La Linajeña - Bandera Auténtica de Tucumán

jueves, 1 de noviembre de 2012

Fiesta de Todos los Santos

"¡Padre! Deseo que los que Tú me has dado estén conmigo allí donde yo estoy para que contemplen mi gloria; la gloria que Tú me has dado," así se expresaba Nuestro Señor en su Sermón de despedida, la inefable plegaria que Jesucristo dirigió al Padre en la última Cena, cuando ya iba a coronar su misión salvadora en la tierra, con su Sacrificio redentor.

Jesucristo pide que sus discípulos y todos aquellos que crean en Él sean también asociados a su gloria. Quiere que estemos donde Él está. ¿Dónde? En la gloria de Dios Padre.

Allí está el término final de nuestra predestinación, la consumación de nuestra adopción, el complemento supremo de nuestra perfección, la plenitud de nuestra vida.

El Santo Bautismo es la señal de nuestra vocación sobrenatural el sacramento de nuestra iniciación cristiana; nos hacemos justos mediante la gracia de Cristo. Esa justificación se puede ir perfeccionando sin cesar, según el grado de nuestra unión con Cristo, hasta que halle la culminación en la gloria.

La gloria es esa herencia divina que nos corresponde en cuanto hijos de Dios, herencia que Cristo nos ganó con sus méritos, que Él mismo posee y quiere compartir con nosotros.

Llegamos a participar de la misma herencia de Cristo: la vida, la gloria y la bienaventuranza eternas con la posesión de Dios. La culminación de la vida divina en nosotros no se realiza en este mundo; sino, como lo dice Nuestro Señor, junto al Padre.
 
Fijemos, pues hoy, Fiesta de Todos los Santos, la mirada en esa herencia eterna que Nuestro Señor pidió al Padre para nosotros; debemos pensar en ella a menudo, pues ella constituye la suprema finalidad de toda la obra de Cristo.

En la tierra siempre podemos perder la vida divina, que Jesucristo nos confiere por medio de la gracia; sólo la muerte en el Señor fija y asegura en nosotros esa vida de manera inmutable.

La Iglesia enseña esta verdad llamando día de nacimiento al día en que los Santos entran en posesión eterna de esa vida.

La vida de Cristo en nosotros en la tierra no es más que una aurora, no llega a su mediodía, pero mediodía sin ocaso, sino cuando florece en frutos de vida eterna. Por lo tanto, no tendríamos más que una idea muy incompleta de la vida de Cristo en nuestra alma, si no considerásemos el término a que por su misma naturaleza debe conducirnos esa vida.

La bienaventuranza eterna consiste en la visión de Dios cara a cara, en el amor inmutable y en la alegría perfecta.

San Pablo dice que en esta vida perduran tres virtudes: fe, esperanza y caridad; mas la caridad, añade, es la más excelente de todas. ¿Por qué razón? Porque al llegar al Cielo la fe en Dios se cambia en visión de Dios; la esperanza se desvanece con la posesión de Dios; pero el amor permanece y nos une a Dios para siempre.

He ahí en qué consiste la glorificación que nos espera, la bienaventuranza de que gozaremos: veremos a Dios, amaremos a Dios, gozaremos de Dios…

Esos actos constituyen la vida eterna, la participación asegurada y completa de la vida misma de Dios; de ahí nace la bienaventuranza del alma, bienaventuranza de que participará también el cuerpo después de la resurrección.

En el Cielo veremos a Dios. Ver a Dios como Él se ve es el primer elemento de esa participación de la naturaleza divina que constituye la vida bienaventurada; es el primer acto vital en la gloria.

En la tierra, dice San Pablo, no conocemos a Dios más que por la fe, de manera oscura; pero entonces veremos a Dios cara a cara.

No podemos ahora conocer lo que es en sí misma esa visión; pero el alma será fortalecida con la luz de la gloria, que no es otra cosa que la gracia misma floreciendo en el Cielo. Veremos a Dios con todas sus perfecciones; o mejor dicho, veremos que todas sus perfecciones se reducen a una perfección infinita, que es la Divinidad; contemplaremos la vida íntima de Dios; entraremos, como dice San Juan, en sociedad con la santa y adorable Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo; contemplaremos la plenitud del Ser, la plenitud de toda verdad, de toda santidad, de toda hermosura, de toda bondad.

