La Linajeña - Bandera Auténtica de Tucumán

sábado, 11 de agosto de 2012

Por escasez de vocaciones, las Pequeñas Hermanas Misioneras de la Caridad dejan Tucumán

Entregadas a la atención de los discapacitados desde hace más de 60 años, las Pequeñas Hermanas Misioneras de la Caridad, fundada por San Luis Orione, se van de Tucumán.

Las tres últimas religiosas partieron el miércoles. Les esperan otras tareas, pero en sus propias obras. Renunciaron a festejos y a agradecimientos, que los tucumanos les debemos y mucho. Solo una escueta nota entregada a La Gaceta da cuenta de este "hasta siempre".

Dice la nota que desde los inicios del Pequeño Cottolengo Don Orione, creado a mediados del siglo XX, la comunidad religiosa femenina de la obra de Don Orione estuvo presente. "Hoy, la falta de religiosas jóvenes y el significativo número de comunidades entre Argentina, Uruguay y Paraguay, nos obliga a abandonar ciertos servicios como este, perteneciente a los sacerdotes de la Pequeña Obra, y que continuarán seguramente con la misma y generosa entrega. Muchas religiosas pasaron durante estos años brindando su labor escondida y silenciosa, que ayudó a mantener esta valiosa y maravillosa obra de Dios... Queremos agradecer de manera muy particular y sincera a todas las personas que siempre y de diversas maneras estuvieron presentes acompañando estos años", subrayaron.

Sin duda se las va a extrañar, pero la obra continuará en manos de los sacerdotes. La opción por los discapacitados es el carisma de esta congregación que posee parroquias con tres capillas, un colegio con 1.200 alumnos, y el Cottolengo con 120 internados, explicó el sacerdote Aníbal Quevedo, director de la obra que en Tucumán abrió sus puertas hace 68 años para responder a las necesidades del pueblo.

Indicó el sacerdote que la labor de las hermanas fue invalorable, sobre todo durante los primeros 50 años, porque en esa etapa de inicio el Cottolengo solo atendía a mujeres, pero actualmente es mixto, ya que asiste a 90 mujeres y a 30 varones.

"Las hermanas eran como sus mamás, y hacían las tareas propias de toda madre. El cariño y la atención diaria que necesitaban los niños estaban en manos de las religiosas, siempre", consignó el directivo. Pero los tiempos han cambiado y las hermanas reconocieron que su congregación las necesita para trabajar en las obras propias: "no hay muchas religiosas jóvenes, falta vocación", lamentaron.

La modernización del Estado y sus leyes fueron llenando esos vacíos antes cubiertos por cientos de organizaciones no gubernamentales, congregaciones religiosas, asociaciones de beneficencia y la solidaridad de miles de personas. Ahora los Gobiernos cuentan con empleados especializados, capaces de desempeñarse en casi todas las áreas.

Sin embargo, según el padre Quevedo, en Argentina esto no se da plenamente, motivo por el cual los sacerdotes creen que su obra continuará por largos años. "En países como Estados Unidos, Inglaterra, España e Italia nuestra congregación ya dejó los Cottolengos y los colegios, porque el Estado asumió la responsabilidad la educación y la atención de la discapacidad. Pero Argentina está lejos de esa situación", sostuvo. En el mundo la obra de Don Orione atiende a 2.000 chicos, y en Tucumán a 120 niñas y niños con discapacidad.

La partida de las religiosas del Cottolengo no es un hecho aislado. Hace cuatro años se fueron las últimas religiosas encargadas de atender a las mujeres con causas penales en el Hogar del Buen Pastor. Cambió el sistema carcelario de Argentina y los roles fueron cubiertos por empleados designados por el Gobierno.

Las hermanas del Buen Pastor habían llegado a la Argentina en 1889, fueron las pioneras de una ola de congregaciones semiespecializadas que arribaron desde Europa a pedido de las asociaciones de beneficencia.

Era el fin del siglo XIX y el país las vio llegar con las manos abiertas, a hacer un trabajo relevante en hogares, colegios, cárceles, sala cuna y hospitales.

Sí, los tiempos han cambiado. Pero ellas, las mujeres consagradas a la vida solidaria, enfrentan ahora nuevos desafíos, por ejemplo, las adicciones. "Es una problemática social que aún no está del todo atendida; vamos a prepararnos", admitió la hermana Mónica.

