La Linajeña - Bandera Auténtica de Tucumán

lunes, 5 de marzo de 2012

Sionistas y masones celebran el intento de expulsión del catolicismo de las escuelas salteñas

En una nota que lleva la firma de la filial Salta de DAIA, Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas, la Asociación Alianza Israelita de SSMM y la Sociedad Israelita Salteña La Union de SSMM, se señaló que el fallo del juez Marcelo Domínguez “protege la libertad de conciencia”.

“Con este fallo se protege la libertad de conciencia, se reafirma la autoridad de la ley y de los valores sobre los que ella reposa. Se recupera el sentido y la vigencia de la idea y las prácticas de nuestra educación moderna, republicana y progresista en la que se formaron los hijos del país y millones de inmigrantes que, gracias a esa educación, se integraron al país como argentinos plenos”, señalaron las entidades en el comunicado.

La nota también hace hincapié en que ahora el gobierno provincial deberá “adoptar las medidas necesarias para que cesen” las prácticas religiosas, respetar la Constitución, los tratados internacionales y los principios que incorporó la ley 1420 de enseñanza obligatoria y laica y la tolerancia religiosa con la que, desde hace más de un siglo, se formaron cinco generaciones de argentinos”.


En noviembre de 2011, la Masonería Argentina dio a conocer su “Carta de Salta” al término de las deliberaciones de su Congreso Nacional del Simbolismo. Expresó, entre otros conceptos, que el laicismo es la “doctrina que defiende la independencia del hombre o de la sociedad, y más particularmente del Estado, respecto de cualquier organización o confesión religiosa”. También dijo en ese documento que la masonería “no constituye una religión, respeta a todos los credos por igual bajo el amparo de la ley y reserva las creencias y sus prácticas al fuero íntimo de cada persona”.

Esos conceptos retoman vigencia al conocerse la sentencia de la justicia salteña en una acción de amparo promovida en 2010 por un grupo de madres contra la ley que dispuso la enseñanza religiosa en los establecimientos de educación pública de la provincia.

Según se ha sabido, el fallo dispone que el gobierno salteño modifique el contenido de la referida asignatura dotándola de un contenido “imparcial, objetivo y respetuoso de la libertad de conciencia y de expresión”.

La Gran Logia de la Argentina de Libres y Aceptados Masones expresa su satisfacción por el avance que supone esta palabra judicial, pero lamenta que no haya alcanzado para evitar el propio dictado de la materia ni haya declarado la inconstitucionalidad de la norma que la contiene. También señala su apoyo a la precaución que se deberá adoptar para que se enseñe religión como un hecho cultural y axiológico y no en beneficio de un credo específico, porque el Estado no debe valerse de la educación pública para beneficio de una religión en particular.

En su Congreso Nacional del Simbolismo de 2011, la Masonería Argentina puntualizó con preocupación que en Salta “se olvida que el Estado es de todos, que además los creyentes, los agnósticos y los no creyentes lo sostienen con sus impuestos y contribuciones y que esos dineros públicos no pueden ser destinados a fines arbitrariamente decididos por el administrador y ajenos al conjunto de la sociedad. Admitimos que existen credos que son practicados por una mayoría del pueblo, pero es de buen ejercicio de la democracia que no se tome a la parte por el todo y se decidan medidas que no respetan ni atienden a la dignidad de los ciudadanos que integran las minorías. La sentencia judicial ha coincidido parcialmente con esos conceptos. Es necesario ahora que las instancias superiores de la Justicia se hagan cargo del trecho que resta por recorrer y dicten un fallo que asegure la neutralidad religiosa en la enseñanza pública como forma de asegurar la igualdad de oportunidades.”

Una policía casi fue asesinado al enfrentarse a un malón de villeros que defendían a dos delincuentes

Esteban Rodríguez, oficial agredido

El oficial está en terapia intensiva. El menor, junto a un cómplice de 18, atacó al uniformado cuando éste acudió con un compañero al llamado de una mujer que había sido atacada por los sujetos, que intentaron robarles. Vecinos del lugar atacaron con piedras a los uniformados, cayendo uno de ellos al suelo, y allí el atacante le partió el pesado elemento en su cabeza.

