La Linajeña - Bandera Auténtica de Tucumán

martes, 28 de febrero de 2012

La civilidad ausente: aborígenes invitan a criollos a una celebración sólo para apalearlos después

Deplorable estado de los concurrentes
Una descomunal gresca, con una pelea de "todos contra todos" fue el saldo del "encuentro de la hermandad" que la tarde del domingo organizó la fundación Crecer Tartagal y el foro de mujeres del departamento San Martín en la comunidad aborígen guaranítica de Yacuy ubicada 20 kilómetros al norte de Tartagal.

La presencia de alrededor de 2.000 personas pertenecientes a las comunidades aborígenes a los que se sumaron criollos de Tartagal y de Aguaray, la entrada libre y gratuita, la escasa cantidad de personal policial contratado -solo 4 efectivos- y la ingesta de bebidas alcohólicas que comenzó a la mañana y se extendió hasta que la policía dijo basta, tuvo como un saldo previsible para cualquiera pero al parecer, menos para los organizadores del evento al que publicitaron durante toda la semana.

El "encuentro de dos culturas unidos en un abrazo fraternal" comenzó en horas de la mañana pero alrededor de las 5 de la tarde cuando ya nadie sabía dónde estaba parado, comenzaron las peleas.

Fuentes policiales consultadas explicaron que "los 4 efectivos cuando se dieron cuenta que no iban a poder parar semejante batahola comenzaron a pedir ayuda a las comisarías de Tartagal y Aguaray". Como la comunidad Yacuy está equidistante de las dos localidades llegaron refuerzos pero tampoco fueron suficientes. "El personal de infantería que estaba de descanso tuvo que ser convocado con urgencia y fue trasladado hasta el lugar" relató la misma fuente.

Finalmente y cuando la policía logró contener a los más violentos comenzó a trasladar a los heridos y contusos hacia el hospital de Tartagal; los más golpeados llegaban irreconocibles no tanto por los golpes sino por la pintura que los cubría de  la cabeza a los pies pero igual debieron ser asistidos en el nosocomio local; a la comisaría 42 arribaron también otros jóvenes a formalizar denuncias todos multicolores y bien mojados con el objeto de denunciar a los supuestos agresores.

Un menor de 16 años de la localidad de Aguaray de apellido Arias recibió una herida con arma blanca que el interesó el abdomen por lo que debió ser intervenido quirúrgicamente y permanece hospitalizado en Tartagal.

Por la trifulca varios jóvenes alcoholizados estuvieron demorados pero a las pocas horas todos recuperaron la libertad; tampoco los familiares del menor herido formalizaron denuncia por la agresión que el chico sufrió.

El "abrazo fraterno entre criollos y aborígenes" finalizó pasada las 7 de la tarde cuando el personal policial debió intervenir para parar a los más revoltosos mientras otros bastantes golpeados eran trasladados al hospital de Tartagal.

FUENTE

Un ex-funcionario de la administración Alperovich acusa al gobernador tucumano por la impunidad en el caso Paulina Lebbos

Hace seis años atrás, Alberto Lebbos se desempeñaba como Subsecretario de la Juventud del gobierno de José Alperovich, pero su carrera en la función pública tuvo un abrupto final, cuando el cuerpo de su hija Paulina, de 23 años, apareció desfigurado y carcomido por alimañas al costado de la ruta 341, a 30 kilómetros de San Miguel de Tucumán. Desde entonces, comenzó una búsqueda frenética para dar con los asesinos de su hija, pero el encubrimiento policial y judicial que caracterizó la investigación cubrieron con un manto de impunidad a los responsables del crimen.

Según recuerdan los diarios provinciales, el 26 de febrero de 2006, Paulina Lebbos se subió a un remise. Fue lo último que se supo de ella hasta 11 días después, cuando su cuerpo fue encontrado al norte de la provincia. En un nuevo aniversario de su muerte, y después de 370 marchas silenciosas alrededor de la plaza Independencia, no duda en señalar a José Alperovich como el principal responsable de que no se haya hecho justicia.