Tras sufrir la violencia cristofóbica, en Rosario de la Frontera entronizan imagen de la Virgen María realizada por Lola Mora

Luego de un año, la imagen original de la Virgen de la Montaña, realizada en mármol por la escultora Lola Mora, fue entronizada en su altar del cerro Termas el fin de semana pasado, en Rosario de la Frontera.

En julio del año pasado un grupo de vándalos daño severamente la imagen. Luego de ser restaurada fue depositada en la iglesia Nuestra Señora del Rosario para su seguridad.

Hoy el altar de la Virgen está protegido por un blinde de cristal laminado y resistente a los golpes y daños que pudiera sufrir. Fue donado por el comerciante local Roberto García.

Unos 500 fieles acompañaron la imagen desde el templo hasta su gruta. “Fue una jornada plena de emoción y de una fe profunda en cada rosarino que participó de la peregrinación”, manifestó el padre Víctor Yurquina.

Informó que, al igual que el año pasado, no habrá fondas, venta de productos ni espectáculos musicales para respetar así la esencia religiosa de este acontecimiento.

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El año pasado unos desubicados se tomaron la atribución de derribar a la virgen del altar, dañando así la imagen; hubo detenidos por este hecho pero nos comentaron que estos se habrían declarado inocentes. 

La pregunta del millón: si no fueron ellos, ¿quién se tomó el trabajo y el coraje para realizar este atentado en contra de la fe católica? El juez que tiene la causa, ¿seguirá investigando para dar con los verdaderos culpables o abran mandado a archivo esta causa?

El día del hecho surgieron varios comentarios donde incluso se sospechaba de los funcionarios del Hotel Termas es decir, la parte política, ya que nos les agradaba que los peregrinos y vecinos que concurrían a la gruta cruzaran por el hotel porque le hacían daño al césped y dejaban basura. 

Otras de las preguntas: ¿por qué los funcionarios municipales rosarinos se guardaron a silencio de este hecho? A la intendente Romula Montero pareciera ser que no le importó esta atrocidad.

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Salta sufre los ruidos molestos y los desmanes ocasionados por los ebrios pendencieros durante las fiestas de la Vírgen de Urkupiña

Devotos de la Virgen de Urkupiña en vergonzosa actitud
La veneración a la Virgen de Urkupiña ya compite en cantidad de fieles con las manifestaciones religiosas más populares y tradicionales de Salta. Se trata de una festividad que se celebra del 14 al 16 de agosto en Quillacollo, provincia importante de Cochabamba, donde según la tradición la Virgen se apareció a una pastorcita.

En la capital provincial, una de las celebraciones más importantes es la organizada por la familia Mendoza de Murillo, que posee en su domicilio un oratorio para venerar a la Virgen. También son importantes las actividades que se desarrollan en el Valle de Lerma y especialmente en Cerrillos.

Salta, por su condición de provincia limítrofe, recibió en los últimos años una fuerte afluencia de inmigrantes bolivianos que influyeron decididamente en la conformación de nuevas modalidades de comercio, como los mercados de pulgas, las ferias americanas, la venta de comida callejera, etcétera. En algunos casos los salteños adoptaron como propias estas costumbres. Lo mismo sucede con la gastronomía, la música, la danza, el lenguaje y, en muchos casos, la moda.

Una de las manifestaciones más fuertes de esta influencia cultural se ve reflejada en la enorme masa de creyentes que se sumaron a la devoción por la popular Virgen de Urkupiña. Hasta hace poco menos de una década esta veneración era casi cerrada y privativa de las comunidades bolivianas residentes en el territorio provincial.

Pero poco a poco el fervor religioso por la imagen fue sumando fieles que hoy pueden contarse por decenas de miles, y que tornan a la típica creencia andina en una de las más notables de la provincia, compitiendo incluso con los cultos a Sumalao o a la Virgen del Perpetuo Socorro.

Si bien la fiesta central tiene lugar del 14 al 16 de agosto, las manifestaciones se extienden a lo largo de todo el mes y, en algunos casos, se prolongan hasta octubre debido a los cientos de fraternidades que, una tras otra, organizan los festejos y desfiles en los diferentes barrios de la ciudad y localidades del interior.

Las peregrinaciones con la sagrada imagen son acompañadas, en muchos casos, por la danza de caporales, tobas, waca waca, pujllay, suri sicuri, morenadas, diabladas, tinkus, kallahudas e inti huayras, que ensayan durante todo el año para ofrecer lo mejor de su arte a la venerada Virgen.

