La Linajeña - Bandera Auténtica de Tucumán

viernes, 17 de agosto de 2012

El Libertador de América

En un nuevo aniversario del fallecimiento del General San Martín, nos parece interesante reflexionar sobre la figura del libertador de Sud América, en relación a la tradición nacional. No tiene mucho sentido limitarse a repetir datos por todos conocidos, en relación a los próceres, sin procurar que su actuación sirva de ejemplo y guía para el presente. Y, para eso, es necesario ir más allá de los hechos, tratando de investigar la causa de los hechos. Puesto que, “la historia es en esencia justicia distributiva; discierne el mérito y la responsabilidad” (Font Ezcurra).
 
En momentos de honda crisis en nuestra patria, no podrá restaurarse la Argentina, mientras no se afiance en sus raíces verdaderas. Ocurre, sin embargo, que desde hace unos años han surgido de la nada, presuntos historiadores, empeñados en desmerecer la personalidad y la obra de los próceres, sembrando confusión y desaliento.

En realidad, el intento de desprestigiar a quienes consolidaron la nación, comienza muy atrás en el tiempo. Recordemos por ejemplo, lo que escribió Alberdi, en su libro El crimen de la guerra (T. II, pg. 213): “San Martín siguió la idea que le inspiró, no su amor al suelo de su origen, sino el consejo de un general inglés, de los que deseaban la emancipación de Sud-América para las necesidades del comercio británico”. Por cierto que no ofrece ninguna prueba de lo que afirma, y, a 155 años de su muerte, nunca se ha exhibido algún indicio del apoyo o recompensa por parte de Inglaterra, que debería haber existido si fuese cierta la sospecha. Incluso en el exilio en Europa, durante un cuarto de siglo, muchos visitantes pudieron comprobar que vivió apenas con lo necesario, y hasta con penurias económicas, en algún momento.
 
En cambio, un personaje de poca monta, Saturnino Rodríguez Peña, que ayudó a escapar al General Beresford y otros oficiales ingleses, que estaban internados en Luján, luego de la invasión de 1806, fue premiado por sus servicios al Imperio Británico, con una pensión vitalicia de 1.500 pesos fuertes.
 
Por su parte, otro General argentino, Carlos de Alvear, siendo Director Supremo de las Provincias Unidas, firmó dos pliegos, en 1815, dirigidos a Lord Stranford y a Lord Castlereagh, en los que decía: “Estas provincias desean pertenecer a la Gran Bretaña, recibir sus leyes, obedecer a su gobierno y vivir bajo su influjo poderoso.” Estos documentos se conservan en el Archivo Nacional, y prueban una actitud que nunca existió en San Martín, cuya conducta fue siempre transparente y sincera.

Los ejemplos mencionados de Alvear y de Rodríguez Peña, hacen necesario rastrear el pasado para tratar de entender el motivo de sus actitudes. Desde antes de la ruptura con España, ya habían aparecido en el Río de la Plata dos enfoques, dos modos de interpretar la realidad, diametralmente opuestos:
 
1) el primer enfoque, nace el 12-8-1806, con la Reconquista de Buenos Aires, y podemos llamarlo Federal-tradicionalista;
 
2) el segundo enfoque, surge en enero de 1809, con el Tratado Apodaca-Canning, celebrado entre España e Inglaterra, cuando este último país, que había sido derrotado militarmente en el Río de la Plata, ofrece una alianza a España, contra Francia, a cambio de facilidades para exportar sus productos. A este enfoque podemos llamarlo Unitario-colonial.

No caben dudas de que San Martín se identifica con el enfoque tradicionalista, que se manifiesta con el rechazo de las invasiones inglesas, se afianza con la Revolución de Mayo y la guerra de la Independencia y culmina en la Confederación Argentina, con el combate de la Vuelta de Obligado.
 
Quienes atacaron a San Martín y trabaron su gestión, hasta impulsarlo a alejarse del país, se encuadran en el enfoque unitario. Son quienes consideraban más importante adoptar la civilización europea, que lograr la independencia nacional, y por “un indigno espíritu de partido” -decía San Martín- no vacilaron en aliarse al extranjero en la guerra de Inglaterra y Francia contra la Confederación. Lo mismo hicieron en la batalla de Caseros -cuando se aliaron con el Imperio de Brasil-, donde llegaron a combatir 3.000 mercenarios alemanes contratados por Brasil. San Martín llegó a la conclusión de que “para que el país pueda existir, es de absoluta necesidad que uno de los dos partidos en cuestión desaparezca” (carta a Guido, 1829).

