La Linajeña - Bandera Auténtica de Tucumán

sábado, 11 de agosto de 2012

Salta sufre los ruidos molestos y los desmanes ocasionados por los ebrios pendencieros durante las fiestas de la Vírgen de Urkupiña

Devotos de la Virgen de Urkupiña en vergonzosa actitud
La veneración a la Virgen de Urkupiña ya compite en cantidad de fieles con las manifestaciones religiosas más populares y tradicionales de Salta. Se trata de una festividad que se celebra del 14 al 16 de agosto en Quillacollo, provincia importante de Cochabamba, donde según la tradición la Virgen se apareció a una pastorcita.

En la capital provincial, una de las celebraciones más importantes es la organizada por la familia Mendoza de Murillo, que posee en su domicilio un oratorio para venerar a la Virgen. También son importantes las actividades que se desarrollan en el Valle de Lerma y especialmente en Cerrillos.

Salta, por su condición de provincia limítrofe, recibió en los últimos años una fuerte afluencia de inmigrantes bolivianos que influyeron decididamente en la conformación de nuevas modalidades de comercio, como los mercados de pulgas, las ferias americanas, la venta de comida callejera, etcétera. En algunos casos los salteños adoptaron como propias estas costumbres. Lo mismo sucede con la gastronomía, la música, la danza, el lenguaje y, en muchos casos, la moda.

Una de las manifestaciones más fuertes de esta influencia cultural se ve reflejada en la enorme masa de creyentes que se sumaron a la devoción por la popular Virgen de Urkupiña. Hasta hace poco menos de una década esta veneración era casi cerrada y privativa de las comunidades bolivianas residentes en el territorio provincial.

Pero poco a poco el fervor religioso por la imagen fue sumando fieles que hoy pueden contarse por decenas de miles, y que tornan a la típica creencia andina en una de las más notables de la provincia, compitiendo incluso con los cultos a Sumalao o a la Virgen del Perpetuo Socorro.

Si bien la fiesta central tiene lugar del 14 al 16 de agosto, las manifestaciones se extienden a lo largo de todo el mes y, en algunos casos, se prolongan hasta octubre debido a los cientos de fraternidades que, una tras otra, organizan los festejos y desfiles en los diferentes barrios de la ciudad y localidades del interior.

Las peregrinaciones con la sagrada imagen son acompañadas, en muchos casos, por la danza de caporales, tobas, waca waca, pujllay, suri sicuri, morenadas, diabladas, tinkus, kallahudas e inti huayras, que ensayan durante todo el año para ofrecer lo mejor de su arte a la venerada Virgen.

Los desfiles rebozan colorido y trajes exóticos y los altares son rodeados de botellas de agua e imágenes de la Virgen que “van a oír misa” y recibir la bendición de los sacerdotes, que los devotos acogen como símbolo de protección y unión. Durante esos días no hay cambas ni collas, salteños ni jujeños, ricos ni pobres. Es un momento y un espacio de permanente encuentro y confraternidad entre devotos de la Virgen de Urkupiña.

FUENTE

1 comentario:

  1. La virgen de Urkupiña nos recuerda a los católicos que la tarea misionera y apostólica no ha concluido. Porque la verdad que se venere a la Madre de Dios de una manera tan escandalosa y bochornosa es muestra de que estos bolivianos siguen arrastrando en sus costumbres el paganismo de sus ancestros y no les ha quedado clara la importancia de amar a Dios, al verdadero Dios.

    ResponderEliminar

-AVISO-
En este blog creemos en la libertad de expresión y por tanto no ejercemos la censura. Sin embargo no nos hacemos responsables por los comentarios vertidos por nuestros visitantes. Por ello, antes de comentar, por favor piense en lo que va a decir.