La Linajeña - Bandera Auténtica de Tucumán

jueves, 16 de agosto de 2012

Prostitución en Tucumán: el gobierno ataca un problema cultural desde lo económico

Sin prostíbulos pero con prostitutas

Legisladores tucumanos aprobaron una ley que prohíbe los prostíbulos en toda la provincia. No importa la denominación que tenga: será clausurado cualquier lugar en el que haya oferta sexual de una mujer explotada. La norma, sin embargo, no impide el derecho de ejercer la prostitución. Tras la sanción, el gobernador provincial, José Alperovich, sostuvo que la reglamentación contará con la colaboración de la fundación que preside Susana Trimarco, la madre de Marita Verón, luchadora emblemática por los derechos de las mujeres y en contra de la trata de personas.


El "debate" parlamentario

La cuestión de fondo de la iniciativa contó con el aval explícito y unánime de la totalidad del cuerpo legislativo, pues el objeto final radica en la erradicación de un flagelo social que tiene en Tucumán plena vigencia desde hace años, debido a un caso de resonancia internacional como lo fue la desaparición de María de los Ángeles Verón y las aristas que derivaron de la investigación de este hecho.
 
 Sin embargo, los cuestionamientos se sustentaron al momento de analizar las formas que se propiciaron para combatir la Trata de Personas en el territorio provincial, puesto que, desde las posturas opositoras con representación legislativa, se postularon discrepancias por el análisis laxo y repentino que se le imprimió al proyecto de ley denominado "Prostíbulos Cero", además de sostener que el Gobierno buscó un efecto mediático con la sanción de dicha legislación.
 
Con el apoyo total de la bancada oficialista, se logró ayer en sesión parlamentaria especial y extraordinaria el aval a esta norma que establece la prohibición en el funcionamiento, regenteo o administración de aquellos establecimientos (whiskerías, cabarets, clubes nocturnos o locales de alterne) en los que se faciliten actos de prostitución u oferta sexual, cualquiera sea su tipo o modalidad. Una vez promulgada esta norma, lo que tendría lugar en las próximas horas, se procederá a la clausura y cierre definitivo de esos locales.
 
El proyecto, que fue firmado por el gobernador José Alperovich, llegó al recinto envuelto en polémicas e internas en el seno del alperovismo y sus aliados a raíz de haber relegado a una norma de iguales características, pero elaborada por el referente de la agrupación La Cámpora, Jesús Salim. A ello debe sumarse la existencia de dictámenes en minoría presentados por los sectores refractarios al justicialismo, como fue el caso de los legisladores José Páez (Democracia Cristiana) y la radical Silvia Elías de Pérez (más allá que la legisladora retire su proyecto por tener coincidencias mayoritarias con la iniciativa del camporista).
 
 Al momento de comenzar con los parlamentos para justificar la normativa, quien tomó la palabra fue el presidente de la comisión de Derechos Humanos y Defensa del Consumidor, Reinaldo Jiménez, quien adujo que la Trata "es de carácter global y afecta en mayor medida a mujeres y niños en situaciones de vulnerabilidad, representando alrededor del 80 por ciento de las víctimas. Por este motivo, la lucha contra los aparatos clandestinos de prostitución exigen, de los estados provinciales, acciones y políticas concretas".
 
El primero de los opositores que dio vía libre a las objeciones por el modo en que se propició el debate de este proyecto fue el propio Páez, quien cargó contra el apresurado tratamiento parlamentario aplicado por el justicialismo.
 
"Recibo con desagrado la actitud asumida por el Poder Ejecutivo en reivindicar que se debe aprobar el proyecto que solamente tenga el sello del despacho del Gobernador. Con esto se desprecia al propio partido como así también a los pensamientos políticos (en razón de la iniciativa elevada por Salim)", sostuvo el democristiano.
 
