La Linajeña - Bandera Auténtica de Tucumán

viernes, 26 de octubre de 2012

Una maniobra del intendente de Salvador Mazza sirve para que delincuentes bolivianos contrabandeen combustible

Desde el miércoles pasado el pueblo de Salvador Mazza no puede cargar combustibles ni concurrir al servicentro de la única estación de servicio que tiene porque la Municipalidad le niega la habilitación.
 
En consecuencia, y por informes de la propia comuna ante la Secretaría de Energía de la Nación, la empresa Juan Antonio Muñoz SA, que trabaja desde hace 60 años en el lugar, quedó provisoriamente fuera del padrón de operadores hasta tanto tenga la habilitación que la Intendencia le niega.
 
Como YPF no puede proveerle combustibles, el hospital, la Policía, Gendarmería, escuelas y comunidad deben ir hasta Aguaray para cargar los tanques.
 
El conflicto surgió porque el intendente Carlos Villalba y sus asesores, los hermanos Gabriel y Sebastián Calvo, pretenden cobrar una deuda a la firma, sobre la que debe resolver la Justicia. La cuenta, por conceptos tributarios, es considerada impropia por los empresarios, por lo que la situación debe esperar la resolución del juzgado.
 
De todas formas, esta cuestión nada tiene que ver con la renovación de la habilitación municipal del negocio, trámite que corre por vía separada, pero es negada absolutamente a la firma.

Con el mismo argumento de la deuda, la comuna ordenó clausurar hace 12 días el servicompras, el lubricentro y la venta de lubricantes de la estación de servicios Pocitos.
 
Los propietarios recurrieron a la justicia que ordenó el levantamiento de la clausura el viernes 5 de este mes, pero el municipio se negó y quedó en desobediencia judicial. Esto motivó una denuncia policial y la jueza Correccional Sandra Sánchez ordenó directamente a la Policía que retire las fajas de clausura y habilite los locales comerciales.
 
Frente a esta resolución judicial, Villalba redobló la apuesta y fue el abogado Gabriel Calvo quien se comunicó con la Secretaría de Energía de la Nación para advertir que la estación de servicio no tiene vigente la habilitación.
 
“La deuda no es vinculante con la renovación de la habilitación. Queda demostrado el ensañamiento y la persecución de la que somos objeto por parte del intendente y sus asesores. Somos una familia del lugar y trabajamos en el norte desde hace años, pero ponen en peligro la fuente laboral de 25 empleados de la estación de servicio, más allá de la pérdida económica que significa”, expresó a El Tribuno, Francisco Burgos Muñoz, director de la empresa.
 
El empresario anticipó que hoy harán un pedido ante el Concejo Deliberante “para que intervenga frente a esta injusticia y se expida con la celeridad”.

Con el desabastecimiento en casas de familia de diferentes barrios de Salvador Mazza venden nafta y gasoil boliviano en forma ilegal.

 
Pese a que se trata de combustible de contrabando y frente al peligro que implica, la Municipalidad no realizó ningún control sobre esta venta que no deja de sorprender por la impunidad con que se efectúa.

FUENTE

1 comentario:

  1. No de casualidad a Villalba le dicen "el alcalde".

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