Contemplaremos, por siempre jamás, la Humanidad del Verbo; veremos a Cristo Jesús, en quien el Padre puso sus complacencias; veremos al que quiso ser nuestro hermano mayor, contemplaremos los rasgos, para siempre gloriosos, de Aquél que nos libró de la muerte por medio de su cruenta Pasión y nos alcanzó el poder vivir esa vida inmortal.

Veremos a la Virgen María, a los Coros de los Ángeles, a toda esa muchedumbre de escogidos, incontable, que rodea el trono de Dios.

Esa visión de Dios, sin velos, sin tinieblas, sin eclipses, es nuestra futura herencia, es la consumación de la adopción divina. Aquí, en la tierra, nuestra semejanza con Dios no está acabada, mas en el Cielo se mostrará con toda su perfección. En la tierra tenemos que trabajar a la luz oscura de la fe para hacernos semejantes a Dios, y para destruir el hombre viejo, procurando se desarrolle el hombre nuevo criado a imagen de Jesucristo. Debemos renovarnos, perfeccionarnos constantemente, para acercarnos más al divino modelo. En el Cielo se consumará esta transformación que nos hará semejantes a Dios y veremos que verdaderamente somos hijos de Dios.
 
En el Evangelio se lee que el mismo Cristo compara el reino de los Cielos con un banquete que Dios ha preparado para honrar a su Hijo. ¿Qué quiere decir esto, sino que Dios mismo ha de ser nuestro gozo?

Dios dice al alma que le busca: "Yo mismo seré tu recompensa, y muy cumplida". Como si dijera: "quiero que mi vida sea tu vida, que mi felicidad sea tu felicidad. En la tierra te he dado a mi Hijo, siendo mortal en cuanto hombre, se entregó para merecerte la gracia que te transformase y conservase como hijo mío: se dio a ti en la Eucaristía bajo los velos de la fe, y ahora Yo mismo, en la gloria, me doy a ti para hacerte participante de mi vida, para ser tu bienaventuranza sin fin."

Aquí la gracia, allí la gloria; pero el mismo Dios es quien nos las da; y la gloria no es más que el desarrollo pleno de la gracia; es la adopción divina, velada e imperfecta en la tierra, sin velos y cumplida en el Cielo.

El grado de nuestra bienaventuranza queda determinado ya aquí en la tierra, según la medida de nuestra gracia. Gozaremos de Dios en la medida y grado a que la gracia haya llegado en nosotros en el instante mismo en que salgamos de este mundo.

Tengamos siempre presente esta verdad: el grado de nuestra eterna bienaventuranza es y quedará fijado para siempre, de acuerdo con el grado de caridad a que hayamos llegado con la gracia de Cristo cuando Dios nos saque de esta vida.

Cada momento de ella es infinitamente precioso, pues basta para adelantar un grado en el amor de Dios, para elevarnos más en la dicha de la vida eterna.

No digamos que un grado más o menos de gloria importa poco. ¿Tan menguado es nuestro amor a Cristo, que tengamos en poco ser miembros de su Cuerpo Místico, más o menos resplandecientes en la celestial Jerusalén?

Cuanto más santos seamos, ¡más glorificaremos a Dios durante toda la eternidad!, ¡mayor parte tomaremos en el cántico de acción de gracias con que los elegidos alaban a Cristo Redentor!…

Dejémonos penetrar íntimamente por la acción divina a fin de que la gracia de Dios obre tan libremente en nosotros, que nos haga llegar a la plenitud de la edad de Cristo.

Perseveremos firmes en la fe de Nuestro Señor Jesucristo; mantengamos una esperanza invencible en sus méritos; vivamos en su amor; no cesemos, mientras estemos aquí en la tierra, de aumentar nuestra capacidad de contemplación y de amor a Dios, nuestra capacidad para disfrutar de Él en la eterna bienaventuranza, para vivir de su propia vida.

Día llegará en que la fe dejará lugar a la visión, en que a la esperanza seguirá la dichosa realidad, en que nuestro amor hacia Dios se resolverá en un abrazo eterno con Él.

Nos parece a veces que esa felicidad está muy lejos; no es cierto; cada día, cada hora, cada minuto, nos acerca más a ella.

