La Linajeña - Bandera Auténtica de Tucumán

viernes, 24 de febrero de 2012

Fuerzas de seguridad encontraron una granja de marihuana en Vaqueros

En un procedimiento  realizado por efectivos de la Dirección General de Drogas Peligrosas tras un trabajo coordinado entre la Policía de la Provincia, La Agencia Antidrogas y la Justicia Federal, se secuestraron ciento doce plantas de diferentes dimensiones de marihuana, sumado a varias hojas del mismo vegetal alucinógeno en estado de secado.

Con dos testigos, a fin de preservar los requerimientos legales, se profundizaron los rastrillajes al final de calle Los Crespones, mas precisamente a orillas del arroyo Nieves, a cuatro kilómetros al noroeste del pueblo, encontrando en un espacio cubierto de vegetación, dos plantas de Cannabis Sativa, varios platines y hojas de la misma especie sobre una piedra en proceso de secado.

Tras la extracción de los mismos y sometidos a las pruebas correspondientes se contabilizaron una planta de 2,37 metros y otra de 2,02 metros, contándose además los restantes plantines tratándose de 110 ejemplares de Cannabis Sativa de diferentes tamaños, que van desde los 2 hasta los 8 centímetros; mientras que las hojas halladas arrojaron un peso total de 8 gramos. Realizada consulta al Juez Federal competente se ordenó el secuestro de todas las sustancias estupefacientes y que se profundice la investigación a fin de darse con los presuntos culpables.

Sobre un tren sin frenos o unos gobernantes que suicidan a un país

La tragedia de Once

De las particulares contradicciones de vivir en Argentina, el miércoles vivimos una ejemplar. Tempranito en la mañana, el ministro de Salud de la Nación se apersonó en un crucero amarrado en el puerto de Buenos Aires para corroborar si daba para hacer plata paranoiqueándonos con la influenza como en 2009, o si estaba todo joya. Luego de mirar algunos culos extranjeros, Manzur sostuvo que sólo se trató de algunos casos aislados de gripe, afirmación que, al provenir del mismo tipo que redujo la mortalidad infantil en Tucumán dejando de anotar como nacidos vivos a los chicos que morían por problemas derivados de la desnutrición materna, no me generó demasiada confianza. Lamentablemente para Manzur, la foto con el crucero le duró poco. Mientras hablaba, una formación del ferrocarril administrado por TBA –ex Sarmiento- se tomó muy a pecho lo del tren bala y se clavó como tiro al blanco contra el andén. De un crucero de lujo a un accidente africano sin escalas.

La sucesión de hechos habría sido un buen paso de comedia si no fuera por el detalle de las decenas de muertos y las centenas de heridos: un helicóptero sanitario que no tuvo dónde aterrizar por un buen rato, una ambulancia cargada de heridos que se pega un palo en la primera esquina y el quilombo magno de tránsito que debían atravesar el personal de salud para poder trabajar, gracias a que Bartolomé Mitre sigue cortada por un santuario casero que recuerda la desidia de aquel Estado y que contribuye a la desidia del actual.

“Prometimos el soterramiento del Sarmiento, arrancamos por un buraco en Once”, dicen que se propuso como comunicado buena onda entre los cráneos del merchandising nacandpopista, pero a Schiavi no le pareció muy pertinente, más después de que el maquinista confesara –aún atrapado entre los fierros- que el tren se había quedado sin frenos. En vez de ello, optó por escueto pero convincente "si pasaba ayer, no era tan grave". Un fenómeno.

Entre las confusas declaraciones, algunos desprevenidos preguntaban si todo ese tumulto de gente era para sacar la tarjeta SUBE. No todos los días se puede demostrar el patriotismo de comerse dos cuadras de cola bajo el sol con cuarenta grados de temperatura para terminar tus días enroscado entre los fierros de un tren que el estado no controló a pesar de ser su obligación, ese mismo estado que, en cambio, considera que es nuestra obligación a sacar una tarjeta que no deberíamos necesitar. Lo cierto es que, a pesar de estos tontos detalles, el sistema ferroviario urbano es un exitazo y demuestra que es fácil llegar al lugar que querramos: cualquer medio de transporte te puede enviar a la Chacarita, por dar un ejemplo. Si te lo proponés, el Sarmiento te puede acercar a Plaza Miserere y, si hay viento a favor, enviarte hasta el Congreso de un tirón vía aérea. Eso sí, el paracaídas corre por cuenta del pasajero. Con este panorama, la SUBE demostró ser un éxito rotundo: no en cualquier país se puede viajar al más allá por un pesito. Schiavi, por su parte, festejó la buena noticia: es el primer siniestro ferroviario en años en el que la formación no descarrila, lo que a juicio del buenhombre, es todo un logro del gobierno.

