La Linajeña - Bandera Auténtica de Tucumán

sábado, 30 de junio de 2012

La perversa necrofilia de los derrotados se impone en Tucumán

Luego de las discrepancias y la polémica, en la bancada oficialista llegaron a un acuerdo. Los proyectos de ley para que el centenario edificio de la ex Brigada de Investigaciones de la Policía se convierta en un sitio de memoria ya tienen dictamen de comisión, indicó el legislador alperovichista Ramiro González Navarro, autor de la iniciativa. De esta manera, el PJ descartó la idea del vicepresidente del bloque "Tucumán Crece", José "Gallito" Gutiérrez, partidario de demoler el inmueble.

A principios del siglo pasado, el arquitecto belga Alberto Pelsmaekers diseñó la dependencia policial, situada dentro del predio de la Cámara. En 1999 los uniformados se trasladaron a otra base. Y nueve años después, cuando se proyectaba la construcción del nuevo parlamento, la Justicia Federal ordenó que se respetara la histórica fachada.

El 24 de abril de este año, "Gallito" Gutiérrez propuso la demolición del inmueble, al que calificó como un "símbolo del horror que se vivió en la dictadura". La iniciativa generó la reacción de organismos de derechos humanos, de arquitectos y de opositores. Incluso, en el propio bloque oficialista había muchos legisladores en desacuerdo. Así, González Navarro (con el apoyo del presidente de la bancada, Roque Álvarez) confeccionó dos proyectos de ley para darle otro espíritu a la antigua construcción.

Por un lado, la Provincia se adherirá a una norma nacional que declara "sitios de memoria" aquellos lugares que funcionaron como centros clandestinos de detención durante la última dictadura militar. En paralelo, se le dio dictamen a una propuesta que apunta a la revalorización de la ex Brigada. "Funcionará como un espacio destinado a la reflexión y a la memoria", dijo González Navarro.

El legislador añadió que también está prevista la creación de una comisión que se abocará a este trabajo, y que estará integrada por funcionarios de varias áreas del PE, por dos legisladores y dos representantes de organizaciones de derechos humanos. "Esto garantiza la plena participación de distintos sectores", afirmó el alperovichista.

Penoso estado del Cristo del cerro San Javier

Estatua de Cristo en Tucumán llena de musgos y deteriorada (izq.) y Estatua de Cristo en Río de Janeiro conservada en perfecto estado (der.)

Sobre Jorge Noceti o cuando la cultura cae en mano de bárbaros

El secretario de Turismo y Cultura de la provincia, Jorge Noceti, contestó con un “Jujuy es pobre” al explicar los motivos por los cuales el Archivo Histórico de Jujuy continua funcionando en una situación de gran precariedad y sin que pueda resolverse la construcción de su edificio propio, adecuado para conservar los valiosos documentos que integran su acervo.

La afirmación de Noceti se escuchó anoche en Culturarte, durante la presentación del libro “Jujuy en sus documentos”, recopilación del Archivo Capitular de Ricardo Rojas, con selección y prólogo a cargo de Viviana Conti.

Después que el público hiciera preguntas a Conti, Noceti se ubicó al lado de la historiadora para presentar la reedición e hizo varios anuncios, como por ejemplo que los cuatro tomos del Archivo Capitular, que el Gobierno debió reeditar por ley de la Legislatura de Jujuy con motivo del Bicentenario de la Bendición y Jura de la Bandera, se realizará pero no dijo cuándo.

En un momento dado, desde el público –integrado por historiadores, docentes y estudiantes- se le planteó la situación del Archivo Histórico de Jujuy que funciona en un local alquilado de pequeñas dimensiones, lo que hace que no se puedan recibir más piezas que deben integrarse al acervo y que haya centenares de documentos en el piso, sin poder guardarse en lugares adecuados.

El secretario dijo que ya se tiene el terreno donde se construirá el edificio (Alto La Viña) y que también está realizado el proyecto por la Dirección de Arquitectura, pero señaló que el Estado provincial no tiene dinero para ejecutar la obra y que tampoco puede hacerlo la Nación, menos ahora con los problemas que aquejan a la economía del país. Cuando se le preguntó si, entonces, se habían encarado gestiones para conseguir que organismos internacionales hagan la inversión, Noceti terminó reconociendo que nada hizo en ese sentido. Dijo que la responsabilidad no es solamente del Gobierno sino de todos los jujeños y aseguró que en todo el mundo los archivos son ayudados por organizaciones no gubernamentales, destacando que en Jujuy hay un grupo de amigos que colabora con el Archivo Histórico. También anunció que se habían comprado dos scanner para digitalizar los documentos.