- Pasaron seis años y el crimen de su hija sigue impune. ¿Por qué?

- El crimen de mi hija sigue impune por una decisión política del gobernador José Alperovich. Él es el responsable que los asesinos de Paulina estén libres. En el expediente hay pruebas documentadas de las maniobras delictivas que han realizado funcionarios del Ministerio de Seguridad y policiales para encubrir el asesinato de mi hija y, pese a eso, el Gobernador ha seguido sosteniendo a esos funcionarios. Al día de hoy, Alperovich me debe el nombre de los asesinos de mi hija.

- ¿A qué se refiere?

- En abril de 2006, Alperovich dijo que sabía el nombre del asesino de mi hija, que faltaban pocos días para que lo atrapen. Pasaron seis años y no conseguí que me diga quién es. Por eso yo sostengo que el crimen de mi hija tiene una clara connotación de seguir otorgándole una brutal impunidad a los que la mataron.

- ¿A quién protegería Alperovich con tanto esmero?

- Esa es la pregunta que le tienen que hacer los fiscales cuando lo citen a declarar, porque yo lo denuncié a él y a todos sus funcionarios por las maniobras de encubrimiento en el crimen de Paulina.

- ¿Usted cree que la Justicia lo citará a declarar?

- Hace seis años que espero que lo llamen. Pero como no funciona la Justicia en Tucumán, lo que tiene que funcionar es la condena social, por eso yo denuncio con nombre y apellido a los que encubrieron el asesinato de mi hija, para que todo el mundo sepa quiénes son estos delincuentes. Y tuvimos una muestra de que eso funciona la semana pasada, cuando el pueblo salió a repudiar el pedido de sobreseimiento solicitado por el fiscal Herrera para el hijo del ministro de Economía, que mató impunemente a dos personas.

- Una de las hipótesis que se contempló con respecto al encubrimiento del asesinato de su hija es que detrás del crimen estaban “los hijos del poder”. ¿Usted cree que fue así?

- Yo ni lo niego ni lo afirmo. Lo que creo que la Justicia tendría que haber investigado todas esas hipótesis, pero ¿sabe a quién fueron a los únicos que investigaron? A toda mi familia y a mí. Vengo sufriendo todo tipo de persecuciones: nos filman, nos graban y nos amenazan.

- ¿Esa persecución a la que hace referencia, proviene del Estado?

- Por supuesto. Hace unos años, cuando el Ministro de Salud de la Nación, Juan Manzur, presidía la Legislatura, fuimos al recinto a denunciar una golpiza que nos había dado la Policía. Cuando intentamos levantar nuestra voz para que nos escucharan, nos envían tres sicarios que, con absoluta impunidad, me amenazaban de muerte delante de todo el mundo. Cuando yo empecé a gritar y la prensa se puso alerta, huyeron, sin que nadie los detuviera. Hice la denuncia penal, presenté las fotos para que los detuvieran, pero nunca les hicieron nada.

- El que Susana Trimarco y las hermanas Marchese hayan podido llevar a los sospechosos a juicio oral, ¿le abre una esperanza que va conseguir justicia por el crimen de Paulina?

- Lo único que no he perdido es la esperanza, porque estamos convencidos que la verdad, más tarde o temprano, va a salir. Por eso, no bajamos los brazos y vamos a luchar hasta el final para que los asesinos de Paulina vayan presos.

El caso de un perro comeniños podría develar una lúgubre industria del aborto en Joaquín V. González

Un perro callejero accedió al interior del edificio del hospital “Oscar H. Costas” de Joaquín V. González y sacó de un tacho de residuos patogénicos un feto de tres meses de gestación y 200 gramos de peso y luego huyó por los pasillos del nosocomio, con su presa entre sus fauces, ante la repulsión y el desconcierto de los pacientes que observaron el terrible espectáculo.

El hecho se produjo la mañana del viernes 24. Según se estableció, la criatura era de una mujer de 42 años que fue internada la noche anterior debido a fuertes dolores, que atribuyó a una golpiza (de la cual conserva vestigios), propinada por una sobrina hace 15 días.