Del lado de la realidad, una vez más la tragedia nos pasó por arriba como un tren. Miles de personas en viaje hacia sus trabajos que difícilmente puedan volver a dormir por un buen tiempo. Varias decenas de laburantes que salieron a ganarse el pan que nunca podrán llevar a la mesa. Todos muertos por un hecho que no cuadra en la definición etimológica de accidente como concatenación de hechos inevitables provocados por un factor externo al orden de las cosas. Allí están, bien muertos, sin que les importe la explicación que pueda dar el gobierno: que fue un complot de la izquierda sindical representada por un mecánico mal teñido, que fue un atentado de un Pino geronte, que se trató de un boicot coordinado para desprestigiar este momento de felicidad, que el maquinista estaba mamado a las ocho de la mañana, que alguna amante despechada cortó los frenos, que los marcianos abdujeron el sistema de seguridad o que la invasión de cascarudos hizo corto circuito en el sistema eléctrico de la formación. Cualquier cosa, menos reconocer la desidia, el festival de subsidios sin control y la ausencia total de ese Estado al que tanto dicen haber reconstruído.

La Presi, por su lado, manifestó su angustia por el hecho suspendiendo el acto en el que iba a anunciar el Automovilismo para Todos. Esa cosa que tiene Cristina por hablar cuando a nadie le importa y, en cambio, cerrar bien el upite cuando ameritaría una buena y suculenta explicación.

El elaborado plan de omisiones para que la tragedia ocurra

El matrimonio Kirchner soñaba con un 'tren bala' y hasta llegó a suscribir un pre contrato de obras con la compañía francesa Alstom, por un monto total de 2.700 millones de euros, en vez de mejorar el desastroso servicio de trenes de cercanías en Buenos Aires, tal y como claman desde años atrás las asociaciones de usuarios.

El proyecto de 'tren bala' abortó temprano, a golpes de la crisis financiera mundial. Mientras, los trabajadores porteños siguen viajando a sus tareas apretados como sardinas enlatadas, en trenes viejos con más de medio siglo de uso. Sin embargo, el Gobierno de la presidenta Cristina Fernández, viuda de Kirchner, no se priva de montar propaganda política sobre esos convoyes.

Los mismos trenes de la línea Sarmiento que sufren accidentes por encontrarse ya obsoletos -este miércoles causaron una tragedia con al menos 50 muertos y 676 heridos- lucen a los costados gigantografías proselitistas. Son fotos del fallecido presidente peronista Néstor Kirchner (2003-2007) y el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, abrazados. Al lado se lee 'Sudamérica Unida', escrito prolijamente.

Muchos usuarios optan por la ironía y han bautizado a esta línea ferroviaria como "el Expreso pingüino-bolivariano", mofándose de la lentitud del servicio y en referencia a los apodos respectivos de Kirchner y el presidente venezolano. En los últimos 12 meses, siete accidentes sobre las vías y pasos de vehículos han dejado 72 muertos y 700 heridos.

Esta decadencia de la red de ferrocarriles argentinos choca de bruces con su pasado. El 29 de agosto de 1857 se puso en marcha en Buenos Aires el primer tren de Latinoamérica. Su locomotora a vapor tuvo por nombre 'La Porteña'. Unía 10 kilómetros del centro de Buenos Aires al barrio Flores. Al evento asistieron 60.000 vecinos.

Argentina es seis veces más extensa que España y en el siglo XIX estaba prácticamente despoblada, por lo que requería imperiosamente de un sistema de transportes que vertebrara la Nación y llevara a la gente y a las mercancías, sobre todo en la llanura de la Pampa, núcleo productivo del país.