Poniendo fin a los comentarios del público que se hacían escuchar abogando enfáticamente por la obra para el Archivo, Noceti afirmó: “Qué vamos a hacer, Jujuy es pobre”.

Concejal salteño se ensaña contra el pasado hispánico de la Argentina

La próxima semana ingresará al cuerpo legislativo el proyecto de Tomás Rodríguez para cambiar de nombre a la avenida "Virrey Toledo" por el de "Bicentenario". "Ningún pueblo soberano venera a sus invasores", sostuvo el concejal.


¿POR QUÉ RECORDAR EL GOBIERNO DEL VIRREY TOLEDO? (1569-1581)

El gobierno de Francisco de Toledo señala la consolidación definitiva de la administración colonial y en general de las bases institucionales por el resto del periodo virreinal. Destaca la visita general al virreinato entre 1570 y 1576.

Durante este periodo, Toledo se preocupó por legislar sobre la situación del indígena peruano, las ciudades y la minería. Reglamentó el sistema de la mita minera, especialmente en que Huancavelica quedó incorporada al patrimonio real. También estableció la reducción de los indígenas en poblados de tipo occidental, proceso que se había iniciado anteriormente, lo cual facilitaría la tasa y el cobro del tributo. Igualmente dictó ordenanzas sobre las ciudades, muchas de las cuales fueron objeto de mejoras, como Huamanga, Cusco y Lima. Promovió la investigación sobre el pasado inca, a través de las "Informaciones" y el encargo a Sarmiento de Gamboa para escribir la "Historia Indica". En el aspecto político, Toledo consideró necesario acabar con el reducto inca de Vilcabamba, para lo cual organizó una incursión militar. Consiguió capturar al último inca Túpac Amaru, al cual ordenó decapitar, siendo esta demostración de poder innecesaria. 

El gobierno toledano fue decisivo para la cimentación de la vida colonial peruana. En esos años, el pirata inglés Francis Drake atacó la costa del virreinato. Otras obras de gobierno fueron la reorganización de la universidad de San Marcos y el establecimiento de la Inquisición.

FUENTE

¿Quién era Her­nando de Lerma?. Según Roberto Levi­llier el fun­da­dor de Salta nació en Sevi­lla, posi­ble­mente en el año 1550, siendo sus padres Don Gon­zalo de Mira­bal y Doña María de Lerma.

Era cos­tum­bre, enton­ces, que los hijos se los ins­cri­biera con el ape­llido del padre o de la madre. Cursó sus estu­dios en Usura y luego en la Uni­ver­si­dad de Sala­manca donde se gra­duó de licen­ciado en Dere­cho. Ape­nas reci­bido se radicó en Lima donde con­trajo enlace con Doña María de Que­sada, con quien no tuvo descendencia.

El virrey del Perú Don Fran­cisco de Toledo lo des­te­rró envián­dolo a España pero, el 13 de noviem­bre de 1577, el rey Fer­nando II lo designó gober­na­dor del Tucu­mán. En ese enton­ces tenía fama de con­tra­dic­to­rio, arbi­tra­rio y vani­doso. Se lo acu­saba que bus­caba única­mente su con­ve­nien­cia. Al retor­nar a Lima, en abril de 1579, se encon­tró con el virrey Toledo, haciendo uso de sus facul­ta­des ya había desig­nado gober­na­dor a Don Pedro de Arana quien no se había hecho cargo dem sus fun­cio­nes. Lerma, ni lerdo ni pere­zoso, exi­gió el cum­pli­miento del man­dato real.

El 17 de junio de 1580 llegó a San­tiago del Estero, capi­tal de la gober­na­ción del Tucu­mán, carac­te­ri­zando su pri­mer año de gobierno como ver­dugo de su ante­ce­sor Gon­zalo de Abreu y Figue­roa como de per­se­guir a los clé­ri­gos que se opo­nían a sus abusos.

Durante su segundo año de gobierno se ven cris­ta­li­za­das las exi­gen­cias del virrey Fran­cisco de Toledo en el sen­tido para que debía fun­darse una ciu­dad en el valle de Salta como punto de con­so­li­da­ción de los cen­tros ya pobla­dos y de defensa de las tri­bus hos­ti­les que habi­ta­ban esta región tan impor­tante para las expe­di­cio­nes que unían el Perú con el Plata.
 
Dice la pro­fe­sora Olga Chie­ri­cotti que la fir­meza y per­sis­ten­cia del virrey Fran­cisco de Toledo y Figue­roa por con­se­guir el sur­gi­miento de la nueva ciu­dad hizo afir­mar a muchos his­to­ria­do­res que Toledo fue el ver­da­dero fun­da­dor de Salta.