Aunque los médicos consultados por el caso intentaron bajar los decibeles de la cuestión, quedó en claro que no hay un buen manejo de los residuos patológicos.

Un enfermero dialogó con El Tribuno por la situación y entregó un análisis terrorífico: “¿Vos sabés lo que son los gatos placenteros? Seguramente lo habrás escuchado. Son los felinos que merodean el hospital y se llevan las placentas que se tiran. Ustedes también habrán visto a los cerdos que vienen a la parte posterior del edificio y se sirven de estos residuos. Ahora fue un perro”, comentó.

Por este hecho muchos de los pacientes que fueron testigos del episodio se preguntaban si en el nosocomio se hacían abortos lo cual es un delito descripto en el título I, capítulo I “delitos contra la vida”, en el Código Penal Argentino.

El tema generó polémica y habrá que ver cuáles serán repercusiones dentro de la sociedad, en el ámbito de la salud pública y en la justicia.

Mientras tanto, las pesquisas destinadas a determinar las razones por las que abortó la mujer cuyo feto fue devorado por un perro que ingresó al corazón mismo del nosocomio, quedaron en manos de la Brigada de Investigaciones. Ella aduce que sufrió una paliza por parte de una sobrina de 15 años, aunque hay versiones de que, en realidad, quien la golpeó con salvajismo fue su propia hija, de 18 años, quien es, por ello mismo, imputable.

El rol de Tucumán en el Caso Ciccone

Beatriz Rojkes en la espera de la caída

Poco antes de las elecciones, cuando ya estaba conformada la fórmula presidencial, los servicios de inteligencia le habrían advertido a la presidenta Cristina Fernández sobre las supuestas vinculaciones del entonces ministro de Economía Amado Boudou con la empresa Valores Sudamericanos (ex Ciccone Calcográfica) y el riesgo de que estallase un escándalo a causa de una operatoria de 50 millones de dólares, por la impresión de 700 millones en billetes de $ 100. Más allá de este dato, vale la pena desempolvar los archivos y repasar algunos hechos que tienen fundamental importancia para los tucumanos.

La sospechada relación del kirchnerismo con la hoy quebrada Ciccone, la planta gráfica privada más importante del país, es de larga data. Boudou ya había estado en el centro del escenario en diciembre de 2010, cuando el diario La Nación informó que la AFIP le había condonado el 75% de la deuda impositiva a Ciccone (estimada en $ 240 millones). Luego de la publicación del matutino porteño, la AFIP negó esa condonación a través de un comunicado.

Volviendo a Tucumán, el lunes pasado La Gaceta visitó la propiedad que figura como sede de la empresa "Agroibérica de Inversiones SA", ubicada en San Miguel 623 de esta capital. Según el abogado Ricardo Monner Sans, esta firma pertenece a Alejandro Vandenbroele y a Fabián Carosso Donatiello. Vandenbroele es un monotributista que factura 15.000 pesos por año y que, sin embargo, en septiembre de 2010, según registros de la AFIP, pagó 567.000 pesos, como director de The Old Fund SA, para levantar la quiebra de Ciccone. Un detalle: The Old Fun es una sociedad anónima creada con un capital de apenas 30.000 pesos.

No fue este hecho el que lanzó al estrellato a Vandenbroele, sino su ex esposa y ahora enemiga, Laura Muñoz, que denunció en el programa de radio de Jorge Lanata que su ex marido es testaferro de Boudou.

En la supuesta sede de Agroibérica el diario sólo encontró una vivienda familiar, que al parecer no está habitada. La Gaceta habló con los vecinos de la casa de al lado, de San Miguel 620, quienes admitieron ser también los dueños de la propiedad del 623 y negaron cualquier vinculación con Vandenbroele, Boudou y compañía.

