La Linajeña - Bandera Auténtica de Tucumán

jueves, 1 de marzo de 2012

Una multitud de contrabandistas atacó un puesto de gendarmería

Alrededor de 150 personas que pretendían atravesar sin ser revisados el control de Gendarmería de la localidad de El Naranjo, cercano a Rosario de la Frontera, protagonizaron en la madrugada del miércoles serios incidentes al enfrentarse a los 10 efectivos que custodiaban el control, los que al verse superados en número, solicitaron apoyo policial y de Infantería.

Provenientes de Bolivia, se transportaban en 10 colectivos de larga distancia, 15 utilitarios y 15 automóviles, dirigiéndose hacia las provincias de Tucumán, Santiago del Estero y Córdoba, con cargamento de contrabando consistente en artículos electrónicos, vestimentas y calzados, por lo que al llegar al puesto caminero no detuvieron su marcha.

17 de los 40 vehículos, entre ellos 7 colectivos, lograron atravesar el control, en tanto que los restantes fueron detenidos por los gendarmes, pero se negaron a la requisa, enfrentándose a los efectivos y realizando diversos daños al puesto de control, logrando copar el mismo aprovechándose de su superioridad numérica.

Acudieron en apoyo personal policial de la zona y de la Unidad Regional 3 de la Infantería con asiento en Metán, con lo que se pudo controlar la situación.

Por enfrentarse a la censura en Internet, Interpol demoró a un tucumano vinculado a Anonymous

El allanamiento

Policías tucumanos llegaron el viernes a un departamento ubicado en Miguel Lillo al 700, luego de que la Justicia local recibiera un exhorto, originado en Colombia, para secuestrar una computadora que está sospechada de haber participado de un ataque masivo contra páginas de organismos oficiales de ese país.

La información proporcionada por una fuente de la investigación indica que el ataque ciberterrorista ocurrió el año pasado, en protesta por una ley impulsada por el presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, que buscaba penalizar el terrorismo en internet.

Inmediatamente el gobierno colombiano fue tras el grupo que se habría adjudicado el ataque cibernético, que se autodenomina terrorismo anónimo. Indagaron en los IP (es un número que identifica un dispositivo en una red) desde los que se realizaron los hackeos, y cuál es la actividad que prosiguió en los siguientes meses en cada una de esas computadoras.

Así detectaron a cinco lugares de Argentina y tres de otros países sudamericanos. En la investigación intervino Interpol, que requirió a las policías de cada país que se realicen diversas medidas.


La versión del acusado

Para Interpol no hay dudas. Desde una de las computadores secuestradas en la casa allanada el viernes en Miguel Lillo al 700, participaron en el ataque a páginas oficiales del gobierno colombiano en 2011.

Además, el tucumano que vive en ese domicilio pertenecería a Anonymus, el famoso grupo grupo mundial de hackers que se manifiesta a favor de la libertad de expresión, de la independencia de Internet y en contra de diversas organizaciones de derechos de autor.

En España, Chile, Colombia y Argentina se realizaron diversos allanamientos simultáneos. Interpol identificó a 25 hackers, de acuerdo a la información brindada por el organismo, y se confiscaron 250 elementos de equipos informáticos y teléfonos móviles en 15 ciudades.

La policía española, que detuvo a cuatro personas, uno de ellos menor de edad, en Málaga y Madrid acusa también a uno de los detenidos de haber difundido datos personales de agentes de policía y guardaespaldas que protegen a la Familia Real y al presidente del Gobierno.

En Chile, la Policía de Investigaciones dijo que tenía identificados a cinco ciudadanos chilenos y un colombiano, dos de ellos menores de edad, y todos ellos se encuentran en libertad aunque fueron citados a declarar ante la justicia.

Interpol Argentina, en tanto, recibió el pedido para que se realicen los allanamientos en Capital Federal, San Isidro, Río Cuarto y San Miguel de Tucumán. En total, fueron 10 las personas, todas mayores de edad, que habrían sido detectados por Interpol como partícipes del ataque.

El sábado, el tucumano acusado de hacker declaró en la división Homicidios y Delitos Complejos, a cargo de los comisarios Miguel Gómez y Hugo Cabeza, según el pedido que la organización internacional realizó a la Policía local. El hombre negó cualquier vinculación con el ataque, aunque los elementos informáticos secuestrados de su casa serán sometidos a pericias.

"La operación Unmask se lanzó a mediados de febrero, tras una serie de ciberataques coordinados originados en Argentina, Chile, Colombia y España contra el ministerio de Defensa colombiano y páginas internet de la presidencia, así como la compañía de electricidad Endesa en Chile", escribió Interpol en un comunicado.