Busquemos las cosas que son de arriba, de donde Cristo está sentado a la diestra de Dios Padre; pongamos nuestro corazón en las cosas del Cielo, no en las de la tierra, pues nuestra vida, nuestra verdadera vida, la de la gracia está escondida con Cristo, en Dios.

Y cuando aparezca Cristo, triunfante en el día postrero, entonces apareceremos también nosotros con Él en su gloria, de la que participaremos como miembros que suyos.

No desmayemos por ningún dolor ni padecimiento; porque las aflicciones, tan breves y tan ligeras de la vida presente, nos reportan una medida colmada de gloria eterna.

No nos seduzcan las vanas alegrías, porque las cosas que se ven son transitorias, mas las que no se ven son eternas; el tiempo es corto y el mundo pasa. Lo que no pasa es la palabra de Cristo; esas palabras son para nosotros manantial de vida divina.

Entonces, Nuestro Padre de los Cielos descubrirá en nosotros los rasgos de su Hijo muy amado; y a causa de Jesucristo pondrá en nosotros sus complacencias y nos colmará de dones.


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Vecinos jujeños se oponen a la conquista de su provincia a manos de la Tupac Amarú

Vecinos de los barrios Epam III, 122 Viviendas, 18 de Noviembre y Kennedy se encuentran en contra de la construcción de un polideportivo sobre un espacio verde que limita entre los tres sectores. Indicaron que no fueron consultados para iniciar la obra y que temen que luego de la construcción, que estará a cargo de la Tupac Amaru, el lugar pase a manos de la organización.

Un grupo de vecinos autoconvocados indicó que desde hace semanas miembros de la organización intentan “apoderarse” de este espacio verde que forma el límite entre los barrios del sector. Pobladores de Epam III se encuentran juntando firmas para ser presentadas al Municipio y que detengan la construcción de este polideportivo en la cancha que llaman “la bombonerita”.

Según los vecinos, que no quisieron identificarse por miedo a las represalias de los miembros de la organización, se pretende construir un polideportivo que luego será vallado, dejando desprovistos a los jóvenes de los mencionados barrios de un espacio de esparcimiento y sin este amplio espacio verde que se encuentra entre Eva Perón, Machuca y Callao.

El grupo se mostró preocupado porque según sus palabras el Centro Vecinal nunca consultó a los vecinos si deseaban iniciar la construcción. Además expresaron sentir temor porque los miembros de la Tupac se instalan en los alrededores de la cancha, causando incertidumbre en muchos vecinos.

Paralelamente el prosecretario del Centro Vecinal de Epam III, Rodolfo Maizares, indicó que ellos hablaron con representantes de la Tupac Amaru que residen en ese sector y que accedieron a su pedido de construir el polideportivo. Habrían solicitado su colaboración porque desde hace quince años no tienen respuestas de la Municipalidad de la Capital y del gobierno las obras.

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La devaluación de la palabra: la banalidad del Poder Legislativo en provincias sin división de poderes

Salta: con un megáfono para hacerse oír

En diálogo por FM Capital, Silvia Jarzún, diputado provincial, con megáfono en mano, manifestó que “A todos los diputados nos eligieron para venir a la Cámara a hablar, informar o hacer proyectos. Somos la voz del pueblo”.
 
“Si de pronto, en un homenaje se usan de 15 a 20 minutos para expresarse, porque no aumentar 5 minutos más cuando se manifiesta e informa sobre cosas que pasan en el interior y el Gobernador no se entera, porque los que lo rodean no le dicen para no caerles mal o minimizan los problemas”, explicó.
 
Asimismo, Jarzún, sostuvo que “entonces me voy a hacer escuchar como sea, el fin justifica los medios, lo voy a seguir trayendo al megáfono a la Cámara”.

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Jujuy: haciendo obligatorio el silencio en el parlamento local

Los diputados jujeños dispondrían de menos tiempo para realizar sus exposiciones en las sesiones de la Legislatura, si se impone un proyecto de la Presidencia del cuerpo que propicia limitar solamente a homenajes las cuestiones previas al orden del día.

Actualmente, los miembros de la Cámara pueden realizar exposiciones en dos momentos de las sesiones: en forma previa al tratamiento del orden del día y posteriormente. Pero ahora, con el objeto de limitar la cantidad de tiempo de los discursos, se estudia reformar el reglamento interno, estipulando que en cuestiones previas solamente se puedan realizar homenajes.