Los Ferrocarriles del Estado crecieron a toda máquina y llegaron a contar en los años 40 hasta con 47.000 kilómetros de vías por todo el país, una de las mayores redes del mundo. Cubrían una superficie equivalente a Europa occidental, dando vida a 2.085 ciudades y pueblos, desde la helada Patagonia austral hasta las templadas cataratas subtropicales de Iguazú. Y permitían trabajar a 220.000 ingenieros y técnicos.

Pero tras la ola neoliberal de los años 90, con privatizaciones de empresas públicas durante el gobierno de Carlos Menem (1989-1999), las vías operables se redujeron siete veces, a 7.000 kilómetros, dejando 870 pueblos fantasmas y 135.000 empleados ferroviarios en la calle. Muchos ciudadanos llaman a esa sangría "el ferrocidio" argentino.


Luís Sacca y Miguel Giubergia encabezan la ofensiva ucerista en contra de la irresponsabilidad oficialista

"Acompañamos en el dolor a los familiares, pero como representantes del pueblo de la Nación, exigimos respuestas a los responsables para encarar de una buena vez cambios estructurales en políticas tendientes a proteger a los ciudadanos de nuestra patria”, dijo Luis Sacca.

El diputado tucumano sostuvo que “no debemos dejar que las tragedias ferroviarias, viales o de estructuras edilicias se vuelvan moneda corriente en el país".

Junto al bloque de diputados de la UCR, Sacca firmó un pedido de informes al secretario de Transporte de la Nación, Juan Pablo Schiavi. En el texto se llama la atención sobre "las deplorables condiciones de seguridad que deben soportar los cientos de miles de pasajeros que utilizan los trenes para desplazarse y la absoluta ineficacia de los controles estatales sobre la actividad".


El diputado nacional Miguel Giubergia (UCR-Jujuy) solicitó al titular de la Cámara baja, Julián Domínguez, que disponga "de manera urgente" la constitución de la Comisión de Transporte, con el propósito de que los funcionarios del área de Transporte brinden ante ella explicaciones sobre “las causas y motivos” de la tragedia ferroviaria del exferrocarril Sarmiento.

“Ante la gravedad de los hechos acaecidos en la estación Once, donde perdieron la vida 50 pasajeros y resultaron heridas más de 700 personas, es urgente y necesario que esta Cámara de Diputados se avoque al tema”, enfatizó Giubergia en la nota que le envió a Domínguez con este fin.


Gerardo Morales anticipa irregularidades en la investigación

El senador de la Unión Cívica Radical (UCR) Gerardo Morales pidió el allanamiento de la secretaría de Transporte de la Nación y de la CNRT, en el marco del accidente ferroviario en Once que dejó como resultado 50 muertos y 676 heridos.

A la salida de los tribunales federales de Comodoro Py, donde exigió al fiscal Federico Delgado que impulse dicha acción, Morales expresó: “El juez ya tendría que haber dispuesto el allanamiento tanto de la Secretaría de Transporte de la Nación como la CNRT, para que no desaparezca prueba que pueda determinar la responsabilidad del Estado en el accidente del Once”.

El legislador jujeño aseguró que “ha quedado nuevamente al desnudo el descontrol en la política de favorecer a los amigos del poder sin velar por los intereses ni la vida de los usuarios”, y destacó: “Este accidente es la consecuencia del capitalismo de amigos al que se dedica el kirchnerismo desde hace casi una década”.

Finalmente, Morales consideró que es un “desparpajo” el anuncio del secretario –de Trasporte de la Nación- Juan Pablo Schiavi en relación con la presentación del Gobierno nacional como querellante en la causa.


Proyectos para evitar futuras tragedias

Ante la tragedia en la estación de Once del exferrocarril Sarmiento, el diputado nacional Alfredo Olmedo (Salta Somos Todos) consideró que “ya es momento de quitar la concesión a la empresa TBA por múltiples incumplimientos del contrato, por negligencia, por gran cantidad de falencias operativas y graves accidentes que se vienen desarrollando en la prestación del servicio en los últimos años”.

Con estas premisas, el diputado salteño presentó un proyecto de ley para anular el contrato con la empresa ferroviaria, y para “que la presidente tenga también una herramienta legislativa para hacerlo”.

El diputado dijo que “ante la gravedad de los hechos ocurridos en la estación de Once es que se hace necesario dar un corte a esta empresa que no está brindando un servicio acorde a los tiempos que vivimos”.

