La Linajeña - Bandera Auténtica de Tucumán

lunes, 18 de junio de 2012

Una oficial de policía sufrió un brutal ataque en el barrio Limache a manos de dos drogadictos

“Pensé que me mataban, tengo mucho temor”. Así comenzó su triste relato la agente de policía Daniela Casco Aleman (24), con lágrimas en sus ojos, mientras recordaba lo ocurrido el pasado miércoles en una calle oscura del barrio Limache, ubicado en la zona sur de la ciudad de Salta.

Ese día, como casi siempre, caminaba a las 6 rumbo a la parada de ómnibus que la deja a pocas cuadras de la Jefatura de Policía, donde se desempeña. Pero en esta oportunidad, cuando transitaba por la etapa cinco, fue interceptada y atacada por dos maleantes.

“Recuerdo que los vi cuando ya estaban detrás de mí y, en ese instante, uno me dio una trompada en la cara que me hizo caer al suelo. Cuando ya estaba en el piso, uno de ellos dijo: ‘Sacale el fierro, la hagamos boleta’, mientras que el otro intentaba bajarme los pantalones para violarme”, describió a El Tribuno la mujer, quien vivió minutos de pesadilla que parecieron una eternidad.

“Afortunadamente había un hombre parado en una esquina que observó todo y cuando le grité para pedir auxilio, los delincuentes se asustaron y salieron corriendo”, dijo Aleman.

Al ser consultada sobre la fisonomía de los atacantes, la agente dijo: “Lo único que me acuerdo es que estaban vestidos con prendas oscuras y tenían cuellos polares que cubrían partes de sus rostros”.

Más allá del relato de la uniformada y del testimonio del testigo ocasional que presenció el indignante hecho, aún no se registraron detenidos ni demorados, aunque según informaron fuentes policiales, un grupo de jóvenes patoteros y adictos a la pasta base de cocaína son los señalados como posibles autores del suceso y serán apresados en las próximas horas.

“Desde enero, mi marido, que también es policía, y yo vivimos en el barrio Limache. Durante todo este tiempo recibimos diferentes amenazas de parte de los jóvenes de la zona, quienes tienen un rechazo muy grande hacía las fuerzas de seguridad”, comentó la damnificada.

Una vez más Beatriz Rojkes de Alperovich manifestó publicamente su odio y su desprecio contra los desposeídos

La Senadora Beatriz Rojkés de Alperovich no para de sorprender cuando habla. Esta vez salió a la luz una curiosa declaración que hizo a una madre de un muchacho ahorcado por su adicción al paco en Junio de 2010.

La mujer solicitó una audiencia una semana después de la muerte de su hijo para pedir medidas gubernamentales para combatir el flagelo: “Se ahorcó por los efectos que hicieron las drogas en su cabeza. Tengo un nieto que se droga y no puedo sacarlo. En Tucumán, como en la mayoría de las provincias, no hay servicios de salud para tratar a los adictos ni centros de rehabilitación”, relató Dora Ybañez.

Beatriz Rojkés le respondió: “Al menos ahora, Dora, vas a poder dormir tranquila, porque tu hijo no está más en la calle”.

Dora recuerda el momento: “Yo le solicité una reunión. Ella me palmeó y me dijo eso, y llamó la atención de los presentes. Jamás me voy a olvidar, pero le pido a Dios que la perdone”, explicó Dora.

Y agregó: “Esta es la gente que nos gobierna y que tiene que velar por nuestro futuro. En qué manos estamos si le dicen cosas así a la madre de un chico muerto”

“Mis hijos y mis nieto están abandonados por el Estado, porque no hay nadie que se ocupe de recuperar adictos en la Provincia. Se están dejando morir”, indicó Dora, nucleada en Madres de la Esperanza y Madres del Pañuelo Negro. 

Gobernantes bolivianos cubren demandas de ciudadanos argentinos ante el abandono de las autoridades

Resulta llamativo que los jóvenes estudiantes del colegio 5.059 de la localidad oranense de Aguas Blancas que participarán del torneo Evita de Orán vistan indumentaria donada por la alcaldía de la ciudad boliviana de Bermejo.

Es más, las camisetas con las que representarán a su localidad llevan estampado en el pecho el escudo de esa ciudad con la leyenda: “Gobierno municipal de Bermejo”. De pasar a la siguiente ronda deberían representar a Salta en la instancia nacional, con la misma indumentaria.

Más allá del hecho concreto, resulta toda una simbología y un llamado de atención, ya que atenta contra el sentido de pertenencia de toda una comunidad que desde hace mucho tiempo reclama mayor atención de las autoridades argentinas y se ve cada vez más seducida por la pujanza de las ciudades bolivianas.

“Sentimos que no nos tienen en cuenta en Orán. Muchas veces pensamos que nos consideran un barrio más. Los chicos se cansaron de pedir ayuda en la Delegación municipal y al no recibir respuestas decidieron hacerlo en Bermejo, que les resolvió el problema de inmediato”, manifestó la madre de un alumno.

Los estudiantes contaron, además, que hasta el momento en que recibieron la donación de Bolivia usaban unas viejas camisetas que Orán les había provisto hace cuatro años atrás y que por el uso y los sucesivos lavados estaban en precarias condiciones.

Son siete los equipos de fútbol y voley, entre otras disciplinas, que participarán del certamen. Están integrados por jóvenes de 13 a 18 años.