La Linajeña - Bandera Auténtica de Tucumán

lunes, 24 de diciembre de 2012

Develan que una organización social de Jujuy era una fachada para delincuentes de la peor calaña

En un rápido procedimiento llevado a cabo por efectivos de la Brigada de Investigaciones de San Pedro, se logró recuperar un cargamento de cemento que había sido robado de un camión en la ruta nacional 34 y estaba siendo descargado en la sede de una organización social municipal ubicada en un asentamiento del sector de la nueva ciudad en San Pedro, logrando también detener a más de ocho personas que integran dicha organización. 

Los dos sujetos sindicados como los cabecillas que comandarían una banda de “piratas del asfalto” lograron fugarse al notar la presencia policial, siendo intensamente buscados en aguantaderos y casas de familiares, operativos de allanamientos que eran comandadas por la propia Fiscal de Investigación Dra. Silvia del Valle Farall.

El operativo se concretó cuando personal policial de la Brigada de Investigaciones recibió un llamado de sus pares de la Provincia de Salta mediante el cual se les informaba que el conductor y su acompañante de un camión Scania con patente TJW-124, color blanco y acoplado, perteneciente a la empresa de transportes “Supertrans”, que transportaban un cargamento de 700 bolsas de cemento, fueron detenidos a la altura de la localidad de Aguas Calientes y abordados por varios sujetos armados, que se movilizaban en dos automóviles, uno color blanco y otro rodado color oscuro. Tras reducir a los conductores se apoderaron del camión y partieron con rumbo desconocido, y las víctimas fueron conducidas y abandonadas en el monte, de donde por sus propios medios pudieron llegar hasta la localidad de Aguas Calientes. Allí hicieron la denuncia y de inmediato se montó un operativo policial, encontrando horas después el camión sin el balancín y el acoplado y, por supuesto, sin la carga.

El joven Gerónimo Saravia al parecer se resistió a la autoridad y generó un escándalo en Salta

Una feroz golpiza habría recibido el conocido rugbier salteño Gerónimo Saravia por parte de personal policial que lo confundió, supuestamente, con un ladrón o delincuente, la noche del viernes. Durante el procedimiento habría recibido una descomunal paliza de un grupo de policías, entre ellos personal de la Brigada de Investigaciones.

Por el hecho, el rugbier fue internado en delicado estado en una clínica privada, según mencionaron las personas que se comunicaron ayer con El Tribuno.

El suceso ocurrió en las últimas horas del viernes, cuando Saravia se retiró de una reunión con amigos en el paraje La Isla, cercano a esta capital. De retorno a la ciudad, vio que una camioneta lo seguía de cerca por lo que decidió acelerar. Un poco más adelante -según el relato de las fuentes- el vehículo de Saravia fue interceptado por un VW Polo, del cual se bajaron hombres armados con Itakas. Saravia entró en pánico, puso reversa y chocó su auto con la camioneta que lo seguía por detrás. Mediante una maniobra, logró escapar hasta que vio un móvil del 911. Se detuvo para pedir ayuda y fue en ese momento en que sus perseguidores le dieron alcance y le reventaron el parabrisas, la luneta y comenzaron a golpearlo hasta dejarlo prácticamente inconsciente.

Pero nada de esto habría trascendido de no ser por los carteles y panfletos que aparecieron en la tarde del sábado en cancha del Jockey Club.


En un parte de prensa difundido por el Gobierno provincial, se confirmó la noticia que dio a conocer El Tribuno en relación a la golpiza que sufrió el rugbier Gernónimo Saravia, jugador del Jockey Club por parte de policias que no se identificaron y que lo persiguieron a lo largo de la ruta 26, al confundirlo con un delincuente.

El parte de prensa indica lo siguiente:
"Con relación a los hechos sucedidos en las primeras horas del sábado 22 de diciembre del corriente, en los que resultara damnificado Gerónimo Saravia, jugador del Jockey Club de Salta, el gobernador de la Provincia Juan Manuel Urtubey instruyó al ministro de seguridad Eduardo Sylvester, a fin de que se adopten las medidas necesarias para identificar a los responsables y que sean sancionados con las medidas que correspondan.
Sylvester ordenó la suspensión preventiva y la separación de la fuerza de los 14 efectivos intervinientes, incluyendo al jefe de unidad regional, iniciándose asimismo el correspondiente sumario administrativo, a los efectos de determinar las responsabilidades y sanciones previstas en la ley.
Al igual que en todos los otros casos en los cuales se investiga la responsabilidad por el accionar de efectivos policiales, el Gobierno de la Provincia dio inmediata intervención a la fiscalía correspondiente, a fin de que se labren las pertinentes actuaciones judiciales, en el convencimiento de que las conductas irregulares como la constatada en el presente hecho, desprestigian a la fuerza policial y no son ni van a ser toleradas en modo alguno por este Gobierno".

FUENTE

Penoso: un hombre reaccionó desesperadamente al enterarse de que su esposa había decidido destruir a su familia

Un hombre que había sido excluido de su hogar por disposición de la Justicia, tras ser denunciado por su mujer por violento, provocó una serie de incidentes en el domicilio ubicado en el barrio San Pedrito, tras lo cual se atrincheró en el mismo, y hasta habría tomado de rehenes a sus hijos.

El episodio se registro en la calle Cerro Zapla al 100 del barrio San Pedrito, en donde el sujeto protagonista irrumpió violentamente en el hogar en el que se encontraban los hijos de la pareja.

Ofuscado por una determinación dictaminada por la justicia local (tras una denuncia de su ex pareja por violencia) por medio de la cual se disponía la exclusión de hogar, el hombre ató una soga las rejas del garaje de la casa con el paragolpes de su vehículo y de esa forma la arrancó y así pudo estacionar el rodado en el inmueble.

Luego se dirigió al interior en busca de la mujer, que providencialmente en esos momentos no se hallaba en la vivienda que anteriormente compartían.

Los vecinos, que escucharon el fuerte ruido, alertaron del incidente a la Policía, que al llegar al lugar se encontró con un sujeto desencajado, que impedía el diálogo en todo momento y se negaba a salir.

La situación se torno dramática, ya que mientras rociaba con un líquido inflamable en todas las habitaciones del inmueble, amenazaba que ante el menor intento de los uniformados por ingresar a la vivienda, se incendiaría "a lo bonzo" junto con sus hijos. 

Ante la grave situación los uniformados requirieron la presencia del fiscal de turno, Gustavo Araya, quien llegó hasta el lugar del hecho y luego de interiorizarse de los pormenores de la situación, ordenó que se hagan presentes cuerpos especiales de la Policía, preparados para este tipo de hechos de toma de rehenes.

Posteriormente también se hicieron presentes en el lugar el sub jefe de la Policía, Fabián Sosa, y un efectivo preparado especialmente para llevar adelante para mediar en esta clase de circunstancias. Luego de varias horas de negociaciones se logro que el sujeto depusiera su actitud y se entregara a la Policía.

Recién allí los menores, que se hallaban encerrados en una habitación, bajo llave, fueron rescatados, tras lo cual fueron revisados por médicos y contenidos psicológicamente porque visto afectados por la tensa situación que les tocó vivir, que podría haber tenido peores consecuencias.