En la práctica, esta nueva modalidad –dijo a El Libertario un diputado de la oposición- podría afectar en forma negativa el derecho a expresión de los integrantes del parlamento ya que con solo levantarse de sus bancas al finalizar el tratamiento del orden del día, el bloque mayoritario podría dejar sin quórum la sesión y así impedir que otros legisladores se expresen en el recinto.

La reforma que propicia el presidente de la Legislatura, Guillermo Jenefes, contaría con el apoyo del bloque justicialista y del Frente Primero Jujuy y se basa en el argumento que no contribuye a la buena imagen de la institución que sus miembros aparezcan ante la opinión pública concentrados en largas discusiones.

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Jóvenes de la zona de Trancas se quejan por la falta de opciones educativas que afrontan

Se suele sostener que las sociedades progresistas y más justas son aquellas que ofrecen a sus miembros igualdad de oportunidades, entre otras cosas. Y aunque en los discursos los funcionarios aseguren que la realidad es así, lo cierto es que no tiene las mismas posibilidades de realización quien vive en una capital que los que habitan fuera de ella, así como tampoco la tienen los que padecen alguna discapacidad o los mayores de 45 años que no consiguen trabajo. Eso lo saben muy bien los adolescentes y jóvenes tucumanos que viven en el interior de la provincia.

En el segundo número de nuestro suplemento "Nosotros lo hicimos" que escribieron y diseñaron alumnos de las escuelas medias de Trancas, se plantea una serie de preocupaciones que desvelan a los jóvenes. Sostienen que su participación en la democracia, desde su retorno en 1983 ha sido casi nula. Tienen tres establecimientos secundarios. Su principal problema es que su ciudad no les ofrece alternativas para proyectar su futuro y tampoco empleo; muchos se ven obligados a emigrar para obtener un trabajo. A nivel superior, cuenta sólo con una tecnicatura de agroalimentación y la carrera de magisterio; no se está tramitando la incorporación al medio de carreras universitarias o terciarias.

Los adolescentes señalan que la mayoría no puede acceder a estudios superiores, como consecuencia de la falta de trabajo y por que sus padres carecen de recursos económicos para mantenerlos en San Miguel de Tucumán. Explican que el precio del boleto es de $30 y al mes representan $600, sin sumar los gastos en colectivos urbanos, más la comida. En el caso de que tuviesen hermanos en la misma situación, el presupuesto sería aún más elevado. A esto se le debe agregar que la mayor fuente de trabajo es la Municipalidad.

Los alumnos entrevistaron a 100 tranqueños que coincidieron en que los jóvenes no tienen trabajo en su ciudad. Dejaron frases para reflexionar: "Alguien nos dice que hay progreso, pero no lo vemos"; "alguien nos dice que Trancas crece, pero no lo notamos"; "nos dicen que estamos bien, pero no lo sentimos"; "no podemos proyectar nuestro futuro"; "creemos en la democracia pero tampoco la vemos, aquella que promete igualdad de derecho". Sin embargo, conscientes de las limitaciones, aseguran que no bajarán los brazos porque tienen la esperanza de la realidad puede mejorar en algún momento.

Esta situación que enfrentan los chicos tranqueños es similar a la de otros que viven en el interior tucumano. La Universidad Nacional de Tucumán ha dado algunos pasos creando algunas carreras o tecnicaturas en el intento de dar más posibilidades de estudios a aquellos que no pueden trasladarse a San Miguel de Tucumán. Tal vez otro modo de ayudar a la realización de los jóvenes sea la que puso en práctica no hace mucho tiempo una comuna que becaba a los mejores alumnos, pagándoles mensualmente una pensión en la capital para que pudiesen estudiar la carrera de su vocación.

Esta falta de oportunidades también atenta contra las ilusiones de los jóvenes que se ven obligados a estudiar lo que no les interesa porque no tienen otra salida y, por otro lado, tampoco tienen opciones laborales que no sean las que puedan ofrecerles el municipio o la comuna. Es una realidad que debería ser analizada seriamente por el Estado para brindar soluciones a esta juventud que es el futuro del país.

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