Los desfiles rebozan colorido y trajes exóticos y los altares son rodeados de botellas de agua e imágenes de la Virgen que “van a oír misa” y recibir la bendición de los sacerdotes, que los devotos acogen como símbolo de protección y unión. Durante esos días no hay cambas ni collas, salteños ni jujeños, ricos ni pobres. Es un momento y un espacio de permanente encuentro y confraternidad entre devotos de la Virgen de Urkupiña.

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Un descendiente directo del ilustre Ramón García de León y Pizarro visitó Orán

José de Contreras y Saro, sobrino del último marqués de Casa Pizarro y descendiente directo como nieto en sexto grado del Excmo. Sr. don Ramón García de León y Pizarro, llegó el fin de semana pasado a la ciudad de Orán.

Fue recibido por el intendente Marcelo Lara Gros, y en la tarde se reunió con el obispo Marcelo Colombo.

Es la primera vez que herederos directos regresan a Orán luego de 197 años, dado que el fallecimiento de Pizarro se produjo el 6 de diciembre de 1815, oportunidad en que sus hijos y herederos regresaron al Reino de España.
 
De Contreras y Saro entregó al intendente una copia de la documentación fundacional de la ciudad de San Ramón de la Nueva Orán junto a otras referencias del fundador que se conservaba en su familia. Al respecto subrayó que “esta documentación es de gran valor histórico, y que debe conservarse en la ciudad fundada por Pizarro”.

Esas notas permiten conocer en detalle el proceso fundacional y el origen de la identidad como oranenses. 

Palpalá honró a su santo patrón San Cayetano

Miles de fieles visitaron el martes el monumento al San Cayetano, donde se celebró  el día del santo que cada año convoca a miles de personas. La fiesta de San Cayetano es celebrada por la Iglesia católica cada año el 7 de agosto y es el patrón de las personas que buscan trabajo y los desempleados y es llamado “Padre de la Providencia”. 

La jornada dio comienzo  a horas 7 de la mañana con la misa del peregrino precedida por el padre Matías Martínez, quien en su discurso agradeció a los presentes que acompañaron al santo en su día. Terminada la misa, se realizó el acto cívico consistente en el izamiento del Pabellón Nacional y bandera papal con la entonación del Himno Nacional Argentino.
 
Luego, a horas 10 se llevó a cabo la misa para la familia donde concurrió gran cantidad de fieles que se hicieron presentes en la iglesia San Cayetano. 

Pasadas las 17 salió la imagen de San Cayetano para encabezar la Procesión que recorrió calles principales de la ciudad siderurgia donde miles de creyentes en el santo del Pan y Trabajo al son de oraciones, canciones y aclamaciones en agradecimiento a sus bendiciones y milagros. 

Como todos los años, la gente se acercaba hasta la efigie de San Cayetano para tocarlo y pedirle un poco de apoyo para conseguir o mantener trabajo. Un evento clásico para esta jornada es la feria que acompaña a este tipo de acontecimientos. Se instalaron decenas de puestos de venta de artículos ligados a la religiosidad juntos con puestos de comidas para los fieles religiosos. 

A horas 19, se llevó a cabo la santa misa efectuada por el Obispo Cesar Daniel Fernández, quien fue aclamado por toda la feligresía de Palpalá. El Monseñor agradeció a toda la comunidad por la gran concurrencia masiva de los fieles.

En Tucumán encontraron una cápsula del tiempo enterrada por descendientes de Manuel Basail

El hallazgo

Paró la minicargadora cuando vio el tubo de metal. Recuerda que medía unos 40 centímetros (más o menos) y que para descubrir qué había adentro tuvo que romperlo. El borde derecho del papel grueso que contenía -y que simulaba ser un pergamino- estaba ajado, roto. Lo extendió y leyó: "(...) en el año del sesquicentenario de la Batalla de Tucumán (...) descendientes del abanderado del Ejército (...) teniente don Manuel Domingo Basail, se congregan en esta histórica plaza para depositar (...) un puñado de tierra extraída de donde descansaron sus restos (...)". Abajo había muchas firmas. "Me dio curiosidad y se lo mostré a un compañero que tiene esposa maestra y que sabe de estas cosas. Me dijo que lo guarde, porque seguramente tiene valor histórico", cuenta Vicente Mansilla. Al tubo metálico lo dejó entre los escombros que había estado removiendo con la máquina; al papel lo enrolló de nuevo y se lo llevó.