A modo de contrarrestar esta crítica, el titular de la Comisión de Seguridad y Justicia, Gerónimo Vargas Aignasse, salió al ruedo de las exposiciones al resaltar que "más allá de las otras propuestas que puedan existir al respecto, estamos ante la presencia de una política dispuesta por el Gobierno de la provincia, lo que se constituye en un claro mensaje político. El Gobernador no quiere que haya ningún ámbito donde la mujer sea sometida a la explotación".
 
Seguidamente, el peronista señaló que en Tucumán existen 16 prostíbulos que se encuentran regenteados por proxenetas (de acuerdo a la información provista por la Fundación María de los Ángeles, dirigida por Susana Trimarco). "Su existencia se debe a que la Justicia no haya tomado ninguna medida como lo establece el Código Penal. Hay muchos intereses detrás de este negocio que no se pueden sofocar solamente con una política inmediata", señaló Vargas Aignasse.

Al momento de su intervención en el recinto por este tópico, Elías de Pérez reclamó que "la ley debe ser integral porque de lo contrario no vamos a resolver el problema. Pareciera que lo único que se busca es cerrar los prostíbulos, se pone el acento en el lugar y no en la actividad".

Por su parte, Federico Romano Norri (UCR) fue categórico en su postura al indicar que "creer que con esta ley se erradicará la prostitución es tapar el sol con el dedo. Se está haciendo un uso político de este grave problema, buscando sobrecriminalizar las conductas. El proyecto es pura conveniencia política del Gobierno, por lo que no tiene ninguna vocación de éxito", aseveró.
 
Paralelamente, el integrante del bloque Hipólito Yrigoyen planteó una disyuntiva que se propiciaría al momento de que entre en vigencia la ley: "¿Qué sucederá con las mujeres que elijan libremente ejercer la prostitución. Acaso las obligaremos a actuar en la clandestinidad?", se preguntó Romano Norri.
 
En tanto, otro de los radicales, Ariel García, consideró que a partir del debate surgido por iniciativa del oficialismo "lo que se busca es aparecer en la foto y en los titulares, en lugar de avanzar en un debate serio y sincero para tener una ley que posea el máximo valor jurídico y político que le otorgue legitimidad".
 
Apelando a críticas para con la política de Seguridad en general que se instaura en la provincia y cierto tono de ironía, Ricardo Bussi (Fuerza Republicana) estimó que la iniciativa en cuestión constituye "un pasito pequeñito (sic) pero que en verdad lo que debe hacerse es proponer un plan de Gobierno en la materia y cambiar a este ministro inútil (Mario López Herrera) que no sabe lo que tiene que hacer. De seguir así, las prostitutas terminarán trabajando en los departamentos del señor Zaffaroni".
 
Por último, quien tomó la palabra fue Jesús Salim, quien no promovió críticas por haber sido pasado por alto su proyecto, aunque manifestó que "nuestra óptica era integral enfocada sobre todo en las personas en situación de prostitución, remarcando la reinserción laboral y social de las víctimas de Trata. Hablamos con el Gobernador para unificar los proyectos y logramos su aceptación para que se cree la Comisión Provincial de Lucha contra la Trata de Personas y de Contención y Recuperación de Víctimas de Explotación Sexual", indicó.
 
Al momento de la votación, el justicialismo impuso su abrumadora mayoría para homologar la norma, contando con el apoyo de Bussi y Alberto Colombres Garmendia (PRO). Roberto Sánchez, Romano Norri, Elías de Pérez, García y Páez se manifestaron en contra de la normativa.

FUENTE

Advierten que usar las ciclovías es meterse en la boca del lobo

Cada día cientos de personas transitan la ciclovía que va desde el templete San Cayetano hasta San Lorenzo. La mayoría elige ese sendero para realizar actividad física, a pie, corriendo, en bicicleta o en patines.

En los últimos meses las denuncias por robo han sido varias.
 
