La Linajeña - Bandera Auténtica de Tucumán

jueves, 3 de enero de 2013

Vigilantes en Villa Trinidad capturan a cuatro delincuentes juveniles

Dos hermanos, uno subcomisionado comunal de Villa Trinidad y el otro guardiacárcel, lograron reducir a cuatro integrantes de una presunta banda de menores asaltantes que, desde hace meses, aterrorizaba a los vecinos de ese pueblo. Maximiliano Mercado, quien se desempeña como funcionario de la comuna, y su hermano Mario, que trabaja en la Unidad Penitenciaria local, resolvieron salir a la captura de los menores, cansados de la violencia e impunidad con la que actuaban, según ellos mismos contaron a La Gaceta

La gota que rebasó el vaso, de acuerdo con el relato de Maximiliano -que es policía en uso de licencia- fue la agresión que sufrió un adolescente al que intentaron arrebatarle un celular, el viernes pasado. Anteriormente, los menores ya habían herido en la pierna con un cuchillo a otro joven y, según afirmaron, también habían apuñalado en el abdomen a otro muchacho de la zona. 

A partir de la captura de los cuatro menores, Mario y Maximiliano se convirtieron en una especie de justicieros de la comuna. "Todos los vecinos nos reclamaban una solución a tanta inseguridad. Es que casi todos los días había asaltos o arrebatos de billeteras y teléfonos celulares, y era siempre la misma banda", afirmó Maximiliano. Y agregó, en ese sentido, que en la comisaría se hacían reclamos pero los menores no habían sido atrapados. "Finalmente, con mi hermano decidimos salir nosotros mismos a hacer algo, para colaborar". 

Los hermanos Mercado aseguraron que estos menores, que tienen entre 14 y 17 años, se movilizaban en motocicletas y casi siempre actuaban al anochecer. Tres de ellos son oriundos de la zona y el tercero, de la ciudad de Aguilares. 

"El día de la aprehensión, salimos con nuestro propio auto y los sorprendimos en el barrio 'El Chicle', donde estaban reunidos. Como policía, les pedí que se entregaran y les advertí que, si no lo hacían, les iba a disparar. Uno logró escapar, pero el resto fue reducido rápidamente", contó Mario. 

En ese lugar se les secuestró dos cuchillos, uno con una hoja de 30 centímetros y el otro de 40. "A los menores los llevamos a la comisaría y ahí los entregamos a los agentes de guardia", señaló el uniformado. Y agregó que poco después llegó una de las víctimas que los reconoció como sus atacantes. 

Después de capturar a casi todos los miembros de la banda delictiva, Maximiliano apeló al control judicial. "Lo único que esperamos es que la Justicia haga algo para que estos menores tengan algún tipo de freno o control. Son peligrosos y no pueden volver a las mismas andanzas. Nuestro pueblo había perdido la tranquilidad por culpa de ellos", reclamó uno de los hermanos Mercado. 

Tucumán: una mujer que quiso dar en adopción a su hijo y después se arrepintió le genera un conflicto legal a la adoptante

Una denuncia, realizada por una de las pacientes, revolucionó al personal de la Maternidad Nuestra Señora de las Mercedes la tarde de Navidad. Según afirmó la joven madre de 23 años, una mujer se llevó a su bebé y no volvió a verlo. Desesperada, concurrió a la seccional 7ª para pedirle a la Policía que la ayude a buscar a su pequeño hijo. 

El 20 de diciembre, la joven dio a luz a Ian. Al día siguiente -según su relato- una mujer la visitó en la Maternidad. Ella ya habría mantenido contacto con esta persona cuando transitaba el quinto mes de embarazo. "La madre del bebé contó que una mujer de Yerba Buena se había enterado de que estaba dispuesta a entregar a su hijo, porque no podía tenerlo por su mala situación económica, y se acercó para comunicar que estaba interesada en adoptarlo", informó la Policía. 

La mamá de Ian también manifestó que se había comprometido a darle su bebé a esa mujer cuando naciera, con la condición de que le permitieran verlo cada vez que ella lo pidiera. Por esa razón, le entregó al recién nacido un día después de darlo a luz. "Pero después se arrepintió y quiso recuperar a su hijo. Dijo que llamó a la mujer, pero ella se negó a devolver al bebé; le respondió que se encontraba en otra provincia y que se olvide de su hijo", relató la Policía. 

El miércoles, la fiscala de la VI° Nominación Adriana Reinoso Cuello dispuso que la causa pase a manos del personal de la división Homicidios y Delitos Complejos para que investigue si de verdad existió el robo y determine dónde estaba el recién nacido. 

Los policías, a cargo de los comisarios Miguel Gómez y Hugo Cabeza, realizaron un entrecruzamiento telefónico y así consiguieron ubicar a Ian. El sábado a la noche, encontraron al bebé en una casa de la zona sur de la capital. Un matrimonio cuidaba del menor, que se encontraba en perfectas condiciones, según informaron. 

Además, las fuentes señalaron que la pareja intentaba sin éxito tener un bebé desde hacía 15 años. "El hombre nos dijo que ellos lo habían adoptado y que la mamá del bebé se los había entregado voluntariamente", contó la Policía. 

De acuerdo a lo investigado por los uniformados, la joven madre no les habría pedido dinero a cambio del recién nacido y el único gasto que tuvo el matrimonio fue un aporte que hizo para los gastos médicos de la mujer durante el embarazo. La denunciante, en tanto, negó haber recibido ese dinero. 