Ese mismo día lo volvió a desplegar frente a su esposa, Graciela, y a sus seis hijos (de 20, 19, 17, 15, 10 y 8 años). No le prestaron atención. Igual, Vicente lo metió en una bolsa y lo guardó -asegura- para esperar la oportunidad de devolverlo. "Aunque para ellos era un simple papel, a mí me dio la impresión de que algún tipo de valor debía tener", se justifica. Pero lo hace sin soberbia. Porque admite que lo suyo fue pura intuición. Y que el nombre de Basail le sonó tan irrelevante a él como a su familia.

Vicente es un operario municipal de 47 años que está trabajando en la plaza Belgrano desde que arrancó la remodelación, en marzo. Sabe que quienes dirigen las tareas están interesados en rescatar cualquier elemento histórico que sea encontrado entre la tierra removida de un lugar que desborda historia. Por eso, la experiencia de 15 años de obras municipales le permitieron darse cuenta inmediatamente de que lo suyo había sido un hallazgo.

Lo que descubrió es el testimonio de uno de los pocos homenajes que se les rindieron a los héroes de la Batalla de Tucumán en 1962, cuando se cumplió el 150° aniversario del combate. Debido a la convulsión política que sacudía al país hace 50 años (se habían enfrentado dos facciones de militares denominadas "colorados" y "azules"), el general (r) Ricardo Arandía, interventor de Tucumán, había ordenado que no se realizaran actos.

Sin embargo, algunos ya los había hecho: unos días antes del aniversario, los descendientes de Basail (un militar tucumano que portó la bandera patriota durante la batalla; ver "Basail, el abanderado...") y las autoridades del Instituto Belgraniano decidieron honrarlo. Y enterraron un tubo metálico que contenía tierra de su tumba en una iglesia de Río Chico y el pergamino. Lo hicieron unos cinco metros al sur de la pirámide. Allí quedó hasta que Vicente lo encontró.

Manuel Basail, el abanderado del General Belgrano

El 12 de agosto de 1945, los restos del teniente abanderado Manuel Domingo Basail, exhumados de la iglesia de Río Chico, fueron traídos a San Miguel de Tucumán. Se los veló en el Salón Blanco de la Casa de Gobierno, con honores militares. Luego fueron conducidos a Buenos Aires, y colocados junto a las cenizas de Manuel Belgrano, en Santo Domingo.

Muy pocos datos biográficos se tienen del teniente Basail. Se sabe que nació en Tucumán, en 1790, hijo de don José Basail y doña María Josefa Ramos. Consta en la documentación que Belgrano lo designó abanderado del Ejército del Norte, por sus "cualidades y meritoria conducta". Y el 21 de marzo de 1815 lo ascendió a teniente.

Es probable que dejó el Ejército en 1819, cuando se produjo la disolución del mismo tras el motín de Arequito. Ya vuelto a la vida civil, el gobernador Bernabé Aráoz lo designó "Oficial de Tasas" y, en setiembre de 1820 le confió la función de interventor del efímero "Banco de Rescate y Amonedamiento".

Se sabe que se exilió en Chile en la época de Rosas, y se estableció en San Felipe de Aconcagua. El escrito de 1970 de don Hugo Honorio Molina -de donde extraemos estos datos- expresa que allí "se casó con doña Pilar Illanes, tuvo hijos, hizo fortuna y se arruinó, volviendo años más tarde, cuando los tiempos se hicieron propicios, a ampararse junto a su hermano, el presbítero Francisco Basail, párroco de Río Chico". Allí murió el 21 de abril de 1859.

En la Casa Histórica existe una fotografía de Basail, muy retocada, que lo muestra con abundante y renegrida barba. 

La familia salesiana de San Miguel de Tucumán inaugura su templo

Fachada en estilo moderno, más propia de un estadio techado que de una iglesia católica
Don Bosco, el padre de la familia salesiana, debió esperar más de 60 años para tener un templo propio. En el camino, la construcción se interrumpió cuando descubrieron las napas de agua subterránea y fue necesario esperar un par de años antes de volver a retomar las obras.

