La Linajeña - Bandera Auténtica de Tucumán

lunes, 29 de octubre de 2012

Fragata Libertad: otra herida kirchnerista sobre el orgullo nacional


Un marinero güemense se quedó en Ghana a defender la soberanía nacional 

Cristian Adrián Ruiz tiene 24 años y está en la Fragata Libertad. Junto a otros 44 chicos y el capitán del buque emblema de la República Argentina, se quedó en Ghana (Africa) para custodiarlo a la espera de una solución que les permita traerlo de regreso.
 
El pasado miércoles llegaron al país los tripulantes del buque escuela, pero en aquel lejano lugar del continente africano quedó parte del grupo, en el que está este salteño, oriundo de General Güemes.
 
Todos esos chicos tienen una historia por detrás. Todos tienen a alguien que los espera en su ciudad. Y a Cristian lo espera con ansias su familia, con una mezcla de sentimientos que van desde el orgullo de haber sido elegido para “cuidar el barco” a la tristeza por no poder abrazarlo y la incertidumbre de no saber cuándo regresará.
 
Yolanda Santucho es la mamá de Cristian. La mujer es una madre de cuatro hijos que hoy tiene su corazón puesto entre Ghana y su vida cotidiana en la ciudad güemense.
 
Ella contó que cuando se dio la orden de regresar, el Capitán del barco armó un listado de personas que se quedarían allí. “Ma, me quedo. No sé si es lo que esperabas pero sepan que estoy bien, estoy tranquilo y quiero que ustedes también estén tranquilos”, cuenta Yolanda que le dijo Cristian en un mensaje a través de Facebook, el único medio de comunicación con el que cuentan.
 
“Recibir ese mensaje me puso triste porque no sabía qué iba a pasar, pero a la vez me dio orgullo porque sé lo difícil que era para ellos dejar el barco. La Fragata fue el hogar de mi hijo durante dos años y llegó a quererla como su propia casa”.
 
Cristian ingresó a la Armada a los 18 años, luego de salir de la escuela técnica de Güemes. 

“Siempre tuvo una vocación y nosotros lo apoyamos. En la Fragata es electricista y es el segundo viaje que le toca hacer”.

En el grupo de marinos que quedó en Ghana hay otros dos chicos salteños aparte de Cristian, según dijo la mujer. Todos están viviendo dentro del buque escuela y allí realizan su rutina normal, tal como si estuvieran en viaje. Aún no saben qué va a pasar, pero hay posibilidades de que estén de regreso el 20 de diciembre. “Si es que no se soluciona el tema con la Fragata, tal vez vaya otro grupo a reemplazarlos a ellos. Pero eso no está definido”, dijo la mamá, quien se comunica con su hijo por Facebook ya que “instalaron un módem en el barco para que puedan estar en contacto con la familia”.
 
“Ir a la Fragata es para ellos un premio al esfuerzo y la dedicación y nosotros estamos orgullosos de nuestro hijo al igual que mis otros hijos de su hermano. Vi que hay gente que los criticaba por haber vuelto, pero tienen que entender que ellos reciben órdenes que tienen que cumplir”, explicó. “Deben ponerse en el lugar de las familias. Los chicos tienen un amor por la Fragata que hacen que uno mismo la quiera, es un sentimiento inexplicable”.
 
Cristian le contó a su familia que fue muy triste para los compañeros que regresaron dejar el barco allí. “Es la primera vez que iban a ir a Africa y también iban a conocer Europa. En este viaje pasaron 28 días en altamar y todo eso es un gran esfuerzo”.
 
“Nuestro mensaje como familia es que los argentinos deben estar orgullosos de la tarea que realizan los marinos. A ellos en tanto, decirles que no bajen los brazos y mantengan el entusiasmo de seguir cuidando "su' Fragata. Ellos seguramente tendrán el privilegio de volverla a traer”.

FUENTE

Argentina en manos de cretinos

El embargo de la Fragata Libertad por parte del fondo de inversión NML, uno de los tantos buitres que compraron bonos de la deuda externa, demuestra la torpeza de los funcionarios ministeriales que no previeron la posibilidad de esa medida preventiva, sabiendo que todavía hay más de 11.000 millones de dólares de bonos en default, y que cualquier tenedor puede afectar bienes de la Argentina que se encuentran en el exterior, ya que el gobierno nacional se ha negado reiteradamente a auditar la deuda pública e impugnar los créditos fraudulentos, limitándose a acciones defensivas inoficiosas.
 