De la hoguera pública a la quema doméstica

Cada vez son más las mujeres que se animan a denunciar casos de violencia de género, y también las que se defienden. En vísperas de Navidad, en Rosario de la Frontera, una pareja protagonizó una fuerte discusión que concluyó con el hombre herido. En medio de pelea, la joven colombiana, de 31 años de edad, roció a su novio con alcohol e intentó prenderlo fuego con un encendedor, según un informe difundido por AM 840. 

Aunque la mujer, que en el momento de la discusión se encontraba fuera de si, no logró el objetivo le ocasionó algunas quemaduras de primer grado en la espalda de su pareja. 

Tras el desafortunado episodio, el hombre hizo como si nada hubiera pasado y decidió viajar a Salta Capital a pasar la Noche Buena con unos familiares, pero a causa del dolor tuvo que buscar ayuda médica. En el hospital le diagnosticaron quemaduras de primer grado. Acto seguido se dirigió a la comisaría más cercana a efectuar la denuncia correspondiente. 

Un policía como los que necesita Tucumán

El cabo Miguel Gustavo Manca almorzaba en la casa de su madre cuando escuchó a una mujer gritar. Al salir, vio que un hombre le estaba arrebatando la cartera. La voz de alto fue respondida con disparos, mientras el ladrón huía. El policía respondió, hirió al arrebatador, y lo aprehendió.

El viernes a las 15.20, a través del 101, la Policía recibió un llamado en el que les avisaban que un policía de civil tenía reducido en Lucas Córdoba e Italia a un sujeto que había robado. Personal de la seccional 6ª, a cargo de los comisario Héctor Vera y Antonio Quinteros, llegaron y vieron a un hombre boca abajo y con las esposas en las manos. Al lado, en el suelo, estaba un revólver calibre 32. Manca, que trabaja en el Centro de Monitoreo de Yerba Buena, les relató a sus compañeros lo que había sucedido.

De acuerdo con la versión del cabo, al salir se topó en la vereda con el arrebato. El agresor sacó el arma y realizó dos disparos y huyó corriendo por calle Lucas Córdoba hacia Italia. Manca respondió con su arma reglamentaria. Frente a la cancha del club de fútbol All Boys el arrebatador recibió un disparo en la nalga izquierda.

Un cómplice que lo esperaba en una moto se dio a la fuga al ver que su compañero caía herido. El aprehendido fue trasladado al Centro de Salud, donde se comprobó que también tenía una fractura en el brazo izquierdo que se habría producido cuando cayó al pavimento. La Fiscalía de Turno dispuso que quedara aprehendido y que se secuestrara las armas del arrebatador y del Policía.

Un hombre casi es asesinado en un violento asalto en Tartagal

Tres hombres armados intentaron robar una motocicleta de grandes cilindradas al director de Tránsito de la Municipalidad de Tartagal, Pablo Ángel. Como el funcionario se negó a entregarles lo que querían, uno de ellos le descerrajó un disparo a la altura de la cabeza con una pistola calibre 32.

Todo sucedió en la vereda del domicilio particular de Angel, en el barrio Roberto Romero.

El hombre estaba junto a su pequeño hijo esperando que su esposa llegue del trabajo. En ese momento llegó la secretaria del funcionario en su motocicleta. ‘Me traía unas hojas que debía firmar y sellar para un trámite de rutina en la dirección‘, dijo el funcionario a El Tribuno.

‘En ese momento -continuó- ví que pasaban tres hombres jóvenes, bien vestidos, de vaquero y remera, uno de ellos tenía una gorra. No les di ninguna importancia, pero al parecer fueron hasta la esquina de mi casa y volvieron sobre sus pasos. Cuando me di cuenta, uno de ellos estaba a menos de un metro y me apuntaba con un revolver calibre 32. Ví perfectamente el arma porque la tenía apuntándome a la cara mientras los otros delincuentes me exigían que abra el portón de mi casa y le entregue mi motocicleta‘.

‘Al ver que me apuntaban con el arma, mi secretaria y mi hijo perdieron el control y se pusieron a gritar. Los malvivientes me pidieron que les abra el portón de mi casa para que puedan sacar la moto a lo que yo les respondí ’si querés la moto sacala vos’, no dudaron en intentar abrir el garaje, pero mi perro, que es de gran porte se puso como loco y comenzó a ladrar descontroladamente hasta que intentó atacarlos. En ese momento el que me estaba apuntando me disparó a la altura de la cabeza. ’Por suerte logré esquivar el tiro y no me hirió en la cara creo que por centímetros. Mi secretaria comenzó a gritar y solo atinó a abrazar a mi hijito y correr con el nene hacia adentro de mi casa‘, contó.

En ese momento el delincuente que gatilló junto a otro se subieron a la moto, mientras que el tercero huyó corriendo. El que me apuntaba a la cabeza se subió en la parte de atrás del rodado y mientras se iban me seguía apuntando con el revólver. En un segundo los tres se fugaron en dirección al barrio TGN‘ recordó Ángel.

En ese momento el funcionario dio aviso a las autoridad de lo sucedido. Por lo que comenzaron un intenso rastrillaje para dar con los ladrones.

El funcionario, no tardó en llamar al 911 y una patrulla se adentró en el barrio TGN, un asentamiento repleto de aguantaderos.