Uno de las vías de difusión de la mentalidad unitaria-colonial, fue la masonería, que influyó en algunos próceres. Rodríguez Peña, por ejemplo, fue uno de los 58 residentes en el Río de la Plata, que se incorporaron a las dos logias masónicas instaladas durante las invasiones inglesas (Estrella del Sur, e Hijos de Hiram). Otros dos formaron parte de la 1ra. Junta de gobierno: Mariano Moreno y Castelli (Memorias del Cap. Gillespie).
 
Curiosamente, se ha pretendido vincular a San Martín a la masonería, cuando, además de no existir ninguna documentación que lo fundamente, toda su actuación resulta antinómica con los principios de dicha institución, cuyos miembros lo atacaron permanentemente, en especial Rivadavia (iniciado en Londres, integró la logias Aurora y Estrella del Sur). De todos modos, en los años 1979/80, un investigador argentino consiguió terminar con cualquier duda, al recibir de las Grandes Logias de Inglaterra, de Irlanda y de Escocia, la confirmación oficial de que San Martín nunca estuvo afiliado a la masonería, y que la Logia Lautaro -que cumplió un rol importante en el proceso emancipador-, fue una sociedad secreta con fines políticos, y no tuvo ninguna relación con la masonería.

El enfoque Unitario-colonial, está influenciado por el iluminismo y el romanticismo, que se puede sintetizar en una frase de Sarmiento: “los pueblos deben adaptarse a la forma de gobierno y no la forma de gobierno a la aptitud de los pueblos”. Precisamente lo contrario sostenía San Martín: “a los pueblos no se les debe dar las mejores leyes, sino las mejores que sean apropiadas a su carácter”.
 
Podemos resumir las diferencias entre ambos enfoques, en el enfrentamiento que tuvo San Martín con Rivadavia, desde que volvió a Buenos Aires, en 1812, hasta su alejamiento definitivo (1824). El mismo año de su llegada, le tocó a San Martín intervenir en el pronunciamiento militar que desalojó al Triunvirato, integrado por Rivadavia. La decisión obedeció a la incompetencia del gobierno que no acertaba a entender hasta donde se extendía la patria, y actuaba como si se limitara a la ciudad de Buenos Aires. Entre otros errores, ordenó el regreso del Ejercito del Norte que, de no haber sido desacatada por Belgrano, habría permitido que el ejército realista llegara al Paraná.

Con respecto al interior, Rivadavia, que se ufanaba de no haber pasado nunca más allá de la plaza Miserere, insistía en tratar a las provincias con altanería, considerando que la autoridad debía estar concentrada en la capital. San Martín, no solo veía al interior como una parte del país que debía complementarse con Buenos Aires, sino que ambos debían integrar una unidad superior; primero, la unión de los virreinatos de Lima y el Río de la Plata, más la Capitanía de Chile; luego, la América Española, como una nación desprendida del imperio español.

La cultura de un pueblo se mantiene vigorosa, cuando defiende sus tradiciones, sin perjuicio de una lenta maduración. La identidad nacional se deforma cuando se corrompe la cultura y se aleja de la tradición, traicionando sus raíces. La nación es una comunidad unificada por la cultura, que nos da una misma concepción del mundo, la misma escala de valores. Se proyecta en: actitudes -costumbres - instituciones. La nacionalidad es tener glorias comunes en el pasado, voluntad común en el presente, y aspiraciones comunes para el futuro.

Quienes pretenden suprimir del calendario el Día de la Raza, instituido por el Presidente Yrigoyen, amenazan con dejarnos sin filiación, sin comprender que la raza, en este caso, no es un concepto biológico, sino espiritual. Constituye una suma de imponderables que hace que nosotros seamos lo que somos y nos impulsa a ser lo que debemos ser, por nuestro origen y nuestro destino. Ese sentido de raza es el que nos aparta de caer en el remedo de otras comunidades cuyas esencias son extrañas a la nuestra. Para nosotros, la raza constituye un sello personal inconfundible; es un estilo de vida.

La identidad nacional, está marcada por la filiación de un pueblo. El pueblo argentino es el resultado de un mestizaje, la nación argentina no es europea ni indígena. Es el fruto de la simbiosis de la civilización grecolatina, heredada de España, con las características étnicas y geográficas del continente americano. Un modelo del criollo, fue Hernandarias, nacido en Paraguay dos siglos antes de la emancipación, y que fue reelegido varias veces como Gobernador del Paraguay, y verdadero caudillo de su pueblo.
 
Dos siglos después, muchos argentinos manifiestan los mismos síntomas del complejo de inferioridad. Muchos jóvenes caen en la emigración ontológica; en efecto, se van a otros países, creyendo que van a poder ser en otra parte. Olvidan la expresión sanmartiniana: serás lo que debas ser, sino no serás nada.

