La Linajeña - Bandera Auténtica de Tucumán

sábado, 31 de marzo de 2012

Se desarrolla el via crucis más lárgo del mundo entre Formosa y Salta

Desde ayer y hasta el próximo lunes se desarrolla sobre la ruta nacional 81 una nueva edición del vía crucis más largo del mundo, que une desde hace 15 años los pueblos comprendidos entre la capital de Formosa y la localidad salteña de Capitán Pagés. Con una extensión de 501 kilómetros, la peregrinación gestada por el obispo Raúl Marcelo Scozzina, quien falleció el 11 de junio de 2011 a los 89 años, fue incluida en el Libro Guinness de los Récords.

El Centro del Oeste Formoseño, entidad que reúne a residentes de la vecina provincia en Salta, cursó una invitación a quienes deseen sumarse a esta manifestación que resume las historias, costumbres, vivencias y esperanzas hermanadas a uno y otro lado de la línea Barilari. “Allí donde se unen nuestras provincias se levanta el símbolo de nuestra fe, la cruz, que nos representa a Cristo y con él los sacrificios de la humanidad, siendo siempre una luz de amor, paz, esperanza y unión de los pueblos”, remarcó el Centro.

Desde aquel primer vía crucis que encabezó en 1998, Scozzina acompañó los rezos con sensibles reclamos de los “pueblos de la línea”, llamados así por su origen como estaciones del hoy inactivo ramal C-25, que corre paralelo a la ruta 81.

Braulio Justiniano, un maestro jubilado que nació en la localidad formoseña de Las Lomitas y tiene echadas raíces en Salta desde hace ya casi medio siglo, aseguró que no faltarán plegarias este año “para que Dios ilumine a nuestras autoridades y veamos correr nuevamente los trenes desde Embarcación a Formosa en el menor tiempo posible”.

La marcha de los peregrinos se inició el jueves, a las 18, en la capital formoseña y culminará el lunes, al mediodía, en el límite de ambas provincias, donde se erigió una de las 14 cruces de madera desnuda que marcan las estaciones del vía crucis, con nobles especies del monte chaqueño, como el algarrobo, el quebracho y el palo santo.

Este año se hará extrañar la presencia de Scozzina, cuyos restos fueron llevados en noviembre de 2011 a Campo Alegre, en cumplimiento a un pedido que el prelado dejó expreso en su testamento.

El pueblo norteño peregrina hacia el santuario de la Virgen de Copacabana en Punta Corral

Un nutrido grupo de devotos y promesantes de la Virgen de Copacabana de Punta Corral, inició el jueves pasadas las 10, la peregrinación hacia el santuario ubicado a unos 30 kilómetros de esta localidad y a más de 3.000 metros de altura, de donde regresará trayendo la sagrada imagen el Domingo de Ramos.

Esta pequeña localidad ubicada a unos 40 kilómetros al Norte de San Salvador de Jujuy, vive una de sus festividades religiosas más importantes del año y la más convocante del Norte argentino, debido a la gran cantidad de feligreses que llegan para ascender hasta el santuario o recibirla el domingo en el pueblo. 

El padre Marcelo Churquina encabezó la columna de caminantes que llegó la noche del jueves alrededor de las 22 al santuario, donde realizó las confesiones a los feligreses que desde hace 15 días comenzaron a ascender, aunque la mayoría de ellos lo hizo el viernes principalmente desde la tarde. Junto al sacerdote ascendieron también, los integrantes del conjunto folclórico humahuaqueño Cacharpaya interpretando un repertorio con obras musicales litúrgicas y en el santuario animarán los oficios religiosos.

Coincidiendo con el inicio de la peregrinación, estuvo el director Provincial de Desarrollo Agrícola Forestal, Hugo Issa, quien junto al comisionado municipal Hugo Mamaní el director del SAME 107, Juan Carlos Menichetti y médicos de la Dirección de Emergencia de Tucumán, a través de un sencillo acto al inicio del camino a Punta Corral, presentó los ejemplares de molle plantados en ese sector como también en la zona donde se ubican las carpas de venta de comida regional y a orillas de la ruta en sectores de estacionamiento.

Lo que se inició aquí, fue un proceso de arbolado con especies nativas con el objetivo de brindar protección a los peregrinos y concientizar de la importancia que posee en la protección del medio ambiente; en esta oportunidad se plantó más de 100 ejemplares que quedarán a cuidado de la Comisión Municipal y de la comunidad. Se plantó las especies molle (típica de la región andina de América del Sur, adaptada a la zona y con el propósito de recuperar la identidad y la flora nativa) y sauce.

