lo hizo, como en todos los viajes que realiza, junto a su perra Keegan, una labradora que en su arnés porta un letrero que advierte: “No me toque. Estoy trabajando”.

Contó que el domingo, alrededor de las 10.30, una amiga la llevó al citado punto de turismo religioso. “Estacionamos en el segundo nivel y subimos a pie el resto. Al momento del ingreso al predio, un vigilante bajó la barrera diciéndome que allí no se admiten perros. Le expliqué que soy ciega, que no es una mascota común sino mi guía. No quiso mirar documentación, ni que le explique nuestros derechos ni nada. Como no aflojé, vino otra chica que fundamentó que nunca nadie antes entró con un animalito”.

En tanto que el vigilante insistía que necesitaba una autorización “como todos los discapacitados, porque allí hasta la gente en silla de ruedas debe estar autorizada y todo dependerá si hay lugar. Respondí que cualquiera sea la condición de la persona, no se necesita permiso para rezarle a la Virgen”.

Ante su férrea posición y sólidos argumentos, “finalmente pude ingresar con mi perra, no sin antes dejar por escrito mi opinión”.

Dejó constancia que a Salta llegó en un vuelo de Andes, “donde Keegan viajó a mis pies, en la cabina. No tuve ningún problema porque allí conocen la Convención Internacional de los Derechos de las Personas Ciegas, además que en Argentina la Ley de Transportes garantiza la accesibilidad del perro guía”.

Narcos colombianos en Salta: ahora ejercen la usura

Un joven de 25 años de nacionalidad colombiana fue detenido el viernes por personal perteneciente a la comisaría 4, que lo encontró cuando realizaba cobranzas para un banco ilegal, que presta dinero a familias y pequeños comerciantes y cobra a través de sicarios colombianos, a punta de pistola. El colombiano detenido está acusado de robo con arma de fuego y extorsión, por ahora, hasta tanto se dilucide para quién trabaja como cobrador de deudas de préstamos de dineros ilegales.

Las investigaciones que recién comienzan, según un investigador, se iniciaron por denuncia de una persona mayor de edad, quien expresó que minutos antes del último día del 2012 y debido a que tenía un préstamo de capitales colombianos un sujeto de esa nacionalidad se presentó en su vivienda ubicada en el barrio Manjón y bajo amenazas de arma de fuego, en compañía de otras personas, le arrebataron una heladera Patrick, un horno pizzero y una garrafa de 10 kg. Los elementos fueron subidos a una camioneta Peugeot de color blanco previa amenaza de muerte si no cumplía con el pago estipulado en el contrato con el banco ilegal.

Personal de la comisaria 4 constató la veracidad de los hechos y realizó el identikit del sospechoso, a quien describieron como una persona de 1,70 m de altura, robusto, de cutis blanco y de ojos claros.

Se realizaron tareas de inteligencia y se estableció la ruta y el horario en que se movería el cobrador, estableciéndose que el mismo tendría que constituirse a un domicilio de villa Mitre. Una vigilancia discreta hizo caer al cobrador, quien se hizo presente en una motocicleta marca Yamaha 110 cc, vestido de remera blanca y pantalón vaquero. Al ciudadano de nacionalidad colombiana se le realizó requisa y se encontró en uno de sus bolsillos más de 5.000 pesos, cinco cartones de cobro, un llavero y un celular, en el rodado bajo el asiento otros 1.402,25, además del pasaporte colombiano, tarjetas de 5x3, de color verde y amarillos a nombre de diferentes personas y horarios de cobro, cédula colombiana, licencia de conducir y tarjetas de presentación sobre préstamos con membrete de una entidad inexistente. En el domicilio particular del colombiano se procedió al secuestro de 15.810 pesos, productos de la maniobras fraudulentas y usureras, una heladera marca Patrick de color blanco, un horno pizzero con plancha de acero y una garrafa de 10 kg. Se procedió al secuestro de sustancia vegetal disecada y semillas (marihuana), dando intervención al personal de la Dirección de Drogas Peligrosas, siendo trasladado el sujeto al médico legal y a la base de la citada dirección para realizar las pruebas, referentes a estupefacientes. Luego el colombiano fue a dar en la Alcaldía Judicial a la espera de resolución judicial. 

Roban en una capilla católica y evangelistas afirman lo mismo

Delincuentes aún no identificados por la policía, irrumpieron en la jornada del miércoles en el interior del templo “Nuestro Señor de la Buena Esperanza”, desde donde se llevaron los instrumentos del ministerio de música.

El repudio de la comunidad fue generalizado porque los malvivientes intentaron robarse el sagrario del templo. El padre Marcelo Valdivia, pidió mayor seguridad y presencia policial en el predio, ya que se trata del tercer robo que en la semana, sufre la parroquia.

Fuentes oficiosas indicaron que el hecho se registró a plena luz del día de esa jornada en el templo católico, ubicado detrás del hospital de la zona azucarera de La Esperanza.


Malvivientes, irrumpieron en el interior de un templo evangélico ubicado en lote Parapetí en La Esperanza. Los malvivientes arrancaron el candado de la puerta principal, se robaron todas las sillas.

Fuentes oficiosas, indicaron que el hecho se registró días pasados y que recién el miércoles fue radicada la denuncia por el pastor evangélico, identificado como Roberto C. (39), domiciliado en barrio San Cayetano, quien no supo precisar el día en que se sucedió el ilícito.

