La Linajeña - Bandera Auténtica de Tucumán

miércoles, 28 de marzo de 2012

Guerra urbana: nuevo ataque contra la policía en el Barrio La Unión

El puesto policial de Bº La Unión fue atacado nuevamente por patotas anoche cerca de las 23 hs. Este es el quinto ataque que sufre la dependencia, que está instalada en el Centro Integrador Comunitario de la zona, desde que fue creada por el Ministerio de Seguridad hace apenas unos meses.

El hecho se produjo cuando aproximadamente 40 personas comenzaron a insultar y luego a lanzar piedras y cascotes a la dependencia en donde se encontraban 4 efectivos cumpliendo sus funciones.

Ante el ataque, los efectivos decidieron resguardarse en la dependencia y esperar la llegada de refuerzos ya que sólo eran cuatro frente a una patota de 40. No se registraron heridos ni detenidos.

Desamor a la mexicana: una mala telenovela en Cafayate

Injuria contra el hombre argentino



Los testigos

Los dueños y empleados del local dicen que su testimonio es falso y sus amigas, las que fueron con ella, Walkiria Lerena y Ximena Godoy, no salieron a defenderla. La primera, al ser interrogada por El Tribuno, no quiso fotos, se puso como loca y espetó: “Es mi amiga, pero no estuve en ese baño y no sé lo que pasó. No pongo las manos al fuego por nadie”. La otra, desapareció de Cafayate y nadie sabe dónde está.

Por su lado, el dueño del bar, Marcos Vélez, habló también con El Tribuno: “Kena y su marido vienen muy seguido al pub desde hace dos años. Esa noche fue la primera vez que lo hizo sola. Llegó aproximadamente a la 1.30. Justo ese día era el cumpleaños de mi esposa por lo que me retiré temprano y me la encontré en la puerta. Me preguntó si iba a volver y le respondí que no, a lo que dijo ‘qué lástima porque hoy vine sola’. Me molestó su comentario pero no le di mucha importancia y me fui”.
 
“Al día siguiente, la Brigada de Investigaciones fue a mi casa y me informaron sobre la denuncia, me dijeron que tenían que hacer una inspección; no entendía nada. Fuimos al pub, me contaron todo, sacaron fotos y revisaron las instalaciones”, confesó. “Cuando se fueron, inmediatamente llamé a los chicos que trabajan conmigo para preguntarles. Todos se sorprendieron porque la noche transcurrió con total normalidad y Kena se había quedado hasta el cierre”, dijo. “Fernando Murúa es habitué y ya la conocía a la mexicana; se vieron muchas veces en el pub, donde ella se hizo amiga de Walkiria y Ximena”, agregó.

“Esa noche Fernando vino junto a unos amigos. A eso de las 3 se fue a arreglar el baño de mujeres porque estaba trancado; siempre hace algunos trabajos en el lugar. Fue ahí cuando Kena entró. El nunca se escondió como ella dice, además el lugar es muy chico y Fernando mide más de 1,90 metros. Según lo que nos contaron algunos clientes que estaban sentados frente al baño y lo que nos dijo Murúa, la mujer entró y cuando lo vio agachado trabajando le tocó la cola y cerró la puerta”, explicó. “Hace dos días apareció una nueva testigo, se llama Olga, y vino por cuenta propia. La mujer dijo que quiso entrar al sanitario y que desde el interior Kena contestó que estaba ocupado y que no estaba sola. A los pocos minutos salió él, y Ximena y Walkiria entraron al baño y se escuchaban muchas risas. Antes de eso, otros clientes que estaban sentados junto a ellas en la barra escucharon cuando las tres se reían y le decían que se le acercara a él de una vez”.
Por otra parte, dijo: “Esa noche habían alrededor de 90 personas en el lugar y nadie vio salir a Fernando con los pantalones abajo, no escucharon ningún grito y tampoco la vieron llorar. Al contrario, ella se quedó hasta el final, se fue a las cinco de la madrugada; se tomó tres cervezas de litro y tres mojitos cubanos (en su testimonio Kena desmiente eso) y, por si fuera poco, después se puso a bailar con Fernando. No entiendo cómo una mujer que fue supuestamente violada se queda y baila con su supuesto agresor, hay muchas personas en Ñanta que la vieron”, informó.

“Cuando se fue saludó a todos y gritó ‘Nos vemos en Acapulco!!!’”, finalizó.

En la calle, la gente común consultada por El Tribuno sobre Ñanta y lo sucedido se niega a hablar. Solo un empresario, opinó: “Es un antro”. 


El desenlace más lógico

A una semana de una denuncia de abuso sexual realizada por una inversora mexicana en la Comisaría de la ciudad de Cafayate contra un ciudadano santafesino residente en esa ciudad, el juez Pablo Farah, a cargo de la investigación, dictaminó la falta de mérito por lo que en las próximas horas va a recuperar la libertad en forma provisoria.

De esta manera, Fernando Murúa seguirá ligado a la causa pero recuperará su libertad en forma provisoria.

Fuente judiciales aclararon que esta medida no implica su desvinculación del caso ya que seguirá ligado hasta tanto se defina verdaderamente que fue lo que pasó esa noche en el Ñanta, el pub cafayateño.

Fernando Murúa, el electricista de 32 años imputado por la mujer mexicana, declaró ayer ante el juez Farah y manifestó que lo declarado por la mujer extranjera es todo mentira y que fue ella quien se le tiró encima y quiso tener algo con él en el sanitario manera. Asimismo, el hombre negó rotundamente que haya existido violación alguna.