El lamentable episodio se registró el jueves, en el barrio Alta Tensión. Desde el sector una mujer fue atacada por los dos jóvenes delincuentes que le robaron la cartera. La víctima del robo alertó al 911 y con los datos proporcionados dos motoristas del sistema lograron ubicar a los motochorros en el citado barrio.

Cuando los oficiales redujeron a los ladrones, salieron vecinos del lugar y comenzaron a apedrear a los policías. Esto permitió que ambos zafaran de ser esposados, para trabarse en lucha con los agentes. Uno de los policías cayó al suelo, oportunidad que aprovechó el menor de 17 años para partirle un pesado bloque de cemento el cabeza. El agresor y su cómplice fueron finalmente detenidos por los refuerzos que arribaron al lugar, mientras que el oficial herido, Guillermo Rodríguez, de 34 años, fue llevado de inmediato a al clínica Senesa, donde permanece internado en grave estado, lamentablemente. “Estuve con él, ya lo operaron en horas de la mañana y por la tarde tienen que volver a intervenirlo quirúrgicamente”, según le manifestó el sub jefe de policía, Marcelo Lami, a la FM 89,9.

Es preocupante y alarmante los sucesivos ataques que reciben los policías cuando concurren a ciertos barrios periféricos, donde la delincuencia y los ataques van en aumento.

Una familia salteña teme que una mujer haya sido una víctima fatal de un ritual macabro dedicado al demoníaco San La Muerte

Una familia busca desesperadamente a Marcela Mamaní (25), quien desapareció hace 13 días sin dejar rastro alguno. Todas las sospechas apuntan a su pareja, Javier Aramayo, quien la golpeaba constantemente, la controlaba todo el tiempo y posee una enfermiza adoración por el culto pagano San la Muerte. En su domicilio hallaron prendas de vestir de la chica, una trenza realizada supuestamente con sus cabellos, ropa interior de ella y prendas de él manchadas con sangre. Aramayo fue detenido.
 
Los hermanos de Marcela, Luis y Daniela, hablaron con El Tribuno en su domicilio de villa Asunción. “Mi hermana vino a la casa el 16 de febrero a traer unas cosas para su hijo, quien vive permanentemente con nosotros y se fue. No nos dijo hacia dónde iba, pero no se llevó nada. No la volvimos a ver. Ella tiene una relación enfermiza con Javier desde hace varios años. El vive en el barrio Pablo Saravia y tiene antecedentes por violencia. Mi hermana le hizo reiteradas denuncias porque siempre la golpeaba y vivía con moretones. Pero aún así, no lo podía dejar. Nadie en la familia lo quiere,” dijo Daniela.
 
“Yo le aconsejé muchas veces que se alejara de él, pero no me hizo caso. Ella me contó que él es fanático de San la Muerte y que la había obligado a hacer un ritual raro para que siempre estuvieran unidos. Dijo que hizo oraciones extrañas, le arrancó un mechón de pelo y lo puso al lado de la imagen. Todo en él es tenebroso”, apuntó la joven.
 
Por otro lado, la mamá de Marcela, Carmen Fernández, comentó: “Los vecinos de Javier contaron que el 16 vieron a mi hija entrar en su casa. El miércoles pasado, el fiscal Eduardo Barrionuevo ordenó que allanaran la casa de Javier Aramayo y encontraron un remera ensangrentada, una imagen de San la Muerte con una trenza del pelo de Marcela y su ropa interior”.
 
“Ella no se comunicó con nadie, su celular y documento quedaron en mi casa, no se llevó ropa ni nada de eso. No tenía motivos para irse, la relación con la familia es muy buena, tiene un hijo que la necesita y pregunta por ella todos lo días; algo le debe haber pasado, a estas alturas tememos lo peor”, expresaron.
 
“La pareja de mi hija me llamaba todo el tiempo para insultarme, es una persona muy violenta, inclusive hacía que ella le comprara ropa. Sé que tiene muchos antecedentes, estoy segura de que él sabe dónde está. Quiero que hable y nos diga la verdad”, expresó Carmen.