La discusión sobre la procedencia del embargo o su supuesta ilegalidad está ceñida a diversas disposiciones del derecho internacional, muchas de las cuales pueden ser materia de diversas interpretaciones a favor o en contra de la medida cautelar.
 
La Convención de las Naciones Unidas sobre el derecho del Mar, establece en su artículo 95 la inmunidad de los buques de guerra que se encuentren en alta mar, y genéricamente el artículo 32 de la misma determina la inmunidad de los buques, lo que una mirada superficial mostraría como una norma relevante para que la fragata Libertad sea desafectada y pueda continuar con su navegación. Pero ocurre que en esta cuestión de las inmunidades no existe una norma de derecho internacional explicita que proteja estas embarcaciones si el propio Estado no se ocupa de su salvaguarda o si renuncia a las inmunidades que podrían protegerla.
 
Los bonos que ejecutaron los fondos buitres  y que fueran emitidos a partir del Plan Brady, en 1992 y durante la década del 90, tienen una clausula explícita de renuncia del gobierno argentino a oponer la defensa de inmunidad soberana. La renuncia del Estado argentino es total, y solo excluye las reservas de libre disponibilidad de propiedad del Banco Central, los activos existentes en la Argentina, y los bienes que se encuentran fuera del país afectados a un servicio público esencial. En ningún caso se excluyó a los buques comerciales o de guerra de esa renuncia a la inmunidad.También, y como una evidencia más del sometimiento a los bancos extranjeros, el Estado se sometió a la aplicación de la Ley de Inmunidades Soberanas de los Estados Unidos y a la Ley de Inmunidad de Estado de Gran Bretaña de 1978, que admite la procedencia de cualquier país de ser juzgado en esos territorios si declara que los actos celebrados no son actos soberanos, sino comerciales y sujetos al derecho privado. Además el Estado pactó que la renuncia a oponer la defensa de inmunidad soberana era irrevocable no solo en el momento de la emisión de los títulos, sino  que continuaría vigente aunque alguna norma posterior así lo determinara.
 
Estos criterios lesivos para la Nación continuaron invariablemente y fue así que cuando Néstor Kirchner emitió el primer decreto de restructuración de la deuda pública en marzo de 2004, también renunció a oponer la defensa de inmunidad soberana sobre “bienes del Estado Nacional” (Artículo 8 del Decreto 319). En una norma posterior, el decreto 1735 del 9 de diciembre resolvió excluir de la renuncia a la inmunidad a los bienes asignados al uso militar. Cabe agregar que las renuncias a la inmunidad de nuestra soberanía contaron invariablemente con la conformidad de los distintos Procuradores del Tesoro, que en sus dictámenes estimaron procedente la misma, llegándose al extremo en el caso de los Bonos Brady, de que el dictamen firmado por el Procurador le fue redactado íntegramente por los abogados de los bancos acreedores (J.P. Morgan y Citibank)
 
Es bien sabido que para la legislación anglosajona (Ghana es miembro del Commonwealth) los pactos entre partes están por encima de la ley y deben cumplirse de acuerdo al principio de la autonomía de la voluntad. En el caso de la deuda externa argentina, hay una continuidad estructural en la renuncia a la inmunidad, ya que todos los títulos emitidos a partir de 1976 tienen esa cláusula, que además se repite en toda la instrumentación de las operaciones y está autorizada por los decretos del Poder Ejecutivo Nacional.
 
La renuncia a la soberanía en todas las emisiones de bonos públicos de la deuda externa se completó con el sometimiento sistemático a la prórroga de jurisdicción en favor de los tribunales de Londres y de Nueva York, desconociendo la tradicional doctrina argentina de que las controversias debían sustanciarse ante nuestros tribunales. Esa lamentable declinación de nuestra potestad jurisdiccional arrancó con la ley 20548, promulgada por el Presidente Perón en noviembre de 1973, y se explicitó definitivamente cuando la dictadura cívico-militar modificó el artículo 1° del Código Procesal Civil y Comercial, por la cual se permitió la prórroga de la jurisdicción a favor de jueces extranjeros. A partir de allí siempre quedamos a merced de los jueces extranjeros que invariablemente fallaron contra los derechos del país, como ocurriera en el conocido caso Weltover en 1992.
 
Si no se abandonan estos criterios de sometimiento los mercados financieros, los fondos buitres y todos los especuladores de deuda soberana continuarán haciendo de las suyas. Los amparan títulos de deuda y decretos de gobiernos, que en esta política de negociar el endeudamiento no vacilaron en comprometer la soberanía de la República.

1 comentario:

  1. El muchacho es güemense no porque nacio en Güemes sino porque lo guia el espiritu del gran general de la patria. Carlos

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