Roxana, una vecina de San Lorenzo, comentó a El Tribuno que hace algunos días un maleante sorprendió a una mujer mientras corría por la ciclovía y la obligó a que le entregue su teléfono celular. “El hombre estaba escondido entre los pastizales que están a la altura de barrio Grand Bourg, a ambos lados de la senda para bicicletas”, comentó la vecina.
 
El reclamo por el tema del desmalezamiento también ya es frecuente. “Yo también salgo siempre a caminar por ahí y la verdad que siento temor cuando paso por la zona donde están los yuyos”, expresó la mujer.

Un sacerdote católico devela espeluznantes estadísticas sobre la juventud de Hipólito Yrigoyen

El padre Ruben Gutierrez en diálogo con nuestra radio afirmó que "lamentablemente el 70% de los jóvenes de la localidad de Hipolito Yrigoyen es adicto a alguna droga". Según el padre Ruben los funcionarios no deberían taparse los ojos y sería saludable reconocer el problema.

Finalmente el sacerdote sostuvo que últimamente se observaron varias bocas de expendio y tambien desde Orán llegan automóviles a vender en cercanías de la plaza.

Súbito interés gubernamental por los perros callejeros en Salta: anunciaron el uso de tecnologías RFID

Turbiedad detrás del buen nombre del perro Dardo

Funcionarios municipales y concejales avalan tres Proyectos de Ordenanza, que buscan mitigar la población de perros en situación de calle en nuestra ciudad. Al término de la reunión las iniciativas recibieron dictamen de la mencionada Comisión.

Uno de los proyectos propone crear en ésta capital el programa “Dardo”, el que se encargará del reclutamiento, adiestramiento y reinserción de caninos en situación de calle.

El segundo Proyecto establece la creación del Departamento y cuerpo de inspectores de control y notificación de la Dirección de Zoonosis de la Municipalidad.

En tanto el tercero tiene por objeto regular la tenencia de animales de compañía para hacerla compatible con la seguridad y la salud pública de las personas, bienes, otros animales, como también ellos mismos.

El cuerpo de inspectores tendrá como objetivo controlar la tenencia responsable de mascotas, no sólo a partir de la concientización sino mediante la identificación del perro a través de un microchip.


RFID: controlar y obligar
 
Los Dispositivos de Identificación con Radio-Frecuencias (“Radio Frequency Identification Device” en inglés o RFID) son un artilugio que surgió en algún momento de la primera mitad del siglo XX –no se sabe si en EEUU, en Inglaterra o en la URSS– y que se popularizó a partir de la década de 1960. Sin embargo este dispositivo no se masificó sino hasta comienzos del siglo XXI.
 
Concretamente el RFID es un microchip que emite radiofrecuencias, y que se introduce en diversos objetos con el fin de poder localizarlos e identificarlos lejanamente. Para ser detectados no hace falta el contacto con un aparato lector, sino solamente la proximidad. La distancia precisada para leer un RFID varía de un chip a otro.
 
Los RFID pueden ser clasificados en dos grandes grupos: (A) pasivos y (B) activos. Los “pasivos” son de corto alcance y carecen de fuentes de energía, porque funcionan con la energía que los detectores de radiofrecuencias les transmiten. Los “activos”, en cambio, pueden ser leídos a varios cientos de metros pero su éxito está ligado a la resistencia de las baterías de las cuales dependen. Son los del grupo A los que más abundan en la vida cotidiana.

Hablar de chips hace veinte años atrás era emplear un idioma desconocido. Hoy todo el mundo tiene una idea más o menos general de lo que es un chip, pues estos elementos están ampliamente presentes en nuestra vida cotidiana, incluidos en toda clase de los objetos que nos rodean. Sin embargo una cosa es estar rodeado de chips, y otra muy distinta es que los chips estén dentro de nosotros.
 