La relación de los tucumanos con Ciccone no es nueva. En dos meses se cumplen diez años de uno de los mayores escándalos provinciales por corrupción, la famosa causa de los "Bonos Mellizos", que llegó a tener alcance internacional, y en la que se denunciaba la impresión de $ 24 millones en bonos duplicados. Este hecho se conoció en 2002, cuando un tesorero del Banco del Tucumán encontró cuatro pares de bonos de $ 20. El gobernador en ese entonces era Julio Miranda y el ministro de Economía, José Alperovich. La investigación recayó en la Fiscalía Anticorrupción, a cargo de Esteban Jerez, y estuvieron imputados, entre otros, Roberto Molina, director de Ciccone, e incluso tuvo que venir a declarar a Tucumán James Cheek (fallecido en mayo de 2011), ex embajador de EEUU en la Argentina y también director de Ciccone en ese momento.

Tras haber sido creada el 10 de mayo de 2000, la Fiscalía Anticorrupción, que investigó casi 450 causas por corrupción de las cuales ninguna llegó a juicio oral, fue desmantelada en septiembre de 2005 durante el gobierno, justamente, de Alperovich.

Si a Boudou -amigo íntimo de Alperovich-, hoy le pasara algo o tuviera que renunciar, ¿quién ocuparía su cargo? Beatriz Rojkés de Alperovich. Las coincidencias a veces son sorprendentes.

Oyarbide y la posible salvación de Boudou

Ocurre que el 14 de diciembre, un ex carapintada llamado Orlando Pacífico radicó una denuncia penal basado en las primeras versiones sobre los nuevos controladores de la imprenta Ciccone Calcográfica y sus supuestos vínculos con Boudou. Y sorteo mediante, recayó en el juzgado de Oyarbide.

El problema es que Pacífico nunca se presentó a ratificar su denuncia, que fue archivada, aunque ahora, tras el escándalo, Pacífico se habría comunicado con el Juzgado para manifestar su interés por mantener vivo el asunto. Por eso fue citado para el próximo martes para ratificar la denuncia que había efectuado dos meses atrás, antes de la feria judicial de enero.

La duda, pues, es si el juez federal Daniel Rafecas y el fiscal Carlos Rívolo se quedarán con la causa porque cuentan con el expediente más avanzado (pese a contar con la denuncia más reciente) o se la queda Oyarbide, junto al fiscal Jorge Di Lello.

Oyarbide, vale recordar, viene de demoler lo que se conoce como “los mails de Jaime”, con la que derrumbó múltiples investigaciones contra el ex secretario de Transporte, Ricardo Jaime. ¿Ahora va por Boudou?

Monstruoso: una pareja está acusada de asfixiar a su hija de tres meses

Alrededor de las 8, la Policía recibió el viernes una llamada telefónica. Entre llantos y gritos, una mujer decía que en su casa del barrio Juan XXIII una bebé estaba sin vida. Al llegar a la vivienda, ubicada en Pasaje Corzo al 1900, en la zona conocida como "La Bombilla", los policías hallaron a una nena de tres meses, recostada en una cama matrimonial que, a simple vista, no mostraba signos vitales.

La casa estaba repleta de curiosos, que fueron desalojados, mientras una pareja estaba a unos metros de la cama, en agónico e incontenible llanto. Al ser consultada, la mujer dijo que, alrededor de las 7.30, le llamó la atención que la bebé no había llorado para tomar el biberón con leche y que, al intentar darle el pecho, se dio con que su hija no respiraba y estaba muy fría.

María Alejandra Cabeza, de 19 años, y Pedro Maximiliano Yaradi, de 21 años, explicaron que la nena se llamaba Yuliana Shazmin Cabeza y que tenía tres meses. Los policías dieron intervención a la fiscal Marta Rivadeneira, quien dispuso que se efectuara la autopsia.

Mientras tanto, en la Seccional 6ª, los policías realizaron una inspección en el libro de registros de sumarios, donde se pudo establecer que el 5 de febrero pasado, según un parte informativo del hospital Avellaneda, la menor había ingresado a la guardia médica. En aquella ocasión, la nena presentaba varios traumatismos en el rostro, entre otras lesiones de consideración.

