La Linajeña - Bandera Auténtica de Tucumán

sábado, 20 de octubre de 2012

La Ruta de la Subversión: un insólito emprendimiento turístico tucumano lucra con la memoria de los Uturuncos

En Concepción algunos que peinan canas recuerdan, como una leyenda, al primer grupo guerrillero insurgente del país, los Uturuncos (en quichua: "hombres-pumas"), que surgió en 1959 y se sostuvo hasta 1962, oculto en la selva tucumana.
 
El único sobreviviente, que hoy tiene 81 años, proporcionó los datos para que los excursionistas encontraran la cueva.
 
De acuerdo a crónicas policiales de la época, todo se desata con el asesinato de un obrero azucarero en Tucumán. Enrique Manuel Mena, líder peronista de izquierda que tomó el alias de "Comandante Uturunco", exhortó a otros 20 obreros a escalar el cerro de Cochuna, a 35 kilómetros al oeste de “La Perla del Sur”, y combatir a "los socios del Imperio". Desde allí iniciaron sus acciones sin objetivos claros, con ataques a comisarías, cuarteles de bomberos y comercios.
 
Su acción más notoria fue la de la Nochebuena de 1959, cuando ya sumaban unos 50 hombres, en un operativo espectacular para aquel momento, tomaron la comisaría de Frías, en Santiago del Estero. Pero el grupo, mal entrenado y carente de apoyo entre la población, quedó desbaratado en poco tiempo por las fuerzas de seguridad del Plan Conintes (Conmoción Interna del Estado) del presidente Arturo Frondizi. El Comandante Uturunco fue arrestado en 1960.
 
En la actualidad poco se conoce del sitio especifico donde el grupo insurgente se refugiaba y si dejaron elementos, como armas, utensilios, mercadería que los pudieran vincular con su accionar hace más de 50 años. Sin embargo Oscar Sprenger, quien es organizador de eventos, junto a su familia, desarrollaron un emprendimiento turístico en un maravilloso paraje, a 35 Km. al oeste de Concepción, llamado “Refugio Cochuna”, donde además de hacer actividades al aire libre, cabalgatas, trekking, campamentismo, entre otras cosas, buscaron, también, la veta histórica porque allí inscribe su nombre en la historia política reciente, el surgimiento del primer grupo guerrillero rural de la Argentina.
 
“Desde hace algunos años queremos desarrollar un polo turístico en esta zona de la provincia, que no esta muy explotada. Al que le gusta el ecoturismo, este lugar es propicio. Todo está cerca, por ejemplo: la “Laguna del Tesoro”, “La Banderita”; hay ríos, como el Cochuna, donde se puede realizar diferentes deportes, pero también estos montes guardan historias únicas. Hace un tiempo tuvimos la posibilidad de conocer al señor, Julio Robles (81 años) quien desde 1961 hasta 1962 participó, con el alias de "Capitán Mickey", del grupo Uturunco, que se refugiaron durante esos años en una cueva, que se encuentra dentro de nuestra estancia. Ese hallazgo motivó, no sólo a nosotros cuando nos enteramos sino a muchas personas de aquí y de otras provincias, a visitar el lugar”, contó a 200, Sprenger.
 
La caminata hacia la Cueva dura cerca de dos horas. Es un hermoso recorrido, rodeado de árboles enormes y exuberantes que se enredan en su base con arbustos y hojas caídas. El suelo no se ve. Todo es verde.
 
Se parte por la mañana temprano, el trayecto es matizado por el canto de las aves posadas en las ramas de algún roble o nogal. Y, si se mira con mucho cuidado, pueden distinguirse un tucán o un picaflor y hasta el vuelo de un águila o una pava de monte corriendo entre los troncos. Mientras, a lo lejos, aparecen o se esconden corzuelas, venados, gatos onzas, pecaríes y —con mucha suerte— algún puma que rehúye al contacto con los lugares poblados. En el camino que transcurre por un paraje llamado el “Bosque de la Fantasía” entre valles, picadas y arroyos finalmente se accede, casi oculta, a dos piedras de unas impresionantes dimensiones. Debajo de estas rocas se encuentra la Cueva de 14 metros ancho, 12 metros de profundidad y 4 de alto, que fue utilizada por los guerrilleros para descansar, resguardarse de las inclemencias del tiempo o compartir una comida.
 
”Los Uturuncos allí dormían solamente por la noche, durante el día estaban escondidos en otros lugares o salían a cazar para poder alimentarse. Nosotros pudimos encontrar unos mecheros y unas latas que usaban para cocinar, un calentador herrumbrado y una caja de metal que estaba oculta en un sitio que Robles, nos indicó y que pudimos encontrar. Allí había saquitos de té, algo de yerba mate, utensilios entre otras cosas”, indicó Sprenger.

2 comentarios:

  1. "Oscar Sprenger, quien es organizador de eventos"

    Creo que el apellido lo dice todo.

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  2. jaja, hay que ser chantas! que lo parió!

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