En 2005 la Administración de Drogas y Alimentos de EEUU (“Food and Drugs Administration” en inglés o FDA) autorizó la implantación de RFID en seres humanos. Fue en el marco de un programa médico, en el que se buscó a enfermos de alzheimer –gente muy propensa a extraviarse– para monitorearlos y reforzar su seguridad. Ya desde hacia varios años que esta tecnología se aplicaba en animales, creando sistemas para combatir el abigeato o para controlar a las mascotas domésticas, pero en 2005 se atravesó una barrera. No faltaron quienes vieron numerosas ventajas en implantar chips a las personas: almacenamiento de datos clínicos –para que, por ejemplo, en caso de accidentes los médicos sepan que no pueden aplicar tal o cual medicamento al cual es alérgico el accidentado–, impedimento para la suplantación de identidad, localización de desaparecidos, reconocimiento de gente sindicada como terroristas o delincuentes reincidentes, etc.
 
¿Pero nadie vio las desventajas? Aunque no quieran verlas están ahí. Esa eliminación paulatina de la privacidad de la que podrían beneficiarse no sólo las corporaciones capitalistas sino también los Estados, viola un principio básico de las leyes diseñadas por ciudadanos y para ciudadanos: en el ámbito privado no se puede obligar a alguien a hacer lo que no quiere ni se le puede prohibir hacer algo que no está prohibido.
 
Aquí entra en juego una discusión profunda sobre la diferencia entre ética y justicia, pero para no demorarnos en ella retengamos lo esencial y planteemos un ejemplo: nadie nos obliga a estar sanos, pero si queremos, por ejemplo, conseguir un seguro de vida, entonces lo mejor es vivir sanamente, o al menos fingir hacerlo hasta conseguir el seguro. Al demoler la privacidad se demuele también la posibilidad de aparentar. Es cierto que la apariencia sirve para ejercer la mentira, pero es innegable también que sirve para proteger la intimidad, pues nos evita exponer todo eso que somos y hacemos y que, sin dañar a terceros ni atentar contra el bien ciudadano, no deseamos que se conozca públicamente. Y son más los casos en que las personas se encuentran por debajo de su reputación que los casos en las que se encuentran por arriba. En un mundo sin privacidad para conseguir un seguro de vida no basta con parecer sano: hay que estarlo. Y así como uno está si o si obligado a hacer A para conseguir B, también estará obligado a hacer X para conseguir Y. El problema es que esa X puede ser cualquier cosa, siendo la peor de ellas votar –y por tanto legitimar– a un determinado candidato para recibir un beneficio que de lo contrario se nos negaría.
 
Mientras menos privacidad exista más obligados estaremos a hacer lo que se nos dice que hagamos, seremos menos independientes y más homogeneizables, hasta que un día dejemos de ser una sonrisa, un corazón, una voz, un vientre, etc. que remiten en su conjunto a una identidad única e irrepetible, y pasemos a ser un número opaco, una unidad de producción, un ente “sin entidad”. 

Un vecino propone que uno de los peores nidos de delincuentes de San Miguel de Tucumán se llame "Padre Carlos Mugica"

La propuesta "Mugica" para la Villa 90: un insólito proyecto planteado en serio 

En la esquina del pasaje 90 con Marcos Paz hay una pequeña gruta con la imagen de Santa Rosa de Lima. En el otro extremo, sobre calle Santa Fe, se erige un altar a San Expedito. Esos dos lugares son los puntos de encuentro para fumar marihuana, la principal droga que circula por la zona.

"A veces llamamos a la Policía porque se están drogando en la gruta. Pero nos dicen que si no hay alguna víctima, no pueden hacer nada. Igual, cuando les pedimos que se vayan, los chicos nos piden disculpas y se retiran", contó Díaz. 