Con respecto a las instituciones, el embrionario Estado argentino adoptó el federalismo, que respetaba la autonomía de las provincias históricas. De allí que la Constitución de 1819, de cuño liberal, provocó resistencia en el interior. Las autoridades porteñas ordenan al Ejército del Norte y al de San Martín que interrumpan las acciones militares contra los realistas, para enfrentar a los caudillos. San Martín desobedece pues era evidente la prioridad de continuar la campaña libertadora. Belgrano renuncia al mando; y uno de los jefes de su ejercito, el Cnel. Juan Bautista Bustos subleva a las tropas en la posta de Arequito, comenzando un largo período de luchas civiles.
 
Recién con la Constitución de 1853, se pudo afianzar la organización institucional, pues en su texto se logró un equilibrio entre el interior y Buenos Aires, al respetarse los pactos preexistentes, que menciona el Preámbulo, en especial el Pacto Federal de 1831, ratificado por el Acuerdo de San Nicolas (1852), en que las provincias resolvieron organizarse bajo el sistema federal de Estado.

La emancipación de los países americanos coincide con el surgimiento del constitucionalismo escrito, y por lo tanto es lógico que quienes conducían los nuevos Estados buscaran afirmar su independencia a través de un instrumento jurídico. En el caso de San Martín, recordemos que, siendo teniente coronel del ejercito español, cumplió funciones en Cádiz, donde fue testigo del debate por la sanción de la Constitución, que sería promulgada en 1812.
 
Al volver ese año al Río de la Plata, San Martín comprendió la inconveniencia de seguir utilizando la máscara de Fernando VII, uno de los motivos del derrocamiento del ler. Triunvirato, que se negaba a declarar la independencia. El segundo Triunvirato (Paso, Nicolas Rodríguez Peña y Alvarez Jonte) convocó a la Asamblea General Constituyente de 18l3, que sin embargo no proclamó la independencia, ni aprobó una constitución.

Cuando se reunió 3 años mas tarde el Congreso de Tucumán, continuaba esta cuestión sin resolverse, y San Martín siguió insistiendo en la Independencia, que fue proclamada el 9 de julio, pero con respecto a Fernando VII, sus sucesores y metrópolis. San Martín, advertido de gestiones que procuraban la incorporación de nuestro territorio a Inglaterra o Portugal, exigió que se incorporara al acta un agregado que dice: “y de toda otra dominación extranjera”, propuesto por el diputado Medrano en sesión secreta.
 
San Martín no disimuló su desacuerdo con el proyecto unitario de Rivadavia, y, en cambio, se alegró por la adhesión de las provincias al Pacto Federal de 1831, sosteniendo que, estos países no pueden por muchos años regirse de otro modo que por gobiernos vigorosos, resaltando los males que han ocasionado la convocatoria prematura a congresos.

En esta hora, resulta evidente que solo podrán resistir los embates de la globalización y conservar su independencia, los Estados que se afiancen en sus propias raíces, y mantengan su identidad nacional. El ex-Presidente Avellaneda, en un discurso famoso sostuvo que: “los pueblos que olvidan sus tradiciones pierden la conciencia de sus destinos; y los que se apoyan sobre tumbas gloriosas, son los que mejor preparan el porvenir”.

Investigan si un siniestro vial habría sido un crimen de odio de unos ebrios cobradores de planes sociales frente a un joven patriota

Los padres de la pareja de jóvenes que fue embestida la noche del domingo en la calle Puerto Argentino del barrio Malvinas, afirmaron que el accidente no ocurrió cuando las víctimas intentaban cruzar esa arteria, sino que la camioneta Ford F 100 los atropelló en momento que caminaban por la vereda e iban a comprar a una despensa del lugar

Oscar Daniel Martínez, padre de Fabio Armando de 18 años, e Inés Lara, madre de la chica de 17 años, quien también se llegó a este diario para contar detalles del episodio, señalaron que el dueño de la camioneta sabe quiénes iban en el rodado, “ya que estuvo con ellos bebiendo momentos antes”.

Según dijeron, el hombre denunció la sustracción de la camioneta en la Policía. La víctima también contó que éste apareció en el lugar del hecho en forma inmediata, por lo que también da a pensar que pudo haber estado en la camioneta al momento del accidente.

Martínez y Lara indicaron que en la Seccional 32º ya saben quiénes podrían ser los causantes del accidente, y revelaron que el dueño de la camioneta se estaría negando a dar los nombres de los implicados, que huyeron luego de provocar el hecho. Además apuntaron que a la dueña de la despensa, que también sufrió daños en el accidente, en esa Seccional no le querrían tomar la denuncia.