En vista de las testimoniales, la inspección ocular y la declaración dada por la víctima y el acusado, el juez tomó la decisión de disponer la libertad y falta de mérito.

Jujuy: presión de la politiquería para poner en marcha la venganza que en esa provincia afortunadamente no avanza

La necesidad de justicia en Jujuy para condenar a los culpables de violaciones a los derechos humanos fue casi un denominador común en el debate de la sesión extraordinaria que realizó el sábado la Legislatura con motivo del 36° aniversario del golpe militar del 24 de marzo de 1976. El cuerpo sancionó una declaración manifestando su preocupación por la demora de la Justicia Federal en resolver las viejas causas.

Durante las exposiciones, Pablo Baca (UCR) –autor del proyecto- definió que a partir del 24 de marzo de 1976, en el país hubo “un plan sistemático de secuestros y asesinatos de personas privadas de todos sus derechos por el terrorismo de Estado” mediante ejecuciones y entierros clandestinos. “Fueron  daños absolutamente irreparables y gravísimos”, dijo para agregar la figura del detenido-desaparecido que causó “un duelo que no tiene fin a sus familiares”.

En otro momento, el legislador advirtió que la actividad de la justicia está cuestionada porque “llevamos 36 años de impunidad en Jujuy”, mientras que en otras provincias se realizaron juicios y condenas a los culpables de violaciones a los derechos humanos, por lo cual solicitó que la Cámara exija a la Justicia federal agilizar los procesos.

En tanto, el justicialista Miguel Tito expresó que el golpe militar del 76 “fue la continuación de un plan estratégico de represión, de secuestro, de enriquecimientos ilícitos, planificados antes del golpe” y dijo que participaron en ese proceso “civiles golpistas de todos los partidos políticos que ahora andan panchamente por las calles”.

Por su parte, el diputado Luis de la Zerda (PJ) consideró que el 24 de marzo “es una fecha que nos genera obligaciones tales como esforzarse para forjar un futuro mejor para los argentinos” y aseguró que en los últimos 36 años “hemos podido avanzar en la consolidación de las instituciones y de la democracia”, agregando que “esto no es fácil, se logra con grandeza”.

“¿Habremos ganado el debate ideológico? No creo, aun nos falta mucho pero vamos en el buen camino, debemos seguramente machucar y machucar en la necesidad de marcar en forma indeleble la memoria colectiva del Nunca Más y esto ayuda a reflexionar y comprometernos por aquellos 30 mil compatriotas, la mayoría de ellos compañeros, que regaron con su sangre los ideales por una Argentina más justa”, expresó.

Por su parte, Carolina Moisés (Primero Jujuy) sostuvo que la Argentina “ha vivido con una memoria silenciada” en torno a los hechos que rodean el golpe militar del 24 de marzo de 1976 y resaltó aludiendo al kirchnerismo que “desde 2003 la Argentina avanzó en un proceso de recuperación de su pasado; los argentinos –señaló- hemos necesitado recuperar la verdad porque esa es la única manera que podamos reconstruir una memoria colectiva más sana, más realista y mas respetuosa de los derechos humanos y de las historias individuales de muchísimos argentinos que han sido afectados por aquellos hechos de 1976 al 1983”.

Para la legisladora, “reconstruimos nuestra memoria sobre bases mentirosas” y hará falta muchos años para reparar esa memoria colectiva. “La manipulación de datos ha generado que crezcamos sin saber un momento histórico que fue definitorio de nuestra identidad, entonces caminamos ciegos sin conocer esa identidad, crecimos ciegos y no abarcamos esa identidad hasta que empezó este proceso de reconstrucción de la historia”, describió.

Asimismo advirtió que en Jujuy “el proceso que empezó a nivel nacional está demorado y nosotros tenemos una enorme responsabilidad en esto; el momento de las declaraciones ya pasó, creo que estamos en un momento de decisiones; corresponde que Jujuy tenga su archivo de la memoria”.

La diputada sampedreña advirtió también que en la Legislatura “tenemos una responsabilidad grande en la creación de una comisión permanente de derechos humanos que sea la que tenga la responsabilidad de que se avance en las causas y generar acciones que nos permitan a los jujeños buscar nuestra verdad y reconstruir nuestra memoria colectiva”.

Julio Frías del bloque justicialista, quien se presentó como el único miembro de la Legislatura actual que fue encarcelado el 24 de marzo de 1976,  recordó que “sufrí en carne propia ese atropello” aunque aclaró que “no digo que me maltrataron a mí pero sí había otros compañeros que realmente fueron maltratados, entre ellos el padre de la diputada Abregú”.

Frías evocó la Legislatura disuelta en 1976 destacando que había “luchadores peronistas extraordinarios” como el presidente de la bancada oficialista Antonio Paleari y también destacó las figuras de Jorge Ernesto Turk y José Carlos Coronel, solicitando a la presidencia que se envíen las versiones taquigráficas de la sesión a sus familiares “para que vean que no fueron olvidados”.

Cerrando el debate, el presidente del bloque justicialista Héctor Tentor afirmó que la Dictadura del 76 “produjo la más grande tragedia de nuestra historia y la más salvaje” y reconoció la lucha de los familiares de las víctimas que padecen el “mendigueo” por justicia hasta el día de hoy.

Luego de leer los derechos humanos reconocidos por la legislación argentina, Tentor propuso agregar al proyecto de Baca un artículo estableciendo la creación de la Comisión permanente de Derechos Humanos de la Legislatura, moción que se aprobó, al igual que el minuto de silencio propuesto por su compañero de bloque Octavio Herrera para rendir homenaje a las víctimas del terrorismo de Estado.