Oficialmente, el pasaje donde queda la "Villa 90" no tiene nombre. Los vecinos saben que hay iniciativas para bautizar a la cuadra, pero ninguno tiene certeza de cuál es la situación actual. Federico Gerez, uno de los "políticos" de la cuadra, contó que el Concejo Deliberante aprobó llamar al pasaje "Santa Rosa de Lima", y que la ordenanza se encuentra en la Dirección de Catastro. Julio Bustos, por su parte, forma parte de una comisión que quiere que la cuadra se denomine "Padre Mugica". 


Carlos Mugica, retrato de un subversivo olvidable

No hace falta ser “lefebvrista” para señalar que después del Vaticano II, se han  desdibujado conceptos que en otros tiempos eran bien precisos y claros. Ahora muchos creen que cualquier muerto se va derechito al cielo, sin detenerse siquiera en el purgatorio (y habrá que ver si esos tales siguen creyendo en la existencia del infierno). Y lo mismo sucede con el martirio: antes se consideraba exigencia indispensable morir per odium fidei; hoy sólo se requiere morir por la “justicia social”, “por los pobres”, por “el cambio de estructuras” o por “la defensa del ambiente” .

De tal modo, el concepto de mártir se ha bastardeado y secularizado completamente: es “la carnalización de lo sobrenatural”, denunciada hace muchos años por nuestro maestro el Padre Meinvielle, en su gran libro De la Cábala al progresismo.

Como botón de muestra,repase el lector los nombres del “Martirologio Latinoamericano” confeccionado a piacere por los teólogos progresistas, visitando el sitio: www.servicioskoinonia.org donde se encontrará con el cálido rincón de la memoria subversiva (sic).

En la lista de “mártires”, confusa y arbitraria por donde se la examine, figura “de cada pueblo un paisano”, desde “Martín de Porres” (resic), pasando por Artigas y Martí, hasta llegar al General Prats. Entre los argentinos no podían faltar Angelelli, Ponce de León y el capellán montonero Adur.

Desde luego, Carlos Mugica está en la lista de pretendidos mártires de Koinonía: su nombre sirve como ninguno para “la revolución social” y para el “cambio de estructuras”, pero esto no es sorpresa.

Lo grave es que esa pretensión está alentada también desde la misma Arquidiócesis de Buenos Aires, a través de la Vicaría de las Villas de Emergencia, uno de los juguetes favoritos de S.E. Judas B.

El coordinador de la Vicaría es el cura y aprendiz de demagogo José María “Pepe” Di Paola dijo:

Un mártir es un cristiano que da la vida por Cristo y por la Iglesia. Para nosotros, el padre Carlos Mugica es el mártir del equipo de curas de las villas.

Y, al cumplirse otro aniversario del asesinato de Mugica, “Pepe” la siguió así:

Humildemente queremos seguir tus pasos ….

Allá “Pepe” con su “mártir”. Pero Mugica no murió por Cristo y por la Iglesia, sino por su abierta militancia política, cuyas oscilaciones lo llevaron desde Montoneros a López Rega. La voltereta le costó la vida, ignorándose hoy si el crimen fue cometido por sus antiguos compañeros o por la Triple A, aunque la ”historia oficial” se lo achaca a esta última.


Tuvieron que transcurrir largos años para poder tener una muestra de lo que se sabía por escrito acerca de la versión, para nada trasnochada, que afirmaba y daba a entender que el Padre Carlos Francisco Sergio Mugica Echagüe había sido asesinado por elementos de la subversión marxista de los año 70.

Se recordará que la oscura Triple A (Alianza Antiimperialista Argentina, tal su primigenia denominación) nunca se declaró autora del atentado contra el religioso el 11 de mayo de 1974. Sí, en cambio, existieron algunas pruebas documentales del lado de la subversión marxista que mostraron abiertamente su posición respecto a la figura de Mugica, al que calificaban como de "ambigüo", pues, según ellos, no se jugaba por el "pueblo" y sí por la "oligarquía", si bien daba una imagen de padre popular o cercana a los humildes. Veamos una de dichas pruebas que no dejan, a nuestro parecer, margen de error para lo que decimos:

De las publicaciones y órganos de difusión que tenía la organización terrorista Montoneros, una de ellas se llamaba "Militancia". Como editorialistas de Militancia, Eduardo Luis Duhalde y Rodolfo Ortega Peña sacaban a relucir, cada 15 días, sus odios clasistas en pos de la guerra revolucionaria que querían imponer en la Argentina. En esa marejada gráfica reservaban una columna para denigrar, denostar o ultimar -si los terroristas que tomaban las armas se hacían cargo- a eventuales "gorilas" de turno. Esa columna, que era una suerte de "patíbulo literario", era leído con sumo interés por las células de guerrilleros subversivos que planificaban y ejecutaban algún que otro asesinato "justiciero" o "para reivindicar al pueblo", como solían llamarle.

Uno de los desgraciados que desfiló por la columna que tenía como título perenne "CARCEL DEL PUEBLO", expresión muy en boga para la época que era usada, en hechos más concretos y reales, por la banda de delincuentes del ERP cada vez que capturaba o secuestraba a un militar, empresario o sindicalista "gorila", fue el Padre Carlos Mugica, el "cura montonero". Valioso ejemplo de sinarquismo el que se observa aquí, máxime si tenemos en cuenta que Mugica era "uno de ellos", es decir, de los mismos que lo denunciaban y lo condenaban a permanecer cautivo en la "CARCEL DEL PUEBLO"...

A juzgar por las pruebas reunidas, creemos que el número 31 de Militancia se editó luego del 19 de marzo de 1974, y esto es fundamental, aunque no definitivo, para sostener que fueron los delincuentes marxistas de Montoneros los que se encargaron de cegar la vida del Padre Mugica, quien fue muerto apenas unas semanas después de ser condenado en Militancia. El 11 de mayo de 1974 lo ultimaron a balazos cuando salía de la iglesia San Francisco Solano, en el barrio de Villa Luro, Buenos Aires.

La foto que acompaña este posteo es la que salió publicada en la revista Militancia N°31. Se comparaba, ya entonces, a Mugica como un "gorila" antiperonista. Y la nota decía así:


“Dos mil años de política terrena ha enseñado mucho a la Iglesia Católica que es la negación del democratismo interno, sin embargo, comprendió hace muchos siglos, las ventajas de tolerar las distintas corrientes que se forman en su seno. A un ala conservadora y retrógrada se opone siempre un ala liberal progresista. Una jerarquía pro-oligárquica, convive con sacerdotes del pueblo. Están los curas humildes y silenciosos, y están las estrellas publicitadas. A esta última especie pertenece CARLOS MUGICA, super star.

“El padre Carlos (como lo conocen las feligresas de su antigua parroquia de Santa Elena), por el cura Mugica (como le dicen en los ambientes políticos) o Carlitos (como lo llaman los vecinos de Copérnico y Gelly Obes, corazón de Barrio Norte), siempre ha sido un movimientista nato. Como queriendo resumir en su persona todas las corrientes internas de la Iglesia, trata de ser al mismo tiempo un conservador-progresista, un oligarca popular, un cura humilde y bien publicitado, un revolucionario y defensor del sistema. Y así le va con el resultado.

“Lo dicho no es una acusación gratuita. Con su defensa apasionada del celibato eclesiástico y del acatamiento sin protestas a la jerarquía, es tolerado por los pre-conciliares, como “un muchacho rescatable”.

“Su pertenencia al Movimiento de Sacerdotes para el Tercer Mundo, lo refiere a los sacerdotes de avanzada. Su hábitat en el Barrio Norte y sus amistades le permiten no romper los lazos creados en su carácter de Mugica Echagüe. Su labor religiosa en la Villa Comunicaciones lo emparenta con el pueblo. Su condición de colaborador de Bernardo Neustadt en la revista
Extra, le abre las puertas de la contrarrevolución, avalado por su círculo de relaciones (aunque a pedido de algunos amigos como Hermes Quijada). Todo mezclado como en el poema de Guillén.