Detienen a un travestido y a un drogadicto que asaltaban en Salta

Un hombre de 30 años, Sebastián A., denunció haber sido víctima de un violento asalto a manos de una travesti y un agresivo sujeto. El hecho ocurrió el 30 de diciembre alrededor de la 0.40.

El hombre circulaba a bordo de su automóvil Ford Fiesta por la calle Cornejo al 100, detrás del Hogar Escuela, y estacionó a un costado para fumar un cigarrillo. En ese instante - aseguró la víctima-, repentinamente, le abrieron la puerta del lado del acompañante.

Se trataba de una travesti de tez blanca, ojos grandes, cabello negro largo y ondulado, de contextura delgada y 1,80 m de altura, aproximadamente. Vestía una musculosa brillosa y un pantalón negro. Le colocó un revólver plateado a la altura de las costillas y lo amenazó diciéndole: “¿Cómo querés que sea?, ¿por las buenas o por las malas? ­Dale, arrancá!”.

El damnificado, atemorizado, puso en marcha el vehículo. El travesti lo guiaba. Transitaron por la calle Córdoba hasta la avenida Independencia y 16 de Septiembre, donde existe un puente y un árbol con cajas de vino colgando. Allí, le hizo detener la marcha del automóvil. En ese momento apareció en escena un sujeto de tez trigueña, alto, con un corte de cabello al estilo Wachiturro y ojos saltones. Vestía una camiseta blanca, un pantalón tres cuartos deportivo y zapatillas blancas.

El individuo se acercó a la víctima y le sustrajo un celular Samsung Galaxy. El travesti continuaba amenazándolo con el revólver y tras revisarlo le sacó 180 pesos.

Otro travesti se hizo presente en el lugar portando una botella de vidrio en mano, con claras intenciones de arrojarla hacia el parabrisas del automóvil. El damnificado pudo escapar y salió rápidamente del lugar.

A la una radicó una denuncia en la comisaría 2 por el hecho. Ante la gravedad de lo denunciado, efectivos del área de investigaciones de la comisaría 2, conformada por los sargentos Omar Barrionuevo, Jorge Flores y el cabo Matías Nieva, tras distintas averiguaciones, establecieron que un sujeto apodado como “Caco” e identificado como Franco Ezequiel Asch (20), sin domicilio fijo, fue el autor del violento asalto.

El acusado, quien posee un tatuaje en una de sus piernas con su apodo, solía operar cometiendo ilícitos junto con el travesti de identidad desconocida, en la zona del parque San Martín, el Bajo Chico y la zona roja, bajo la misma modalidad, a fin de obtener dinero para la compra de estupefacientes puesto que sufren problemas de adicción a las drogas. Posteriormente, permanecían en aguantaderos hasta saber que ya no eran buscados por la Policía.

Violentísimo robo de un grupo de encapuchados en Jujuy

Un grupo de sujetos encapuchados perpetró un robo a mano armada en un sector del barrio Chijra, donde atacaron a un hombre cuando ascendía a su camioneta y bajo amenazas lo obligaron a ingresar a su casa lo despojaron de la suma de 80000 pesos, joyas y se llevaron la camioneta, una Mitsubishi L200, la cual dejaron abandonada en la zona de Forestal en Palpalá.

El hecho se produjo el viernes, entre la hora 8:00 y 8:30, en una vivienda ubicada en el barrio Chijra de San Salvador de Jujuy, en momentos que el damnificado se encontraba solo, saliendo de su domicilio y fue sorprendido por tres a cuatro sujetos encapuchados, los cuales a punta de pistola lo redujeron; se dice también que lo habrían amordazado y golpeado, tras lo cual lo obligaron a ingresar nuevamente a la casa y lo condujeron hasta una de las habitaciones donde aparentemente la víctima tenía guardada una suma de dinero que posiblemente oscilaría entre los 80.000 a 85.000 pesos.

Luego de tomar el dinero se habrían apoderado también de joyas, exigieron la entrega de las llaves de la camioneta -valuada en 200.000 pesos- y en ésta se escaparon, con rumbo desconocido.

El hombre habría sido dejado maniatado, y al poder desatarse comunicó lo ocurrido al numero de emergencias de la Policía (101), tras lo cual se organizó el despliegue de efectivos de distintas unidades policiales.

El operativo posibilitó ubicar en la ruta provincial 56 (zona de Forestal), a la altura del triángulo que conduce al puente sobre el río Zapla, la camioneta que había sido dejada abandonada.

La banda de los "Reyes Narcos": incautan juguetes que transportaban cocaína

El operativo fue realizado durante un control vehicular a la altura del kilómetro 1873 de la ruta nacional 9, por efectivos Grupo "Tres Cruces", dependientes del Escuadrón 21 "La Quiaca", en el marco del Operativo "Vigía", dispuesto por el ministerio de Seguridad de la Nación.

A través de un comunicado voceros de la fuerza informaron que los gendarmes detuvieron la marcha de un micro y, al inspeccionar el sector de la bodega, observaron la presencia de una bicicleta infantil que tenía un peso mayor que el habitual.

El perro detector de narcóticos, llamado Gigí, reaccionó inmediatamente, por lo que el personal detectó 5,540 kilos de cocaína ocultos en los caños del rodado.

La droga fue decomisada por orden del Juzgado Federal de Jujuy que interviene en la causa.