Olmedo resaltó que “ya TBA en los años 2007, 2010, 2011 y 2012 ha tenido distintas tragedias que siempre involucro heridos y muertes. Y en aproximadamente 160 días sumo la cifra cercana a los 900 heridos entre leves y graves, y casi 70 muertes lamentables”.

En este sentido, dijo que “esto es una vergüenza y como representantes de nuestro pueblo no podemos estar indiferentes ante esta situación. Mientras en la estación de Once se estaban retirando heridos, en otra estación de la misma línea se producía otro incidente”.

“Pido desde mi condición de defensor de la familia, la vida y los principios que mis pares me acompañen en este proyecto de ley”, concluyó Olmedo.

FUENTE

Aberrosexuales salteños contravienen las leyes y encima se resisten violentamente a la detención

La senadora sionista Rojkes de Alperovich se convirtió en abanderada de la megaminería rapaz y contaminante

El trío nefasto

La senadora del Frente para la Victoria (FpV) y presidenta provisional del Senado, Beatriz Rojkés de Alperovich, organizó un encuentro pro minería en el Salón Eva Perón del Congreso, en donde fueron escuchadas las opiniones de diversos especialistas que hablaron a favor de dicha actividad.

El secretario General de la Asociación Obrera Minera Argentina (AOMA) a nivel nacional, Héctor Laplace, manifestó: “Duele lo que pasa en Catamarca o en La Rioja. No estamos de acuerdo y no vamos a incentivar los enfrentamientos. Cuando a la gente común se le habla del cianuro, lo identifican con el veneno. El cianuro se importa en un ciento por ciento, pero la minería consume sólo el 13 por ciento. ¿Quién usa el otro 87 por ciento?

Laplace señaló que lo que se debe hacer es “informar desde el descubrimiento –minero- para que se sepa cuáles son los riesgos que existen”, y concluyó: “Si hay que hablar de minería, dejemos hablar a los profesionales”.

Otro de los invitados fue el miembro del departamento de investigaciones de la Fundación Centro de Estudios Infectológicos (FUNCEI) Diego Fridman, que sostuvo que en zonas mineras, como por ejemplo, Andalgalá –Catamarca-, “advertían que había un aumento de casos de cáncer, pero era casi imposible conseguir un sustento científico que demostrara eso. Tenemos una oportunidad única que no podemos perder. Se podrían hacer estudios antes de comenzar la explotación para no poder tergiversar la realidad”.

El secretario de Relaciones Institucionales de la Universidad Nacional de San Martín, Hugo Nielson, aseveró que “además del tres por ciento de regalías, la minería paga todos los impuestos, como cualquier otra empresa, y tiene una de las cargas más altas”. Además dijo que “no hay que hacer terrorismo con el tema ambiental”, y resaltó la necesidad de “garantizar que los controles sean transparentes”.

Una vez finalizada las exposiciones pro mineras, el senador de la Unión Cívica Radical (UCR) Mario Cimadevilla pidió hacer uso de la palabra y expresó: “Yo tengo mis dudas. No creo que este debate tenga que ser científico y técnico. ¿Venderían su patrimonio por el tres por ciento? Las condiciones legales nos dejan rengos en lo que es lo principal, que es cuánto nos vamos a quedar. La minería se agota y después aparecen los pueblos fantasma”.

El legislador se preguntó: “¿Cómo vuelvo a mi provincia y digo que la minería es la panacea?” Rojkés intentó cortar el discurso de Cimadevilla, pero el radical siguió y declaró que “con el actual marco legal, donde vamos a sufrir la contaminación y deterioros, es imposible volver a Chubut” –provincia que representa- con una regalía del tres por ciento.

Finalmente, el senador aseguró, ante la desmentida de algunos de los especialistas presentes, que “el Parlamento europeo ha prohibido el uso de cianuro en la minería a cielo abierto”.

Otro de los legisladores presentes, el catamarqueño Oscar Castillo (Frente Cívico y Social), manifestó: “El 70 por ciento de mi provincia es montaña. ¿De qué vamos a vivir? ¿De la soja?”.

La última en hacer uso de la palabra fue Rojkés de Alperovich, que acusó a “medios y periodistas” por “demonizar” el tema, aunque reconoció que “en cada provincia hay cosas para revisar”.

