La Linajeña - Bandera Auténtica de Tucumán

jueves, 5 de julio de 2012

Detuvieron en Salta a un jujeño que transportaba numerosas municiones

Un hombre fue detenido esta madrugada, cuando circulaba en contramano por la avenida Entre Ríos. Circulaba en una camioneta Chevrolet, y estaba en estado de ebriedad, según informó la policía. Al revisar el rodado, los uniformados se encontraron con una cantidad llamativa de balas calibre 22 corto, de punta hueca, las que se usan para ocasionar más daño en la víctima del disparo. Además, en la guantera del vehículo estaban varias cajas de proyectiles de distintos calibres, mientras que en el parte izquierda del asiento se encontraban cinco cajas de cartuchos de calibre 16, para escopeta.

El conductor, de 28 años y oriundo de Jujuy, fue trasladado detenido a la Alcaidía, donde será indagado por el magistrado para que explique la procedencia de los proyectiles y en qué los iba a usar.

"Gas Blanco": pretendían meter cocaína al país dentro de una garrafa

Gendarmería Nacional incautó más de 3 kilos de cocaína que estaban ocultos en una garrafa en La Quiaca, sobre el límite internacional fronterizo con Bolivia. La operación estuvo enmarcada en el Operativo “Escudo Norte” diseñado por el Ministerio de Seguridad de la Nación.

El procedimiento, fue realizado por integrantes del Escuadrón 21 mientras realizaban actividades de patrullajes. Los efectivos observaron un ciudadano que ingresaba al país por un paso no habilitado. El mismo se desplazaba en una bicicleta cargando un envase de gas y al aproximarse el personal de la fuerza se dio a la fuga.

Los uniformados pudieron constatar que la garrafa tenía en la parte inferior una soldadura tipo ventana y tras la requisa, hallaron tres paquetes que contenían 3 kilos 180 gramos de cocaína. Seguidamente se procedió al secuestro de la droga.

Tucumanos manifiestan un lamentable desinterés por mantener la limpieza de sus espacios públicos

No sólo ocupa un lugar protagónico en nuestros paisajes. Cuenta con el padrinazgo de miles de personas de todas las edades. A juzgar por su triste popularidad, pareciera formar parte de nuestra idiosincrasia, hasta el punto de que hay quienes hablan de un gen tucumano en esta materia. Más allá de esta especulación, existe una extraña relación entre la basura y nuestros comprovincianos. Ello puede constatarse fácilmente en una recorrida por San Miguel de Tucumán y sus alrededores o un domingo, al concluir la tarde, o el lunes por la mañana en el parque 9 de Julio.

Los envoltorios de galletas, golosinas, conos de papas fritas y botellas de plástico tapizan los alrededores y el interior del lago San Miguel. Las caminerías, escalinatas y sectores con césped se hallan en mal estado. Por ejemplo, el piso de la glorieta que da hacia la avenida Benjamín Aráoz es un peligro para los peatones. Tampoco se divisan varitas o policías que se ocupen de dirigir el tránsito. El titular de Espacios Verdes estimó que al concluir un domingo en el parque deben levantar 30 toneladas de basura, cifra que se triplica, por ejemplo, luego del Día del Niño.

La afición por arrojar desaprensivamente la basura en la vía pública es un problema cultural que sólo se resolverá educando. Está comprobado que las campañas esporádicas de toma de conciencia no dan los resultados esperados. Como propusimos en alguna oportunidad, tal vez, el mismo día de la celebración, patrullas municipales -con el apoyo de entidades ambientalistas- deberían recorrer las zonas donde se reúnen los tucumanos e invitarlos a limpiar el paseo una vez que se retiren, y verificar que así lo hagan. Por otro lado, es imprescindible que haya vigilancia y que se disponga de inspectores que se ocupen de dirigir el tránsito.

De poco servirá el esfuerzo de la Municipalidad, si no se educa a la comunidad. La ciudad es un reflejo de quienes la habitan. Si no nos enseñan a quererla, difícilmente nos ocuparemos de cuidarla y mantenerla limpia.

La fanática hembrista Mariana Vargas: una violadora de la ética profesional que pretende pasar por una perseguida política

Antonio Salvador Sánchez, denunciado penalmente por abuso sexual con acceso carnal a una niña desde los 7 hasta los 14 años, y que luego sufriera un escrache en las redes sociales, como así también en su lugar de trabajo, por parte de la Casa de las Mujeres Unidas por la Lucha, sufrió tal escarnio (fue echado del trabajo, y sufre la condena social) que ahora pretende, con su abogado que oculta el nombre (le hace el escrito pero no lo firma) que se sancione a la abogada Mariana Vargas, profesional referente de los derechos de las mujeres. 


- ¿Cuál es la situación en este momento?

- Me corrieron traslado de una denuncia presentada ante el Colegio de Abogados de Jujuy por una persona que está siendo investigada por abuso sexual. Se trata de un hombre que violó a una nena desde los 7 a los 14 años. Ella pudo denunciarlo ahora, a los 25 años, porque recién se dan las condiciones. Y nosotras desde el movimiento de mujeres decidimos acompañarla. Ella hizo la denuncia hace 8 meses, pero el fiscal no lo imputó y pide testigos oculares de la violación, lo cual es imposible en la mayoría de los casos de este tipo, con lo cual nosotras suponemos que no va a acusarlo. Frente a esta resistencia de la justicia a procesarlo, se decidió hacer esta campaña de escraches. A partir del caso de Romina Tejerina me llegaron muchísimas denuncias de abuso sexual que estoy llevando adelante, pero no todas se hacen públicas. Sólo las que no avanzan. Es una herramienta del movimiento de mujeres para instalar la condena social cuando la justicia no actúa. Es una estrategia que tuvo mucho éxito en el objetivo buscado de generar conciencia social. En el caso de este hombre, Antonio Sánchez, se logró que la empresa lo echara.

- ¿Cuándo y cómo fue el escrache a Sánchez?

-  Fue el 14 de junio en una concesionaria de autos en la que él trabajaba. Yo no estaba ese día en Jujuy, sino en Buenos Aires, en una audiencia pública en el Parlamento. Las chicas pegaron afiches y repartieron información en el vecindario. No se atacó a la empresa porque en ésta no sabían que Sánchez estaba denunciado por violación. Pero resulta que Mario Mallagray, presidente del Colegio de Abogados de Jujuy, es el abogado de esta concensionaria. Entonces me cruzó unos días después en Tribunales, me pidió hablar en privado y nos quedamos en una escalera, y empezó a los gritos, fue escandaloso.

- ¿Qué te cuestionó?

- Que yo como abogada no podía hacer el escrache porque viola el principio de inocencia de una persona que no fue condenada. Y que la empresa era intachable y no podía ser que la acusáramos de encubrir al violador.