Por este accidente, Fabio Armando Martínez sufrió graves heridas, especialmente en la cabeza, y su estado es delicado, estando internado en el hospital “Pablo Soria” donde se le realizan varios estudios.

El iba a rendir para ingresar al Ejército, y esa noche queríamos cenar a manera de despedida. Pero este accidente puede dejarlo con secuelas”, contó la menor, que esa noche se encontraba en la casa de su abuela.

Justicia poética: un joven delincuente de Tartagal se dispara a si mismo con la tumbera que había fabricado para cometer ilícitos

Según informó la Policía de Salta, ocurrió en el barrio San Silvestre de Tartagal, sobre calle San Martín al final, donde dos jóvenes manipulaban un arma de fuego y uno de ellos sufrió una herida. 

Personal policial de la Comisaría 42-Tartagal, tomó conocimiento de lo sucedido cuando les informaron del ingreso al hospital local de un menor de 15 años que presentaba “herida de arma de fuego con orificio de entrada en torax izquierdo sin salida”.

Conforme a testimonios recabados, el muchacho se encontraba manipulando un arma de fuego de construcción casera, junto a su hermano de 20 años, en un momento y de manera accidental se efectuó el disparo que lesionó al menor. 

Autodefensa barrial: nueva acción vecinal detiene al hampa tucumano

Ocurrió el domingo por la tarde en el parque 9 de Julio. Dos sujetos fueron detenidos por miembros de una familia que fue atacada mientras, distendidos, pasaban la tarde en el paseo publico.
 
Luego de capturarlos, los dos sujetos fueron entregados a los efectivos de la seccional Once, quienes tras de una serie de averigüaciones, los presentaron ante la Justicia y la fiscalía de turno dispuso que ambos queden detenidos para que posteriormente sean alojados en la cárcel de Villa Urquiza, de donde salieron, no hace mucho tiempo, luego de cumplir condenas cortas.
 
Una fuente policial indicó que los individuos tienen antecedentes policiales por robos, hurtos y otros hechos en contra de la propiedad privada desde que ambos eran menores de edad.
 
El hecho ocurrió pasadas las 17.00, en la zona de El Rosedal donde los miembros de la familia Guevara se encontraban ocupando un vasto sector con varios niños a cargo, cuando los dos ladrones se les acercaron disimuladamente. Circulaban en una motocicleta Honda CG azul, patente 297 - CRK y se bajaron en el mismo lugar donde estaba la familia Guevara.
 
Los ladrones pensaron que el matrimonio de personas mayores estaban solos, sin calcular que el matrimonio que había sido “marcado” se encontraban con todos sus familiares. Los ladrones atacaron a los ancianos y se llevaron los celulares y otros elementos de valor, subieron a la moto e intentaron huir.
 
En ese momento, el joven Carlos Guevara, hijo del matrimonio, corrió a los delincuentes y a los pocos metros los alcanzó. Tomando por el cuello al acompañante, los desequilibró y ambos cayeron al pavimento.
 
El joven que fue capturado se trenzó a golpes de puños con su captor, y el otro intentó escapar, pero el hermano de Guevara, de nombre Cristian, lo corrió y le dio alcance a unos 150 metros.
 
En ese lugar, también el delincuente luchó por su libertad, pero no pudo hacer nada ante la destreza del joven Guevara.
 
En pocos minutos más, el personal de la seccional Once, a cargo del subcomisario Miguel Suárez, estuvo en el parque y los dos sujetos fueron entregados por los familiares del matrimonio Guevara. En la seccional, ambos fueron identificados como Juan Sebastián Ocaranza, de 27 años, domiciliado en Pasaje O'Higins al 1.700 y Eber Concha Vázquez, de 22 años, quien tiene domicilio en La Rioja al 1.800. Los delincuentes tienen antecedentes policiales e, incluso, los dos estuvieron purgando condena en la cárcel de Villa Urquiza.
 
Eber es hijo de padres peruanos y la motocicleta secuestrada, no posee pedido de captura, pertenece a uno de los hermanos del individuo detenido. 

Salta: exponiendo las falsedades en materia de educación del perverso Nuevo Orden Mundial

El día 7 del corriente mes de agosto y por la señal del Canal Siete de aire de nuestra queridísima y vapuleadísima Salta la linda, se presentó en su columna del noticiero la Srta. Cecilia Gómez… con una columna sobre la educación.

