La Linajeña - Bandera Auténtica de Tucumán

sábado, 8 de septiembre de 2012

Proponen que Bernabé Araoz sea declarado "Tucumano Ilustre"

Busto de Bernabé Aráoz situado en la plaza "Bernabé Aráoz" de la localidad de Monteros
Un proyecto de ley presentado por Marcelo Caponio, Roque Álvarez, Manuel Fernández y Gregorio García Biagosch propone declarar Tucumano Ilustre al héroe de la Independencia Bernabé Aráoz.

Este es el texto de los fundamentos históricos contenidos en la iniciativa:

“Desde joven, Bernabé Aráoz demostró un innato don de mando, a lo que sumaba una fina inteligencia y probada determinación. En 1806 comandó las milicias que trajeron a los prisioneros ingleses a Tucumán, luego de la primera invasión. A los treinta años era uno de los vecinos de mayor predicamento en Tucumán.

Corrían los primeros días del mes de septiembre de 1812; el general Manuel Belgrano retrocedía desde el norte dejando una estela de desolación tras de sí. Al llegar a las proximidades de Tucumán se encontró con una comisión encabezada por Bernabé Aráoz. Fueron concretos en su pedido: presentar batalla a los realistas en Tucumán, para lo cual la población ofrecía ayuda ilimitada. Belgrano (quién secretamente abrigaba esa posibilidad), dio las cifras aproximadas en dinero y hombres que se necesitarían, a lo que Bernabé Aráoz aseguró que se aportaría el doble, como en efecto ocurrió.

La tarea de regimentar un ejército de reclutas, darles una mínima instrucción militar, fortificar una ciudad indefensa y levantar el temple a una población que por primera vez veía a sus puertas el peligro de una batalla sangrienta, debió ser sin duda tarea de titanes. Bernabé Aráoz estuvo a la cabeza de aquellos.
Incluso aportó el grueso de la tropa. Lo cierto es que en la mañana del 24 de Septiembre de 1812, en Tucumán se sellaba la suerte de la Revolución de Mayo, y los tucumanos en general, y Bernabé Aráoz en particular, tuvieron mucho que ver en ello.

Luego de estos hechos, Bernabé Aráoz, quién llegó a alcanzar el grado de Coronel Mayor de los ejércitos de la Patria, comandó las tropas tucumanas que pelearon en la batalla de Salta el 20 de febrero de 1813.

En 1814 fue designado gobernador intendente de Salta y meses después, al crearse la provincia de Tucumán, fue su primer gobernador. Su gestión se desenvolvió en el escenario de una región convulsionada por los cambios trascendentales que se producían. Tucumán era por entonces una suerte de cuartel de las tropas del Ejército Patrio, al que se debía mantener. El dinero jamás alcanzaba, aun así el gobernador conseguía importantes logros para la época. De su propio peculio costeó la construcción de la acequia que trajo el agua a la ciudad, e instaló el primer mercado y el alumbrado público; estableció además una escuela de primeras letras e impuso una contribución para el aseo y mantenimiento de las calles. Además se dio tiempo para organizar personalmente todo lo relativo a la instalación del congreso de 1816, hasta en sus detalles mínimos.

En 1819 Bernabé Aráoz vuelve a la gobernación luego de un movimiento armado; por entonces oscuros nubarrones se cernían sobre la incipiente Nación.

El 8 de Enero de 1820, el Ejército del Norte se subleva contra su jefe en una posta de Arequito. El Director Rondeau, sin el apoyo de esas fuerzas es derrotado en Cepeda por los caudillos López y Ramírez. Con ello se inicia un período de disgregación nacional. Las provincias argentinas quedaron desarticuladas en el contexto.

Ante la gravedad de la situación imperante, Bernabé Aráoz decidió gobernar la provincia a su mando de manera autónoma, para lo cual creó la “República de Tucumán”, a la que dotó de una avanzada Constitución.

Cuando Bernabé Aráoz hablaba de “república”, se refería a la forma de gobierno federal y a la división de poderes. De la documentación existente surge claramente el funcionamiento de los tres poderes diferenciados, además de la implementación de un correcto sistema impositivo y aduanero. Llegó a crearse una moneda uniforme entre otros logros significativos.
 
Desgraciadamente, Bernabé Aráoz pronto entró en conflicto con el gobernador de Salta Martín Miguel de Güemes, lo que provocó una sangrienta acción armada que culminó con la derrota ante los temibles gauchos salteños.

Posteriormente Santiago del Estero y Catamarca se escindirían de la República, episodios estos extensos de detallar.
Derrocado por un movimiento militar en 1821, Bernabé Aráoz no pudo desplegar los objetivos de la “república” que ideara. Esporádicamente volvería al poder, aunque ya se encontraba envuelto en las interminables contiendas fraticidas suscitadas con su antiguo protegido Javier López, hasta su fusilamiento, por orden de este en 1824. Según relata Juan Bautista Alberdi, antes de ser fusilado, haciendo rebotar el dedo anular en el cigarrillo dejando caer las cenizas, Bernabé Aráoz expresó: 'la existencia humana es como estas cenizas'”.

FUENTE

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