“LA BIBLIA Y EL CALEFÓN”, diría Discépolo. Ayer misa por Carlos Ramus, luego responso a Bianculli, guardaespaldas de la UOM, y hoy un oficio religioso para Isabelita (siempre queda la excusa que la religión no hace distingos políticos, como si él fuera el único cura de la aldea).

“Como si fuera un corcho, siempre flotando aunque cambie la corriente. Montonereando en el pasado reciente, lopezrregueando sin empacho después del 20 de junio, Carlitos Mugica, cruzado de oportunismo, ha devenido en: “¡Depurador ideológico!”.

“Desde páginas de “
MAYORÍA”, órgano de los ultramontanos Jacovella, con el mismo desparpajo con que escribía en “Cristianismo y revolución”, pontifica sobre la “Alienación ideologista” de nuestra juventud. Con citas a Pascal y del burócrata Zorrilla, rebate en cuatro líneas a todo pensamiento revolucionario y termina preconizando “LA RECONSTRUCCIÓN MORAL DEL HOMBRE ARGENTINO”.

“Y si esto fuera poco, tiene la osadía de negar el aporte de la juventud que desde hace muchos años riega a diario con su sangre el suelo de nuestra Patria dándole el siguiente consejo de pavo infatuado: “que renuncie a buscar la revolución en los libros y ascienda al pueblo asumiendo sus problemas reales” (
MAYORÍA, 19-III-1974).

“Por todo lo expuesto quede Carlos Mugica preso en la cárcel del pueblo, aunque se quede sin asistir al casamiento de la hija de Llambí con Sergio Patrón Uriburu”.


Las publicaciones de las organizaciones subversivas que actuaron en nuestro país, eran de vital importancia para mostrar sus fechorías y actos extremistas. El caso más resonante de éxito macabro alcanzado por alguna publicación del terrorismo local, fue el número de La Causa Peronista donde Mario Eduardo Firmenich y Norma Arrostito explicaban los detalles de la muerte del teniente general Pedro Eugenio Aramburu, aunque eso no fue más que una pantalla, pues muchas de las afirmaciones allí expuestas no fueron reales, dado que Aramburu muere de un paro cardíaco lejos de la quinta de Timote, provincia de Buenos Aires.

En un documental que varias veces pasaron por el canal de aire América 2, el hermano de Carlos Mugica le endilgó al "peronismo la muerte de mi hermano", evitando referirse a las facciones que por entonces habían copado e infiltrado el Movimiento Nacional Justicialista tales como la Triple A y Montoneros. De nuestra parte, el peronismo en sí no tuvo ni la culpa ni la ingerencia en este caso, sino que el crimen sucedió por una pelea faccional, por lo tanto, de poder.

El Padre Carlos Mugica cayó en esa vorágine, y en algún momento le soltaron las sogas. Era, desde luego, un ferviente miembro y predicador de las doctrinas hediondas del Movimiento de Sacerdotes por el Tercer Mundo (MSTM). Desde esa posición llegaba a blasfemar con afirmaciones como las que siguen:

(...)

"Revista 7 Días: ¿Quién es, qué es Dios?

Padre Mugica: Definitivamente, Dios no es una idea sino alguien. Dios es una persona que se entregó totalmente a mí y se dejó matar por mí. Para mí Cristo es mi Señor, mi amigo, mi maestro, mi modelo de vida. Su entrega tiene un valor especialísimo: Dios es un ser que en lugar de servirse del hombre se pone al servicio del hombre y por eso todo hombre que da su vida por los otros sea un ateo, un marxista, o lo que fuere, ése, verdaderamente se une a Cristo...".


(Entrevista de la revista 7 Días al Padre Carlos Mugica, junio de 1972).

Usted, lector, saque las conclusiones. 

FUENTE