El martes a la tarde, Anonymous hackeó la página de internet de Interpol en Inglaterra, en represalia por los allanamientos a sus miembros. La web estuvo inhabilitada durante toda la tarde. 

El hombre que recibió el machetazo en la cabeza en Salta sobrevivió y denuncia a los falsos indígenas

Sergio Villanueva: el Atta Gerala de los Andes salteños

Sergio Villanueva
La palabra oasis es la clave para entender a Tolar Grande, municipio que desafía toda lógica en la provincia. Porque oasis también denota fantasía, algo que en realidad no existe, una mera ilusión óptica. Y todo el municipio de Tolar Grande ha sido armado en base a la ficción, porque, para empezar no debería tener el status de “municipio”, al respecto la ley 1.349 es muy clara, dice que para tener tal denominación y recibir los beneficios que ello implica, el lugar debe tener entre 1500 y 5000 habitantes; mientras que para llegar a ser al menos Delegación deben ser entre 500 y 1500 los que habitan allí. Y Tolar Grande no supera los 150 habitantes (121 según el último censo).

Esta mentira primigenia es la que da rienda libre a las demás. Porque Sergio Villanueva, el intendente y principal beneficiado de que Tolar Grande mantenga esta denominación, gobierno en base a ficciones. Por ejemplo, ha inventado el mito del turismo y para sustentar este mito ha creado otros: uno, tiene que ver con la montaña el Macón, que ahora es denominada “Montaña Sagrada”, aunque jamás nadie rindió culto a nada por ahí. De la nada, surgió que hubo una tribu en el lugar que le rendía culto a la montaña (la tribu nunca existió, entre otras cosas porque jamás hubo agua en la zona, requisito básico para que un grupo dejara el nomadismo) y, desde luego, ahora apareció un último descendiente de la supuesta tribu, que actúa para los escasos turistas con desentierros de la Pachamama, aunque sin provocar mucho convencimiento en los turistas argentinos, pues el descendiente de esta tribu tiene un notorio acento chileno (bueno, quizá los yanquis y los franceses se creen la farsa).

Para Villanueva, el intendente, Tolar Grande es su lugar en el mundo (aunque tenga una casa en la capital salteña y, aparentemente, otra en San Lorenzo), porque allí reside su poder, porque es él quien puede fabricar nuevas ficciones (en nombre del bienestar del pueblo) y, desde luego, porque con tanta plata se ha dedicado en estos años a tratar de controlar todos los municipios de la cordillera, gracias a adeptos, que además son sus parientes (la diputada provincial de Los Andes, Marisa Villanueva, es su prima; y su hermanastro Lindor Orlando Mamaní fue candidato en otro distrito).

Desde luego, el manejo discrecional de los fondos no fue tan sutil como para no levantar sospechas. Cuarto Poder dio a conocer el año pasado algunos detalles que llevaron a algunos preocupados vecinos a pedir la información de una auditoría realizada allí hace ya un buen tiempo. Ante la inacción del ente que lidera Oscar Aldo Salvatierra, semanas atrás Armando Isas y Mario Herrera presentaron una nueva nota ante la Auditoría.

“Motiva nuestra inquietud, los comentarios del pueblo del Departamento de Los Andes, que quiere saber qué pasó con los millones de pesos que recibió esta comuna desde el año 2003 al 2011, porque sospechan de un posible enriquecimiento ilícito del Intendente Sergio Villanueva, del contador del municipio Rolando Miranda, del ex Secretario de Turismo y Cultura, José Piu, que estuvo cobrando durante cuatro años sueldos sin haber vivido en Tolar Grande y también la actual diputada Marisa Villanueva (ex Tesorera municipal), que estuvo cobrando sueldos durante 10 años sin vivir en Tolar Grande…”, dice la nota ingresada a la Auditoría el 16 de enero de 2012.

Isas y Herrera enfatizan que el pueblo de Tolar Grande quiere y necesita saber de qué forma fueron administrados y cuál fue el destino que se le dieron a esos millones de pesos que recibió el municipio.

Un municipio construido sobre una ficción, se convierte, lo quiera o no, en productor de hechos inverosímiles, aunque reales.

En una nota publicada por Cuarto Poder, a fines de 2011, dimos a conocer varias de las notorias irregularidades. Una, por ejemplo, era que en los últimos comicios casi se habían registrado más votantes que habitantes. Habían votado personas que no vivían allí, viejos habitantes del lugar que ya estaban muertos y hasta muertos que, en vida, ni habían vivido ni habían pasado cerca del lugar. Además de zombis con fuerte apego democrático, a Tolar Grande le sobran empleados públicos, 40 (casi uno cada tres personas) y es por eso que los exporta: los manda a trabajar en los municipios de San Antonio de los Cobres y La Poma y hay ocho en Salta capital, donde el municipio alquila una casa.