El pobre oído del oyente, si así lo dispuso, tuvo que atragantarse al menos con tres atrofiadas ideas sobre lo que, a juicio de la señorita, la educación debería de ser en cuestiones como los contenidos, las tradiciones y el ya relajadísimo tema de la enseñanza religiosa impuesta.

La señorita afirmaba que los contenidos que se vierten en la enseñanza escolar pública son estrictamente científicos y por lo tanto demostrables y comprobables y que esto se contrapone a lo que serían las creencias las cuales son para nada académicas y cosas por el estilo. Una visión de este tipo obedece a una a sobredosis de positivismo contemporáneo. Las ciencias sociales no tienen en sí mismas la certeza de los demostrable y de hecho la ciencia positiva baila su vals a un ritmo de terremoto ya que la mismas se basan en teorías e hipótesis que se descalabran unas a otras, las mismas leyes universales son superadas por nuevas leyes advenidas de nuevas teorías que luchan por pasar del plano abstracto e intelectivo al plano concreto. Esto no significa intentar degradar a la gran vedette contemporánea: la ciencia, que está en permanente búsqueda de lo verdadero desde sus distintas ramas y posturas gnoseológicas.

Por otro lado afirmaba que el matrimonio para toda la vida es una cuestión de tradición y que realmente este compromiso con carácter permanente no es apto para las realidades de hoy... bueno si la tradición nos trae tanta herencia negativa, digamos que la docencia es una institución milenaria y los docentes estarían más dinosaurios que los que se apromesan de por vida o intentan un proyecto profundo, permanente y compartido de felicidad. Es decir que no es la institución la que falla sino más bien que las personas que se creen aptas para esta en realidad no lo están o sencillamente las condiciones necesarias no se dan.

Y para frutillar la columna sobre educación remataba, Cecilia, diciendo que no debe imponerse ninguna creencia religiosa en las aulas del sistema de enseñanza público. De hecho se dejaron de imponer hace años y si alguna vez fue obligatorio aprender algún contenido específico sobre religión fue porque así lo demandaba la sociedad en su conjunto. La sociedad demanda los contenidos de la enseñanza escolar. Hoy por hoy no se obliga a nadie a tener clase de religión la cual de ninguna manera significa adoctrinar, según la legislación actual. Pero el alumno necesita tener elementos para crecer en su dimensión trascendente y religiosa de lo contrario no se implementaría una formación integral, como se declama desde la pedagogía actual, al menos desde este aspecto.

Estas columnas sobre educación terminan confundiendo más a la gente que lo único que necesita oír son ideas claras y no ideologías solapadas, como lo es el reduccionismo de tipo agnóstico positivista, que intentan dejar de lado a otros que piensan y creen diferente, intentando avasallar con las costumbres, tradición, creencias e idiosincrasia de nuestro pueblo y por lo tanto son pensamientos excluyentes y extraños, generando indefectiblemente situaciones de injusticia.

Jujuy sufre el flagelo de las drogas por la reducción de personal de Gendarmería Nacional en la frontera con Bolivia

En  un encuentro con autoridades religiosas, los diputados nacionales Mario Fiad y Miguel Giubergia (UCR) denunciaron que los controles en las zonas de frontera están debilitados por el traslado de efectivos de Gendarmería al conurbano bonaerense y por la falta de un sistema de radares, al tiempo que expresaron su preocupación por el ingreso y consumo de cocaína en territorio jujeño.

La situación fue informada por los legisladores durante un encuentro con el  presidente de la Comisión de Pastoral Social de la Conferencia Episcopal Argentina, monseñor Jorge Lozano y con el obispo de Jujuy, monseñor César Fernández.

Durante el encuentro, se abordó el tema de los problemas de Jujuy, provincia con una compleja situación que por su situación fronteriza incrementa los riesgos del ingreso de drogas y consecuentemente del consumo.

Los legisladores manifestaron la preocupación por el ingreso del narcotráfico, principalmente de cocaína, por zona de frontera  la cual se vio debilitada en sus controles, por el traslado de efectivos de gendarmería a la zona del conurbano bonaerense y por la falta de un sistema de radares.

Se llevaron la gendarmería al conurbano, dejando una mínima presencia de efectivos cuidando la frontera”, revelaron los legisladores.

Resaltaron que el “combate” se debe dar contra los narcotraficantes y no contra los adictos, puntualizando que para esto ocurra, es necesario que las fuerzas de seguridad de nación y provincia cuenten con el equipamiento y la preparación necesaria.

Se destacó además, la necesidad de que cada legislador en su provincia, promueva el debate sobre el tema de las drogas y se propicie que el mismo se instale en la agenda de los gobiernos provinciales.