La Linajeña - Bandera Auténtica de Tucumán

viernes, 23 de noviembre de 2012

En Jujuy le piden a la Justicia que un peligroso menor homicida sea puesto donde corresponde

La muerte de un menor de 13 años en manos de otro (de la misma edad), ocurrida el 1 de septiembre último en la ciudad de La Quiaca, parecía devenir de un desafortunado hecho, pero las pruebas surgidas terminaron develando que se trataría de un caso donde hubo serias negligencias que permitieron el fatal desenlace.

Se trata del asesinato del estudiante de séptimo grado de la Escuela Nº 86 “Hipólito Yrigoyen” de La Quiaca, por el cual otro alumno de 7º grado y del mismo establecimiento se encuentra acusado.

Debido a esto es que la familia de la víctima, junto a su patrocinante legal la letrada Andrea Mendoza, solicitaron públicamente a la jueza Filomena Ortiz, titular del Juzgado de Menores 2, que “investigue el caso” y “llegue al fondo del asunto”.

El pedido público, según la parte damnificada, se debe a que días atrás la magistrada decidió recaratular los hechos e imputar al menor por el supuesto delito de “homicidio preterintencional”, cuando anteriormente se encontraba imputado por la figura penal de “homicidio simple”.

Lejos de caprichos técnicos, el cambio de carátula hizo que la familia de la víctima presentara, el pasado 7 de noviembre, “un recurso de apelación por el cambio de carátula y la medida tutelar” que había sido emitida por la jueza Ortiz.

Esto se debe a que existen actas escolares y hasta una causa penal que evidencian el violento acoso escolar a que era sometido “Carlitos” (la víctima) por parte de su supuesto asesino.

Pruebas e indicios que nunca fueron tenidos en cuenta por la jueza Filomena Ortiz quien en una clara y llamativa acción tutelar, luego de recaratular los hechos, ordenó “el regreso del menor a su domicilio materno” y que además “continúe asistiendo a la escuela Hipólito Yrigoyen”.

Medida que ya fue acatada y por esta razón el acusado asiste a la Escuela 86 y según la letrada “ya se cruzó con la hermana de Carlitos, a quien le hizo una seña con el dedo y le dijo: ahora seguís vos”.

Sobre la determinación de la jueza Ortiz, la patrocinante de la querella adhesiva mostró la copia del expediente Nº 745/12, en el cual la madre de la víctima denunció, durante los primeros días de julio pasado, el robo de 400 pesos y la terrible agresión que sufrió la víctima en manos del ahora acusado.

Debemos señalar que esta causa, que se encuentra en manos del Juzgado de Menores 1 a cargo de la jueza Pilar Medina, no se habría tenido en cuenta como un indicio, menos aún merituado, como una grave acción que precedió al fatal desenlace.

Otras pruebas que demuestran el hostigamiento escolar que sufría “Carlitos”, son las reiteradas actas escolares que la directora de la Escuela Nº 86 redactó alrededor de los hechos de violencia que padecía la víctima en manos del agresor. Sólo basta citar uno de los casos donde “Carlitos” fue golpeado y amenazado por su aparente victimario, quien pretendía que la víctima comercializara drogas para su beneficio.

Esto fue puesto en conocimiento de la directora de ese establecimiento escolar, quien, en un llamativo y negligente proceder, redactó un acta de lo ocurrido pero nunca denunció lo ocurrido ante la Policía.
 
Algunos creen que esta negligencia de la directora se debería a que la progenitora del agresor se desempeña como personal no docente de ese establecimiento.

Los informes psicológicos y ambientales develaron, entre otros detalles, que el “menor acusado es agresivo y no reconoce autoridad alguna” agregó la querellante.

Razón por la cual los familiares pidieron que “se llegue al fondo del asunto y que a ese chico -por el acusado- se le de un tratamiento psicológico adecuado y que se continúe con la investigación, porque existen muchas pruebas de importancia”.

FUENTE

1 comentario:

  1. A ese chico lo tienen que poner en un cajón de madera a cuatro metros bajo el suelo.

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