La Linajeña - Bandera Auténtica de Tucumán

jueves, 13 de diciembre de 2012

Joven y peligroso energúmeno fue detenido en Tucumán tras atacar cerca de una iglesia

El Comisario Mayor, Mario Alfredo Rojas, de la Unidad Regional Norte informó a El Siglo que efectivos de dicha seccional atraparon a un escurridizo sujeto que desde hace un par de semanas, tenía a mal traer a los vecinos de las ciudad de Tafí Viejo, Villa Obrera y Lomas de Tafí.

El uniformado, relató que se trata de un tal “Mandinga” quien en ese tiempo había cometido todo tipo de robos, desde ingresos a viviendas hasta arrebatos de carteras y bolsos en las calles, por lo que contaba con varias denuncias en su contra.

“Mandinga hacía honor a su seudónimo porque era muy escurridizo tras cometer sus fechorías. Contaba con antecedentes penales por robo, aprovechando especialmente las casas sin moradores para ingresar por los fondos; y también tenía causas por asalto a mujeres indefensas”, dijo Rojas.

Pero un día se terminaron sus andanzas. Fue durante la tarde del martes, cuando cometió un arrebato violento en las inmediaciones de la iglesia de Tafí, golpeando a la víctima para robarle.

Luego de quitarle la cartera donde la mujer tenía dinero y efectos personales, se dio a la fuga en veloz carrera, siendo perseguido a la distancia por la víctima y ocasionales transeúntes. Pero uno de estos fue más veloz, le dio alcance y logró tirarlo a la vereda. Retenido, llegaron otros vecinos quienes comenzaron a propinarle golpes de puños y patadas, hasta que llegaron dos agentes de la Comisaría de Tafí Viejo y lo rescataron de la paliza. Se procedió a su inmediata detención y al secuestro de la cartera de la mujer que aún tenía en su poder.

Vale aclarar que tanto “Mandinga” como la cartera fueron puestos a disposición del Juzgado de Menores de la IIª Nominación y Fiscalía de Instrucción de la Vª Nominación, siendo el muchacho alojado en el Instituto de Menores General Roca.

Pastores evangelistas hacen de las suyas en Salta

La Brigada de Investigaciones inició una serie de allanamientos en los distintos puestos de venta de una feria de libros usados ubicada sobre calle Lavalle, en pleno parque San Martín, recuperando 500 ejemplares robados. La medida se adoptó tras la denuncia del propietario de la distribuidora editorial “Las Marías”, Fernando Calvo, con domicilio comercial en el barrio Parque Belgrano, quien en el mes de junio descubrió una maniobra delictiva de dos pastores evangélicos, quienes distribuían sus productos en la zona sur de la capital. 

“Tras la fachada de ser hombres que transmiten la palabra de Dios y escudados como ministros y pastores de la iglesia Betania, del barrio Santa Ana, los hermanos Victorio y Ricardo Vilardel, se ganaron nuestra confianza y en un momento dado de la relación contractual, decidimos trasladar parte de nuestro capital en libros hacia los barrios del sur, entregándole a ellos más de 1200 ejemplares de encuadernación de lujo, de libros culturales de diversos temas, entre ellos algunos éxitos editoriales como “El mágico mundo de las princesas”, del que se vendieron cientos de ejemplares en un solo mes y otros con gran aceptación del público lector, cuya valuación de costo supera los 200.000 pesos”, dijo Calvo a El Tribuno.

“Además -agregó-, les entregamos para que puedan repartir los libros dos automóviles, un Renault Kangoo y un VW 1.500. El problema surgió cuando nos avisaron de una de las oficinas del Registro Automotor, que la utilitaria Kangoo había sido transferida a uno de los Vilardel. Allí comenzamos a sospechar de una maniobra a gran escala. Quisimos recuperar los 1.200 libros dejados en consignación y sólo encontramos 80. Los Vilardel huyeron. Una hacia Mendoza y otro a Tucumán. Una autoridad de la iglesia Betania casi nos corre por poner en duda la honestidad de sus ministros. Igualmente, desde esa iglesia secuestramos los autos y algunos libros”, relató Calvo. “Pero mi sorpresa mayor la encontré en el parque San Martín, donde ubiqué el grueso del robo."

La Justicia ordenó el allanamiento de todos los puestos y ya recuperé unos 500 libros, que se estaban vendiendo a $120 cada uno, cuando su costo es superior a los $ 400”.

Piratas del asfalto golpean en Salta disfrazados de gendarmes

Juan Gallardo (52) denunció en la comisaría 21 de Pichanal, que conducía su automóvil Renault 19, por la ruta nacional 34 con dirección a la provincia de Jujuy, a la altura de la balanza, en compañía de cuatro mujeres y que observó dos autos que lo seguían con balizas encendidas arriba de sus techos, por lo que se hizo a un costado de la ruta. Se trataba de un Fiat Duna blanco y un VW Sedan crema. 

De ambos vehículos descendieron cuatro sujetos que se encontraban de civil. Simulaban ser de la fuerza de seguridad. Uno de ellos lo apuntó con una escopeta y le exigió que entregaran dinero, por lo que les dieron $ 200. Luego pidieron más y ante la negativa de las víctimas, les sustrajeron todos los elementos que transportaban, como prendas de vestir valuadas en $ 4.000. 

La Policía inició un operativo y a las 4.30 divisó en la barrio San Antonio, manzana 75A casa 8, pasaje Siria al Fiat Duna estacionado. Se inició una requisa y un allanamiento en el domicilio de Miguel Angel Verón (34), quien quedó detenido. Se le secuestró un cargador de balas 9 mm, una decena de proyectiles una gorra policial, dos balizas azules, una radio handie Bertex, una mochila con el logo de Gendarmería Nacional con el nombre de Verón, un buzo tricota azul, un chaleco verde, un cargador Handie HT, un chaleco antibalas negro y un celular. 

La jueza de Instrucción Formal 2 de Orán, Beatriz Vera ordenó la detención del sujeto, acusado de robo calificado por el uso de armas de fuego y falsedad ideológica.

FUENTE

Fuentes allegadas a la investigación del resonante caso de los "piratas del asfalto" de Pichanal, aseguran que uno de los delincuentes prófugos sería el conocido locutor y periodista, Ariel Barrios, oriundo de Pichanal. 

Esas fuentes indican que se trataría de un hombre que tiene frondoso prontuario y recuerdan que años atrás ya se fugó de Pichanal luego de estafar a enfermos oncológicos. 

También que cuando fue contratista de la municipalidad dejó obras inconclusas aún habiendo cobrado la totalidad de sus trabajos. También se desempeñó como sub secretario de Prensa de la Municipalidad de San Ramón de la Nueva Orán. 

Una de las acciones que más se recuerda de él fue cuando instaló una radio clandestina en la Casa de la Cultura para interferir las señales de las radios opositoras al intendente Marcelo Lara Gross. 

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