El diseño original de la planta también cambió varias veces. Tres o cuatro arquitectos se sucedieron. Según cuentan el párroco del templo San Juan Bosco, Miguel Mestre, y el sacerdote Ricardo Escaño, los planos originales pertenecen a Ernesto Vespignani. Era un sacerdote y arquitecto que también diseñó los templos de la orden en Córdoba, Rosario y Buenos Aires.

Vespignani estudió en Italia y fue enviado por Don Bosco a la Argentina con el encargo de que diseñara los edificios que le darían identidad a la orden. Su obra fue prolífica en cuanto a edificaciones religiosas.

Las adaptaciones finales las realizó la arquitecta cordobesa Ana Etkin. Ella le imprimió un marcado estilo moderno.

Hoy, el templo de Don Bosco combina columnas clásicas con un techo abovedado en hierro y madera. Estos cambios en el diseño original respondieron a la necesidad de construir una estructura más liviana en ese gran solar de casi 1.500 metros cuadrados.

En 1948 comenzó a construirse la capilla subterránea o cripta. El proyecto original preveía tres iglesias, una encima de la otra, simbolizando la iglesia purgante (en el subsuelo), la iglesia peregrina (el templo convencional) y la iglesia triunfante (los pasillos altos y el camarín). Esta es una tradición en las construcciones de la Iglesia católica.

Lo que sucedió fue que en medio de las excavaciones para los cimientos afloraron las napas freáticas. Hubo que detener las obras durante varios años porque no existía la tecnología adecuada para drenar y desviar litros y litros de agua que nunca dejaban de salir.

En esa cripta se llegó a formar una suerte de pileta donde el agua alcanzaba más de cuatro metros de agua... casi olímpica.

"En algún momento hasta se dudó de que se pudiera continuar con las obras, pero al parecer la voluntad de Don Bosco era otra", dijo el padre Escaño. En los 90 reiniciaron los trabajos. Mientras tanto, la parroquia continuaba funcionando en lo que había sido el teatro del colegio Tulio García Fernández. Con bombas eléctricas lograron retirar el agua y desviar y canalizar la napa.

Entre 1991 y 1993 se levantaron las paredes; en 1995 se colocó el techo (más liviano para no sumar peso a los cimientos) y hasta 2000 se revocaron las paredes interiores y se puso el piso.

En 2003 se inauguró el gran vitral que se ve desde la entrada. Fue realizado por un artista cordobés, y sintetiza la obra salesiana. En el centro están María Auxiliadora y Don Bosco, los patronos, y hacia los costados, imágenes que simbolizan la escuela, la casa, el patio y la iglesia, pilares de la acción evangelizadora y fraternal.

En 2006 se terminó la fachada, de estilo moderno, y en el templo se recibió la urna con las reliquias de San Juan Bosco. Los gastos de la construcción fueron costeados con rifas, bingos y colectas. Un gran esfuerzo de la familia salesiana.

El año pasado se trasladó el templo desde el teatro al nuevo inmueble casi terminado. Paralelamente, continuaron acondicionándose otras áreas, como el presbiterio, los baños, el depósito y el sagrario de bronce.

"Hasta el domingo se terminará de colocar la cenefa en la parte alta de la fachada, y de pulir los pisos, y vamos a colgar el Vía Crucis que hizo un artista tucumano, ex alumno del colegio", contaron los sacerdotes.

"Es la culminación de un período histórico de muchas marchas y contramarchas, y de esfuerzo. Este templo fue construido en el terreno que donó un salesiano", destacó el padre Escaño.

Después de más de medio siglo la orden de Don Bosco tiene una iglesia acorde con la importancia de su acción en la comunidad. 

Rosario de Lerma: libros de regalo para el Día del Niño

Con la distribución gratuita de más de 8.000 libros de lectura entre los chicos de Rosario de Lerma y una biblioteca móvil que recorrerá los barrios de la ciudad durante todo el mes, se busca generar en la población el hábito de la lectura.

Se trata de una iniciativa de la Municipalidad de Rosario de Lerma. Al respecto, el intendente Sergio Ramos expresó que “buscamos por diversos medios incentivar a los vecinos a adoptar el hábito de la lectura. Un libro puede llevar a nuestros jóvenes en particular a explorar horizontes nunca antes conocidos”.

Las actividades principales se desarrollarán el domingo 26 del corriente, día en que se repartirán los 8.000 libros entre los chicos que concurran al campo deportivo de Buen Retiro, donde se realizará la fiesta central por el Día del Niño.

Aparece una cruz luminosa en el barrio Intersindical