Habitantes de Acheral temen por sus vidas por culpa de empresarios que están glifosateando la zona

Los vecinos de Acheral, localidad ubicada a 45 kilómetros de la Capital tucumana, ya forman parte del cada vez mayor grupo de argentinos para quienes la palabra "soja", en lugar de representar riqueza y progreso, significa contaminación y enfermedades.

Ello debido a las cada vez más frecuentes fumigaciones con glifosato, un peligroso y contaminante herbicida, de un campo sembrado con dicha oleaginosa que está ubicado a metros de sus casas y frente a la escuela secundaria donde estudian sus hijos.
 
Debido a esta situación, que ya fue denunciada ante las autoridades comunales y policiales sin lograr una respuesta positiva, los pobladores anunciaron que en los próximos días iniciarán un plan de lucha para exigir que se prohíba el uso de glifosato en la zona.

Vecinos de Acheral, informaron que todo comenzó en diciembre último, cuando se inició un sembradío de soja en un terreno ubicado a escasos metros de sus viviendas y de la escuela. "No estamos en contra de la soja, pero sí en contra de los agroquímicos que se usan en estas plantaciones", aclararon.

Informaron que "se realizo una presentación al delegado comunal Victor Hugo Cardozo con las firmas de los vecinos pidiéndole que no se realicen las fumigaciones, porque en ellas se utilizan glifosato. Tenemos conocimientos de lo que pueden ocasionar a nuestra salud y en principal a los niños y ancianos, como ser distintos tipos de cáncer, esterilidad, malformaciones genéticas, dermatitis y leucemia, y no tuvimos respuesta de parte de la autoridad del pueblo", se quejaron.

Los vecinos precisaron que la primera fumigación con ese plaguicida se realizó el pasado 4 de enero y que sus efectos se hicieron sentir de inmediato. "Se fumigo a las 9 de la mañana eran 4 de la tarde y no se aguantaba el olor del veneno, se murieron perritos y pollos, los árboles de las veredas estaban todos amarillos. Además, varios vecinos presentaron problemas respiratorios, a la vista, dermatológicos, y del aparato digestivo durante todo el día. Cuando fumigaron, Analía Galindez nos contó que estuvo todo ese día con vómitos, mareos y mucho dolor de cabeza, como así también toda su familia, en especial sus hijos", graficaron.

Por último plantearon que se encuentran "con gran incertidumbre ya que comienzan las clases en las escuelas y estas se encuentran a sólo diez metros de las plantaciones de soja. Tampoco podemos mandar a nuestros hijos a la única escuelita de fútbol del pueblo, donde van chicos desde 5 a 12 años que practican su actividad, en los predios de dicha escuela", completaron.

Con el auge de la soja las grandes empresas de semillas empezaron a introducir variaciones genéticas en las mismas para lograr un mayor rendimiento en la cosecha. Así la empresa multinacional Monsanto, una de las pioneras en interesarse en esto, lanzó al mercado hace ya más de dos décadas, su producto llamado Roundup, que contiene glifosato. Distintos informes denuncian que este producto, además de degradar el suelo, traería como consecuencia problemas de salud en la población.

Hay investigadores y científicos que afirman esto. El ejemplo mas revelador es el documental titulado "El mundo según Monsanto", de la francesa Marie-Monique Robin, que se atreve a pronosticar que este herbicida no sólo es contaminante sino que además trae aparejado malformaciones genéticas y causa cáncer de distintos tipos. 

Detienen a un camión que partió de Tucumán contrabandeando miles de municiones

Más de 300 mil municiones fueron secuestradas y descubiertas en un camión por personal de Gendarmería Nacional tras efectuar un operativo de control vial en la ciudad santafesina de Ceres.

El procedimiento fue efectuado por integrantes de la Sección Seguridad Vial Ceres, quienes detuvieron la marcha de un camión de carga sobre la Ruta Nacional N° 34.

El rodado, proveniente de San Miguel de Tucumán, se dirigía hacia la ciudad de Rosario y era conducido por un ciudadano de nacionalidad argentina, que permanece detenido.

Tras efectuar la requisa, los uniformados constataron en la zona de carga del rodado la presencia de 15 encomiendas que contenían 539 cajas con un total de  310.726 municiones para armas de fuego, calibres 16, 20, 22, 12/70, 28, 32, 36.