La Linajeña - Bandera Auténtica de Tucumán

lunes, 1 de octubre de 2012

Tucumanos indignados crispan al clan Alperovich

Un desagradable incidente sufrió la senadora nacional Beatriz Rojkés de Alperovich en un bar de Yerba Buena, Tucumán.

La presidenta provisional del Senado se encontraba en el conocido bar "Tennessee", sobre la avenida Aconquija, departiendo con un grupo de colaboradores, y rodeada por una fuerte custodia.

Fue entonces cuando una mujer se acercó hasta la mesa, y le gritó a pocos centímetros de su cara: "¡Usted es una ladrona!, ¡Devuelva todo lo que robó!".

La senadora quedó paralizada, con su rostro demudado, y sin atinar a responder nada.

La mujer que le había gritado entonces se retiró, y se dirigió a hacer unos trámites allí cerca, en la sucursal del Banco Nación.

Grande fue su sorpresa cuando se vio de pronto rodeada por un grupo de fornidos "patovicas" con uniforme policial, fuertemente armados, que la detuvieron, y le indicaron que debían dirigirse a la Comisaría de Yerba Buena.

Los custodios en forma agresiva le señalaron que tenía que ir a hacer la denuncia sobre la acusación que había hecho, pero la mujer se negó.


Los Alperovich-Rojkés saben que en la vía pública están expuestos a que cualquier ciudadano les diga lo que piensa. Y los ánimos están cada vez más caldeados, principalmente en las zonas residenciales de la maldita clase media, donde los miembros del poder edifican sus mansiones.

Permanecer a buen resguardo es el consejo que circula entonces entre los integrantes del círculo del poder, especialmente para los más conocidos, como el propio gobernador José Alperovich, la senadora y su hermano Mayonesa Rojkés.

Mientras tanto, se dio un discreto alerta a los 300 policías encargados de custodiar a familiares, allegados, casas, edificios, inmobiliarias, medios de comunicación y demás empresas del gobernador Alperovich, para que adviertan sobre cualquier alteración, aunque se los instruyó para que no intervengan sin una orden directa.

En el incidente en el bar "Tennessee", la senadora intentó hacer actuar a la Policía para que amedrentara y obligara a la ciudadana que la llamó "ladrona" a hacer una denuncia.

Abogados consultados por Contexto señalaron que la señora no tenía ninguna obligación de realizar denuncia alguna, por lo que cualquier actitud que adopten eventualmente los custodios de los Alperovich-Rojkés en ese sentido resulta ilegal.

Hay que recordar que el kirchnerismo desde 2003 ha sido un ferviente impulsor de los "escraches", y en ningún caso alguno de los afectados obligó a los militantes K a hacer la denuncia en una comisaría.
 

1 comentario:

  1. Debería decir "Tucumanos bien nacidos" no "Tucumanos indignados".

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