Tucumanos se oponen a los simulacros históricos

Durante la mayor parte de su existencia, a nuestra provincia no le interesó conservar sus monumentos históricos. Los fue demoliendo sin que nadie se incomodara. Cuando se echó abajo el Cabildo en 1908 para construir la Casa de Gobierno, el único comentario que apareció en el diario "El Orden" se limitaba a elogiar el plano del edificio condenado que acaba de ejecutar Antonio Gattamora, de Obras Públicas: iba a servir, decía, como "un nuevo documento histórico de interés".

Tampoco se alteró nadie en 1904, cuando la Casa Histórica de la Independencia fue derrumbada sin contemplaciones para reemplazarla por un pabellón que cubriera el único vestigio salvado: el Salón de la Jura. El monumento colonial se transformaba así en algo lujoso, más acorde con la pujante Argentina "de los ganados y las mieses".

Sucede que ahora, en los tiempos recientes, han empezado a aparecer muestras extravagantes de un cariño mal entendido hacia los inmuebles famosos. En Famaillá se han construido réplicas de la Casa Histórica y del Cabildo ¡de Buenos Aires!. En la avenida Adolfo de la Vega, una empresa comercial ha levantado un frente de la Casa Histórica. Y en La Gaceta del 18 de marzo pasado, leemos que se erigirá en Bernabé Aráoz y Bolívar, una "casita de Belgrano", que supuestamente imitará la que habitó el prócer en la segunda década del siglo XIX. Será usada como "espacio cultural".

Sin ánimo de ofender a nadie, considero que esas supercherías son una falta de respeto. Los edificios históricos tienen en sí mismos un valor simbólico, que no debe ser vulnerado con la instalación de "versiones" de ellos en cualquier parte.

Podría alegarse que la Casa Histórica es, últimamente, una reconstrucción ejecutada en 1942-43. Pero sucede que tal reconstrucción se ejecutó en torno a un resto existente -el Salón de la Jura- y que se usaron los planos originales, fotografías de época y cuanto elemento de esos tiempos se pudo obtener, con una exactitud y fidelidad que hasta hoy se exaltan como ejemplares en la materia.

Pero una Casa Histórica en Famaillá, más otra en la avenida Adolfo de la Vega, carecen de esas justificaciones. Y qué decir de una "casita de Belgrano" en el barrio sur.

En primer lugar, porque el aspecto que se va a darle (según la maqueta difundida por la Municipalidad) es, lisa y llanamente, un invento.
De acuerdo a la documentación, la vivienda de Belgrano debió erigirse entre fines de 1814 y comienzos de 1816. El 23 de noviembre de este último año, el general informaba al Cabildo que, pensando que "los terrenos que circundan la Ciudadela" eran de propiedad fiscal, "determiné se labrase a una cuadra de distancia (de la Ciudadela) y con otra de circunferencia, una Casucha para mi habitación".

Agreguemos que la fortaleza en forma de estrella llamada Ciudadela (levantada por San Martín en 1814), según la investigación de Manuel Lizondo Borda comprendía "cuatro manzanas de terreno, justamente las cuatro situadas en la actualidad entre las calles Jujuy por el este, Alberdi por el oeste, Bolívar por el norte, y avenida Roca por el sur, quedando su centro en el cruce de las calles Rioja y Rondeau, que quedan adentro".

Belgrano residió en sus inmediaciones, salvo los intervalos de sus campañas, hasta febrero de 1820, época en la cual -pobre, enfermo, desengañado- emprendió el viaje a Buenos Aires, donde fallecería el 20 de junio.

Catorce años -retengamos la fecha- después de alejarse Belgrano, o sea en 1834, el joven Juan Bautista Alberdi regresó a su tierra natal por unos meses. En la "Memoria descriptiva sobre Tucumán" (un folleto de 29 páginas estampado en la imprenta porteña de La Libertad y dedicado al gobernador Alejandro Heredia), narraría su nostálgico recorrido por los alrededores de esa ciudad que no visitaba desde hacía diez años.

El vagar lo llevó a la zona de la Ciudadela, donde en su niñez había recibido las simpatías del general Belgrano. Expresa textualmente: "ya el pasto ha cubierto el lugar donde fue la casa del General Belgrano, y si no fuera por ciertas eminencias que forman los cimientos de las paredes derribadas, no se sabría el lugar preciso donde existió".