Los policías corroboraron la información oficial, firmada y sellada por personal médico del hospital Avellaneda, y se comunicaron con el médico forense que estaba concluyendo la autopsia al cuerpo de la bebé.

El especialista respondió que la nena habría sido estrangulada o asfixiada, lo cual implica un homicidio. Por esa razón, el comisario mayor Ramón Quinteros (Unidad Regional Capital) y el comisario Inspector, Rubén Orlando Carabajal (Jefe de la Zona II), procedieron a la aprehensión de la pareja. En ese momento, se hicieron girar las actuaciones a la División Homicidios de la Policía provincial.

La joven María Alejandra Cabeza y su pareja Pedro Maximiliano Yaradi quedaron bajo arresto en la causa caratulada "homicidio". El operativo de detención sorprendió a la mayoría de los vecinos que vieron con estupor cómo la pareja pasó de ser víctima de un duelo a culpables de un delito.

Una "raviolada" envió a toda una familia a la cárcel

Un duro golpe recibió un clan de narcotraficantes tucumanos que controlaban la venta de estupefacientes en el barrio La Costanera. El saldo del procedimiento de los allanamientos realizados por la Dirección de Drogas Peligrosas fue la detención de siete personas, todos miembros de la misma familia; además del secuestro de una escalofriante cantidad de ravioles de cocaína y una importante suma de dinero en efectivo.

Una denuncia radicada el mes de octubre por vecinos de esa barriada, acompañados por el grupo de "Madres de los pañuelos negros" -cuyos hijos son víctimas del flagelo de la droga-, señalaba a un grupo de transas que hacían de las suyas en la zona con toda impunidad.

Esa información activó las tareas investigativas de los pesquisas antinarcóticos. Mediante averiguaciones encubiertas en la zona, los uniformados detectaron dos viviendas donde residen un tal "Picolé" y una mujer apodada “Vieja Cris” -los nombres se reserva-, líderes de la organización, quienes residían junto a otros familiares, todos activos partícipes de la distribución de la droga.

Con la confirmación de que en esas propiedades se estaba comercializando cocaína, desde la Unidad Especial transmitieron la información del caso al fiscal federal Fernando Poviña (II), quien tras conocer los pormenores de la investigación ordenó allanamientos y detenciones para las dos viviendas ubicadas sobre calle Guatemala.

No fue sencillo sorprender a los "dealers", ya que cuentan con una red de "soldados" -chicos muy jóvenes adictos a las drogas- que hacer guardia en distintas esquinas y los alertan cuando un policía aparece.

Tal vez por eso, cuando durante el primer operativo (domicilio de la "Vieja Cris"), los efectivos ingresaron a la casa, sorprendieron a una mujer mientras arrojaba la droga por un resumidero; mientras un hombre intentaba deshacerse de una suma de dinero.

Una muchacha apodada "Yesi" (19), ocultaba en su ropa interior ciento treinta "papelitos" de la droga. Además, los inescrupusolos "transas" no habían tenidos reparo de esconder entre la ropa de una niña de 7 años unos 25 ravioles de la misma sustancia ilegal.

A cada paso los efectivos encontraban más droga y dinero. En una habitación dieron con 135 "ravioles" y más de 1.800 pesos en efectivo. En otro cuarto, sobre la cama había cientos de envoltorios conteniendo la misma droga y hasta una bocha de 50 gramos.

En el segundo procedimiento (en casa de "Picolé"), el saldo de la sustancia ilegal encontrada también fue impactante, ya que se hallaron diez envoltorios de gran tamaño y al menos siete trozos más de esa droga; además de ocho mil pesos.

Como corolario del importante operativo antinarcóticos, fueron detenidos: "El Negro Yan" (27), su esposa "Vieja Cris" (48), el hermano de esta, "Lito" (49) y su mujer, Juana (47); además de "Yesi", (19), "El Negro Picolé" (33) -un sujeto con abultado prontuario por diferentes ilícitos- y su mujer, apodada "La Chona" (32).