Otra inolvidable irregularidad, detallada por este semanario: Villanueva adquirió 3 mil juguetes para repartir, lo que era extraño, pues Tolar Grande no tiene ni media centena de menores de edad: los juguetes eran para repartir también en los otros municipios y así lograr que su prima fuera elegida diputada.

Los principales milagros de la zona tienen como destinatario a su intendente. El pedido de la auditoría tiene que ver, principalmente, con el exponencial crecimiento patrimonial de Sergio Villanueva: vivía con su tía, ahora tiene al menos una casa (y a todo trapo). Antes iba a trabajar en bici. Ahora, en una Eco Sport.
 
La suerte de Villanueva no tiene mucho alcance. Llega, como mucho, a sus parientes y a algunos funcionarios cercanos (bueno, a veces los funcionarios cercanos son sus parientes), pero en general el efecto derrame se detiene ahí. Los habitantes de la zona ni siquiera tienen cloacas.

Aunque las sospechas son muchas, Villanueva se siente seguro, intocable. El senador por ese departamento, Bernardo Emeterio Soriano, trató de elevar un pedido de informe en la cámara alta provincial sobre el estado de las cuentas de Tolar Grande, pero los demás legisladores le durmieron el pedido. Por lo visto, hay Villanueva y Tolar Grande para rato.

Aberrante: prostituían a sus hijas menores de edad para alimentar sus adicciones

Dos niñas de 12 años y otras cinco de 10, 13, 15, 16 y 17, además de un joven de 18, todos oriundos de Orán, fueron rescatados por la División Trata de Personas de la Policía, desde un local de comidas conocido como Buen Apetito, donde eran obligados a prostituirse en baños destinados a la atención de “clientes especiales”.

La acción policial dejó al descubierto una situación degradante hasta los niveles más increíbles.

Los efectivos allanaron el inmueble, situado en la calle 20 de Febrero s/n del barrio Centro, de Colonia Santa Rosa, el lunes pasado a las 23.20. La propietaria del local, Teresa Pavia (45), fue detenida acusada de infracción a la Ley 26.364 de Trata de Personas. Interviene en la causa el Juzgado Federal 3, de Orán, a cargo de Raúl Juan Reynoso. Las actuaciones se iniciaron hace unas semanas, luego de que la Policía registrara una gran cantidad de fugas del hogar de niños y adolescentes en la zona.

Las víctimas eran captadas por esa mujer, quien, aprovechándose del hambre, inmadurez, vulnerabilidad y estado de ánimo de estas personas, les ofrecía trabajo y luego las iniciaba en la prostitución”, explicaron fuentes policiales. Jóvenes y menores de ambos sexos eran ocupados como mozas/os, pero con la orden de “hacerles tomar bebidas a los clientes, besarlos, susurrales al oído, abrazarlos y dejarse tocar sus zonas íntimas hasta que los sujetos pidieran un "pase', para mantener relaciones sexuales con su acompañante, ya fuera niña o niño”, señalaron.

“Unas cervecitas más y vemos qué pasa”, era la frase que repetía constantemente Pavia a los hombres, la mayoría de ellos trabajadores rurales, cuando estos le solicitaban tener sexo con las chicas o chicos.

Pavia autorizaba los “pases” y se trasladaba junto con los clientes y los menores hacia un baño interno u otro externo, donde bloqueaba la entrada para que otros parroquianos no ingresaran mientras duraba el acto sexual. Tras irrumpir en el lugar, los efectivos establecieron -con horror- que varias menores se encontraban junto a familiares, quienes entregaban a sus hijas, sobrinas o nietas a cambio de alcohol.

Siete niñas de entre 10 y 17 años, y un joven de 18, vestían prendas llamativas, tales como minifaldas, remeras escotadas y abundante maquillaje, no acorde con su edad. Dos de las menores obligadas a prostituirse, ambas hermanas, son hijas de la detenida. Otras dos chicas estaban en compañía de su padre y un tío, adictos a la bebida.

Otra de las menores fue llevada al lugar por su abuela y una tía, quienes ejercen la prostitución y son alcohólicas.

La Policía secuestró una gran cantidad de profilácticos usados en el interior de los baños.

La Justicia ordenó la entrega de los menores a sus progenitores o tutores, previo mantener una charla privada con el Gabinete Psicosocial del Ministerio de Derechos Humanos de la Provincia y comprobar la idoneidad de estos para tenerlos bajo su guarda.