Es decir que hace 128 años, contando desde hoy, ya no quedaban, de la "casucha" de 1816, sino unos montículos que se alzaban del piso. Y como ese edificio no fue registrado en dibujo o pintura alguna que se conozca, ni tampoco en fotografías (que recién llegaron al país en 1845 y a Tucumán una década más tarde), la verdad inobjetable es que nadie sabe el aspecto que presentaba la humilde vivienda del vencedor de la batalla de Tucumán.

Esto no fue obstáculo para que la mitología popular, desde los años del Centenario en adelante, empezara a señalar como "la casa de Belgrano" uno de los tantos edificios de adobe con techo a dos aguas y galería, que se alzaban en las cercanías de la plaza Belgrano.


En una nota de la revista "Caras y Caretas" del 19 de junio de 1920, el periodista Rodolfo Romero -radicado en Tucumán- apuntaba que cuando se hace "historia sin documentos", las deducciones correspondientes "pueden resultar exactamente lo contrario de la verdad".

Tan adecuadas advertencias de Romero no evitaron que el pintor Honorio Mossi dedicase al supuesto local belgraniano, en 1921, un óleo titulado "Cuartel (sic) del General Belgrano en la Ciudadela": se lo conserva en el Museo Provincial de Bellas Artes "Timoteo Navarro". Una imagen similar registró el pobre dibujo de firma ilegible incluido por el presbítero Jorge Bekier, en 1962, en sus "Recuerdos históricos vinculados con Manuel Belgrano en San Miguel de Tucumán". Agregaba Bekier inclusive un planito sobre la ubicación de la (falsa) casa, en calle La Madrid llegando a Bernabé Aráoz, con el testimonio de un vecino que recordaba haber visto el edificio en cuestión hacia 1922.

Si existe total incertidumbre sobre el aspecto que presentaba "la casucha", esa incertidumbre se extiende también al lugar donde la misma se encontraba.

En 1884, don Marcelino de la Rosa -apoderado de la hija de Belgrano y administrador del terreno- aclaraba, en el diario local "La Razón", que la propiedad del creador de la bandera "se encuentra al sur y a continuación de la Casa de Jesús" (hoy Colegio de las Esclavas), en donde se ven aún algunos vestigios de su casa y un pozo de balde". Y que "en 1859, al decretar el gobierno la formación de la plaza Belgrano, se le expropió en parte dicho terreno, quedando, según el plano levantado entonces por ese motivo, irregular; pues le quedaba una lonja en la parte norte, media cuadra al poniente y otra lonja al sur, hasta la altura de la pirámide, de manera que la plaza Belgrano está intercalada en dicho terreno".

Los "vestigios" deben ser los que había divisado Alberdi medio siglo atrás.

No parece aventurado calificar a la construcción anunciada de absolutamente poco seria, desde el punto de vista histórico, en cuanto a la forma y en cuanto al emplazamiento. Agrego que esta superchería puede tener consecuencias dañosas insospechadas: es muy posible que, con el paso de los años, vaya pareciendo auténtica a quienes no conocen los antecedentes. No es el modo adecuado de marcar los hitos históricos en una ciudad.

En San Antonio trabajan para revalorizar el Camino Real

En el marco del Bicentenario del Exodo Jujeño, la Comisión Municipal de San Antonio puso en marcha un ambicioso proyecto que apunta a revalorizar el antiguo camino real que atraviesa el departamento.

La comisionada Juana Sandoval explicó que "este camino real comunicaba a los virreinatos del Alto Perú con el Río de la Plata y cuya traza recorría la Quebrada de los Sauces, el paraje La Cabaña, El Carril, Huaico Hondo, Popayán, Loma Atravesada y Los Alisos, en el departamento San Antonio". Agregó que el proyecto de revalorización cuenta con el apoyo de la Secretaría de Cultura y Turismo de la Provincia.

Por su lado, el secretario de Turismo municipal, Darío Zambrano, destacó que "durante esta gestión ya se han realizado algunas actividades a fin de revalorizar esta traza vial como lo es la Marcha Patriótica que todos los años se realiza con destino a la provincia de Salta y viceversa; y que cuenta con la participación de agrupaciones gauchas de la zona y operadores turísticos que ven un potencial importante para el desarrollo de actividades como turismo rural, eco-turismo, trekking, ciclo-turismo y cabalgatas".

Soledad Ortega, responsable del área Cultura, subrayó que "en esta primera etapa se realizará un relevamiento completo sobre los atractivos, tanto naturales como culturales, ya que en el mismo se encuentran sitios arqueológicos que determinan que este camino ya era utilizado por los primeros aborígenes que poblaron este territorio". Para que la iniciativa tenga el éxito esperado, invitó a sumarse a quienes tengan “inquietudes, historias y todo dato que aporte a enriquecer este proyecto”.